THE LEGEND (Tae Wang Sa Shin Gi) (I) – Korea del sur – 2007 – Kdrama – (Ep. 1 al 6) de 24

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Tras convertirse en una potencial exportadora de series, las cadenas de televisión surkoreanas no dudaron en poner toda la carne en el asador para lograr pingues beneficios creando cada vez mas y mejores productos no solo destinados para el mercado autóctono. Así, la “MBC”, una de las mas importantes cadenas del país con productos tan exitosos a sus espaldas como los que representan “Princess Hours/Goong” o “Hotelier” quiso poner en marcha el que sería, hasta aquel momento, el serial “definitivo”, ésta “The legend” que nos ocupa.

Con un presupuesto de 45 billones de wons, algo así como 45 mill. de dólares USA, la serie no solo contaría con los mas modernos efectos especiales, decorados realizados expresamente y vestuario opulento y cuidado hasta el último detalle si no con un reparto a la altura de las circunstancias con nombres del calibre de Moon So Ri, Park Sang-Won, Park Seong-Min, el especialmente apreciado por mi, Choi Min Soo y sobre todo, Bae Yong Jun… sin olvidar artistas y técnicos que como Joe Hisaishi con la banda sonora, elevan el prestigio de la producción.

Pero digo “sobre todo” porque para aquel que todavía no lo supiese Bae Yong Jun – o Yon Sama como lo conocen en Japón – es a día de hoy el artista surkoreano mas popular fuera de su tierra gracias a films como “Untold scandal”, “April snow” y también seriales como la mencionada”Hotelier”, “First love” y por encima de todas, “Winter Sonata”. Según publicaciones especializadas Yong Jun no solo es el artista que mas clubs de fans tiene alrededor de toda Asia sino el artífice del “boom” que actualmente se vive en Japón por productos koreanos como demuestra que se hayan abierto cientos de academias en tierras niponas que enseñan el idioma de sus vecinos. Como anécdota decir que en una encuesta realizada Yon Sama sería el actor que por amplia mayoría “facilitaría” una infidelidad entre las mujeres de aquel país. Con todo ello se entiende que hayan rumores que aseguran que éste intérprete cobre 100.000 dólares por cada capítulo.

Dejando de lado las premisas que llevan a la serie, vayamos con las consecuencias.

Tras su estreno, “The legend”, “The story of the first king’s four gods”, “Tae Wang Sa Shin Gi” o como se quiera dirigir a la misma, no ha bajado de lo alto de la tabla de los producciones televisivas mas vistas del país con unas audiencias auténticamente de record.

Su popularidad ha tenido diferentes efectos secundarios, por así decirlo. Para empezar y como se esperaba la misma se ha vendido con una velocidad inusitada a sus vecinos japoneses. No se había emitido el cuarto episodio de la misma en Korea cuando se anunció que la nipona “NHK” comenzaría a televisarlo tres meses después coincidiendo con la emisión del último episodio en su país de origen.

Pero ahí no se quedó la cosa ya que una productora norteamericana licenció la misma con la intención de venderla a una cadena televisiva local. Por el mismo camino van las negociaciones con hongkoneses, taiwaneses y thailandeses.

Pero mas allá de la repercusión fuera de las fronteras surkoreanas, la serie ha impactado de tal manera en el país que por ejemplo, en el “Park Southern-land” de la isla de Jeju donde se filma la serie, las visitas se han visto incrementadas de tal manera que se ha tenido que aumentar el personal; en 10 días han visitado el lugar mas de 20.000 personas.

Otra consecuencia, aunque mas en plan anécdota, fue la que marcó el acto de visita del líder norkoreano a las tierras del sur. Por éste motivo, el país vivió una llamada “Semana de confraternización” con diversos programas conmemorativos que suspendieron la emisión de la serie. Numerosas fueron las protestas de los ciudadanos que solicitaban un cambio de horario de estos especiales para que no se impidiese la cita semanal con Bae Yong Jun y compañía.

