ASHFALL – 2019 – Lee Hae-jun y Kim Byung-seo – Corea del Sur – Acción/Catástrofes

Ashfall

Lo de que Corea del sur está occidentalizada  es tan inexacto como desfasado. Inexacto porque no depende de una localización. Australia no está en Occidente –según dónde estés, claro- y entraría en ese ‘cajón de sastre’ con el que queremos dar a entender una filosofía de vida, sistema económico, modus operandi, etc. Y desfasado porque, por mucho que nos pese, supera en mucho a algunos países de occidente. Y no quiero señalar a nadie…

Está claro que a dónde quiero llegar –estéis de acuerdo o no- es que Corea del sur está ‘americanizada’. Sobre todo su cine.

Ashfall” o “Mt. Baekdu” como originalmente se tituló es un ‘blockbuster’ palomitero en toda regla al estilo de cualquiera que podemos encontrar en EEUU y no solo por los más de 8 millones de entradas vendidas, y eso que a su taquilla le pilló de pleno la cuarentena por el Coronavirus…. Pero al grano.

Lo primero que tengo que decir es “Ashfall” no empieza de la mejor de las maneras. Como toda película de… ¿catástrofes? arranca con el típico ‘gancho’ donde todo se viene abajo y parece el fin del mundo. ¿Cuál es el problema? Pues que dejando de lado las clásicas trolas de cómo el héroe salva el tipo, que algunos efectos especiales ‘cantan’ por soleares. Los de los edificios cayendo y efectos del terremoto con polvo y demás están muy bien, pero los del Hyundai –especial atención a que se vea la marca ya que patrocina la película- son un poco… como decía, cantarines.

Y por si fuera poco el pasmo, hay algo bajo mi punto de vista peor: que el protagonista es tan peculiar que cuesta encajarlo en el papel de héroe. El que conozca a Ha Jung-Woo ya sabrá que por mucho que se le vincule a thrillers y películas de acción –el mismo se ha dirigido en el género- su vocación es la comedia. Estuvo a las órdenes de su amigo Lee Beom-Soo para pulir su vis cómica y sea como sea intenta sacarle partido. Aquí se explota esto hasta tal punto que uno realmente no sabe qué pinta en un cuerpo armado. Hasta que no se topa con una contrapartida digna como es la otra estrella del film, no encaja en el difícil puzzle que es esta película.

Porque son tantas piezas las que hay que manejar… Por ejemplo, siguiendo con los actores y lo de la credibilidad nos queda la tercera punta del triángulo que forman sus estrellas, Ma Do-Seok. Sin desmerecer su labor, me parece desaprovechado. Sí, tiene su puntito gracioso, pero ya está. ¿De verdad que lo estás reduciendo a científico torpe?

Y luego tenemos su guión. Tachar a “Ashfall”  como una película de catástrofes no es quedarse corto, es ser inexacto ya que es una película de acción. La catástrofe es la excusa para montar un film lleno de persecuciones y tiroteos; y ese es el otro problema de arranque del film: que es tan rocambolesco que a uno le da la risa floja.

Veamos un esbozo de sinopsis: un grupo de militares bobalicones tienen que rescatar a un militar de alto rango que resulta ser un superespía de una cárcel de mierda de Corea del Norte para que les diga dónde está el armamento nuclear del país que va a desmantelar EEUU para que con esa potencia se alivie la presión del magma de un volcán que amenaza con destruir la totalidad de la península coreana por medio de unas minas a los pies del volcán. 

¿Y digo yo…? ¿Para qué sirve la diplomacia? Si hay riesgo para ambas Coreas e incluso todo el continente… ¿Por qué no hablar con norcoreanos, norteamericanos y chinos que también pululan por aquí y agilizar todo? La respuesta es sencilla: porque no habría película.

A esta falta de lógica y credibilidad que aumenta con lo que decíamos párrafos arriba de los personajes, hay que unir otros factores como que el plan para acabar con la amenaza es tan imbécil que ya sabemos que alguien tiene que morir: explosionar una bomba nuclear en una mina y tener tiempo para huir es imposible. Y aquí volvemos al inicio donde decíamos lo de la ‘americanada’, sin que sea del todo despectivo.

Así con todo esto uno puede pensar que “Ashfall” es poco menos que una mierda. Pues no.

Utilizando el símil del puzzle: cuando uno despliega 2000 piezas, 3000… 5000, las que sean, te puedes venir abajo ante el arduo trabajo que tienes por delante. Aquí pasa lo mismo. Unos actores que por geniales que sean no cuajan, una historia que no hay por dónde cogerla y algunos efectos como poco, cuestionables. Pero bueno, si has comprado el puzzle para montarlo… habrá que hacerlo. Aquí puedes parar la película, claro… pero te recomiendo que no lo hagas: todo encajará.

