PASTA (III) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 11 al 15) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS DIEZ PRIMEROS CAPITULOS:

Tras superar el periodo de aprendizaje obligado en “La Sfera”, un prestigioso restaurante italiano de la capital seulina, Seo Yu-Kyong está dispuesta a convertirse en cocinera de pleno derecho. El problema surgirá cuando sustituyan al hasta el momento Chef por Choi Hyeon-Wuk, un joven educado en Italia que odia trabajar con mujeres tras un desengaño amoroso. Su primera medida será despedir a las tres cocineras y a la propia Yu-Kyong; sin embargo ésta no es de las que se rinden y gracias a su tenacidad conseguirá quedarse con uno de los puestos. El tiempo pasará y la llegada de Hyeon-Wuk no será todo lo fantástica que se esperaba; los resultados económicos descenderán y por una serie de avatares, Kim San, un cliente habitual algo peculiar se quitará la máscara descubriéndose como el dueño del local haciéndose cargo de la gerencia. Pero no es lo único que esconde éste ya que mientras “jugaba” a ser cliente terminó enamorándose de Yu-Kyong; el problema es que ésta solo tiene ojos para Hyeon-Wuk. La situación se enrarecerá aún mas, profesional y sentimentalmente hablando, cuando en “La Sfera” entre a trabajar Oh Se-Yeong, la antigua amante del flamante Chef.

11º CAPITULO: Tiro al aire.

Tras pillar Eun-Su a Yu-Kyong y Hyeon-Wuk en situación comprometedora, decidirá guardarse el secreto para sí aunque esto lo atormente. Ajenos a ello la parejita continuará su relación a espaldas de sus compañeros no obstante el verdadero problema surgirá cuando hasta “La Sfera” llegue un rico empresario dispuesto a llevarse al Segundo Chef Geum Seok-Ho a su nuevo restaurante. Éste, ilusionado con dar el salto se llevaría consigo a sus hombres incluida Yu-Kyong con la que ha estado trabajando los últimos tres años. A pesar de proponérselo ésta dudará ya que enamorada del chef piensa que irse con Seok-Ho es algo parecido a una traición. Finalmente y tras superar en una prueba sorpresa al propio Hyeon-Wuk, el Segundo Chef declinará la oferta del que sería su próximo jefe al no acceder éste a llevarse al nuevo restaurante a todos sus hombres. Cuando la armonía parezca volver a “La Sfera” Eun-Su anunciará que tiene algo que decir.

Frustrante, así definiría al episodio. Cuando parece que algo va a suceder que puede cambiar el rumbo de la serie, todo resulta ser simplemente un relleno para que la misma continúe por la senda habitual y se resuma en otro capítulo de transición hacia la nada.

Al principio uno se congratula de que al personaje interpretado por Lee Hyeong-Cheol le hayan dado una segunda vida concediéndole el justo protagonismo que se merece un intérprete de su calidad pero luego tenemos que conformarnos con que únicamente haya ejercido de comparsa y cómplice de un guión que cada vez hace mas aguas.

Y es que por seguir con la línea crítica hasta hoy nos encontramos con errores en el montaje como cuando asistimos al “chivatazo” de Se-Yeong a Hyeon-Wuk cuando éste ya se encontraba fuera de la cocina. ¿Y qué decir de la “insoportable” culpabilidad de Eun-Su?. ¿Ese chico es tonto o qué?. Por favor…

Y para terminar me estoy dando cuenta de lo aburridas que son las conversaciones de los tortolitos protagonistas. Son larguísimas, sin ritmo y sin contenido; y lo peor, que se recurre a ellas en varias ocasiones en los episodios. Como le gusta a Hyeon-Wuk escucharse, se deleita con su propia voz. Que alguien lo pare por favor.

12º CAPITULO: Una hora y cinco minutos para un contenido de tan solo diez.

Ante todos sus compañeros Eun-Su renunciará a su puesto. En la “trastienda” le confesará a Hyeon-Wuk que, además de por ganar mas dinero se va porque conoce el secreto que une a éste con Yu-Kyong. Una vez fuera la jovencita no tendrá mas remedio que volver a ser la ayudante de cocina hasta que encuentren un sustituto a Eun-Su; sin embargo Yu-Kyong no se quedará de brazos cruzados e intentará convencer al hasta hace poco pinche para que regrese. Mientras en “La Sfera” un nuevo asistente comenzará a trabajar en la cocina pero su carácter chocará con el de Hyeon-Wuk. Finalmente será el propio Chef el que intente traer de vuelta a Eun-Su.

