“Pandora”, cine de catástrofe nuclear con corazón.

Producción dirigida y escrita por Park Jeong-woo, el film en si es convencional dentro de todo lo que vemos en el género denominado cine de catastrofes, un  espectáculo  visual de buena factura en la que se cuenta una trama humana de supervivencia que aún ofreciendo algo que se ha visto es muy efectiva. Cinta muy entretenida que va directa al grano y la cual nunca llega aburrir aunque no supera la dinamica y el ritmo de la superior Train to Busan de Yeon Sang-ho, a la cual decian que superaria.

El cine de catastrofes tuvo su apogeo en los 70, con películas fantásticas que se han convertido en clásicos del cine como El coloso en llamas de John Guillermin en la cual además de contar con espectaculares escenas de FX en su gran mayoría estos eran las estrellas de la función, pero habían historias que contar, dramas  y sentimientos que explorar.
En los últimos años hemos padecido de productos  -muchos de ellos venidos de Hollywood- consumistas en el género, algunos mejores que otros.De mano de gente como Roland Emmerich el cine espectáculo sin argumento que contar mas alla del estruendo de los efectos especiales que se comían a los personajes dejando sus tramas sin evolucionar quedándose ese tufillo a espectáculo vació pero alabado comercialmente por su acabado visual.

 

El film de Park Jeong-woo logra imponerse a los efectos especiales y al  espectáculo barato gracias a las tramas que pecan de tópicas pero de una gran carga  dramática  centradas personajes que se ven involucrados en un trágico accidente. Park Jeong- woo hace un buen trabajo tras la cámara y sobre el papel creando una historia de fuerte dramatismo –dignó de la cinematografía asiática- a lo que se le une la critica hacia el tema de las plantas nucleares.

 

Resumiendo: Pandora es un buen film de género que da lo que se espera sin alejarse del convencionalismo ni del dramón made in Asia. Una buena puesta en escena contando para ello con un excelente reparto formado por Kim Nam-GilKim Young- Ae, Moon Jeong-Hee o Jung Jin-Young, entre otr@s.
7

 

“How to Steal a Dog”. 2014. Corea del sur. Critica (Opinión).

Deliciosa comedia de cuya trama esta basada en la novela de mismo tituló obra de Barbara O’Connor. El film estuvo dirigido por Kim Sung-ho (Into the mirror/ Horror stories 2/Hwaiting Faemili) quien también fue coautor del guión junto a Shin Youn-Shick.

Se nos cuenta una trama simple donde incluso hay niños y un perro de por medio, la verdad es que no es original pero está sale victoriosa por un excelente reparto y por no caer en las tonterías habituales que si veríamos en una producción similar venida de España o USA.

El film de Kim Sung-ho es una comedia que combina el tono infantil con tintes de drama y elementos de denuncia social. Aún así es más una comedia con cierto ingenio que ayuda a no caer en el ridículo de estos temas con perros y niños. Eso si en su tramo final como era de esperar cae más en el drama aunque sin exagerar.

La historia básicamente es la de una madre que vive en la calle con su hija e hijo de corta edad. Mientras acepta cualquier trabajo su hija con la ayuda de una amiga del colegio deciden robar un perro para así pedir una recompensa por este y que les saque de la calle.

El reparto esta formado por los pequeños Lee Re y Hong Eun-tae que acompañan a un casting más adulto en el que se encuentran Kim Hye-jaChoi Min-sonKang Hye-jung, Lee Chun-hee y Lee Hong-gi.

Cabe destacar la bella y estupenda música que compuso para la película Kang Min-guk.

how_to_steal_a_dog2014-4

Critica de “Manhole” debut en la dirección de Shin Jae-Young, quien también es autor del guión.

Terror surcoreano protagonizado por Kim Sae-Ron (la niña de “El hombre sin pasado”/”Un monstruo en mi puerta”) y Jung Yu-Mi (“Our Sunhi“) bajo las órdenes del debutante Shin Jae-Young, de quien también es obra el guión.

El trabajo de las dos actrices es de lo mejor de un film que logra inquietar en las escenas bajo las alcantarillas de Seoul donde actúa un psicópata que siente una gran aversión hacia las mujeres, a las que secuestra y tortura. Aunque mata a quien se ponga por delante.

Lo peor del film de Shin Jae-Young es que el pasado traumático y por ello la locura asesina del hombre que vive bajo las alcantarillas no se explica del todo o al menos no se profundiza tanto como se debería haber hecho.

Así como que el realizador Shin Jae-Young no termina de sacarle todo el jugo a un guión sobre todo a algunas de las escenas de tensión y contiene alguna que otra incongruencia.

No estamos hablando de un películon pero si de un producto que consigue entretener pero que para ser sinceros podría haber dado más de si pues su trama daba para más.

Como es habitual en el cine rodado en Corea del sur además del thriller y el terror contiene diversos elementos como son la comedia y el drama. “Manhole” se estrenó en Corea del sur en el mes de Octubre del 2014.

manhole2014-2

TRAIN TO BUSAN – Yeon Sang-Ho – Corea del Sur – 2016 – Acción/Terror

traintobusanOtra de zombis. Dicho así podría ser el título de una película paródica al estilo de las franquicias que David Zucker nos ha estado regalando –o atormentando, según el caso…- en las últimas décadas, pero la cuestión es que, poniéndonos serios, todo lo serio que puede ponerse alguien que cree que hay que huir del drama, la expresión adquiere carices, eso mismo, dramáticos cuando los amantes del género en los últimos años estamos siendo las víctimas propicias de una moda que ha rebasado los límites de las tendencias para convertirse en una pesadilla de títulos mediocres, sin ideas y dudosas calidades.