Si decíamos que el personaje de Ha Jung-Woo encontrará sobriedad en el de Lee Byung-Hun, el cual justifica su caché de estrella internacional, el tontorrón guión hallará su equilibrio en el ritmo y la acción, aunque más que ‘equilibrio’ podríamos decir ‘solución’ ya que cual masilla plástica cubrirá fisuras y grietas gracias a no dejar un respiro al espectador descubriéndose como una aventura épica.

El humor no solo será el lubricante para que el engranaje funcione sin chirriar sino para que salgan a relucir aspectos tan importantes como el compadreo que haga florecer los sentimientos cuando las cosas vengan mal dadas.

Y aquí es donde llega la prueba de fuego del film. ¿Cuándo llega el momento de la verdad, por como decía, esperado que sea, llega a conmover? La respuesta y, como siempre en estos casos cada uno es un mundo, es un enorme .

Ahora pensar, si con tantas pegas consigue su objetivo… ¿cómo será para aquel que no sea tan crítico en un inicio con ella como un servidor?

Antes de acabar decir que los efectos especiales mejoran ostensiblemente, gracias sobre todo a la ya no utilización de vehículos y recurrir a las infografías casi exclusivamente de fondo o excusa. Creo que el problema es cuando se han de incorporar como elemento de la propia acción.

Resumiendo, “Ashfall” es un espectáculo grandioso. Puede que no tenga alma pero sí corazón. De lo mejorcito que nos va a deparar este triste 2020.

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THE ODD FAMILY: ZOMBIE ON SALE -Lee Min-jae-I – Corea del Sur – 2018 – Comedia

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La palabra, o (sub)género, zombie asociado a Corea del Sur es sinónimo de muertes vivientes rabiosos y…  runners. Gracias a “Train to Busan” –expectantes estamos ante su próxima e inminente secuela- y las dos primeras temporadas televisivas de “Kingdom”, la pequeña península asiática se ha hecho con cierto renombre dentro de este tipo de cine de terror a medio camino ya del género de la acción.

Pues bien, ahora nos encontramos otra vez ya no tanto con zombies sino con otro producto más próximo a otro género que no es su hábitat natural como es la comedia, algo que por otro lado está siendo bastante habitual y que en el último par de años nos ha dado títulos tan magistrales como “One cut of the dead”.

Así, sin llegar a la brillantez de la japonesa, el film del debutante Lee Min-jae-I sí que nos ofrece una divertida y entretenida comedia, con la justa dosis de originalidad y frescura que nos ha estado dando esta nación en este (sub)género.

Para empezar, el film se sitúa en una de esas localidades de la “Corea profunda” que tantas y tan buenas producciones nos ha regalado, y como es habitual nos presenta a unos personajes a medio camino entre la inocencia y la pillería, algo que parece opuesto y poco creíble pero que se asume como natural ya que responde al instinto de supervivencia.

En todo caso, en una comedia y con zombies por en medio… tampoco hay que ponerse exquisitos con el grado de credibilidad. De hecho, aquí no se ponen a dar razones ni explicaciones. Ni sabemos porqué el primer zombie, el detonante de la película, es un zombie torpe, lento y sobre todo con corazón -¿el ‘paciente cero’ que tan de moda se ha puesto en los últimos tiempos?- ni porqué unos y otros quedan y no quedan afectados, así cómo funciona el proceso inverso… Vamos, lo que importa aquí son los hechos, el ‘qué’ y ‘cuándo’ no el ‘cómo’.

¿Qué te encuentras un zombie? ¿Y qué más da de dónde salga o lo que pase si sirve para llenarnos el bolsillo? Ese es el pensamiento de los personajes y el ‘leit motiv’ del film. Y con esa excusa, “The odd family: Zombie on sale” nos presenta un guión no muy exigente ya que se limita a encadenar consecuencias pero satisfactorio en cuanto a sensaciones.

Como comedia cumple con su cometido de provocar una sonrisa constante. No tendremos carcajadas pero algunas ocurrencias son graciosas; no por el contenido o ingenio sino por las reacciones y, como decía, consecuencias. Muchas de ellas son tópicas o habituales en los estereotipos de este país por lo que, como siempre, el grado de efectividad dependerá del grado de experiencia del espectador o incluso, dado el disparate generalizado, su benevolencia, pero como digo, no hay ni siquiera debate de si es divertida.

