TRAIN TO BUSAN – Yeon Sang-Ho – Corea del Sur – 2016 – Acción/Terror

traintobusanOtra de zombis. Dicho así podría ser el título de una película paródica al estilo de las franquicias que David Zucker nos ha estado regalando –o atormentando, según el caso…- en las últimas décadas, pero la cuestión es que, poniéndonos serios, todo lo serio que puede ponerse alguien que cree que hay que huir del drama, la expresión adquiere carices, eso mismo, dramáticos cuando los amantes del género en los últimos años estamos siendo las víctimas propicias de una moda que ha rebasado los límites de las tendencias para convertirse en una pesadilla de títulos mediocres, sin ideas y dudosas calidades.

El repiqueteo machacón de títulos ya no solo de películas sino también desde otros ámbitos se ha hecho tan incontrolable que uno termina rechazando sistemáticamente todo lo que huela –nunca mejor dicho- a muerto viviente. Sin embargo, siempre hay alguna producción que consigue colarse en nuestro ‘menú’ gracias a las referencias que nos llegan sobre todo desde las redes sociales; y ese es el caso de esta “Train to Busan”, film que por encima de mi querencia al cine asiático y más allá, su origen surcoreano, ha trascendido favoritismos y claro está, frikismos, llegando a convertirse en un producto viral permitiendo, y es lo que más me gusta, que muchos aficionados al género del terror ajenos a la filmografía oriental, abran la puerta a este cine sin denostados prejuicios.

Pero dejémonos de rollos que el que más y el que menos si estáis leyendo esta reseña ya sabéis quién es Chanpoo y lo que defendemos los que componemos este blog, así es que vayamos con el film protagonista de estas líneas.

Volviendo al inicio de la reseña, sí, estamos ante ‘otra de zombies’ como decía, pero hay tantas diferencias como para justificar esa popularidad y hasta revuelo. Para empezar, los propios antagonistas del film, los zombies.

Antes de que acabásemos hartos de muertos vivientes el “maestro” Danny Boyle revolucionó hace casi ya quince años el sub-género con “28 días después”, trayéndonos por primera vez unos zombies violentos y sobre todo, rápidos. Fue un shock ya que la amenaza se hacía más patente, real y sobre todo peligrosa. En “Train to Busan”, nuestros ‘muertitos’ son de esta estirpe, pero han sabido dotarle de una… ¿personalidad? propia haciéndolos retorcerse más al estilo de unos poseídos que de lo que estamos acostumbrados. Vale, a alguno la mezcla le traerá a la memoria la última entrega de la patria “Rec”, sin embargo hay más factores que la simple flexibilidad y crujido de huesos y tendones, como por ejemplo, la propia interpretación.

A ver, a vueltas con el aluvión de títulos de films de este subgénero, contemporánea a esta hemos podido ver la adaptación del best-seller de mi escritor por excelencia Stephen King “Cell”. Dejando de lado la muy cuestionable calidad de esta película, en ella se nos ofrecía otros zombies “rápidos” con un apunte original: que podían utilizar armas. Bien, es loable querer diferenciarte de otras producciones, pero cuando los actores que escogías para interpretar a tus muertes vivientes tienen más ganas de poner la mano para cobrar su cheque como extra que de hacer algo creíble, pasa lo que pasa…

Aquí, efectos de maquillaje, de sonido y hasta de cables aparte –esto último muy asiático por cierto-, los actores encargados de meterse en la piel de los no-vivos se dejan eso mismo, la piel para meter miedo al personal. Así da gusto.

Lamentablemente el guión no es que ofrezca grandes giros argumentales o diálogos brillantes, pero sí que por el contrario mantiene la tensión, y estando en el género en el que nos encontramos, es lo que importa, de hecho las casi dos horas se pasan en un suspiro. Y ya no es lo distraído que estemos sino lo que contagia: nos sorprenderemos -o ya no, después de poner en sobre aviso- haciendo fuerza para que los protagonistas alcancen su objetivo, y esto desafortunadamente no lo pueden decir todas las películas. Mucho menos, lo que me he dejado casi para el final como es la facilidad para emocionarnos.

Porque sí señores, aunque parezca extraño siendo esta una película de zombies, “Train to Busan” llega a tocar la fibra. Vale, muchos diréis que tampoco es difícil; siempre se ha dicho que es más fácil hacer reír que llorar, pero repito, esto es una película de zombies ¿Cuántas os han emocionado? Si tan fácil es…

Pero ni aun poniéndonos exigentes, queriendo quitarle valor ayudándonos de la siempre recurrente ‘lágrima fácil’ –ya digo que para mí no- no se puede decir que el film no tenga su enjundia; y es que siendo Yeon Sang-Ho su director y guionista, responsable de films de animación tan críticos y mordaces como los premiados internacionalmente “The fake” y “King of pigs”, la película no se queda atrás en cuánto a esos detalles que pueden pasar inadvertidos o incluso camuflados bajo una capa de humor (al inicio claro está) y que denuncian el consumismo, la opresión corporativa, la hipocresía y falsa moral surcoreana con las mujeres, familia, etc. como objetivo del foco del ojo crítico del realizador.

