THE LAST SCANDAL OF MY LIFE (II) – Korea del sur – 2008 – (Ep. 7 al 11) de 16

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BREVE RESUMEN DE LOS SEIS PRIMEROS CAPITULOS:

Jae-Bin es un actor que disfruta de fama y prestigio. Éste vive junto a su hermano Dong-Hwa y su sobrino y en casa se comporta como un niño malcriado. En el rodaje de un anuncio creerá ver a la que fue su primer amor pero desechará la idea viendo el aspecto desaliñado que tiene ésta; para Jae-Bin, Sun-Bee todavía es aquella guapa jovencita de sus recuerdos. Lo que no sabe éste es que la mujer sí que es en realidad Sun-Bee lo que pasa es que ni los años la han tratado bien ni su situación familiar es todo lo saludable que merecería una buena madre. A su marido, que poco para en casa, lo acaban de detener por una deuda y ahora Sun-Bee necesitará mucho dinero para sacarlo de la cárcel. Cuando a Jae-Bin le invada la nostalgia, se pondrá en contacto con Sun-Bee inventándose una identidad ya que al convertirse en actor cambió su nombre de Dong-Chul por el de Jae-Bin. Cuando ambos terminen coincidiendo, Sun-Bee intentará incluso venderle su cuerpo, víctima de un malentendido, para conseguir el dinero que necesita. Lo que no sabrá ésta es que su marido en realidad ha aceptado la propuesta de la mujer de su exsocio para a cambio de toda su riqueza, irse a vivir con ella abandonando a su familia. Mientras, a punto de ser descubierto por Dong-Hwa, Jae-Bin tendrá que disimular diciendo que Sun-Bee ha llegado al lugar ofreciéndose para el puesto de ama de llaves. Siguiendo el juego Sun-Bee aceptará la oferta de trabajo pero finalmente se aferrará a él, viendo que el sueldo puede ayudarle a conseguir dinero rápido. Cuando engañándola la familia de su marido le diga que éste ha huido, Sun-Bee terminará viviendo junto a Jae-Bin y su familia cuando tenga que, por las deudas, dejar su apartamento. A todo esto a Seúl llegará Lee Na-Yun una actriz al parecer unida sentimentalmente en el pasado con ambos hermanos. Pero Jae-Bin parece ya no tener ojos para otras mujeres…

7º CAPITULO: Genial, hasta en los momentos mas duros nos hacen sonreír.

Tras superar el trauma que le ha causado encontrarse por sorpresa con su esposa, el Director Ahn apelará a su imaginación para inventarse una historia que explique su salida de la cárcel y posterior desaparición. Sun-Bee, cándida y enamorada de su marido le creerá ciegamente; Jae-Bin por el contrario dudará del trasfondo de la historia. Pero los problemas para el matrimonio son mas graves ya que mientras la Señora Go le exigirá a Ahn el divorcio para poderse casar con ella, Dong-Hwa tras conocer la realidad de Sun-Bee decidirá despedirla. Así, al día siguiente el empresario comunicará la noticia al ama de llaves: en una semana tiene que dejar la casa. Sin tiempo siquiera para asimilarlo, Sun-Bee recibirá la llamada de su marido citándola en un parque de atracciones donde valiéndose de un actor, hará mas dramática su mentira aludiendo que su vida corre peligro. Lo que podía acabar como una jornada triste, mejorará un tanto cuando Jae-Bin haga acto de aparición invitando a pasárselo bien a la mujer. Ambos se separarán cuando otra vez el marido de ésta le haga una llamada requiriendo su presencia; ésta vez coincidirán y como culmen a su plan le pedirá que se divorcien para así salvarla de los peligros por parte de los usureros que según él le persiguen. Ésta aceptará pero antes, al llegar a casa recibirá un dura reprimenda por parte de Dong-Hwa. A la mañana siguiente todo se precipitará: Sun-Bee firmará el divorcio, Dong-Hwa se enterará de la verdad sobre el matrimonio y Jae-Bin querrá conocer al marido de la protagonista para resolver el entuerto; cual será su sorpresa cuando descubra que es el Director Ahn.