Acción, también tendremos algo pero donde bajo mi punto de vista “The odd family…” encuentra su punto fuerte o al menos atractivo es en el equilibrio. Por ejemplo, visualmente hay escenas que podríamos tachar como resultonas. Dejando de lado el bucólico entorno o la excelente fotografía hay secuencias que son realmente bonitas. El ser prudente y no destripar nada me impide contar alguna, pero tengo que dejar constancia.

Eso sí, quién espere efectos especiales y/o maquillaje espeluznante, que busque otra opción.

El reparto del film tampoco es ‘moco de pavo’ encabezado por un Jung Jae-Young, aquí casi irreconocible, envejecido y sin chispa; no obstante no justifica el fracaso del film de cara a la taquilla. Quizás, la gente estaba ya cansada de la temática…

Resumiendo, “The odd family: Zombie on sale” es una comedia fresquita y lo suficientemente bien realizada como para eludir la etiqueta de serie B de este tipo de productos.  

3 / 4

THIS IS NOT WHAT I EXPECTED – Derek Hui – 2018 – CH – Comedia romántica

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Podría empezar esta reseña con una de esas “mis” batallitas en la que os contaría mi encuentro y entrevista con el productor de esta película Peter Chan, pero como no os quiero aburrir y tampoco ayuda a describir qué es este film, os lo ahorro, así es que lo mejor es ir directamente al grano.

This is not what I expected” es una comedia romántica donde el peso de la comedia se traslada a sus tres primeros cuartos mientras que la parte romántica, únicamente se ubica en el último cuarto, lo que particularmente creo, bajo mi punto de vista, la afea.

Porque sí, porque en esos tres primeros cuartos asistimos a una comedia ligera deliciosa, una comedia inocente donde sin llegar a la carcajada uno está siempre con una sonrisa constante viendo lo de siempre, sí, pero en cierta medida es lo que uno busca en este subgénero.

El desarrollo del film es bastante sencillo y cómo decíamos, tópico. Su argumento recurre como idea de arranque a una de esas comedias donde los personajes aun teniendo un encuentro casual, el destino los volverá a unir pero sin saber quién es quién.

El nexo de unión será el mundo de la cocina por lo que si os fascina este tema, tendréis un atractivo extra porque aparecerán decenas de platos, a cual más apetitoso, muchos de ellos acompañados de una acertada Banda Sonora –no falta ni un fantástico número musical, guiño de Peter Chan al género- con lo que todo tendrá una apariencia más idílica, casi fantástica.

De tal guisa, la primera hora pasará volando apoyado por el carisma y elegancia de Kaneshiro y la simpatía y frescura de Zhou Dongyu.

Los problemas -si pueden ser considerados así…- llegarán cuando la relación –si puede ser considerada así… again- comience a desarrollarse.

Me explico. Por mucha comedia y aura de… ¿ensueño? que tenga su primera parte resulta creíble; y el establecimiento de la relación también, peeeeeeero… ¿qué pasa cuando las cosas ya no vienen bien dadas?, es decir, en toda comedia romántica tiene que llegar momento de melodrama para que se desemboque en el ‘happy end’ deseado.

Aquí el detonante resulta tanto forzado como paradójicamente a lo contado, poco creíble. Todo se reduce a un ataque de celos, pero se había dado un aspecto a todo tan inocente y puritano que los ‘celos’ aquí resultan un poco… ¿apelar a la imaginación de cada uno? Bueno, la verdad es que la película se había hecho acreedora de tanto rédito en sus minutos anteriores que se le concede ese beneficio, pero es una lástima porque parecía que estábamos ante una comedia que podría haber marcado un hito en el género y al menos para mí se estropea.

Dejando de lado su argumento, cabría mencionar un par de temas que creo importantes para tener una visión más amplia del film.

La primera es el nivel de la producción. Tener a Peter Chan al frente es toda una garantía de calidad y a ciencia cierta que lo es. La fotografía del film es preciosa, a la altura de la dirección artística. Todo tiene una apariencia de casi ‘cuento de hadas’, demasiado occidental quizás, pero tampoco se puede considerar un defecto, al revés.

El segundo, la atracción de sus dos protagonistas que ya había apuntado más arriba. Kaneshiro es un actor que se prodiga poco y es una lástima porque, dejando de lado el rol que le ha tocado interpretar aquí, es un más que correcto actor, polivalente y sobre todo, carismático. Va más allá de una cara bonita y que haya trabajado con los más grandes directores de China, Hong Kong e incluso alguno de Japón, lo demuestra. Como decía, aquí la exigencia no es muy alta ya que se reduce al estereotipo de personaje exigente y algo estirado pero su encanto obra el milagro de que no resulte odioso.

Su contrapartida es otro clon de personaje femenino dentro del género, es decir, la típica chica pizpireta y atolondrada pero con carácter que tanto enamora al aficionado. La química es patente entre ambos y por eso da rabia lo artificial que resulta el melodrama aquí.