Antes de terminar, aplaudir a su protagonista Gong Yu, el ‘chico de oro’ actual de Corea del Sur, un chaval que ya prometía en sus inicios más cosas que las de ser el típico galán y que encadena éxitos tras éxitos de taquilla y de crítica desde hace cuatro años. Se lo merece. Habría que hablar también del ‘villano’ del film, pero mejor que cada uno lo descubra…

Poco más se puede decir de una película para disfrutar y hasta dejarse sorprender; y es que hasta el desenlace rompe con lo esperado en una película de esta nacionalidad. Sin creer haber ‘spoiledo’ excesivamente, los habituales ya sabrán a lo que me refiero.

Resumiendo, “Train to Busan” es una película que se vende sola y no solo por la repercusión que ha tenido en las redes sociales y medios dedicados al género. Calidad artística y técnica tiene de sobra, a lo que hay que sumar una tensión constante y puntazos emocionales para dejar, por si no lo estabas ya, fuera de juego.

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Bollywood-China, cada más afín

Bollywood y China volverán a cruzar sus caminos en “Tubelight”, una producción india protagonizada por el Top Star Salman Khan (“Tiger”, “Kick”, “Sultan”, etc.) y la modelo, actriz, presentadora, etc. Zhu Zhu (serie “Marco Polo”, “El hombre de los puños de hierro”, “El atlas de las nubes”, etc.). En ella nos encontraremos a uno de hermanísimos de Salman, que también produce, como es Sohail como co-protagonista mientras Kabir Khan (“Tiger”, “New York”, “Bajrangi Bhaijaan”, etc.) la dirige.

La película está basada en un conflicto chino-hindú ocurrido en los sesenta y en ella nos encontraremos el romance de dos combatientes enemigos…

tubelight

 

El filipino Lav Díaz se hace con el “León de oro” en Venecia.

lav

El festival de Venecia siempre ha sido propenso a premiar el producto asiático y así, haciendo honor a esa trayectoria, ayer en el prestigioso certamen italiano el filipino Lav Díaz se hizo con el codiciado “León de Oro” a “Mejor película” por el drama de cuatro horas de duración “The woman who left”.

Así mismo otros asiáticos también recibieron su merecida –o no- ración de éxito como por ejemplo el turco Reha Erdem recibiendo el “Premio Especial del Jurado” dentro de la sección “Horizontes” por “Big big world” o el más reconocido Wang Bing recogiendo el de “Mejor guión” en la misma sección por “Bitter money”.

Os dejamos el tráiler de “The woman who left” para que os hagáis una idea…

“Ism” así se llama la película de Tollywood que se rueda en Valencia.

Cuando se nos mete una cosa en la cabeza no paramos. Pues bien, íbamos detrás del rodaje de la película supuestamente de Bollywood que se rodaba en Valencia. Pues por fin hemos logrado saber qué película es y cuál es su protagonista. Y en exclusiva porque los medios de comunicación nacionales se empeñan en tacharla como una producción de Bollywood sin aportar más datos. Lo que no haga chanpooo.com …

La película en cuestión se llama “Ism” y estará protagonizada por la estrella telegu (por tanto estamos hablando de Tollywood) Nandamuri Kalyan Ram (“Om 3D”, “Sher”, “Pataas”, etc.). Incluso en la página de Wikipedia del actor vemos una fotografía suya en la capital valenciana.

Junto a este, la aspirante a Miss Mundo por India en 2015 Aditi Arya, debutando en esta película.

La producción tiene fecha ya de estreno para finales de Septiembre y hasta par de pósters.

No os quejareis que estamos al tanto para vosotros. Labor de investigación.

Ism1Ism2NandamuriAditi

 

 

FROM VEGAS TO MACAU II – Wong Jing y Aman Chang – 2015 – Hong Kong/China – Comedia/Acción

FromVegas

Con ‘algunas’ películas de Wong Jing me pasa como a muchos de vosotros con las de tipo “Sharknado” y demás: son ‘malas’ con avaricia, pero me divierten y enganchan esperando ver cuál será la siguiente ocurrencia. Y recalco lo de ‘algunas’, de ahí el entrecomillado, ya que en la dilatada trayectoria del maestro –sí, para mí maestro- tiene verdaderas obras maestras y no solo del género de la comedia.

Sin embargo con esta “Man from Macau II/From Vegas to Macau II”, o cómo quiera que queramos llamarla según la versión u origen de la edición, me ha pasado como con ese grupillo de películas que comentaba al principio: como película su… ¿calidad? -no, mejor talante porque técnica y artísticamente su nivel es igual a otras producciones serias-, es discutible dada su irreverencia, pero tiene ese ‘no-sé-qué’ que no te permite darle al STOP de tu reproductor.

Bueno, vale, digo ‘no-sé-qué’, pero en realidad sí que lo sé: desde la fidelidad a la saga hasta otra serie de factores que, como no podía ser de otra manera, voy a desarrollar.