Fuera del ámbito puramente televisivo, la serie será adaptada al manga de la mano de Ryoko Ikeda, una de las mas célebres autoras del género shôjo con obras tan conocidas en su haber como “La rosa de Versalles (Lady Oscar)”.

Para terminar y arrimando el ascua a “nuestra” sardina decir que así mismo, sin haberse emitido aún ni siquiera siete episodios, ya circulaban por los habituales foros de subtítulos en nuestro idioma, los correspondientes a los primeros capítulos. Claro signo de la expectación levantada.

1º EPISODIO: Im-pre-sio-nan-te

Sujini es una niña huérfana que se ha criado junto al maestro Hyungo en la aldea Guh Mool. Estos pertenecen al Clan de los Hyunmu, una especie de orden sacerdotal que custodia la reliquia del Dios Tortuga-Serpiente que creó el propio Señor Hwanwoong, hijo del Señor de los Cielos, hacedor del Todo. Durante mas de 2000 años estos han estado esperando el regreso del Rey Jooshin de quien dice la leyenda vendrá a poner la paz en la tierra. Una década atrás apareció la “Estrella de Jooshin” que anunciaba el nacimiento de éste y ahora es el momento de que el Clan acuda a su encuentro para protegerlo de sus enemigos. Para ello Hyungo, recién elegido por la propia Tortuga-Serpiente para ser el nuevo Maestro de la Orden, deberá viajar hasta el palacio Goguryeo para buscar a un niño llamado Ho Gae y ver si éste es verdaderamente el Rey Jooshin. Junto a éste viajará Sujini, la cual solicitará a su maestro que le cuente la historia que rodea a Hwanwoong y que siempre le ha sido vetada. A regañadientes, Hyungo le contará una historia que parece estar ligada a ella misma y que explica la razón de su búsqueda. << 2000 años antes existía un Clan que quería gobernar por la fuerza todo el mundo; estos, el Clan del Tigre, estaban liderados por una poderosa sacerdotisa, Kajin, que no solo era una luchadora excepcional si no que poseía el poder de manejar el fuego. Era tal la fuerza de estos que muchas personas murieron víctimas de ellos. Así, Hwanwoong decidió bajar a la tierra y poner paz creando un nuevo pueblo, Shin Si, tierra de Jooshin. Envidiosos de la prosperidad de estos, el Clan del Tigre se lanzó sobre las inocentes gentes de Shin Si. En lugar de enfurecerse con ellos, Hwanwoong trató de convencer a Kajin mediante el amor pero la obstinación de ésta provocó que finalmente el Dios le arrebatase su poder sobre el fuego. La perdida paradójicamente hizo que Kajin adoptase una postura mas serena enamorándose incluso del propio Hwanwoong. Sin embargo cuando éste dio su poder sobre el fuego, escondido en la esfera del Fenix, a Sae-Oh, una joven por la cual se sentía atraído, Kajin se sintió traicionada volviendo a las antiguas sendas de la violencia y muerte. En medio de una cruenta guerra, Sae-Oh concebirá un niño de Hwanwoong, Da-Goon, y Kajin tratará de arrebatárselo. Cuando esto suceda el fuego del Fénix consumirá a Sae-Oh provocando que su espíritu se convierta en un incontrolable Fenix Negro que destruirá todas las tierras de Shin Si. Ni siquiera los tres dioses creados por Hwanwoong podrán detener a éste y solo el Dios, sacrificando a Sae-Oh, podrá impedir que la tierra caiga en manos del fuego de la cólera. Tras ver lo que los hombres eran capaces de hacer, Hwanwoong regresó al cielo haciendo desaparecer a los tres dioses y al Fénix, concentrando sus espíritus en cuatro símbolos que ocultó. Durante esos 2000 años el Clan del Tigre se transformó en el Clan Hwancheon y al igual que los custodios de los símbolos, esperan el regreso del Rey Jooshin para contrariamente acabar con él. Y es que la leyenda dice que cuando éste encuentre los cuatro símbolos reinará sobre toda la tierra llevando la paz a todos sus rincones, cosa que los Hwancheon no pueden permitir>>.