Resumiendo, a pesar de tópicos, clichés y estereotipos, “This is not what I expected” es una comedia más que correcta técnica y artísticamente, que por culpa de un tramo final un tanto poco comprometido no llega a convertirse en un título señero dentro de las comedias románticas. Aun así es un producto notable dentro de este catálogo.

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ROCKY HANDSOME – Nishikant Kamat – 2016 – Bollywood – Acción

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Lo primero que hay que decir de esta película, por si a estas alturas alguien todavía no lo sabe, es que es la versión que Bollywood hizo de la surcoreana “The man from nowhere” que –again- a estas alturas hasta la podéis encontrar en nuestro idioma bajo el título “El hombre sin pasado”.

Sin embargo, para aquel que –reagain- todavía no lo sepa, lo de hacer versiones patrias de films de éxito es una –mala- costumbre de la India. Y digo ‘mala’ no porque les salgan mediocres versiones sino porque muchas veces lo de ‘versiones’ es una forma inadecuada de llamarlas. En la mayoría de los casos, más que versionar se inspiran ya que hasta modifican su argumento no para adecuarlo a su cultura sino porque simplemente se sienten más creativos.

Así es que cuando salió esta película, a pesar de que John Abraham es uno de mis interpretes favoritos, no le hice mucho caso ya que aunque guardaba un buen recuerdo de la original, tampoco es que la historia de aquella me hubiese atraído tanto como para “comerme” otra película. La gracia de aquella, por decirlo de alguna manera, era su puesta en escena y la acción, y ya sabemos que en la India su forma de ver el género es distinta a la de Corea del Sur, de hecho, distinta de cualquier otro sitio.

Y es que el film de Lee Jeong-beom era un thriller oscuro y dramático, tan fatalista como suele serlo el espíritu de sus conciudadanos, los cuales siempre parecen que ‘anhelan’ la fatalidad.

Pero hete ahí que decidí vérmela, con retraso y sin convicción, pero ante la falta de otras opciones interesantes… ¡Y vaya sorpresa que me he llevado¡

Rocky Handsome” es una versión que respeta el planteamiento de la historia original aunque sí que adecue algunos conceptos a su cultura. El estereotipo de mafioso y sus modus operandi y las motivaciones de unos y otros son puramente indios/hindús, y me parece una traslación perfecta. Pero es que más allá de obligadas referencias el enfoque de la película se me antoja… ¿perfecto? desde el punto de vista de su versionado.

Por ejemplo, no se nos puede olvidar que es una película de Bollywood y hay que incluir números musicales, y esto no es una misión tan fácil dado el carácter de aquella. Aquí por ejemplo nos sitúan uno en los títulos de crédito iniciales para justificar de buenas a primeras –uno de los primeros cambios realizados- el pasado de nuestro héroe. Con esto se consigue no solo incluir el número musical sino además aligerar su pasado sin grandes espavientos mostrándonos la cara tierna del personaje. De hecho, gracias a esto y a otros pasajes se justifica mucho mejor luego las decisiones de este a posteriori respecto a la original. “The man from nowhere” era una muy buena película, pero el héroe no era tan creíble como nos hubiese gustado. Aquí sí que lo es sin que por ello resulte contraproducente con la acción, contundencia u oscuridad del film.

Porque si bien los bailes encajan a la perfección sin desentonar –tampoco hay tantos, solo dos y al principio- “Rocky Handsome” es oscura a su modo, es decir, sin llegar a ser siniestra, sórdida o hasta vulgar como otras producciones del país cuando se ponen trágicas y realistas alejadas de las hechuras habituales de Bollywood, aquí se hace una fusión bastante interesante que llega a ser ‘cool’, lo mejor de ambos mundos: tierna y mágica pero a la vez violenta y espectacular.

En cuanto a la acción, otra sino la más protagonista del film, está claro que John Abraham no es Tiger Shroff, el mejor actor del género en la actualidad del país bajo mi punto de vista, pero tampoco es el típico ‘macho man’ de la nación aunque en sus inicios aspirase y llegase a rivalizar con estos. Abraham ha sabido distanciarse con los años y colocarse a medio camino, y aquí sin ofrecer una técnica depurada, sí que vemos patadas y llaves propias de una película de género occidental, incluso calcadas a las vistas en la surcoreana como aquellas tan espectaculares con un arma blanca que en su momento califiqué como “Navajita plateá”… No dudo que todo sea inspiración –u obra- de Kazu Patrick Tang, el cual llena la pantalla cada vez que aparece.

