La surcoreana “The guest” seguirá su andadura en la pantalla grande.

The guest

Muchos fuimos los que tuvimos la oportunidad de ver ese estupendo KDrama que fue “The Guest” que vio la luz el último trimestre del 2018.

El serial que nos llegó de la mano de la OCN y Kim Hong-Seon I (“The age of blood”, “Black”, “Voice”, etc.) continuó y dio paso a otros seriales y productos de la tendencia ‘posesiones’ que parece no dejar de estar en boga.

Con Kim Dong-Wook (“The concubine”, “The cat”, “Coffee Prince”, etc.), Kim Jae-Wook (“The last princess”, “Antique” y otra vez “Coffee Prince”, etc.) y Jung Eun-Chae (“The great battle”, “The fatal encounter”, “Pasta”, etc.) al frente del reparto, la serie se convirtió en un éxito y ahora se anuncia la intención de continuar con la misma con el ínclito Kim Hong-Seon I al mando aunque no se ha asegurado si sus protagonistas continuarán ya que se desconoce la naturaleza de la misma, si es una continuación, spin-off o un caso totalmente diferente.

Estaremos atentos pero la cosa apunta.

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El film de terror “Whispering Corridors” tiene su remake en Indonesia.

En Indonesia no solo se vive del cine de acción y artes marciales como las dos entregas de “The Raid” sino que también apuestan por el cine de terror, en este caso hablamos de un remake de un film bastante conocido por los fans del genero y en especial del terror asiático.

Se trata del remake de “Whispering Corridors” (“Yeogo goedam”) producción de culto dentro del cine de terror rodado en Corea del sur que fuese estrenada en el año 1998 y la cual estuvo dirigida por Park Ki-hyeong (“Akasia”). Su éxito en las salas de cine surcoreanas daría paso a una saga de cinco películas.

El remake indonesio en manos de Blok M, Asih (el nombre la verdad que no me suena para nada) lleva por título el de “Death Whisper” y tendrá distribución internacional a través precisamente de la compañía de Corea del sur, CJ Entertainment. Por ahora no tiene fecha de estreno en cines.

Amanda Rawles (“Something in Between”), Angga Yunanda (“Sajen”), Teuku Ryzki (“Generasi Micin”) y Arya Vasco (“Tembang Lingsir”) son parte del reparto de este film. La trama gira en torno a un espíritu malvado que vaga enfurecido por una escuela de la secundaria

 

RAMPANT – Kim Seong-Hoon III – 2018 – Corea del Sur – Aventuras épicas/Terror

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Si uno ve la serie que está en boca de todos como es “Kingdom” y es aficionado al cine asiático, está abocado a ver “Rampant”, por curiosidad y por lógica.

Si “Kingdom” nos traía a unos valientes muchachos de la mediana dinastía Joseon que luchaban contra unos infectados por una plaga que los asemejaba a zombies, los de “Rampant” no lo son menos. De ahí, esa ‘curiosidad y lógica’ que apuntaba más arriba.

Ahora bien, mientras la serie vio la luz en Enero, esta que nos ocupa aprovechó las condiciones propicias de la festividad de Halloween para convocar a más de un millón y medio de espectadores en las sala de cine. Recapitulando, dos meses y algo de antelación.

Sin embargo, esto no fue más que una estrategia clara de marketing ya que si nos ponemos a analizar una producción y otra, viendo las coincidencias más allá de las líneas generales que he dado en los primeros párrafos, es “Kingdom” la… digamos original. Y eso que no nos hemos metido todavía con las sensaciones.

En “Kingdom” se encuentra acreditada la guionista Kim Eun-Hee, autora de la web toon

Kingdom of the gods” junto a Yang Kyung-Il en la que se basa. Con este punto de partida, sobra todo lo demás. Las coincidencias no son fortuitas y hasta se podría asegurar que aquí en “Rampant” hacen uso de algunos de los planteamientos de la web toon sin pararse si quiera a reconocer la autoría. Claro, como hacen cambios… debieron pensar con ironía.