Como he dicho al inicio nos encontramos con una serie, o al menos un primer episodio, como nunca he visto antes en mi vida. No solo son esos efectos digitales de primer orden que nos hacen llegar a creer que estamos ante un producto digno de cualquier superproducción cinematográfica si no con una historia tan conmovedora como culturalmente interesante. Pero por partes.

Los efectos especiales son espectaculares gracias a esa excelente combinación que produce que estos estén detallados y resulten por demás creíbles. Van desde esos fondos digitales de poblados y parajes de fantasía con riscos y paisajes imposibles a criaturas fantásticas como los tres semi-dioses – el tigre blanco, el dragón azul y la tortuga-serpiente – mas la adición del Fenix negro que harán las delicias de los amantes a la mitología oriental. A ésta impronta que nos recuerda a aquellas mágicas sensaciones que sentimos cuando asistimos en su momento al visionado de “Stormriders” se le unen otras sensaciones mucho mas actuales y que responden a esas sangrías que se forman cuando el campo de batalla se traslada al simple encuentro de armas arrojadizas y de filo. Chorritones, salpicaduras, amputaciones, empalamientos y demás consecuencias de batallas épicas. Recapitulando, un espectáculo visual como pocas veces antes hemos podido ver no solo por su contundencia si no incluso por su valor artístico.

Pero donde creo que adquiere su grandeza la serie – o al menos el capítulo – es en lo que es capaz de transmitir. El argumento no se resiste en ser una sucesión de efectos que dejen al espectador asombrado; la relación romántica de su trío protagonista por mas previsible que sea no resulta menos eficaz. Y esto le debe mucho no solo a la labor interpretativa de sus protagonistas si no – y sobre todo, apunto yo – a la partitura de Joe Hisaishi que como siempre sabe matizar las palabras e imágenes que acompaña para darles una dimensión mas allá de su significado.

2º CAPITULO: El pasado y el presenta cruzarán sus caminos.

Catorce años antes del comienzo de nuestra historia, una estrella anunció la llegada al mundo del Rey de Jooshin. En la corte de Goguryeo el destino provocó que dos niños nacieran la misma noche. Ambos, primos para mas señas, tuvieron distintos partos: Ho Gae, entre las atenciones que lo señalaban como primer heredero al trono y Dam Deok, mucho mas modesto debido a su relegada posición. Sin embargo lejos de la corte los Hwancheon quisieron consolidar su liderazgo en todo el mundo, mandando a sus hordas a buscar los cuatro símbolos de Hwanwoong. Pero estos no serán los únicos que los busquen ya que los Hyunmu harán lo propio. Mientras que el talismán del Dragón Azul se perderá al fusionarse con un niño, Chuh Ro, viéndose su padre amenazado, el Ojo del Fénix quedará dividido entre dos hermanas, Kiha que será educada por los propios Hwancheon y Sujini, adoptada como sabemos por los Hyunmu. Del cuarto símbolo solo se sabrá que fue llevado a los confines de la tierra. Los años pasarán y ante los problemas de salud del Rey, éste nombrará heredero a su hermano pequeño dejando a su hermana sin sucesión al trono. En la corte coincidirán Dam Deok y una Kiha que haciéndose pasar por novicia sirve de espía de los Hwancheon.

Ninjas, efectos de cable, CGI, matanzas, incendios e intrigas palaciegas para hacer algo mas terrenal a la historia.

Y es que aunque era previsible que la serie perdiese algo de la espectacularidad que le precedió debido a la fastuosidad del primer episodio ésta entrega no desmerece en nada a las expectativas formadas.

