NODAME CANTABILE (II) – Japón – 2007 – Jdrama – (Ep. 6 al 11) de 11. FINAL

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BREVE RESUMEN DE LOS SEIS PRIMEROS CAPÍTULOS :

Chiaki Shinichi es un verdadero genio del piano, tanto que se le ha quedado pequeño el instituto/universidad donde estudia. Sin embargo, tiene un grave problema que le impide triunfar: siendo pequeño viajó por toda Europa siguiendo a su padre y tras regresar de uno de estos viajes tuvo un pequeño accidente aterrizando que lo marcó de por vida; ahora se pone a temblar simplemente con pensar en coger un avión. Esto le provoca no pocos problemas ya que su soberbia le lleva incluso a enfrentarse a sus profesores. Fruto de una de estas discusiones será el castigo que reciba Chiaki cuando sea obligado a recibir clases con los alumnos de atención especial, llanamente, los mas retrasados. Allí conocerá a Nodame una vivaz jovencita que casualmente vive “puerta con puerta” a la suya que le descubrirá un mundo mas allá de la rigidez y las normas. La caótica vida de Nodame le enseñará lo que es la pasión y junto a ésta conocerá a otros insólitos personajes que comparten con él su amor por la música. Chiaki verá cumplido su sueño de ser director de orquesta cuando un alocado pero prestigioso director le dé la oportunidad de dirigir su propia banda de músicos, el problema será que estos no son todo lo talentosos que quisiera Chiaki. A pesar de ello vencerá sus prejuicios llevando al éxito a la en un principio, incapaz orquesta. Sin embargo, la graduación cortará los progresos de unos y otros, viendo como en algunos casos los destinos se separan.

7º CAPITULO: Corto contenido, aprovechamiento máximo.

El profesor Eto sorprende a Nodame ante su decisión de convertirse en su nuevo tutor. Asustada ante los métodos severos de éste y su tono desafiante, Nodame huirá como si se la llevase el diablo. Mientras, Chiaki comenzará a trabajar con su orquesta, encantado de los excelentes “mimbres” que dispone, incluidos Mine y Sakura que han aprobado su examen de acceso a la A-Oke como les pidió Chiaki como condición para unirse a ésta; son tan buenos los músicos que le es difícil decidirse por cual será el solista de su primer concierto. Agobiado ante la “voluntariedad” de estos, elegirá finalmente al discreto Kuroki quien toca el Oboe. Para la pieza que tocarán, la decisión será mas fácil: una composición de Mozart. Todo va viento en popa ya que hasta la revista musical les cubrirá las espaldas publicitando el próximo concierto para el cual incluso han conseguido un prestigioso local como es la sala de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Tokyo. Sin embargo para Nodame las cosas no irán tan bien, creyéndose abandonada por su anterior maestro y acosada por Eto; la situación cambiará cuando Chiaki comience a preocuparse por ella. El destino provocará que Eto le confiese sus intenciones de enseñar a Nodame tras descubrir su talento oculto y el joven le echará una mano para que éste consiga finalmente atraerla a su clase. La felicidad pronto se verá amenazada cuando Chiaki descubra que sus músicos solo ven a la orquesta recién creada como un “entretenimiento” temporal previo a un brillante futuro devolviéndole a la dura realidad de sentirse preso de sus fobias que no le permiten salir del país.

Como ya vaticinaba en el anterior capítulo, nuevas líneas argumentales se han abierto tras superar el meridiano de la serie donde también nuevos personajes tienen mucho que decir.

En líneas generales el concepto no ha cambiado resultando incluso un tanto redundante ese miedo del protagonista a volar que coarta sus deseos de triunfar en Europa pero planteamientos como ese que parece presentar un posible triangulo amoroso entre Chiaki, Nodame y el recién incorporado Kuroki puede deparar mas de una sorpresa por encima de lo que se presupone respecto a lo sentimental. Solo hay que ver la cara de Chiaki cuando denota ese interés de Kuroki hacia Nodame para darse cuenta de los enredos cómicos que se pueden producir.

