PRINCESS HOURS (III) – Korea del sur – 2006 – Kdrama – (Ep. 13 al 18) de 24

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BREVE RESUMEN DE LOS DOCE PRIMEROS CAPÍTULOS:

Tras quedar secretamente prometida por su abuelo, Shin Chae-Kyeong se convierte en princesa de Korea del Sur. Su flamante esposo, el príncipe Shin acepta a regañadientes con tal de satisfacer a su familia y así asegurar el futuro de la monarquía. Sin embargo Chae-Kyeong se encontrará con dos principales obstáculos para ser feliz: la rígida disciplina de la corte y el verdadero amor que Shin siente por una compañera, Hyo-Rin. Las tensiones crecerán cuando en escena aparezca la tía y primo de éste, hijo y esposa del primer rey y apartados de la corte cuando el regente murió en accidente. Ahora ambos regresan con la intención de recuperar la posición que perdieron años atrás. Por otro lado, a pesar de que la relación entre Chae-Kyeong y Shin sufre altibajos a causa de Hyo-Rin y su obstinación por no perder el amor de Shin, nuestra protagonista cuenta con el apoyo de Yool, el primo de su esposo quien está perdidamente enamorado de ella.

13º EPISODIO: El retorno del humor junto a la adhesión de alguna línea argumental nueva dan vidilla a la serie.

La excursión al “Museo del osito Tedyy” en la Isla Jeju por parte de Chae-Kyeong y la “Reina Madre” despiertan el espíritu aventurero de ésta última. Cuando Shin acuda al lugar, los tres harán una escapada a los alrededores de incógnito. De vuelta a la dura realidad – nunca mejor dicho – serán testigos de cómo los nuevos “status” otorgados a Yool y a su madre como Reina Viuda, provocan no pocas tensiones entre tanto el personal de palacio como con la propia Reina regente. Por ejemplo, Hwa-Yong intentará inmiscuirse incluso en la educación de la misma Chae-Kyeong. Mientras unos se baten por hacer oír su voz, Hyo-Rin empieza a sufrir la indiferencia de sus compañeras de instituto a raíz del escándalo de Thailandia. Pero ahí no acaba la cosa ya que comienzan a surgir rumores que hablan de un distanciamiento entre la pareja principesca. Para rebatir estos, los responsables de la casa real no tendrán otra ocurrencia que permitir que ambos esposos duerman en la misma estancia, propiciando así de paso la venida de un nuevo heredero…

Como decíamos al inicio, el humor regresa a la trama y no solo por la recuperación de la familia de Chae-Kyeong, habituales protagonistas en estos menesteres; el hecho de juntar en la misma habitación/cama a la pareja protagonista provocará situaciones graciosas no exentas de una carga sentimental pícara y encantadora a la vez.

Este hecho provocará a su vez que el triangulo formado por los dos “tortolitos” y Yool vaya separando sus vértices precipitando peligrosamente a Yool hacia el “lado oscuro”, es decir, los celos y el odio.

Para terminar dos anécdotas: una, que en un pasaje la protagonista se atreve a cantar demostrándose como pésima intérprete. La curiosidad viene causada porque todo resulta ser una broma privada ya que ésta antes de actriz fue una popular cantante.

Y dos, el cambio del tono del cabello de Yool a un caoba mas oscuro.

14º EPISODIO: Lamentablemente, asistimos a otro episodio de transición.

La noche en común de la pareja protagonista tiene un nefasto final: por el contrario de lo que Chae-Kyeong desea ésta ataca a Shin recriminándole su actitud por aprovecharse de ella aunque no haya pasado realmente nada entre ellos. En medio de la refriega Chae-Kyeong se topará con Yool y éste preocupado, se abrazará a ella. En ese momento llegará Shin que encendido por la discusión malinterpretará el gesto enfrentándose a su primo. Mientras los jóvenes ya no ocultan sus diferencias, en la corte saltará otro escándalo cuando unas fotos mas explicitas de Shin y Hyo-Rin besándose en Thailandia lleguen a la misma; otra vez Hwa-Yong se oculta tras esta maniobra. Por si esto fuera poco una de las protagonistas, Hyo-Rin, sufre los ya odios de sus compañeros de colegio; será la propia Chae-Kyoeng la que salga en su defensa. Cuando ésta vuelva a la corte y se encuentre con las fotos se sumirá en un estado de depresión lo que aprovechará Yool va escaparse con ella a un parque de atracciones. Abstrayéndose de todo lo que le rodea, Chae-Kyoeng aprovechará la escapada para desaparecer durante unas horas sin que el propio Yool sepa sus intenciones. Esto volverá otra vez loca a la corte en su búsqueda, incluido un preocupado Shin. Cuando ésta decida regresar se ocultará en el despacho de Yool siendo éste el primero en encontrarla. Comprensivo el joven le confesará que es capaz de dejarlo todo si ella huye con él de palacio. Cuando por su parte el príncipe los descubra culpará a su primo de no haberle informado propinándole un puñetazo.

Lo único destacable del episodio es su final con ese broche violento a la situación que rompe definitivamente la ya deteriorada relación de los primos reales.