El repiqueteo machacón de títulos ya no solo de películas sino también desde otros ámbitos se ha hecho tan incontrolable que uno termina rechazando sistemáticamente todo lo que huela –nunca mejor dicho- a muerto viviente. Sin embargo, siempre hay alguna producción que consigue colarse en nuestro ‘menú’ gracias a las referencias que nos llegan sobre todo desde las redes sociales; y ese es el caso de esta “Train to Busan”, film que por encima de mi querencia al cine asiático y más allá, su origen surcoreano, ha trascendido favoritismos y claro está, frikismos, llegando a convertirse en un producto viral permitiendo, y es lo que más me gusta, que muchos aficionados al género del terror ajenos a la filmografía oriental, abran la puerta a este cine sin denostados prejuicios.

Pero dejémonos de rollos que el que más y el que menos si estáis leyendo esta reseña ya sabéis quién es Chanpoo y lo que defendemos los que componemos este blog, así es que vayamos con el film protagonista de estas líneas.

Volviendo al inicio de la reseña, sí, estamos ante ‘otra de zombies’ como decía, pero hay tantas diferencias como para justificar esa popularidad y hasta revuelo. Para empezar, los propios antagonistas del film, los zombies.

Antes de que acabásemos hartos de muertos vivientes el “maestro” Danny Boyle revolucionó hace casi ya quince años el sub-género con “28 días después”, trayéndonos por primera vez unos zombies violentos y sobre todo, rápidos. Fue un shock ya que la amenaza se hacía más patente, real y sobre todo peligrosa. En “Train to Busan”, nuestros ‘muertitos’ son de esta estirpe, pero han sabido dotarle de una… ¿personalidad? propia haciéndolos retorcerse más al estilo de unos poseídos que de lo que estamos acostumbrados. Vale, a alguno la mezcla le traerá a la memoria la última entrega de la patria “Rec”, sin embargo hay más factores que la simple flexibilidad y crujido de huesos y tendones, como por ejemplo, la propia interpretación.

A ver, a vueltas con el aluvión de títulos de films de este subgénero, contemporánea a esta hemos podido ver la adaptación del best-seller de mi escritor por excelencia Stephen King “Cell”. Dejando de lado la muy cuestionable calidad de esta película, en ella se nos ofrecía otros zombies “rápidos” con un apunte original: que podían utilizar armas. Bien, es loable querer diferenciarte de otras producciones, pero cuando los actores que escogías para interpretar a tus muertes vivientes tienen más ganas de poner la mano para cobrar su cheque como extra que de hacer algo creíble, pasa lo que pasa…

Aquí, efectos de maquillaje, de sonido y hasta de cables aparte –esto último muy asiático por cierto-, los actores encargados de meterse en la piel de los no-vivos se dejan eso mismo, la piel para meter miedo al personal. Así da gusto.

Lamentablemente el guión no es que ofrezca grandes giros argumentales o diálogos brillantes, pero sí que por el contrario mantiene la tensión, y estando en el género en el que nos encontramos, es lo que importa, de hecho las casi dos horas se pasan en un suspiro. Y ya no es lo distraído que estemos sino lo que contagia: nos sorprenderemos -o ya no, después de poner en sobre aviso- haciendo fuerza para que los protagonistas alcancen su objetivo, y esto desafortunadamente no lo pueden decir todas las películas. Mucho menos, lo que me he dejado casi para el final como es la facilidad para emocionarnos.

Porque sí señores, aunque parezca extraño siendo esta una película de zombies, “Train to Busan” llega a tocar la fibra. Vale, muchos diréis que tampoco es difícil; siempre se ha dicho que es más fácil hacer reír que llorar, pero repito, esto es una película de zombies ¿Cuántas os han emocionado? Si tan fácil es…

Pero ni aun poniéndonos exigentes, queriendo quitarle valor ayudándonos de la siempre recurrente ‘lágrima fácil’ –ya digo que para mí no- no se puede decir que el film no tenga su enjundia; y es que siendo Yeon Sang-Ho su director y guionista, responsable de films de animación tan críticos y mordaces como los premiados internacionalmente “The fake” y “King of pigs”, la película no se queda atrás en cuánto a esos detalles que pueden pasar inadvertidos o incluso camuflados bajo una capa de humor (al inicio claro está) y que denuncian el consumismo, la opresión corporativa, la hipocresía y falsa moral surcoreana con las mujeres, familia, etc. como objetivo del foco del ojo crítico del realizador.

Antes de terminar, aplaudir a su protagonista Gong Yu, el ‘chico de oro’ actual de Corea del Sur, un chaval que ya prometía en sus inicios más cosas que las de ser el típico galán y que encadena éxitos tras éxitos de taquilla y de crítica desde hace cuatro años. Se lo merece. Habría que hablar también del ‘villano’ del film, pero mejor que cada uno lo descubra…

Poco más se puede decir de una película para disfrutar y hasta dejarse sorprender; y es que hasta el desenlace rompe con lo esperado en una película de esta nacionalidad. Sin creer haber ‘spoiledo’ excesivamente, los habituales ya sabrán a lo que me refiero.

Resumiendo, “Train to Busan” es una película que se vende sola y no solo por la repercusión que ha tenido en las redes sociales y medios dedicados al género. Calidad artística y técnica tiene de sobra, a lo que hay que sumar una tensión constante y puntazos emocionales para dejar, por si no lo estabas ya, fuera de juego.

4  /   5