Dicho esto, empezaré reflejando los cambios entre esta y la producida/presentada por Netflix. Está claro que si no has visto aquella, esto poco importará así es que pasar unos párrafos más abajo.

En ambas tenemos un príncipe heredero pero no tan “heredero”. Aquí es un tío –no tengo otro nombre para calificar a tal… personaje- criado en China que vuelve al país tras la muerte de su hermano mayor. En la “otra” es hijo de una concubina y por lo tanto si la actual reina tiene un hijo, será desposeído de todo derecho al trono.

En las dos el villano es el Primer Ministro y oh, qué casualidad, en las dos es un ‘primer espada’ del país, incluso en esta que nos ocupa un primer espada de Asia ya que el bueno de Jang Dong-Gun ha trabajado fuera de sus fronteras. Aquí mismo nos enseña su dominio del mandarín con un par de intervenciones en este idioma. También es curioso que sendos actores normalmente sean los buenos de las películas que protagonizan, por sí solos además, y aquí sean malos, malísimos. Eso sí, a Dong-Gun lo estamos viendo últimamente queriendo demostrar que puede ser algo más que un héroe ya que en su anterior película como fue la recomendable “Seven Years of Night” acogía un rol negativo.

Tanto en “Kingdom” como en “Rampant” el protagonista está acompañado de un subalterno al más puro estilo Sancho Panza. En ambas tiene un toque cómico aunque es aquí donde está más acentuado. Excesivamente. Y es que mientras en la serie es un guardia real aquí es un… un… ¿monje?

Por último tenemos el detonante de toda la función como es la plaga. En las dos les llega de nuevas. Eso sí, con diferencias tanto por origen como por efectos. Sobre lo primero, mientras que en “Kingdom” proviene del uso de una flor que nos ata irremediablemente a otro mito del género del terror como es la licantropía, aquí son los sucios y bárbaros extranjeros –holandeses, of course!- los que traen la enfermedad.

En cuanto a los consecuentes efectos, en ambos son impecables pero en “Kingdom” están más definidos y con matices.

Dicho esto, vayamos con un análisis más individualizado de la película, aunque con todo lo dicho tampoco hay mucho qué decir y más, dando el resultado que da.

Antes cuando hablaba del protagonista ya he esbozado parte de mis sensaciones hacia él. Decíamos que la película, aunque no lo acredite, toma prestadas cosas de una webtoon, pues bien, más de dibujo animado no puede ser el ínclito principito. Nos llega desde las Chinas en plan chulo y tras una demostración en plan Naruto se nos mete a republicano y santurrón…

Y tras lo dicho, podríamos aplicar los mismos términos al resto de la película: irregular y poco creíble. Está claro que perteneciendo al género con el que tratamos lo de ‘poco creíble’ suena un tanto… extraño. No me refiero a la lucha contra zombies sino a los bandazos que da la película. Arranca fantástica, enganchando, pero se queda en eso, en gancho. Luego pasa a una hora de aburrimiento supino con excesivo diálogo que suena a excusa y poca acción.

Y la parte ‘zombática’… Sin ganas de innovar. Sí, hay crujidos de huesos, posiciones imposibles y señas que hemos visto en los ‘no muertos’ de este origen, pero es eso: cosas que ya hemos visto. Poco más.

Y lo peor es que cuando se pone dramática no hay por dónde cogerla, en parte porque ya sabemos quiénes van a ser las bajas cuando hacen hincapié en algunos personajes por medio del humor para caer simpáticos y por otro, porque algunos de los que caen no nos interesa un bledo por mucho que el compositor de la Banda Sonora ponga todo su empeño.

Es lo de siempre: artística y técnicamente impecable, pero la historia haciendo aguas y más en este caso con los precedentes y consecuencias teniendo ahí “Kingdom”.

Resumiendo; estando “Kingdom” uno puede pasar absolutamente de esta película. Si no existiese la serie de Netflix tendría un pase por Jang Dong-Gun. Entretiene, pero también tiene sus momentos aburridillos.

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KINGDOM – 1ª Temp. – Corea del Sur – 2019 – Aventuras épicas/Terror

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El que me conozca un poco va a creer que pongo a esta serie bien porque es coreana y claro, dada mi afinidad por todo lo asiático… Pues no.