Por lo demás el episodio resulta, lamentablemente, intrascendente y hasta cansino ya que por lo que a mi respecta comienzan a cansarme las escapadas de la protagonista.

15º EPISODIO: Después de tanta intrascendencia, uno de los mejores episodios de la serie por no decir el mejor.

Tras el infortunado hecho con el que se terminó el anterior episodio, los diferentes protagonistas intentan por un lado justificarse y por otro, encerrarse en su vergüenza y rabia. Así mientras Yool se refugia en su habitación sin querer ver a nadie, hecho que por otra parte aprovecha su madre para difundir la noticia en internet, provocar un escándalo y acrecentar la mala prensa del príncipe, el propio Shin se lleva a Chae-Kyeong declarándose a su modo a la jovencita. Testigo lejano de toda la polémica se encontrará el Rey que junto a su hija decidirá volver de su retiro para solventar la situación. El primer paso que darán será que la joven pareja aparezca en público para desmentir los rumores incentivados por Hwa-Yong sobre su cada vez mas erosionada relación. Shin sorprenderá a propios y extraños dando buenas muestras de afecto hacia su esposa. La segunda y mas peliaguda, congregar a toda la familia real dando una imagen de relativa tranquilidad. A pesar de las tiranteces entre los diferentes miembros, la reunión culminará con éxito viéndose finalmente relajada un tanto la tensión.

Como decía al comienzo este episodio es uno de los mejores que hemos visto en lo que llevamos de serial. Y no porque la trama del mismo nos depare grandes acontecimientos o líneas argumentales nuevas si no porque muchas de las que se nos venían narrando provocan una serie de situaciones como poco, sabrosas. La especie de declaración de Shin resulta conmovedora y la atmósfera que se vive en esa reunión familiar entre los diferentes miembros reales es tan tensa que se puede cortar con un cuchillo. Extraordinarias ambas.

Pero aún hay mas; entre sendos pasajes acudirá a nosotros un elemento ciertamente olvidado y que en parte fue el que en su momento dio valor a la serie: el humor. Tanto por medio de la familia de Chae-Kyeong, habituales en estos menesteres, con unas secuencias oníricas/imaginadas de esas que la cinematografía surkoreana tanto frecuenta como unas protagonizadas por la propia princesa en su intento por adelgazar.

Para terminar, dos detalles. Uno, el cada vez mayor peso especifico de la preciosa Hye-Myeong, hermana de Shin. Y dos, otra vez el esperpéntico vestuario de los protagonistas masculinos de la serie; ese pañuelo blanco en forma de cinturón anudado en el costado de la cintura de Shin junto al largo collar de pedrería que porta es poco menos que ofensivo. He dicho.

16º EPISODIO: No abandonamos la línea trazada en el anterior episodio y volvemos a encontrarnos con una entrega densa e importante que se vio recompensada con la mayor audiencia que ha tenido nunca un episodio de la serie, salvo claro está, el último.

Shin y Chae-Kyeong disfrutan de su cada vez mayor felicidad en la playa. Al atardecer acuden por sorpresa al Palacio de Verano de la familia real y ante lo espontáneo de la idea, los sirvientes no tienen nada preparado para ellos. Lo que supone una vergüenza para los empleados reales, a la pareja les servirá para unirlos mas cuando acudan al supermercado y cocinen juntos los alimentos comprados. En la intimidad, Shin le abrirá el corazón a su esposa. De vuelta a Seúl, una desconsolada Hyori acudirá al encuentro del príncipe y a éste, pletórico de felicidad, no le importará confesarle que cree estar enamorado de Chae-Kyeong. En su desgracia Hyori intentará suicidarse provocando no pocos quebraderos de cabeza: Hwa-Yong aprovechará el hecho para minar aún mas la ya maltrecha imagen de Shin, la Reina Madre sufrirá un desmayo ante lo grave de la situación y el Rey, indignado ante tamaño escándalo, acusará a Shin de ser un inconsciente y de haberle mentido durante todo ese tiempo. Abatido y presa de las dudas, Shin huirá del palacio sin rumbo conocido hasta que recibe una llamada de una ya recuperada Hyori.

Con intriga nos deja este episodio que como decía al inicio, nos deparará grandes sensaciones. Y es que los casi sesenta minutos de serial se convertirán en un torrente de emociones que partirán del humor y la felicidad del primer tercio al drama de los dos restantes; un desarrollo que por otra parte y dado el carácter del mismo, ya vaticina desde el comienzo un cambio de registro ya que no todo puede ser tan bonito.

De todas formas y apartándonos del trasfondo que se deduce de la lectura de la propia sinopsis se pueden extraer una serie de detalles que aunque intrascendentes ayudan a ilustrar la reseña, por ejemplo, que está claro que la marca alemana Volkswagen patrocina a la serie; no solo Shin y Yool llevan sendos modelos de alta gama de la marca – Phaeton y Touareg respectivamente – si no que los padres de Chae-Kyeong acuden a un concesionario para comprarse un utilitario del mismo fabricante. Al menos las limusinas que lleva la familia real son de la Ssangyong local.