Para empezar y es bastante obvio, la presencia de Chow Yun-Fat, la única estrella asiática capaz de rivalizar en cariño con Jackie Chan para el aficionado a este cine. Como ya pasó en la anterior entrega –es inevitable hacer referencia a aquella- nos encontramos con un Chowie, desatado y en su salsa. Es cierto que el Yun-Fat que la mayoría conoce es el galán casi chulesco de, nunca mejor dicho, armas tomar, pero los más veteranos ya disfrutaron de ese cómico sobreactuado al que no le importaba hacer el ridículo con tal de divertir y divertirse. Ese es el actor que volveremos a encontrarnos. Que sí, que los más exigentes y/o sosos dirán que es hasta un demérito, pero no hay que ser pueril cuando encima te estás quedando en evidencia. Ahí queda eso.

Siguiendo con los actores, pasamos a los cambios de reparto. En cuanto al cambalache Nicholas Tse-Chapman To por Nick Cheung-Shawn Yue, bajo mi modesto punto de vista, ganamos. Nicholas  Tse tiene más nombre y presencia que Yue, pero este, casi siempre en segundo plano, se ha ganado oportunidades como esta. Total, para hacer de chico joven con su punto melancólico encaja mejor que un Tse falto de garra. Y más en lo competente a la acción. ¿Y qué decir del Cheung-To? Pierdes comicidad y ganas supuestamente interpretación. Y es que tras lograr algún que otro Hong Kong Film Award como Mejor Actor y acumular las loas de la crítica, el anuncio de la presencia de Cheung en esta entrega dotó de una mayor dimensión al film. Sin embargo, al igual que decíamos con los orígenes de Yun-Fat, hay que recordar que Cheung comenzó su carrera cinematográfica como también cómico, y de los disparatados para más señas. Recordar especialmente por los paralelismos aquella genial “Conman in Tokyo”. Aquí comienza muy serio, pero a raíz de esa escena paródica del “Gambler” original (él poniéndose en la piel de Chow Yun-Fat y este en la de… Andy Lau), recuperaremos a ese Cheung que parecía haber olvidado su faceta cómica.

Dicho esto y para terminar con las comparaciones con su parte original, diremos que, en línea con el discurso con el que había empezado la reseña, aquí se ha optado por dejar a un lado las notas nostálgicas -salvo un par de guiños directos, uno ese ya comentado en el anterior párrafo- para dejarse llevar por las ocurrencias más disparatadas, el alocado espíritu de comedia cantonesa y una considerable carga de acción. Como resultado, obviamente, perdemos en elegancia y ese cariño que nos permitía ser condescendientes, y ganamos en… en… Pues eso, no ganamos en casi nada, comenzando a dejar claras mis conclusiones.

El humor, como ya hemos dejado más o menos claro al principio, es zafio y absurdo, una combinación difícil de digerir incluso para los más curtidos en estas comedias. Si encima sumamos su calificación para todos los públicos, tenemos un “extra” más: algunos de los gags son tan infantiles que sin la carga corrosiva que a veces caracteriza a sus bromas, se quedan en simples bufonadas grotescas de esas que nos hacen poner los ojos en blanco. Vamos, que las únicas escenas que lograrán arrancarnos una sonrisa –ojalá fuese una carcajada- son las que hacen referencia a la saga original o donde Chowie saca su arsenal de canalla.

Y es que no es solo su falta de capacidad de transmitir, sino un ritmo inconstante que salta entre géneros no permitiendo que nos enganchemos y nos dejemos llevar. La historia de amor entre nuestro protagonista y Carina Lau es un derechazo directo a la mandíbula. Sí, apela a esa nostalgia, ‘memoria histórica’, que contrariamente decíamos echar de menos, pero es que es taaaaaannn forzada que ni resulta creíble ni, como digo, encaja.

Por suerte, la acción del film compensa, aunque a malas penas, los sinsabores del resto de contenido. Con buenas dosis y con su puntito de espectacularidad, nos encontramos con buenos tiroteos –incluso con un Chowie disparando a dos manos- y algunas escenas marciales, quizás lo mejor de la película. Como no, no van a faltar los lanzamientos de naipes aunque  aquí quedan en un segundo plano, al igual que las míticas partidas, estratagemas y habilidades del protagonista. Y es que lo de “guión trabajado”… bueno, ni ‘trabajado’ ni ‘guión’, improvisación y a tirar de reparto y técnicos.

Para acabar, hasta el epílogo es previsible. El último guiño esperado. No por ello le quita valor –a ver quién no suelta una lagrimilla…- pero hasta en eso le falta chispa.  Gracia ya es otra cosa, porque no muchos recordarán cierta carátula…

Resumiendo, “From Vegas to Macau II” es una película para los seguidores de la saga. Nada más. El que no sepa de qué va la cosa, le va a parecer casi un esperpento. Así de claro. Me es duro decirlo, pero no me dejo llevar por mis favoritismos y sí por mi objetividad. La parte de acción más que correcta pero la de humor…

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