Madre mía que coñazo. No lo puedo ya ni esconder: me aburro. Y lo que es peor, mi señora esposa también, ella que se entretiene hasta con el vuelo de una mosca.

Ya no solo son esas vacuas e innecesarias conversaciones acarameladas de los protagonistas – el desenlace del episodio da hasta vergüenza ajena – es la incompetencia a la hora de dotar contenido a la acción. Por ejemplo, cuando Yu-Kyong retorna a sus antiguas labores se nos muestra el ajetreo de ésta de aquí para allí pero sin objetivo, ritmo e interés. ¿Y la soledad de Eun-Su?.

No lo entiendo, teniendo como tienes a Se-Yeong, Kim San, su hermana y los otros cocineros, ¿por qué no cambias el rumbo y les otorgas mas protagonismo en lugar de cebarte y aburrir al personal con escenas vacías?. ¿Lo dejan todo para el final?. Pues igual nunca llega ya que a lo mejor me rindo antes.

Y ahí no acaba la cosa. ¿Qué pasa con el arte culinario?. Siempre son los mismos platos y la perspectiva gastronómica hace tiempo que se perdió. Vale, si se quiere, la cocina es solo la excusa para ambientar la historia pero cuando como en éste caso te están pidiendo a gritos un mayor contenido es un error no aprovechar la tesitura. Tendrían que haber aprendido de “Gourmet”. Resumiendo, se puede ver pero en ocasiones tienes la tentación de darle al botón del “Forward” del Reproductor de DVDs.

13º CAPITULO: Para atrás, como los cangrejos.

Al regresar de casa de Eun-Su habiéndolo convencido de que retorne a “La Sfera”, Se-Yeong descubrirá a la parejita en el coche de Hyeon-Wuk en situación comprometedora. Cuando se encuentre con Yu-Kyong le contará todo lo acontecido en Italia cuando ambos estaban juntos y enamorados. Éste descubrimiento dejará en un estado casi catatónico a la joven chef algo que no resultará muy conveniente cuando tenga que ponerse a las órdenes de Hyeon-Wuk al día siguiente. Sin embargo éste no será el único problema en “La Sfera” ya que junto a la idea de Kim San de que el Chef comparta despacho con Se-Yeong, se unirá la vieja controversia de qué caldo usar para cocinar, si el tradicional o el ideado por la propia chef. Mientras que se resuelven estas cuestiones, Kim San hará un último intento por conquistar a Yu-Kyong poniéndole al descubierto su identidad como “Mr. Cactus”.

Como decía al principio, no solo el episodio de hoy argumentalmente no avanza nada sino que da un paso hacia atrás dándome la razón en lo referente a lo anquilosada que está la serie. Y es que volver al tema de las sartenes y el caldo de la discordia cuando parecían olvidados solo hace que pensemos que a alguien no le interesa que esto evolucione.

Otro ejemplo es el que personifica Kim San/Alex. ¿Cuál es la causa de su marcha atrás?. Ninguna, estirar mas la morcilla. Y ya que estamos hablando de estirar… hoy las aburridas charlas de la pareja parece que se acotan pero por el contrario tenemos ese final quasi-onírico que no hace otra cosa que rellanar el metraje hasta hacerlo llegar a la hora y cinco minutos. Mas claro agua, siempre acababan con un final colgado – cliffhanger – y hoy ni eso. Menos mal que al menos – valga la redundancia – al tema del caldo le saben dar un final digno y hasta ocurrente.

Por cierto y para acabar; teniendo como tienes a Alex y encima una de sus canciones en la banda sonora, no entiendo como todavía ni ha sonado éste tema ni cualquier otro del artista. Eso sí, te meten otros que solo tienen afinidad con la serie porque comparten su origen en el bel canto azzurro.

14º CAPITULO: Otra de tortas… y no precisamente dulces.

Yu-Kyong le preparará una sorpresa a Hyeon-Wuk en una cita pero la sorpresa se la llevarán ambos cuando sean descubiertos por las amigas de ésta pillándolos infraganti. Inmediatamente comenzarán a circular los rumores y serán los cocineros de “La Sfera” los que acojan con incredulidad la noticia. Cuando lleguen al restaurante serán objeto de casi un interrogatorio pero avisados previamente por Eun-Su urdirán un plan para salir airosos: sí, Yu-Kyong confesará su amor por el Chef pero añadirá que tristemente no se ve correspondida. No obstante éste no será el único problema en la cocina ya que tras solicitar Ho-Nam ser promovido a la línea de Pasta, la joven restauradora tendrá que aceptar la orden de Hyeon-Wuk de pasar al de la Cocina local. Dada su inexperiencia en éste campo sus primeros pasos serán calamitosos lo que aprovechará el Chef para regañarla y así acallar los rumores dado el trato que da a ésta. Cansada de tanto reproche su alegre carácter al final se verá afectado teniendo Hyeon-Wuk que recular y rendirse: al día siguiente confesarán a todo el mundo que ambos se quieren.