Al hilo de esto decir que a pesar de la trascendencia o seriedad del episodio con hasta un final que podríamos tachar de dramático, hay algunas escenas o pasajes que siguen teniendo esa chispa que encenderá nuestra risa. Tras la partida, espero que temporal, de Naoto Takenaka/Stresemann es Ibu Masato/el padre de Mine, el que toma el relevo en lo que a personaje cómico-entrañable se refiere; sin olvidar las intervenciones ocasionales de Mitsuhiro Oikawa/el crítico Sakuma con ese clásico amaneramiento que ya todos conocemos.

8º CAPITULO: A pesar del menor contenido humorístico, estamos ante una de las mejores entregas de la serie.

Chiaki sigue sin asimilar la idea de que sus compañeros consideren a la recién creada orquesta “Rising Star” como algo temporal. Será como siempre Nodame la que intente sacarlo de su estado de desánimo; sin embargo ella tiene sus propios problemas ya que no se atreve a asumir su parte del trato acordado con el profesor Eto. Mientras esto sucede, los diferentes miembros de la orquesta continuarán con su vida, recibiendo diversos reveses que afortunadamente para Chiaki acabarán con los mismos mas implicados en el proyecto. Pero la vida sigue, el joven recuperará energías encaramándose a una contagiosa obstinación y el próximo concierto parece desbordar todas las previsiones levantando una gran expectación. Entre ensayos y ensayos, Nodame aconsejará a Chiaki que se libre de su fobia a volar mediante la hipnosis y éste, a pesar de rechazarla amparándose en que es ineficaz, caerá sorprendentemente bajo los efectos de una hipnosis fortuita realizada por Nodame. El gran día del estreno de la “Rising Star” ha llegado y estos como se esperaban saldrán triunfantes, todos menos una, Nodame, que sacrificará el amor que siente por Chiaki curándole de sus miedos consciente de que eso lo alejará de ella.

Excelente en cuanto a sentimientos se nos presenta éste episodio. Superada la barrera de la sorpresa que suponían los primeros episodios, viendo como la serie fidelizaba las sensaciones de un verdadero manga, llega el momento donde el sentimiento se desata tras habernos “compenetrado” con sus protagonistas.

La escena en la que Nodame, atendiendo al concierto de los chicos, se pone a llorar es un buen ejemplo de la capacidad de transmisión que tiene la serie. Y no solo es eso, los minutos finales en los que la heroína hipnotiza a Chiaki es un ejercicio altamente emotivo con el que se demuestra como sin casi palabras se puede demostrar el amor que siente una persona: prefiere dejar marchar a éste que verlo triste. Puede ser ñoño e incluso previsible pero no por ello menos efectivo.

Por lo demás, un poco mas de lo mismo empezando eso sí a notar un cierto cansancio – que no aburrimiento – al encontrar similitudes entre episodios estructuralmente hablando ya que p.e. siempre acaba con un concierto.

9º CAPITULO: Continuamos con las buenas sensaciones; se nota que está próximo el final.

Aunque sin recordar que fue Nodame mediante la hipnosis la que libró a Chiaki de su miedo a volar, éste se siente de alguna manera liberado por lo que decidirá “probarse” haciendo una excursión junto a Mine hasta Hokkaido. A pesar de los titubeos y dudas iniciales, Chiaki conseguirá finalmente volar sin temer por su vida. De vuelta de la isla, el joven descubrirá para su sorpresa que Nodame ha dejado su casa para hospedarse en el hogar del profesor Eto con el que se está preparando para un concurso de piano. La intención de la chica es ganar su cuantioso premio para así permitirse viajar hasta Europa acompañando a su amado Chiaki. Sin embargo éste solo piensa en seguir adelante con la “Rising Star” para la cual hasta han preparado un segundo concierto. Será Stresemann el que volviendo del viejo continente, le convencerá para que lo acompañe de vuelta. Mientras piensa que va hacer con su futuro, si abandonar a la recién creada y exitosa orquesta o perseguir su sueño, Nodame supera la primera criba del concurso teniendo siempre a Chiaki en su pensamiento. No obstante en la segunda se encontrará con un difícil obstáculo a salvar: su propia confianza menguada al conocer que entre sus rivales se encuentra un antiguo compañero de estudios que marcó su niñez.

Como decía al principio, la cercanía del desenlace de la serie provoca que su ritmo se acreciente no dejando ningún resquicio para el aburrimiento.

De acuerdo que en varias fases se nos ofrecen largas piezas musicales a cargo de la protagonista pero ninguna de esas previsibles escenas orquestales a las que nos habían acostumbrado… ¿o debería de decir acomodado?.