El que me conozca más sabrá que soy de los que digo las cosas cómo me parecen, caiga el que caiga sin importar el qué. Si no me gusta algo, lo digo y no pasa nada, venga de donde venga y salga el que salga.

De hecho, por muy coreana que sea, no le tenía excesivas ganas, una porque al tratarse de zombies ya estaba un poco harto y dos porque, y relacionada con esta misma razón, pocas semanas antes nos había llegado desde el mismo lugar “Rampant”, otra producción épica con zombies con muchas… coincidencias. Está claro que aunque la otra vio la luz antes, es esta la que tiene acreditada a la webcomic “Kingdom of the gods” de Kim Eun-Hee y Yang Kyung-Il de donde claramente la primera robó algunas ideas.

Pues bien, tampoco era cuestión de desestimarla a las primeras de cambio ya que no todos los días nos llega un Kdrama doblado a nuestro idioma, ¿verdad?

Un último apunte que ayuda a empezar con el análisis vinculado a lo que venía diciendo sobre mí objetividad: mis dudas sobre la serie eran tales que hasta el primer episodio me pareció un tanto… soso.

Pues sí, el arranque de “Kingdom” es un tanto dubitativo con unos cuantos clichés, casi nula aparición de los ‘no-muertos’, menos presencia de acción y ya si de terror hablamos… Apaga y vámonos. Por si faltase poco, sus dos estrellas, reclamo donde los haya para autónomos y frikis como un servidor, dejaban mucho que desear.

El protagonista Joo Ji-Hoon,  al que hemos visto crecer a lo largo de ya más de una década desde la encantadora “Princess Hours” donde también ejercía en el papel de príncipe, aparecía poco menos que acartonado.

Su contrapartida, el carismático Ryu Seung-Ryong, se nos hacía extraño viéndolo en un papel de villano como hacía tiempo que no veíamos en él, desde también sus orígenes.

Pues entre unas cosas y otras la cosita no apuntaba bien. Pero como otras tantas veces, nada es lo que parece en Corea.

El segundo episodio toma el relevo del primero aumentando las sensaciones y añadiendo todo el mordiente que echábamos a faltar: acción, terror y hasta reconciliación con su reparto, aunque bien no personificado en el mencionado dúo de estrellas pero sí por parte de un puñado de secundarios que aportan los matices que extrañábamos. ¡Pero si hasta nos encontramos con alguna dosis de humor!

Pormenorizando en los detalles aunque sin destripar nada, diremos que otra vez Corea ‘se la saca’ –perdón por lo soez que pueda sonar y ser la expresión- como ya hiciese con “Train to Busan” al añadir notas originales a nuestros queridos ‘resucitados’ que no dejarán de sorprendernos hasta el último capítulo.

En todo caso, que nadie se piense que la serie solo busca combatir contra la plaga de zombies ya que esconde otras subtramas como el ‘equilibrio de poder’ dentro de la corte que nada tiene que ver ya con el género fantástico y/o de terror aunque sí más común a la filmografía local.

A este respecto la dirección artística se presenta como siempre impecable haciendo gala de un generoso presupuesto. Esto no nos viene de nuevas a los habituales a estas producciones, pero conviene mencionarlo para el vea a esta “Kingdom” como algo exótico o casual, ahora que está de moda la palabra, jejejeejeje…

Para ir acabando, volver a lo dicho sobre los secundarios encontrándonos un granado puñado de actores de primera fila como por ejemplo Heo Joon-Ho como ese líder de los “Panaderos Ninjas”.

Lo peor: Por un lado el doblaje en español, sobre todo el que recae en el papel del Magistrado Beom-Pal, el más hilarante de los personajes que por mor de un doblaje mediocre pasa directamente de cómico a idiota.

Y por otro lado que en seis capítulos no da tiempo para nada, dejándonos con ganas de más. Sabiendo que la semana pasada comenzó el rodaje de la segunda temporada, uno no puede dejar de pensar que sus productores esperaban su resultado internacional para acometer la continuación.