Resumiendo; aunque parezca una barbaridad, “Rocky Handsome” supera a la original en algunos aspectos. Cierto es que comulgo con este cine, pero el mestizaje siempre ha sido algo bueno. Un cocktail de acción y ternura, tan oscura como colorista.  

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THE CLOSET – Kim Kwang-bin – 2019 -Corea del sur – Terror

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No es normal que una película de terror esté protagonizada por uno de esos llamados ‘primeros espadas’, es decir, un actor que por sí solo es capaz de llenar una sala de cine o que haya estado galardonado con algún premio importante de interpretación. A decir verdad, que yo me acuerde con esta maltrecha memoria que me queda, desde “Detrás de las paredes” con David Craig y Rachel Weisz no recuerdo otra. Con secundarios de lujo hay muchas –las mismas “Expediente Warren” por ejemplo-, pero no con primeros actores.

Así es que cuando me topé con esta “The closet” más que el tema me llamó la atención el protagonismo de Ha Jung-Woo, actor sobradamente conocido dentro y fuera de sus fronteras tanto por carisma, dígase taquilla, como por reconocimientos, dígase premios. Eso sí, reconozco que estoy siendo un poco tramposo ya que en ámbito asiático –sobre todo Hong Kong- es normal encontrarse más nombres conocidos al frente de un film de terror, aunque no tanto en Corea del Sur.

De todas formas, algo tenía que tener esta película para haber llamado la atención de un actor –y cineasta, recordemos…- como Jung-Woo y más si tenemos en cuenta que su realizador es novel. ¿Tan bueno era el guión para arriesgarse a protagonizarla e incluso producirla? Aunque siendo un poco malos tampoco nos extrañaba mucho después del traspiés de su “Take point/Grupo de asalto” con la que pretendía abrirse camino en el mercado occidental y que para un servidor fue una de las peores del año pasado…

Pero vayamos con la película en sí.

En el género del terror está todo inventado. Esta frase ya la dijo el filósofo chino Chin Gao en el siglo XVII. Bromas aparte, ya sea vía armario como en este caso o, sin ir más lejos, muros y paredes como en la mencionada de Craig y Weisz, hemos visto espíritus malignos en todas las dependencias del hogar.

No obstante el problema de la película ya no es ofrecernos una historia que se centre en una de las partes de una casa sino que para su resolución se haya amparado ya no en un tópico sino en un título reciente.

The closet”, adelantando conclusiones, es “Insidious” a la coreana. Me explico.

Cuando antes he sacado a colación “Expediente Warren” no lo he hecho gratuitamente. Veréis, cuando se presenta el caso que nos ataña y se presenta el héroe, se sigue el planteamiento habitual en estos casos con cámaras, aparataje de medición y demás. Pero son las notas de humor que presenta nuestro investigador/exorcista las que tienden un puente entre estas y las de Wan.

Por cierto, el chiste en el que al protagonista le preguntan por el film “Along with the gods”, película o películas que él mismo protagonizó, no solo es un ejemplo de lo que digo ya que en ambas, como aquí mismo nos dicen, se introducen en el territorio de los muertos. ¿Veis ahora las coincidencias con la de Wan?

Sin embargo, si en “Insidious”  todo era, nunca mejor dicho, oscuridad aquí se trunca en luz y en un melodrama barato que echa pá’tras. Como suele decirse ‘la cabra tira pal’monte’ y en Corea del Sur no pueden dejar atrás sus señas de identidad.

Si el film en su media hora inicial había optado por los cánones convencionales del terror, y la siguiente sin desviarse había acudido como venía diciendo a referencias inevitables, los últimos treinta minutos son para mear y no echar gota.

Si Corea del sur tenía un déficit palpable en el género en cuanto a efectividad, “The closet” no ayuda en nada. Intenta apelar a ese drama familiar que, again!, tan de moda puso James Wan, pero aquí se les ve el plumero. No solo porque te lo anuncian desde el principio sino que, emotivamente, no es nada efectivo. Como un polvo sin orgasmo.

Solo hay que ver que tenemos tres escenas que podríamos considerar de género y ninguna sin grandes alardes ya que se fundamentan en niños blanquecinos.

Resumiendo; aunque ya lo haya dicho en un párrafo anterior “The closet” es como “Insidious” a la coreana, es decir, quitándole la efectividad y más tierno que un flan sin cuajar. Mediocre. No lo salva ni su protagonista. Y ya son dos seguidas…

2

THE NAKED DIRECTOR – 2019 – JP – Serie TV – 8 cap. – Comedia/erótismo

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El impulso económico de Netflix alcanza más allá de alentar la creatividad y posibilidades de cineastas y formatos televisivos. Nos permite que hasta  a nuestra casa nos lleguen producciones que en otros tiempos ni soñaríamos no por origen sino incluso ya por temática.