Y es que la línea argumental iniciada hace un par de episodios sigue estando vigente provocando que estés pendiente en cada momento de la pantalla expectante del rumbo que puede tomar la historia. Conociendo como se las gastan en algunos mangas y las sorpresas auspiciadas por el humor, uno no puede ni siquiera vaticinar como acabarán las cosas por muy predecible que parezca la relación de los protagonistas.

Para acabar, dos detalles. Uno, el crecimiento del personaje interpretado por Kosuke Toyohara en su papel del profesor Eto y dos, esa escena delirante en la que Masumi propina una patada a un estudiante. Para troncharse.

10º CAPITULO: Por si la tensión acumulada fuese poca, encima humor ¡¡¡¡

A pesar de las complicaciones Nodame verá el final del túnel al darse cuenta que como espectador de excepción tiene al mismo Chiaki. Así, la joven supera la segunda prueba y accede a la gran final para la cual deberá prepararse arduamente. Mientras, Chiaki verá gratamente como cada vez hay mas gente que quiere incorporarse a la “Rising Star”, ya no solo los antiguos alumnos del instituto sino músicos de gran talento como Keeko, un refutado violinista que además de querer hacerse con el puesto de concertino de Kiyora, tiene cierta “afinidad” con los hombres de la orquesta. Para sorpresa de todos Mine abogará para que éste ocupe el lugar de Kiyora, ya que en realidad quiere que ésta se sienta libre de acudir a Europa y progresar en su carrera. Por su lado Nodame sigue en su empeño de ganar el concurso poniéndole tantas ganas que incluso enfermará impidiendo el aprendizaje del segundo tema a interpretar en la final. Aún así, se presentará y en contra del consejo del Profesor Eto, acometerá la segunda pieza incompleta en estudio. Su maravilloso talento no le bastará para sacarla adelante ya que “algo” se interpondrá. A pesar de ello será ovacionada y hasta felicitada por un Chiaki que como pago a su esfuerzo la invitará a que la acompañe a Europa; no obstante su orgullo se interpondrá en su sueño. Mientras que Chiaki ensaya la pieza que servirá de despedida en la dirección de la “Rising Star”, Nodame deja la ciudad…

Impacientes estamos ante el último episodio pero hasta que ello llegue nos quedamos con una de las mejores entregas de la serie.

Y es que ya no es solo, como decía en los anteriores capítulos, que la serie vaya tanto cerrando hilos argumentales como atando cabos inter-relacionales entre los diferentes personajes, es que el humor, algo olvidado ante la trascendencia que iban adquiriendo las distintas situaciones, retorna y a grandes dosis.

Volvemos a encontrarnos con detalles propios de la puesta en escena como aquellos efectos especiales que al inicio de la serie hacían mas toons a los personajes y que en ésta ocasión, aunque mas artesanales, deforman alegremente a los mismos; véase p.e. la carrera de Masumi en defensa de Chiaki.

Igualmente con personajes como el recién incorporado Keeko que aunque un poco tardío, cumple con su función de hacernos reír.

Pero la grandeza del episodio reside en la cuota de protagonismo que ha adquirido Nodame eclipsando totalmente a Chiaki. La jovencita sin mucho dramatismo y solo en base a esos gestos que me gustan recalcar, ha conseguido emocionarnos por delante de divas y protagonistas mucho mas carismáticas que ésta en otros seriales. Es en su ternura, sacrificio y sentimientos hacia Chiaki donde reside el secreto del personaje, por encima de aquella comicidad y hasta extraña belleza que parecía solo atesorar en un comienzo.

Resumiendo, por muy bien que sepamos – o imaginemos – cómo va a acabar esto, la serie nos ha enganchado mas que otros títulos que basaban supuestamente su éxito en la intriga y el suspense.

11º CAPITULO: Llegó el “último” – destaco el entrecomillado – episodio de la serie.