Es cierto que el contenido fantástico se ha visto reducido y con él la presencia de esos efectos digitales que nos dejaron asombrados pero aún hay algunos apuntes como esa conchas – o lo que sean – de invisibilidad de los Hyunmu que harán las delicias de los aficionados.
Los amantes a la épica pura y dura no tendrán tanta violencia palpable como en el anterior episodio gracias a aquellas sangrías tan realistas pero se alegrarán – por no decir, sorprenderán – de encontrarse a unos ninjas con shurikens incluidos.

Fuera de esto seguiremos atendiendo a fondos digitales de gran belleza y a un atrezzo si cabe mejorado dada la ampliación de personajes y escenarios. Armaduras, ropajes de villanos y cortesanos y unos decorados cuidados al máximo detalle rivalizarán con una trama que aunque todavía superficial caracteriza a las grandes historias del género.
La única pega que le encuentro es que no se haya sabido calibrar o guardar relación entre las distintas edades ya sea entre los propios personajes o la que relaciona al pasado y presente. Me explico; Ho Gae y Dam Deok tienen la misma edad sin embargo el primero parece mucho mas mayor que su primo. Por otro lado no me creo que el Hyungo del presente tan solo tenga catorce años mas que el del pasado cuando parecía un chiquillo.

3º CAPITULO: Sin contenido romántico – todavía – ni frentes belicosos abiertos, las intrigas palaciegas centran éste episodio.

Dam Deok sigue con su aprendizaje tanto mental como físico en secreto. Sin embargo su vida tranquila sufrirá un sobresalto cuando su padre comience a enfermar. La responsable de la precaria salud de su progenitor no es la edad sino las malas intenciones de su hermana que en su afán por ver a su hijo, Ho Gae, como Rey de Jooshin no dudará en pedir ayuda a los Hwancheon. Estos le proporcionarán un ancestral veneno que formulado en el pasado por oscuros hechiceros resultará indetectable si la dosis se mesura a lo largo de cierto tiempo. Sin embargo el destino se pondrá de lado del Rey gastándole de paso una cruel broma a la misma infanta ya que será la propia Kiha al servicio de los Hwancheon la que ayude al monarca gracias a su relación, cada vez mas estrecha, con Dam Deok. Kiha no solo detectará el veneno sino que pedirá a su líder, Dae Jang-Ro, el antídoto para la ponzoña. Una vez puesto remedio y confirmadas las sospechas de Dam Deok, éste interrogará a su tía haciéndose valer de una triquiñuela para que confiese. En lugar de ello, su orgullo provocará que termine suicidándose…

Pocas cosas pero muchas sensaciones surgen de éste episodio; y es que aunque la trama no da para mas de lo habitual en estas historias, son los pequeños detalles los que terminan por definir el talante de un producto. Y ya no solo hablo de esos bellos paisajes infográficos que nos muestran inmensos templos al lado de exuberantes campos de té ni otros efectos especiales como esa daga “auto-dirigida” que como era de prever han perdido protagonismo sino situaciones que hacen barruntar hacia donde puede dirigirse la serie.

El interés de los dos primos por Kiha hace que a nuestra mente se asome la anterior serie de éxito de la propia “MBC”, “Princess Hour/Goong”, que compartiendo incluso puntos en común en lo referente a la monarquía, nos proyecta un triangulo amoroso de trágicas consecuencias.
Siguiendo con las resonancias a otras historias y parecidos razonables, sorprende que la primera línea argumental estable del serial conecte directa o indirectamente con una historia épica reciente y de éxito como “La maldición de la flor dorada”.

Por último, dos apuntes. Uno, que bajo mi punto de vista sigo apreciando una incorrecta elección de actores por edad. A lo señalado en el anterior capítulo se le une que la actriz que interpreta a Kiha parece incluso mas joven que la que encarna a su hermana Sujini cuando debería ser al revés.

Y dos, aplaudir a Yon Ga-Ryuh, regente de la familia Yon y padre de Ho Gae, que aporta cordura al bando de los – por el momento y hasta la llegada de los Hwancheon – villanos de la función.