Y es que si me llegan a decir hace tan solo cinco años que podría ver en el salón de mi casa una serie en mi mismo idioma que narraría la revolución acontecida en Japón en el mundo del AV (vídeos para adultos) en los años ochenta no me lo creería.

Pues de eso va “The naked director”, 8 capítulos de duración entre 40 y 55 minutos que nos trae las desventuras de un soñador y su equipo llegando a revolucionar el mundo de las películas para adultos en su país, desde sus inicios como vendedor de enciclopedias para aprender inglés hasta su estrellato televisivo pasando por diferentes etapas como realizador de revistas porno.

Así, “The naked director” se mueve por diferentes géneros pero sin perder la perspectiva del mundillo en el que se mueve, por lo que pechitos –no desnudos integrales- y posturas vamos a ver muchas, algunas bastante explícitas, pero sin llegar a entrar en el campo de lo escandaloso, soez y lo vulgar.

Como está basado en hechos reales, algunos personajes a los que estén versados en este mundillo les serán reconocibles, aunque tengo que reconocer que personalmente, quitando las axilas de Kaoru Kuroki, no conocí a nadie. Al menos de los personajes protagonistas porque por un lado en el elenco de actores nos encontramos a gente tan popular como Ryo Ishibashi, Jun Kunumura, Lily Franky, Pierre Taki o Koyuji, como entre cameos y menciones… -hasta ‘sale’ Jackie Chan– tendremos el glamour asegurado.

De tal guisa la serie por encima del trasfondo erótico-festivo garantiza la diversión ya que por si faltaba algo, perteneciendo a un mundo un tanto opaco –aquí lo que intenta es poner luz y eliminar la sordidez- hasta la popular yakuza tendrá una presencia destacada. Eso sí, como todo en la serie y al hilo de lo que decía, más luminosa y menos intimidatoria de lo que suele ser habitual.

En el lado menos positivo, que las interpretaciones son tan exageradas como tradicionalmente lo son en este país, hasta un poco caricaturizadas para parecer más ochenteras a tono con su situación cronológica, y que el doblaje… pues eso. Ya sabemos.

Resumiendo, “The naked director” no la va a ver mucha gente más que nada porque ni importa el cambio que se produjo en la historia de su país gracias a sus protagonistas, ni la temática gusta en este país de mentalidad hipócrita políticamente (in)correcta; sin embargo como producto televisivo es satisfactorio, un entretenimiento divertido y sano que por mucho que no te guste es una crónica de la historia mundial.

4

 

DETENTION/FANXIAO – John Hsu – Taiwan – 2019 – Melodrama/Terror

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Escribo cuatro líneas más como servicio social, como advertencia, que como reseña ya que bajo mi particular punto de vista no me ha gustado mucho.

Y es que disfrazada como film de terror “Detention” oculta un melodrama con una gran carga política que decepcionará -y cabreará- al amante al cine de género.

Es como una de estas películas de Guillermo del Toro tipo “El espinazo del diablo” o “El laberinto del fauno” pero en melodrama. Muy políticamente correcta pero te cuela una relación adulto-niña como si fuera muy encantadora… En fin…

Lo dicho, como película de terror es un horror -venga, festival del humor!!!!… perdonar pero el cabreo que llevo…- y como melodrama… pasable, pero poco más. Para crónicas históricas, hay mejores ejemplos y más fieles y objetivos a la realidad. La represión fascista en Taipei sí que fue una historia de terror, no hacía faltaba enmascararla.

2

EXIT – Lee Sang-geun – 2019 – Corea del sur – Acción/Comedia

Exit

Exit” fue uno de los éxitos del año pasado en su Corea de origen, y no me extraña ya que aúna dos elementos que allí tanto venden como son las catástrofes y la familia. Pero fuera del entorno… ¿materno?, como película es un gozo para el espectador ya que posee tensión y ritmo como para tenerte atenazado al sillón las casi dos horas de su duración de tal forma que tan solo parecen cinco minutos.

La sinopsis es sencilla: un ataque terrorista propaga un gas venenoso en un barrio de Seúl. En uno de los edificios se está celebrando el aniversario de una septuagenaria y el pobre desgraciado de turno se convertirá en héroe no solo salvando a su familia sino a otras pobres víctimas de la situación.

Así “Exit” nos ofrece un cóctel de acción, humor y ternura manteniendo a raya la tragedia, solo la justa para hacer creíble lo delicada de la situación.