Aunque el final del capítulo sea menos sorprendente que en otras ocasiones ya que nosotros sí que conocemos las verdaderas identidades de unos y otros, estamos ante uno de los mejores capítulos – dentro del ya excelente nivel de la serie – que hemos visto.

Por varias razones, la primera porque como decíamos al principio, hasta en el peor de los casos el guión y todos los que hacen posible ésta serie se confabulan para que no dejemos de esbozar una sonrisa, sino es una carcajada.

En la anterior entrega ya comentábamos que el gran secreto de la misma era el personaje de Ahn Yu-Sik ya que aún siendo el villano, es uno de los caracteres mas divertidos de la serie. Ya quisieran muchos culebrones que sus “malos” fuesen tan especiales como éste. No es que sea ridículo, es que uno se lo pasa mejor viendo sufrir al que hace lo propio con los demás, una curiosa ley del talión que aquí funciona a las mil maravillas.

Por otro lado y para ser justos, el episodio de hoy nos depara un pasaje realmente dramático que tentará a nuestras lágrimas a aflorar, sin embargo la grandeza de la serie ya no es que nos haga desentendernos de la tragedia sino que le dé la vuelta a la situación apelando a sentimientos como el orgullo que casi nos harán levantar del asiento para aplaudir ese discurso de la protagonista que por rebuscado no deja de ser brillante, qué brillante… GENIAL.
Para acabar, otra vez un apunte personal. Si en el sexto capítulo decía que mi corazón se alegraba al recordar ese local del “Once In A Blue Moon”, ahora no lo hace menos cuando sus protagonistas visitan el “Lotte World” que tan gratos recuerdos me trae. Por cierto, y ya menos ególatra, no me canso de decirlo: qué bueno es Jung Jun-Ho, hay que verlo disfrazado de perro por el parque…

8º CAPITULO: Llegamos al meridiano de la serie y la acción se aletarga un tanto.

Tras reconocer a Ahn Yu-Sik, Jae-Bin no podrá refrenarse y le propinará un puñetazo. La prensa casualmente se encontrará por allí, recogiendo el acto y haciéndolo primera página de todos los periódicos. Menos mal que Dong-Hwa mediará en el asunto ocultando la identidad del Director Ahn y procurando que el tema no se desmadre. Sun-Bee, ajena a las causas y antagonista de la pelea del actor, seguirá su vida como si nada. O casi, porque la reclusión de Jae-Bin en su casa para ahogar rumores, provocará que ambos intimen aún mas. El destino propiciará que la ama de llaves descubra el tarjetón de pedida de su marido con la Señora Go y sin querer creérselo, acudirá al lugar donde la pareja celebra su compromiso. Éste, un hotel de lujo de la capital, es casualmente el marco elegido para la presentación de la última película de Jae-Bin y Na-Yun y será el propio galán el que impida que Sun-Bee se lleve el disgusto de su vida.

2 De Octubre. Hoy, el día que cumplo nueve años de casado es el día en que se conoce que nuestra protagonista Choi Jin-Shil fue encontrada muerta en el cuarto de baño de su casa, una triste y trágica noticia que desde ya cambiará mi visión de la serie. Y es que recordar a una Sun-Bee encorajinada, tratando de vender su cuerpo con tal de conseguir el dinero necesario para sacar a su marido de la cárcel se contrapone a la idea – real – de una mujer divorciada y con dos hijos que no ha podido superar una depresión.

Choi Jin-Shil, allí donde estés quiero decirte con todo mi corazón que a pesar de tu dolor y soledad, has hecho felices a una parejita de españoles llevándoles alegría no solo en las horas que duraban los episodios sino mas allá ya que el efecto de “Last Scandal” perduraba tanto tiempo como la espera que transcurría hasta una nueva entrega. Sí, sé que tu personaje y las palabras que salían de tu boca eran obra de un guionista pero el corazón y el alma eran totalmente tuyos.