Resumiendo; “Train to Busan” ya demostró que aún se podía sacar provecho de los zombies. Ha tenido que volver a ser Corea del Sur quién continúe pillándonos a contrapié con esta serie tan entretenida, ricamente recreada y gratamente construida para sorprender hasta el último momento con detalles y guiños.

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Hwang Jeong-min será el protagonista del remake surcoreano del film chino “Saving Mr. Wu” que protagonizó Andy Lau.

Los remakes no solo vienen desde Hollywood aunque si es verdad que estos sí que suelen ser peores si se adaptan producciones asiáticas como ya hemos podido ver en versiones del país del presidente Trump como “The Eye”, “Shutter” o “Llamada perdida”, aunque en esta ocasión por suerte hablamos de un remake de Corea del sur de un film chino.

El actor más taquillero del país surcoreano Hwang Jeong-min a quien hemos visto en cintas tan taquilleras como “The Veteran” (“Por encima de la ley”), “The Wailling” (“El extraño”), ambas tuvimos la suerte de que llegaran a España o “The Himalayas” será el protagonista del remake de “Saving Mr Wu” film chino estrenado en 2015.Y que también hemos podido ver en nuestro país.

Por ahora solo sabemos que Hwang Jeong-min es el único que esta involucrado en este proyecto, no hay director ni reparto del que informar por ahora. La película original fue dirigida por Ding Sheng (“Railroad Tigers”) y protagonizada por otro gran del cine asiático como es Andy Lau (“Shock wave”). La historia se basa un secuestro real del Señor Wu en 2004 a manos seis criminales disfrazados de policías.

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THE GREAT BATTLE – Kim Kwang-Sik-I – Corea del Sur – 2018 – Aventuras épicas

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Hace pocos días escribiendo la reseña de la estupenda “Padmaavat” decía que como película épica era tremendamente emocionante pero que le faltaba acción. Ahora me toca el turno de esta “The great battle” y tengo que decir justo lo contrario: que como película épica tiene acción por un tubo pero desgraciadamente le falta emoción. Bueno, la verdad es que le falta emoción, imaginación y hasta sentido común.

Quizás es que me estoy haciendo mayor y ya no me basta con una hora y media de peleas, batallas y sangrías por doquier. O quizás es que me he vuelto muy exquisito, quién sabe, la cuestión es que empezando por el final, por las conclusiones, esta “The great battle” me ha parecido un entretenimiento muy digno pero poco más.

Para empezar su guión dejando de lado que más simple no puede ser, el asedio de una plaza fortificada por parte de los malvados chinos, peca de una previsibilidad espasmosa. Sin destripar nada porque ocurre al principio y es taaaan evidente que no descubro nada importante, cuando al protagonista le asignan como misión asesinar al Comandante de la fortaleza de Asin ya sabemos que esto no va a ocurrir. Alguno me dirá que es normal porque de acometer su objetivo no tendríamos película; pues bien, yo le diré que sí, que tiene razón pero que más allá de esa puntualización hay muchos otros términos que de lejos se saben cómo acabarán. Por ejemplo, acompañar de música sensible en las pausas entre batallas a determinados personajes, conociendo la idiosincrasia surcoreana, ya nos lleva a pensar que los mismos van a tener un final trágico.

¡Es tan evidente que cuando sucede en lugar de pena sentimos indignación! Y no tanto por la previsibilidad sino porque no dan tiempo siquiera a fomentar el cariño por esos personajes. Se creen que por unas notas tristes de música o un segundo de atención de la cámara ya se forja una conexión entre estos y el respetable. Pues no.