Y ya que hablamos de lo creíble y lo que no, de las pocas recriminaciones que se le puede hacer es que a nuestro protagonista, con cuarenta años, nos lo intenten pasar por un ni-ni o un millenium sin trabajo ni porvenir…

Pero como he dicho, poco o nada más recriminable.

La dirección de Lee Sang-geun es encomiable; a lo dicho del ritmo y la tensión a la que nos somete hay que unirle tanto un equilibrio a la hora de llegar a emocionar cuando toca –la escena de la llegada del 7º de caballería… no puedo explicar más con tal de no destripar sorpresas- como cuando debe sacar rendimiento a situaciones que podrían ser en otro caso planas, p. e. en la parte final esa carrera por los tejados del edificio y el impulso que coge el espectador para “ayudar” a los protagonistas. Me recordó, salvando las distancias, claro está, a otra carrera desde ya mítica en la historia del cine como la final de “1912”. Y sorprende más porque este es su debut en el campo de la dirección.

Por otra parte, no puedo restarle mérito al excelente trabajo de un clásico en las partituras como es Mowg que sabe simbiotizar perfectamente las imágenes y sentimientos provocados por las situaciones para sacarles el máximo partido y elevar sus consecuencias. Su querencia a la instrumentación electrónica compone temas dinámicos que nada tienen que envidiar a maestros del género como Hans Zimmer. Un trabajo muy por encima de lo esperado en un film de puro entretenimiento.

No puedo dejar pasar la labor de su protagonista y no solo porque sea uno de mis actores favoritos del país con el cual me identifico por su corta estatura dentro de la media del país… Anécdotas personales aparte, decir que Jo Jung-suk es un actor todo-terreno es ser un poco superficial ya que en menor o mayor medida, todos los intérpretes que se precien sean de donde sean resultan polivalentes. Quizás deje fuera a Denzel Washington a quién me gustaría verlo en una comedia, pero retomando el hilo, a Jung-suk ya lo hemos visto en distintos papeles. Presentarlo como un galán es exagerar un poco ya que no encaja dentro de los parámetros a los que estamos acostumbrados en estos roles en aquel país, no obstante aquí nos sorprende como héroe de acción, resultando bastante solvente en algunas escenas donde no necesita de especialista como en algunas de escalada, mostrándose en un estupendo estado de forma sin necesidad de lucir “tableta”.

Si luego juntamos la siempre eficiente fotografía coreana y esos detalles tan inherentes a la cinematografía surcoreana como encontrarnos mujeres pizpiretas y con garra –aquí diríamos ‘empoderadas’- o el siempre ejemplar espíritu de superación sin que por ello parezca un panfleto moralista y políticamente correcto, tenemos una película excelente que no tiene nada que envidiar por espectáculo a cualquier superproducción palomitera norteamericana y por contenido a todo lo que nos gusta del cine de esta nacionalidad.

Resumiendo, no porque fuese un éxito en taquilla “Exit” es una película a recomendar sino porque como he dicho en el anterior párrafo retrata al a perfección cómo confeccionar una película donde entretenimiento y sentido está equilibrado y en proporciones mucho más elevadas que en la media de producciones del género. Una comedia de acción que te ganará el corazón. De lo mejorcito que podrás ver este 2020. 

4  /  5

KINGDOM 2ª Temporada (2020/Corea del sur/6 capítulos/Terror)

Kingdom 2

Terminada de un tirón la segunda temporada de “Kingdom” y cómo suele ser habitual en estos casos el descenso es apreciable aunque no llega a ser la calamidad como en otros seriales tipo “Altered Carbon” o “Westworld” llegadas sus segundas temporadas.

Aquí, perdido el factor sorpresa, se ha limitado a seguir los cánones de los KDramas de espíritu histórico, es decir, plasmar diversas intrigas palaciegas acentuando las tramas que traíamos de la anterior etapa.

Así argumentalmente todo resulta sumamente previsible. Excesivamente predecible me atrevería a decir. Y no solo para el que esté acostumbrado como decía a los seriales y películas del país, es que le falta factor sorpresa.

Es cierto que este “factor” se reserva para alguna… “baja” pero esto también corre en su contra ya que a pesar de que el número de personajes crece no hay tiempo para que estos adquieran personalidad propia y ante el descenso de protagonistas –que me callo y creo que ya me estoy pasando- el nivel de carisma se reduce hasta niveles mediocres.

Orientado al consumo occidental, “Kingdom” va a sorprender a muchos que desconozcan el trasfondo histórico en un país donde siempre ha habido intrigas, hijos bastardos, luchas de poder, concubinas, etc. llegando a entusiasmar, pero al más ducho en estas historias, como decía en el anterior párrafo, le va a saber a poco. Pero como en todo, depende del bagaje y no tanto del gusto de cada uno.