Entre preparación y ensayos para su última aparición junto a la “Rising Star” antes de su partida a Europa, Chiaki comienza a notar cuanto echa de menos a Nodame. Ésta mientras ya está en su casa junto a su numerosa familia, extrañada de tanto su regreso como de su apatía a volver a tocar el piano. Pero Chiaki no será ni el único que echa de menos a la jovencita ni el único que se ha dado cuenta de que éste la echa a faltar. Así pronto Mine urdirá una treta para “liberar” a Chiaki y que vaya en busca de Nodame. Mientras esto sucede el Profesor Eto logrará “colarle” un mensaje a ésta camuflado de noticias de su serie de dibujos favorita; gracias a ello sabrá que le han concedido una beca para estudiar en Paris. A todo esto Chiaki se encontrará con ésta y será sorprendido por la noticia ya que él iba con la intención de convencerla de que lo acompañase a Praga creyéndose el centro de la vida de Nodame. Por el contrario, será él el que se replantee ir a Praga, como tenía pensado en un principio o ir en cambio a Paris. Pero mientras lo decide, Chiaki pasará “atormentado” un par de días con la familia de la joven. De regreso a Tokyo celebrarán con éxito el último concierto con Stresemann como invitado de excepción.

Poco puedo hablar de éste capitulo ya que cumple a la perfección con los estándares de un último capitulo salvo por una cosa: que no termina la historia.

Que se base en una colección todavía abierta provoca que nadie sepa como va acabar la misma por lo que aparentemente y salvo por la insatisfacción/frustración que provoca, creo que ha sido el mejor final que se le ha podido dar.

Por lo demás, la historia de siempre. El chico busca a la chica tras darse cuenta de hasta que punto la quiere – en éste caso hay que tener en cuenta lo “frío” que es nuestro protagonista – y todo se precipita hacia un desenlace donde mas que una historia a contar se trata de recordar las mejores escenas de la serie.

El resto, pues bien; algún golpe de humor aunque algo previsible como son esos porrazos desproporcionados a secundarios y un quizás demasiado estiramiento del episodio para llegar a la hora de duración.

Lo mejor, la familia de Nodame.

Por último recordar que tras la serie se estrenaron dos especiales donde se siguen contando las andanzas – todavía, como decía, inacabadas – de nuestros protagonistas.

CONCLUSIONES

Estamos ante una de las mejores traslaciones de un manga a imagen real por encima incluso de series animadas.

Y es que tanto por unos actores que asumen a la perfección su rol como personajes toons, llenos de muecas, gestos y sonidos aunque dejando de lado la sobreactuación, como por una puesta en escena cuidada al detalle que incluye estupendos efectos digitales u otros mas técnicos, “Nodame Cantabile” colmará las exigencias de los aficionados ya no solo de la obra original sino del seguidor al manga en general.

Otro aspecto a destacar es la contención sentimental en contraposición a la disposición cómica sin perder de vista la capacidad para conmover, es decir, “Nodame Cantabile” te hará reír y mucho, sin que tengas que sacrificarte siendo testigo de una historia romántica. Hay sentimientos pero mas como excusa argumental que como centro de atención, por contra cuando llegue el momento es capaz de llegarte al corazón con la simple expresión de los chicos ejecutando con pasión una pieza musical.

Resumiendo, “Nodame Cantabile” es una serie recomendadísima a todo el mundo; con calidad y el suficiente equilibrio como para convertirse en una referencia.

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NODAME CANTABILE (I) – Japón – 2007 – Jdrama – (Ep. 1 al 6) de 11

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En el 2001, Tomoko Ninomiya comenzó a publicar “Nodame Cantabile” en las páginas de la revista “Kiss” de la mano de la popular editorial Kodansha. La notoriedad de ésta obra llegó a tal extremo que tres años mas tarde recibió un premio como “Mejor Shojo manga” viéndose por demás adaptada al inglés y publicada en Occidente.
Sin perder un ápice de su celebridad, pronto avispados productores adaptaron la serie a la pequeña pantalla, invirtiendo ese “curso natural” de, primero anime y luego imagen real, adelantándose a su fidelización en personajes animados que llegaría un año después.

Sabedores de lo que tenían entre manos estos no solo pusieron a disposición de sus responsables unos generosos medios sino y al hilo, unos intérpretes de sobras conocidos tanto por el espectro de público a quien iba dirigida la serie sino por otra clase de público que por medio de los reconocibles Naoto Takenaka y Kosuke Toyohara, hacían abrir ese abanico de edades de los posibles espectadores.
La serie, que estuvo en antena tres meses, tuvo tanto éxito que ya se han realizado dos especiales emitidos independientemente.