4º CAPITULO: La emoción y los sentimientos se tornan en ésta entrega, humor y recreación histórica.

Tras la confesión de Dam Deok a Yon Ga-Ryuh de todo el caso que ha rodeado la muerte de su esposa, éste descubrirá que el adolescente no es un rival como para no tener en cuenta. Sin embargo ésta no será la única sorpresa ya que el Rey le confesará a su hijo el motivo por el que siempre ha sido maltratado incluso por su hermana. Mientras, la vida seguirá y nuestro héroe combinará su educación soterrada en la corte con salidas furtivas al pueblo para conocer la rutina de sus ciudadanos. Así, los años pasarán convirtiéndose cada uno de los protagonistas en los personajes que les aguardaba el propio destino. Dam Deok y Kiha afianzando su relación, Ho Gae haciéndose valedor de la confianza de su padre y Sujini y el maestro Hyungo esperando la llegada del Rey Jooshin. Pero mientras que esto sucede los caminos del príncipe y la pícara Sujini se cruzarán. Creyéndolo un aristócrata pero sin conocer su verdadera identidad ésta intentará aprovecharse del joven pero su inteligencia y destreza le permitirán no solo esquivar las tretas de la jovencita si no tomar ventaja. Por ejemplo, confiando en las habilidades adivinatorias de Hyungo, nuestros protagonistas creerán saber quién será el vencedor del torneo de las cinco provincias que se celebra en la corte y en el que Ho Gae ha depositado todas sus esperanzas para darse a conocer y postularse como candidato a la corona.

Si en el anterior episodio ya aventurábamos que esos efectos especiales que nos habían deslumbrado inicialmente habían pasado ya al olvido en éste nos tenemos que reafirmar ya que aquí estos han pasado a ser una simple comparsa de la acción. Sin embargo, menuda compañía…
Y es que como a mi tanto me gusta, estos se ponen al servicio de la historia y no al revés y en ésta ocasión sirven para adornar tanto ese paso de los años de los protagonistas como para realzar las jugadas del torneo que viene a ser una versión antigua del juego del polo. Sin olvidar el increíble manejo del hacha por parte de Jumuchi.

Por otro lado y como decíamos en la introducción, la recreación histórica juega un papel consolador ya que suple la perdida de esos efectos con otro tipo de espectáculo, éste mucho mas tangible como son esas calles llenas de coloridos faroles o la tintorería que aunque artificial cumple con su misión de abarrotar nuestros sentidos… al menos visuales.
Por lo que respecta al argumento, congraciarnos de que la trama casi pase de puntillas por los temas mas peliagudos o trascendentales, asegurándonos al menos una hora de distracción y hasta alguna que otra sonrisa.

Otro ejemplo que viene a darnos la razón de que, de momento, estamos ante unas de las mejores producciones realizadas para la televisión.

5º CAPITULO: Las palabras dan paso a la acción.

Sospechando de que el equipo amarillo liderado por Ho Gae oculta algo, Sujini acudirá al campamento de estos. Allí intentará chantajear al subalterno del primo del príncipe bajo el pretexto de ir a contar a todo el mundo que dentro de los mazos de bambú que deberían estar huecos, estos han escondido armazones metálicos. Cuando la discusión se caliente y Sujini empiece a correr peligro aparecerá Dam Deok. Delante de Ho Gae y sus hombres a éste no le importará revelar su identidad quedándose Sujini totalmente sorprendida. Sin embargo la tensión del momento la propiciará Ho Gae que desconocedor de la treta de su compañero amenazará con confesarlo todo al Rey. Su primo le parará los pies, diciéndole que olvide todo incluida su presencia fuera de palacio. La condescendencia del príncipe hará mella negativamente en Ho Gae y en lugar de arrepentirse, incitará aún mas a su “mano derecha” para garantizarse la victoria al día siguiente. Su siguiente paso: contratar a unos maleantes para que asalten a sus rivales, los hieran y así no puedan acudir al partido. Llegada la hora de la verdad, el equipo negro representando a la provincia de Julno, tendrá que verse obligado a retirarse cuando Ho Gae y los suyos los castiguen tanto que estos no puedan recurrir a los hombres de refresco. Viendo que su primo juega sucio, Dam Deok no dudará en ocultarse tras el uniforme de los de Julno y participar como uno mas. Cuando Ho Gae descubra que lucha contra su primo volverá a recurrir a las trampas con tal de salir triunfador: desenmascarará a Dam Deok y tanto éste como sus compañeros del equipo negro serán encarcelados.