Y es que el que busque esos zombies que la hicieron saltar a la primera plana de redes sociales y medios especializados que vaya cambiando de idea. Los ataques zombies se centran casi únicamente en el primer y último episodio. Mucha acción, mucha sangre y una realización trepidante pero… ¿es suficiente dos episodios?

Otra decepción es su parte final. A esto lo llamo yo estirar la morcilla con todo lo negativo que conlleva. Habías finiquitado el asunto decentemente. Previsible sí, pero con un final digno. ¡¿Y te sacas de la manga eso?!

Si encima le quitas el poco humor que tenía pero que resultaba gratificante…

Resumiendo; por un lado “Kingdom” sigue teniendo la entidad local en sus formas y contenido pero por otro cae en el mercantilismo y especulación de Netflix. Sin ser un desastre, sí que decepciona al no intentar sorprender y ser algo fresco como pasó con su primera temporada en plena fiebre zombie. Ahora se ha acomodado y se ha limitado a seguir sendas que le son familiares. Continuismo pero del malo. Salida fácil.

3

HEROPANTI – Sabbir Khan – India/Bollywood – 2014 – Melodrama/Acción

Heropanti

Si a mí me dicen que esta película tiene 15 años en lugar de los 6 que ya tiene cuando estoy viéndola, me lo creería. La historia echa un tufo a rancia que de saberlo antes no la hubiese visto. Pero eso de que supusiera el debut de Tiger Shroff me llamaba lo suficiente como para lanzarme de cabeza a ella. Ahora me arrepiento ya que ni el bueno de su protagonista, la salva.

Y no, no es porque se haya hecho un ejercicio de nostalgia de esos a los que nos están obligando… perdón, acostumbrando en la pequeña y gran pantalla, es que “Heropanti” parece un remake mal hecho de los ochenta/noventa/principio del nuevo milenio.

Expongo mis razonamientos. El primer y principal alegato que esgrimo en su contra es la propia historia. Plasmo la sinopsis en un par de líneas: La hermana de una novia que se escapa con su pareja de una boda concertada, se enamora de un joven galán pero se siente obligada a acatar los deseos de su padre de casarse con alguien que no quiere por respeto a su progenitor.

¿Qué? ¿Os suena? Pues eso. Esta trama la hemos visto docenas de veces ya en esta filmografía. Los clichés se repiten una y otra vez y por si fuera poco hasta el padre de la chica es un Prakash Raj al que hemos visto otras tantas en el mismo papel. ¡Y ojo! Que el bueno del veterano actor es uno de mis favoritos, de hecho, de lo poco que se salva de la película.

Si solo hay que ver cómo en una escena los personajes están viendo una película vieja de Salman Khan o el impuesto novio de la protagonista tiene un “casual” parecido a Shahrukh Khan

Pero repito: no es por apelar a la nostalgia. “Heropanti” para un servidor es una película mediocre. Más acusaciones: su desenlace.

Tras dos horas y media de medianías no solo se llega al final esperado que todos ya sabíamos sino que este se resuelve al son de la vieja cantinela de…: ¡coño, que hay que acabar cómo sea que nos hemos pasado de metraje! Y ¡oh! sorpresa de repente sucede el milagro –no se puede llamar de otro modo- y el padrecito cambia de opinión porqué sí. “A fer la má” cómo dirían en mi Valencia; algo así como “Con dos cojones” en el resto de territorio español.

Luego hasta la acción, campo en el que el protagonista es estrella y elemento diferencial en el país, se antoja trasnochada. Disfrutaremos de sus ya famosas patadas voladoras y grácil agilidad, pero viendo a lo que ha llegado en los últimos tres años… es pobre, pobre. Quizás es que al ser su primera película, estábamos ante el paso inicial hacia esa transición de la acción burda, de las patadas y puñetazos al aire, del macho-men alfa al Tiger Shroff que conocemos y adoramos ahora, pero aun así la acción que hay es exigua. Dos escenas y basta; para dos horas y media es insuficiente.

Luego sí, números musicales tenemos media docena, pero hasta en esto tengo una recriminación ya que siendo Tiger el mejor bailarín a mi gusto de la actualidad, la mayoría de números son baladas donde no demuestra su valía. Espectáculos por cierto, igual de anclados en el pasado que su historia, con escenas en parajes verdes y ñoños como ellos solos.

Resumiendo “Heropanti” es un film decepcionante que solo sirve como anécdota por el debut de su joven estrella. Un melodrama artificial y edulcorado que al revés de traer algo fresco, hunde en la miseria al espectador más exigente. Menos mal que alguien confió en Tiger y su carrera, por suerte para nosotros, solo va hacia arriba.  

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