En serio, no sé ni que escribir. Ha terminado por derrotarme. Y lo peor es que no puedo ni dedicarle improperios con los que desahogarme ya que tampoco llega a un límite exacerbante, solo que su contenido es tan exiguo – no me canso de recriminarle lo mismo – que no puedo explayarme en algún término.

Pero es que todo es tan idílico, por mucha confrontación dialéctica que haya, que no existe ni tensión. De haber un triángulo amoroso tendríamos algo de incertidumbre por saber con quién se quedará la protagonista pero cuando como aquí todo está tan claro, pues ni eso. Y es que el personaje de Alex es tan pánfilo que hasta desespera; cuando le descubra su “identidad secreta” a Yu-Kyong no habrá espacio material, dígase episodios, para que algo cambie, es mas, ya estará hasta casada con Hyeon-Wuk. En fin…

Y como no me considero una persona perezosa, ahí va un comentario que aunque un poco gratuito y fuera de contexto, tiene relación directa con sus intérpretes. ¿A qué no sabíais que cuando acabó la serie, en la fiesta de finalización de rodaje, Alex/Kim San se declaró a la que aún es su novia?. Y es que ésta interpretaba a una de las camareras de “La Sfera”. No me diréis que el chico no es romántico hasta en la vida real.

15º CAPITULO: Remontamos el vuelo.

Tras pillarlos besándose, el Presidente Seol irá corriendo a chivárselo a Kim San esperando que éste propicie el despido del Chef. Sin embargo ante la aparente indiferencia del dueño del local, urdirá un plan mas elaborado: sembrará la discordia entre los diferentes miembros de la cocina. Así para empezar les contará al equipo “koreano” que sus compañeros “italianos” cobran mas. De resultas de esto, los primeros se rebelarán dejando de cocinar cuando a las primeras de cambio tengan una confrontación con Hyeon-Wuk. Tendrá que humillarse para que estos vuelvan al trabajo. No obstante la cosa no se quedará ahí ya que el Chef le pedirá a Kim San que equipare los sueldos para evitar males mayores. Ante las dudas de éste Hyeon-Wuk utilizará como arma el alto sueldo del Presidente Seol cuando ahora es tan solo un camarero. Al día siguiente cuando Kim San le diga a Seol que va a rebajarle el sueldo, el antiguo gerente lleno de furia se plantará en la cocina confesando lo que vio el día anterior. Sin defensa Hyeon-Wuk contará la verdad y para sorpresa de propios y extraños, dimitirá.

Pues sí, a pesar de lo dicho en las entregas anteriores hoy me ha parecido un episodio extraordinario con eso sí, algunas objeciones. Y digo que me ha parecido extraordinario porque precisamente ha corregido algunas de las objeciones que le hacíamos recurriendo a esas mismas soluciones que les estábamos dando, una de ellas, diversificar el protagonismo entre los muchos personajes. Y es que salvo la escena del autobús, acaramelada y poco creíble al máximo, y la del pasillo de su casa – qué desagradecida es la prota diciendo que casi enferma en el coche de Kim San – todos y cada uno de los personajes tienen su minuto de gloria.

Y ya no es el humor o la tragedia según el caso, son momentos como ese de la sublevación del equipo “koreano” donde la tensión se puede cortar con un hacha. Lo echábamos de menos.

Dejando de lado esto no puedo acabar sin explicar mis objeciones. Los guionistas siguen dando un poco de palos de ciego ya que si en el anterior capítulo Hyeon-Wuk decía que iba a confesar su amor por Yu-Kyong ante todos los componentes de “La Sfera”… ¿por qué tiene que ser Seol el que lo obligue a ello?. Y luego, ese final tan dramático… ¿no es volcarse a favor de una situación sin importar el sentido común?. Qué no es para tanto, digo yo. Claro todo apunta para qué este se convierta en el salvador de “La Sfera” pero me parece demasiado forzado. Veremos. El perfecto broche final para el tercer cuarto.

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