1º CAPITULO: Directo al grano.

Shinichi Chiaki es el mas talentoso estudiante de piano de su universidad, tanto que cree que malgasta su talento entre torpes compañeros y profesores que no saben ver en él mas allá. Y es que el gran sueño de Chiaki es convertirse en director de orquesta al igual que su mentor e inspiración, Sebastián Viera al que conoció cuando era niño acompañando a su padre de gira por Europa. Sin embargo, éste no pudo volver a encontrarse jamás con el veterano músico ya que su fobia a volar le imposibilitó regresar a occidente. Frustrado, discutirá con su maestro y será castigado a recibir clases con los alumnos de “atención especial”, es decir, lo que a sus ojos son simples retrasados. Allí conocerá a Nodame, una alocada jovencita que “casualmente” vive puerta con puerta con la suya y que entre otras particularidades, sufre del síndrome de Diógenes. Viéndola incluso una amenaza para su perfecta y controlada vida, Shinichi le echará una mano primero con su casa y luego con su caótica forma de tocar el piano. Pero su anárquica personalidad doblega siempre a la rectitud de su compañero e incluso no le importará llevar a casa de éste a un misterioso anciano que vaga por la universidad. Llegado el momento de comprender e incluso disfrutar con la forma de tocar el piano de Nodame, Shinichi decidirá paradójicamente cambiar de Universidad. Pero algo le hará cambiar de opinión: el estrambótico anciano resultará ser un afamado músico que quiere constituir una orquesta allí mismo con algunos alumnos de su elección. Ésta quizás es la oportunidad que siempre había esperando nuestro héroe.

Como adaptación al manga y dentro del ámbito de la comedia, “Nodame cantabile” no solo se ajusta por espíritu a la obra original sino que resulta mas que creíble como traslación.

Y es que siguiendo las últimas tendencias en adaptaciones cinematográficas y televisivas, los responsables de éstas no se limitan a hacer actuar a sus protagonistas invitándoles a sobreactuaciones que permitan muecas y gestos exagerados al uso de los que ilustran las hojas de los mangas originales sino que se apoyan en las últimas tecnologías para representar algunos “tics” característicos de ésta ilustración narrativa japonesa, vamos que dejando atrás la solemnidad, resulta divertidísimo ver como los personajes se golpean brutalmente recuperándose como si nada hubiese ocurrido, envuelto todo en efectos digitales e infografías superrealistas; sacar a la palestra el término “toon” sería una ofensa para cientos de autores japoneses pero en parte ayudaría a comprender mis palabras.

Junto a esto no podemos olvidar ni detalles como esas sobreimpresiones en la pantalla ni, hiendo mas allá, esas recreaciones de los pensamientos de los protagonistas. Detalles, como decíamos, que no vienen a otra cosa que a ilustrar una historia ya de por sí divertida aunque en el fondo contenga tanto tópicos como situaciones previsibles.

Dejando a un lado un argumento que aún debe deparar muchas sorpresas a pesar de lo completo que pueda parecer aún siendo un primer episodio, diré que tanto los intérpretes como la banda sonora del film, resultan acertadísimos en su rol. Los primeros, combinando credibilidad con ese aura de efectismo que necesita su sentido del humor, y la segunda acentuando las sensaciones que requiere cada momento reuniendo un buen conjunto de temas populares clásicos.

Recapitulando, un primer episodio que como tal engancha sin que evidencie como en otras ocasiones, su función como reclamo. Un acierto al 100%.

2º CAPITULO: Humor a grandes dosis.

En lugar de entregar la carta de renuncia, Chiaki decidirá solicitar un cambio a la Sección de Dirección. Sin embargo será el profesor Stresemann el que rechace su solicitud amparándose en el odio, sin contemplaciones, que siente por el joven. Derrotado tampoco podrá dejar la escuela ya que Nodame frustra una y otra vez sus intentos de abandonar. Mientras que encuentra su mejor oportunidad aparecerá en escena Mine, un joven estudiante de violín que a pesar de tener talento lo malgasta según Chiaki dejándose llevar por su pasión. Tras ser rechazado por Chiaki al pedirle que le acompañe al piano en su examen final, Mine se lo pedirá a Nodame enamorándose a su vez perdidamente de ésta. Pero nuestra protagonista solo tiene ojos para el pianista al igual que Masumi, el timbalista de la orquesta que ve en la jovencita una rival en la carrera por conseguir el amor de Chiaki; llegarán incluso a retarse pero la situación se les irá de las manos cuando uno intentando agradarlo sea expulsado de la orquesta y la otra llegue incluso a enfermar. Impedida para participar en el examen de Mine, Chiaki tendrá finalmente que echar una mano al violinista. Todos conseguirán su propósito, incluso éste que aprovechándose de la atracción que siente Stresemann por Nodame, se pondrá al frente de esa orquesta formada por cuestionables alumnos…