Y si emoción no hay y sorpresa tampoco, como decía al principio, sentido común ni existe. El consabido ‘todo vale’ vuelve a convertirnos en los tontos de turno para vendernos la idea del guionista más ridículamente ingenioso. Dejando de lado que obvian por completo lo que es un asedio y los problemas de comunicación, logística… ¡alimentación! de los sitiados –magníficos ejemplos podemos encontrar en otras producciones sin mucho buscar- se nos ponen a erigir una montaña/montículo/montón de mierda sin tenernos al tanto del tiempo de construcción para que no nos echemos unas risas. Y lo mismo para los pseudo-túneles que construyen nuestros héroes para contrarrestar el ingenio (ingenuo…) enemigo. Claro, es que luego para resolver el problema basta con cortar unos pilaritos de ná y ‘sanseacabó’. Lo mismo se puede decir de esas torres con puentes levadizos surgidas de la nada, milagros de la ingeniería china… Todo está rodeado de una nebulosa tan confusa y estúpida a sabiendas de la atrocidad que están cometiendo que nos les importa evidenciar que están haciendo el ridículo. Al menos son honestos.

¿Y qué más da cuando lo que importa es ofrecer espectáculo y batalla? Pues sí, desde esa perspectiva, “The great battle” es un buen producto. De las dos horas y pico de duración, hora y media, como decía al principio, está centrada en ofrecer confrontaciones sin tregua.

Para ello se ha recurrido a un buen número de extras, esos miles, millones por momentos que aparecen obra y gracia de la industria digital, todos bien uniformados y motivados para mostrar contundencia.

Quizás le falte más sangría aunque se hace mucho hincapié en la que hay y quizás eso denote el miedo a no asustar a un público timorato con la violencia como el surcoreano. Y es que conviene recordar que el film va dirigido a las grandes masas.

Las coreografías sin ser grandiosas resultan vibrantes sobre todo las protagonizadas por nuestro héroe con el arco en la mano ya que entra el factor digital con la cámara siguiendo la trayectoria de las flechas y el comandante dando saltos al más puro estilo Légolas.

Volviendo a unos párrafos arriba, algunas infografías ‘cantan’ un poco en las grandes masas como esa caballería al galope con los caballos moviéndose más al estilo balancín que como al animal noble ‘carne de cañón’ en este tipo de producciones. También en las escenas aéreas sobre todo en la fase final del ‘ínclito’ montículo parece que estamos viendo la secuela de “La gran muralla” de Zhang Yimou, pero en líneas generales el apartado técnico como el artístico es solvente como en todas las producciones de esta procedencia.

Algo por el estilo se puede decir de su reparto, cumplidor y con encanto, pero poco más. De todas formas no hay muchas exigencias en este tipo de producciones y más aquí que no hay tiempo para crear situaciones que requiriesen de un mayor esfuerzo interpretativo. De hecho, a la hora de buscar emociones es la Banda Sonora la que pone más empeño y la que logra, bajo mi punto de vista, un notable.

Resumiendo, si buscas una película para pasar el rato viendo batallas sin importar el qué ni el cómo, “The great battle” se ajusta a lo que buscas, pero si lo que quieres es una buena película épica tienes otras muchas opciones incluso dentro de la propia Corea.

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“Intimate Strangers” de Lee Jae-Kyu la comedia de más éxito en Corea del sur.

Intimate Strangers” dirigida por Lee Jae-Kyu (“The Fatal Encounter”) se ha convertido en la comedia coreana de mayor éxito en lo que va del año. Desde su estreno el pasado 31 de octubre ha atraído a mas de 3.5 millones de espectadores. Superando a la otra comedia de nombre “Keys to the Heart“, que atrajo a 3.42 millones cuando llegó a los cines en enero.

Esta producción es el remake surcoreano del film italiano “Perfetti sconosciuti” del director Paolo Genovese que a su vez tuvo una adaptación en nuestro país con el mismo título de mano de Alex de la Iglesia. El éxito del film surcoreano fue inicialmente entre las veinteañeros, pero parece ser que el boca a boca está funcionando y está atrayendo a los espectadores  de entre 30 y 40 años.

Intimate Strangers” está protagonizada por Yu Hae-Jin, Cho Jin-Woong, Lee Seo-Jin, Yum Jung-Ah, Yoon Kyung-Ho, Kim Ji-Soo y Song Ha-Yoon y en la que se nos cuenta en tono de comedia como un grupo de amigos están celebrando una cena. Esa apacible cena cambiara cuando todos decidan hacer un juego con sus móviles.

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