Estamos ante un episodio en el que el desarrollo se ralentiza pero la acción se acrecienta. El 80% del mismo nos lo pasaremos siendo testigos de una especie de partido de polo que por desconocido resultará hasta atractivo con tanto golpe y ayuda digital que permitirá que hasta la pelota acoja ángulos imposibles acercándose a la cámara.

Por lo que respecta a las relaciones personales y al trasfondo de la historia, estas resultan algo redundantes y obvias aunque cabe destacar que por primera vez veamos a las dos hermanas en edad ya adulta coincidir en la misma escena.

Con todo lo dicho puede parecer que la serie haya perdido parte de la fuerza e interés con la que había arrancado; al revés, abrir las puertas al entretenimiento restando trascendencia a la trama la aleja, bajo mi punto de vista, de esa impronta de culebrón que suelen tener los seriales surkoreanos.

6º CAPITULO: Vuelven las intrigas palaciegas.

Tras “escapar” de su cautiverio Dam Deok se dirige a la casa de los Yon. Allí nuestro héroe le pedirá a su tío que deje libres a los hombres de Julno y a Sujini a cambio de la corona. Escéptico éste le dará largas aún contando con la confianza de su sobrino. De vueltas a su temporal cárcel éste se encontrará con su padre y no tendrá otro remedio que contarle toda la reunión que ha tenido con su cuñado. Al Rey solo le quedará una última bala en la recamara: convocar al consejo y anunciar que al día siguiente se coronará a Dam Deok, desvelando a su vez que éste al igual que su primo nació bajo el influjo de la estrella de Jooshin. Viendo peligrar su ascenso a la corona, Yon Ga-Ryuh llegará a un acuerdo con Dae Jang-Ro, líder de los Hwancheon, para agitar el reino y desacreditar al Rey y al Oráculo. Su primer movimiento será secuestrar a los hijos de los nobles de la zona y culpar al mismo monarca. Pero mientras esto sucede Dae Jang-Ro tiene sus propios planes: hacer que Ho Gae se enamore de Kiha para tenerlo dominado. Por parte de nuestros héroes, el Rey buscará la alianza con el pueblo de Julno para, casando a Dam Deok con la hija del jefe de estos, justificar a su vez su alineamiento en las filas del bando negro en el Torneo del día anterior.

Muchas y varias son las estrategias que están desarrollando las diferentes facciones de los protagonistas de la serie y lo mejor es que, cada una de ellas parece tener una mano ganadora.

Esto por un lado demuestra la riqueza argumental de la serie y por otro acrecienta el interés del espectador sin importarle demasiado la perdida en lo que se refiere a, por ejemplo, espectáculo.

Sorprende igualmente que por encima de las relaciones sentimentales prevalezca un espíritu de intriga a merced de los recelos de unos y otros. Ésta sensación se ve refrendada aún mas cuando vemos que a nuestro protagonista se le puede unir una tercera contendiente – o cuarta si contamos a la Teniente Gak Dan – en la lucha por su corazón.
Saliéndonos de lo puramente argumental, destacar esos tres minutos en los que exentos de diálogos y solo acompañados por la música de Hisaishi, Kiha danza mostrando su dominio sobre el fuego hipnotizando a su vez a Ho Gae y a nosotros mismos. Casi conmovedor.

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