Como segundo episodio y tras la presentación que supuso el capítulo que lo precedió, en éste estaba claro que comenzarían a desarrollarse los diferentes personajes que habitan en la serie amen de los protagonistas.

Así llegamos a una primera y quizás precipitada conclusión que dice que son los secundarios – Mine, Masumi y Stresemann – los que mejores y mas jugosos personajes parecen poseer. Y no digo que los protagonistas sean malos, al revés, Tomokazu Seki/Chiaki encarna a la perfección al típico personaje arrogante pero con buen corazón mientras Ayako Kawasumi/Nodame es 100% un personaje manga/animado, pero parece que estos tres tienen reservadas las mejores escenas.

Y es que sigue siendo ese humor irreal apoyado en la mayoría de las ocasiones en efectos especiales, los que hacen atractiva y hasta cierto punto adictiva a la serie. Confesar que hasta en una escena de ésta entrega – la del maquillaje – me llegaron a saltar las lagrimas de la risa y eso ya de por sí, vale la pena.

Para acabar, decir que aún disfrutando de una estupenda banda sonora clásica se echa a faltar un mayor cuidado en la transición de las escenas ya que la música se corta bruscamente de una secuencia a otra.

3º CAPITULO: Nuevos personajes, viejas perspectivas.

Chiaki descubrirá el embrollo en el que se ha metido cuando empiece a escuchar a la orquesta. Espantado, comenzará a dar indicaciones a sus músicos de una manera tan severa, exigente y con tal falta de tacto que los mismos estudiantes decidirán hasta jugársela. El maestro Stresemann dejará en evidencia al joven cuando lo sustituya haciéndose cargo de la misma. Humillado, solicitará a éste ser trasladado al Departamento de dirección pero rechazando por enésima vez la petición, el viejo verde le sorprenderá convirtiéndolo en su ayudante al frente de la S-Oke. Una vez puesto en la faena, Chiaki seguirá dando directrices a sus músicos siendo especialmente duro con Sakura, una jovencita que tocando el contrabajo no puede practicar con su instrumento ya que proviniendo de una familia pobre, no tiene mas tiempo del que le roba su trabajo. Indiferente a sus problemas, Chiaki incluso le invitará a dejar la orquesta si no puede perfeccionar su estilo. A pesar del apoyo de Nodame, Sakura dejará la orquesta y será en ese momento cuando Chiaki entrará en conciencia de que un director de orquesta es algo mas que un coordinador ocasional. Con Nodame, Mine y Masumi acudirá al encuentro de Sakura descubriendo de paso los problemas económicos en los que se encuentra su familia. Afortunadamente todo se arreglará y será la propia Sakura la que le eche una mano a Chiaki cuando, Stresemann decida abandonar la dirección de la S-Oke dejando a Chiaki al frente de una orquesta que parece desmembrarse sin el carismático director a la cabeza.
En éste episodio se nos presenta a un nuevo personaje que a fuerza de situaciones imposibles y matices exagerados, resultará tan entrañable como divertido.

Sakura, se acoge a la “escuela” de Nodame para retratar otro personaje “toon” de idílicos rasgos pero manías totalmente cómicas. Sus esfuerzos por llevar un contrabajo que le supera en tamaño a la espalda cual concha de una tortuga, esa hambruna irracional que le lleva a comerse un Bento sucio de tierra o la fugacidad con la que hace desaparecer un plato de tallarines, hace que rivalice en simpatía con la propia protagonista de la serie. Por suerte para la heroína, se nos antoja que Sakura solo será un personaje secundario mas, con una fecha de caducidad en lo que a cuota de popularidad se refiere que en estos casos suele estar dictada por el episodio que le toca protagonizar.