En una fecha tan especial como ésta, esa reflexión sobre el matrimonio hecha en ésta entrega nos ha conmovido tanto como la triste noticia de tu muerte y es que para nosotros como para los protagonistas de la serie, ya formabas parte de nuestra familia. Jin-Shil, descansa en paz y GRACIAS.

Por hoy no tengo mas palabras; lo siento por ti lector pero quiero que todo el protagonismo se lo lleve ésta fenomenal actriz a la que muchos llevaremos en el corazón.

9º CAPITULO: Celos, celos y mas celos… mas alguna declaración de intenciones.

A pesar de la protección de Jae-Bin, Sun-Bee sigue sospechando que su marido le oculta algo. Sin embargo será éste el ofendido cuando vea las fotos de su mujer abrazada al actor en la prensa. Estas imágenes han causado un gran daño a la imagen de Jae-Bin y ni siquiera su hermano sabe como reconducir el asunto. Será Lee Na-Yun la que lo “resuelva” inventándose que todo ha sido una maniobra publicitaria de la productora ya que ella “en realidad” está saliendo con su compañero de reparto. Esto no sentará nada bien a los hermanos pero tienen asuntos mas graves de los que ocuparse como para preocuparse por la licencia que se ha tomado la actriz. Y es que la situación de Sun-Bee tiene en ascuas a la familia, empezando por un Dong-Hwa que empieza a encariñarse con la ama de llaves y terminado por un Jae-Bin que es capaz de sacrificarse por ver feliz a la mujer.

Llegamos a uno de los momentos claves de la serie ya no tanto porque la protagonista descubre la realidad sobre su marido sino porque los hombres de la serie parecen ser conscientes de sus sentimientos hacia ésta.

Así se puede decir que el episodio de hoy tampoco avanza demasiado dejando por demás poco espacio para el humor; pero no importa ya que el despliegue emocional es tan bueno que suple la carencia de ese elemento. Además, la sensibilidad con la que se desarrolla es tan cercana que ni resulta edulcorada ni artificial; comprendemos el dolor de Jae-Bin al ver a una abatida Sun-Bee y su consecuente generoso acto.

Lo mejor: otra vez un “cliffhanger” donde dejamos a un Jae-Bin mas entregado que nunca.

10º CAPITULO: Aunque poco a poco, volvemos a recuperar sensaciones.

Tras el disgusto que le ha supuesto a Sun-Bee saber que su marido la estaba engañando todo éste tiempo, Jae-Bin intentará animar a la mujer recibiendo como respuesta, indiferencia. Pero el actor no se dará por vencido e intentará por todos los medios que el ama de llaves cambie su triste vida por otra mas feliz. Sin embargo, antes Sun-Bee acudirá al encuentro de su ya ex-marido para preguntarle el porqué de todas sus mentiras y abandono, no obstante no le hará falta ya que éste en lugar de arrepentirse como creía Sun-Bee le dice sin tapujos que ahora ha alcanzado la vida que ella no le había dado todos estos años. Con ésta cruel declaración la mujer por fin parece sentirse liberada, olvidándose de momento de su anterior pareja, no sin antes tener un momento de debilidad que será “combatido” gracias a la compañía de un Dong-Hwa cada vez mas cercano a ella. Para darle un respiro, el productor le regalará un par de días libres, hecho que aprovechará Jae-Bin para obsequiarle con una operación de miopía bajo la excusa de que cualquiera puede reconocer en ella a la mujer de las fotos que provocaron el escándalo unos días antes, gracias a esas gafas rotas que lleva. Debido a éste hecho la pareja pasará el día juntos, ya que ella temporalmente ciega, necesita de cierta ayuda. El destino conducirá a Lee Na-Yun al reservado de Sun-Bee encontrándose a ambos en una posición comprometida. Herida en su amor propio terminará emborrachándose en el bar de copas del propio Director Ahn teniendo que ir Jae-Bin a rescatarla. Cuando éste vuelva a su casa será él el que se encuentre con una escena sorprendente con Sun-Bee y su hermano de protagonistas…

Alucinado me he quedado con la última frase de éste episodio. Si ya teníamos claro que ambos hermanos terminarían por batirse en duelo por su ama de llaves, no esperábamos que el pistoletazo de salida fuese tan sonoro.