Otro dato curioso; recordando como se conocieron Hyori y Shin, se nos invita a ver como enterraron unos objetos en la tierra con la idea de recogerlos años después. ¿A qué a alguno de vosotros os suena de “My sassy girl” y otras producciones surkoreanas?. Pues eso.

Y tercero y último, que en el afán de conseguir secuencias que mas parecen videoclips, se llegan a ajustar las canciones de tal manera que los “corte y pega” entre estrofas de los distintos temas provocan saltos bruscos que no dicen mucho a favor de la faceta sonora de la serie. Es la primera vez y por lo tanto se puede perdonar pero es bastante alarmante la incorrección técnica.

17º EPISODIO: Se resuelve el suspense dejado en la anterior entrega y, desgraciadamente, volvemos a las andadas: otro episodio intranscendente y lo peor, redundante.

Shin se encuentra con Hyori en un hotel de la ciudad. La joven, bajo petición de la reina aunque sin que lo sepa su hijo, le dirá que finalmente se resigna y lo deja perder. Éste indiferente, vuelve a palacio no sin antes acudir a una discoteca donde en vez de encontrar el apoyo que buscaba, recibe las recriminaciones de su amigo y secreto enamorado de Hyori. Ya en la corte, sorpresivamente el príncipe se refugiará en los brazos de Chae-Kyeong. Pero ésta no será la única sorpresa que se reciba en palacio ya que la propia reina llamará a Hyori. La soberana cordialmente le confesará que como mujer comprende sus sentimientos pero que debe entender la posición en la que se encuentra Shin, invitándola soterradamente a que siga su carrera como bailarina bajo el mecenazgo de la familia real. Para sorpresa de Hwa-Yong, el mensaje de la reina calará hondo en la joven, rebelándose frente a ésta y contando toda su relación a la prensa empezando por el momento en el que decidió dejar al príncipe, derrumbando la teoría conspiratoria de la madre de Yool. Hundida y con temor de que se descubra que es ella la que se esconde detrás de toda la maniobra para derrocar a Shin, despedirá incluso al periodista que le ha servido de cómplice todo este tiempo. Mientras, Yool cumple años y decide celebrar una fiesta con sus amigos apartado de la corte; a la misma acudirá tanto su primo como Chae-Kyoeng y la misma Hyori.

Seguimos igual que siempre: Hyori y Yool cual – perdón – moscas cojoneras impidiendo que nuestros protagonistas sean felices y Hwa-Yong moviendo los hilos para que su hijo sea rey. Un poco de aire fresco no vendría mal en forma de subtrama nueva pero bueno… el final ya está próximo.

Por otro lado volvemos a encontrarnos con una de las anécdotas comentadas en el anterior episodio: Volkswagen sigue mostrándose como uno de los valores mas fuertes de la serie. En una escena nos llegamos a encontrar simultáneamente hasta con seis vehículos de la marca.

18º EPISODIO: Tras un montón de “sinsabores” nos llega un episodio completísimo.

Chae-Kyeong intenta salir del apuro en el que ella misma se ha metido. La divertida anécdota – que me callo – servirá para estrechar los lazos, cada vez mas sólidos, que unen a la pareja real. En la misma fiesta veremos como uno de los amigos de Shin se enamora de una de las amigas de Chae-Kyeong. Mientras, en el palacio el ambiente va caldeándose. Por un lado la “Reina-Madre” – abuela en realidad – se hace preguntas sobre la “tan” buena relación entre la princesa y Yool; por otro, Hwa-Yong que tras recibir en el anterior episodio un fuerte revés de la mano de Hyori, decide poner toda la carne en el asador pidiendo que se busque a un extraño personaje todavía por descubrir y para rematar la faena, el Rey, que atormentado por las dudas y los fantasmas del pasado, tendrá que escuchar como su mujer le pide un último favor para, en cierta manera, compensarle todos estos años de sacrificio hacia su persona: permitir que Shin sea definitivamente el nuevo Rey. De vuelta al cumpleaños de Yool, Chae-Kyeong será testigo a escondidas de una escena entre Shin y Hyori en la que éste parece decirle que en un par de años podrán irse juntos los dos al extranjero, sin embargo la realidad – lo que no ha llegado a escuchar de Shin – es totalmente opuesta. Dolida, la jovencita se dejará querer por Yool lo que no sentará muy bien a Shin, sorprendido por la actitud de su esposa.

Como se ha podido ver muchos frentes son “tocados” en este episodio pero lo que realmente eleva el nivel de la serie es la apertura, como reclamábamos en el anterior episodio, de nuevos frentes y misterios.

El desarrollo de los personajes secundarios – la relación de pareja de los regentes, el flechazo de los dos amigos de los protagonistas, el nuevo trabajo del padre de Chae-Kyeong o las reivindicaciones de su madre ante las reinas para permitir que las cortesanas puedan casarse – no solo dan profundidad a la historia si no que conjeturan quizás los mas divertidos primeros treinta minutos que conforman la serie.

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