De tal guisa, la resolución del capítulo, con visita de Chiaki a la casa de la “interfecta”, nos recordará a esos film de obstinados profesores que, involucrándose en los problemas de sus estudiantes, buscan solución a los mismos. “Mentes peligrosas”, “El sustituto” o “Déjate llevar” son ejemplos que recurrieron a ésta fórmula y a la que ahora se acoge ésta entrega.

Por lo demás, algunos chistes eficientes, algún detalle digital que aumenta el efecto visual del gag y como siempre, correcta selección musical e intachable interpretación. Se les comienza a coger cariño a los protagonistas.

4º CAPITULO: Dos partes bien diferenciadas.

A Chiaki comienza a pesarle la responsabilidad de no solo tener que dirigir la orquesta sino de enfrentarse en una gala a la A-Oke dirigida por Stresemann. Así, viéndose impotente de mejorar el rendimiento de sus músicos empezará a sacar su vena mas irascible lanzando críticas a diestro y siniestro. Para tranquilizarle, Nodame acudirá a su casa con un cargamento de comida y un kotatsu, especie de mesa camilla japonesa. Chiaki acostumbrado al estilo de vida occidental descubrirá en el kotatsu un placentero objeto que ayudará a relajarlo, tanto que bajará sus defensas convirtiendo su hogar en una casa sucia y destartalada al estilo del de la propia Nodame. Retomadas las energías volverá a poner su vida en orden no solo físicamente sino hasta figurativamente ya que Nodame por medio de una serie de animación a la que está enganchada, conseguirá que Chiaki entienda finalmente la idiosincrasia de los componentes de la S-Oke. Para soliviantar sus problemas decidirá que no tiene que cambiar la manera de pensar de sus músicos, sino su propia filosofía. Dejando que estos den rienda suelta a sus pasiones, la S-Oke se presentará al duelo con Stresemann y su A-Oke…

Dos partes bien delimitadas presenta éste episodio. Por un lado, un primer tercio lleno de gags y situaciones cómicas y por otro, un argumento mucho mas denso y que finalmente puede llegar a emocionar.

La primera de las partes nos trae un Chiaki desatado, lleno de muecas y por momentos mucho mas toon que algunos de sus compañeros. La risa estará asegurada proporcionándonos momentos casi antológicos como ese en el que Nodame se interpone en la puerta de Chiaki. Genial.

Entre una fase y otra nos encontraremos con esos cortes de una supuesta serie de animación – “Pururin Gorota” – que no por su calidad sino por su parecido en contenido a Doraemon resulta como poco, anecdótico.

Finalmente llegamos a esa parte en la que, mas trascendental, el protagonista comprende finalmente a sus díscolos músicos alcanzando el éxito. En éste momento la relación espectador-personajes ha llegado a tal punto que por mucho que resulte falsa la interpretación de la orquesta, nos llegará a emocionar – que no conmover – la pasión con la que acogen esa 7º sinfonía de Beethoven.

Por último destacar como en anteriores entregas, la eficiencia de Naoto Takenaka interpretando al Maestro Stresemann; aquel que como yo haya visto a éste veterano actor en mil y un papel de diferentes registros volverá a encontrarse a aquel encantador y entrañable personaje con el que para muchos se descubrió en “Shall we dansu/dance ?”.

5º CAPITULO: Comienza a atisbarse una cierta planificación frente a la espontaneidad de anteriores episodios.

La S-Oke está dispuesta a seguir por la senda de los éxitos en el próximo festival gracias a la idea de vestir disfraces para la ocasión. La algarabía que produce la aceptación de todos de tal, a todas luces, disparate será interrumpida cuando Stresemann llegue con su habitual empeño por distraer la atención. Proponiendo a los chicos a salir de fiesta, será el propio maestro el que saldrá escaldado cuando al lugar se presente su socia europea, Elise, con intención de llevárselo de vuelta a su hogar. Ésta les explicará a los chicos que Stresemann solo está allí para reencontrase con la que fue su novia de antaño, que a la postre resultará ser la directora del centro. Escapando de sus “captores”, el músico convencerá a Chiaki para que deje a la S-Oke y se una a la A-Oke para interpretar en el Festival una pieza a piano de Rachmaninoff con el único motivo, oculto en un principio, de volver enamorar a su amada. Chiaki aceptará ya que no puede dejar pasar la oportunidad abandonando consecuentemente a los chicos; pero estos no se amedentrarán y seguirán con su idea. Para sorpresa de Chiaki estos no solo triunfarán sino que le volverán a dar una lección de orgullo y pasión. Aprendida la misma se dispondrá a servir de protagonista de la A-Oke…

Nos encontramos con un episodio mas serio de lo habitual con, como decía al principio, cierta planificación a medio y largo plazo en lo que a argumento se refiere.