Y es que como dije hace ya unos cuantos episodios, la mas que correcta construcción de personajes nos había llevado a congeniar con ambos personajes provocando que fuese cual fuese el que ganase el corazón de la protagonista, no íbamos a sentirnos frustrados. Así la batalla acaba de comenzar y parece que va a ser cruenta.

Por otro lado y siguiendo con lo de los personajes, seguir aplaudiendo a Lee Na-Yun ya que superando ampliamente el meridiano de la serie y acogiéndose al registro de una mujer despechada, de momento – repito, de momento – no ha entrado a formar parte de ese registro de villana de la función; un detalle que dice mucho a favor de la originalidad de la serie aunque me temo que en algún momento tenga que llegar.

Parece que por fin, dando el salto a otro asunto, el tema del matrimonio de Sun-Bee ha quedado zanjado y aunque ha costado quitarse esas telarañas que ensuciaban todo con un dramatismo algo edulcorado, el humor parece haber regresado.

Respecto a esto resulta al menos simpático ver como los roles se han cambiado, siendo ahora la “borde” Sun-Bee mientras que Jae-Bin se ha vuelto poco menos que un “Oso amoroso”. Habrá que ver la postura que adopta el actor tras el giro que ha dado la historia.

11º CAPITULO: Fantástico: mucho contenido, risas y un final descorazonador.

Tras la herida abierta entre los dos hermanos, ambos intentarán llevarse a Sun-Bee a su terreno. Dong-Hwa a la mañana siguiente bajo la excusa de ingresarle el sueldo en cuenta en lugar de dárselo diariamente, se preocupará por el futuro de la mujer. Mientras Jae-Bin intentará “reformarse” aplacando su mal carácter tomando ejemplo de su hermano; el problema es que Sun-Bee no caerá en su trampa y a pesar de sus buenas intenciones recibirá calabazas. Pero el problema mas grave del ama de llaves es saber como decirle a Ji-Min que sus padres se han divorciado, materia en la que los dos hermanos intentarán ayudarla a su manera, el tímido Dong-Hwa con miedo a expresar sus sentimientos mientras que Jae-Bin, mas abierto y atrevido, terminará por fastidiarle todo el plan a Sun-Bee. De regreso a casa, la mujer se llevará una desagradable sorpresa cuando de repente acuda su marido presentándole excusas a su hija intentando aparecer como el bueno de la película. Sin poder aguantarlo, Sun-Bee se alejará de la casa siendo seguida tanto por su ex-esposo como por los dos hermanos. El primero que acudirá al rescate de ésta será Jae-Bin saliendo escaldado del encuentro. Será Dong-Hwa el que vengue el honor de la familia. Una vez todo resulto, el actor confesará su amor por Sun-Bee pero ésta desgraciadamente no siente lo mismo por él…

Con mal cuerpo me he quedado tras ver el capitulo de hoy y es que una de las cosas que hace grande a ésta serie y que la diferencia de las demás es que parece casi mas enfocada hacia el público masculino que al habitual femenino.

Que sea un hombre el que acabe con el corazón roto no es algo normal y si encima es el televidente el que acaba indignado por ésta situación, es algo que como en mi caso, agradecerían las mujeres. Como ya he dicho muchas veces mi señora esposa es mi compañera en todos y cada uno de los visionados que hago de cualquier producción asiática y hay que ver como disfruta viéndome sufrir con ésta serie.

Pero mas que esa premisa que tiene como único objetivo mantenernos en tensión hasta el siguiente episodio, la entrega de hoy nos va a hacer reír a grandes dosis, gracias sobre todo a un Jung Jun-Ho inconmensurable. Hay que verlo bailando ese tema de “Modern Talking” aún por gratuito que resulte u orquestando ese plan para “controlar” a Sun-Bee.

Lo mejor: que los hermanos aún se mantengan unidos a pesar de sus discrepancias.

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