Me explico; hasta el momento los capítulos casi eran autoconclusivos con un determinado tema o personaje como protagonistas de cada entrega. Sin embargo en ésta ocasión no solo tenemos un final que deja la acción en suspense sino cuestiones que pueden deparar en un futuro alguna que otra sorpresa. Me refiero a esa conversación entre Stresemann y Minako en la que parece insinuarse que la presencia del director de orquesta en el instituto es parte de un plan premeditado.

Dejando de lado esto, el capítulo resulta un tanto previsible y repetitivo ya que volveremos a asistir a uno de esos discursos sobre la superación cuando Chiaki sea sorprendido por sus amigos con su actuación. Aún así, la puesta en escena de éste pasaje – saltando de lo metafísico a lo puramente tangible – resulta tan encantadora que teniendo como tuve como compañero de visionado a mi hijo de seis años, diré que éste se quedó embelesado viendo a esa orquesta de fábula.

Resumiendo, sin llegar a ser la nota discordante, sí que se aprecia una perdida de frescura al alejarse del tono distendido al que se venía asistiendo. La aparición de la agente centroeuropea resulta demasiado encajada a la fuerza y otras como la del crítico musical – un estupendo por otra parte Mitsuhiro Oikawa – parecen estériles de lo inútil, de momento y aparentemente, que son.

6º CAPITULO: Curso opuesto al del anterior episodio, comienzo lento, desenlace acertado.

La graduación está próxima y los alumnos de cuarto curso ya comienzan a ponerse nerviosos por su futuro ante la falta de ofertas. Sin embargo Chiaki tiene otros problemas de los que encargarse ya que ante todas las buenas criticas que recibe y consejos que le dicen que debe ir a trabajar al extranjero, el joven cree que va a malgastar el resto de su vida quedándose en Japón a causa de su fobia a los aviones. La distracción la encontrará en Nodame que desde que Stresemann le dijo que no podía estar junto a Chiaki hasta que se pusiera a su nivel, no ha dejado de practicar con el piano. Sabedor de que la pasión de Nodame se ha convertido en obsesión, se dedicará a echarle una mano interpretando al unísono junto a ella la pieza de Rachmaninoff. Éste hecho despertará el interés de incluso personajes que parecían abocados al olvido. Chiaki retomará el pulso de su vida cuando Saiko le proponga montar una orquesta profesional teniéndolo a él como director. Mientras se organizan, la S-Oke celebra su fiesta de despedida.

Da la sensación que coincidiendo con el meridiano de la serie, entran y salen personajes de la misma marcando un impass. El regreso de Stresemann a Europa por muy temporal que parezca que vaya a ser, los nuevos miembros de la orquesta de Chiaki o la separación de la S-Oke indica que nuevas líneas argumentales se preparan para dar un nuevo impulso a la historia.

A corto plazo decir que el episodio, como aventuraba al comienzo, resulta un tanto “cargante” al inicio para irse quitando poco a poco las telarañas de lo trascendental e irse adentrando en el terreno de la comedia mas disparatada; no provoca la risa como en los primeros capítulos de la serie pero convence.

Y lo hace casi mas a fuerza de la ternura que despierta que de la carga cómica. A decir verdad, los excesivos golpes a Nodame y a otros interlocutores terminan por exasperar y no es por pecar de mojigato, sino por la previsibilidad que esto provoca.

Para acabar, un par de apuntes que aunque creo que son constantes en todas las entregas, no he encontrado mejor ocasión que ahora para comentarlos. La primera hace mención a los cortes bruscos en su banda sonora al pasar de una secuencia a otra y la segunda, la oportunidad que han perdido los productores de la adaptación de “Dragon Ball” para escoger a Eita Nagayama como su protagonista. Hay que ver lo que se parece a Son Goku…

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