SATYAMEVA JAYATE – Milav Zaveri – 2018 – Bollywood (India) – Thriller

SatyamevJayate

El amor es ciego. A pesar de mi basta (sí, con b, of course!) cultura, no sé quién dijo esta frase, pero… ¡cuánta razón tenía! ¿Quién no ha estado enamorado y cual emoticono con corazones por ojos ha ignorado los defectillos de su amada? Pues a mi me pasa eso con Bollywood. Hay películas regulares y directamente malas, pero mira, no sé si es por las características de su industria, por esos galanes chulapos, por las mozas sacando pechuga o por la música que me idiotiza (más aún) pero me pirran.

Satyameva Jayate” entraría en las regulares, pero oye, me ha enamorado. Y creo que puede hacerlo a cualquiera que se deje llevar, de ahí que no me importe ser poco objetivo con mis conclusiones. La reseña, veréis que es más objetiva. De hecho voy a empezar con lo menos bueno, para que decidáis seguir leyendo o no.

Tratándose de un thriller, el mayor defecto del film es lo endeble del tratamiento del suspense. Tenemos a un justiciero urbano que salda cuentas con agentes corruptos de la policía con una aparente motivación. Dependerá luego de cada uno si está suficientemente justificada, pero quedan cabos sueltos como la chispa que le llevó a ello ya a sus cuarenta años o por qué razón sigue un patrón formando la palabra “Satyameva Jayate”. No entiendo que deje pistas. O lo que es peor… cómo llega a la deducción de este patrón su perseguidor. Vale que mire el dibujo que le ha hecho su hija pero… ¿con tres letras ya sabe que el asesino va a formar esa frase? ¿Con tres letras? Yo que sé… a lo mejor quería formar “SATán es nuestro señor” o… “SATiro a la vista”.

Otro defecto o fallo directamente es el de las casualidades, casi todas centradas en el personaje femenino del film, pero bueno, esto más que inherente a la industria de la India, es una pandemia a nivel global.

Y por último, la carga de tener a un protagonista que a muchos les puede pesar. Aunque a John Abraham, más Bobby Deol que nunca, no lo considero un mal actor, de hecho tiene premios interpretativos y ha sido el protagonista de por ejemplo “Water”, film nominado al Oscar en la categoría de “Mejor film de habla no inglesa”, aquí abusan del colirio para provocarle las lágrimas. Dentro de la categoría de estrella de acción musculada es de los más expresivos, sobre todo cuando sonríe, pero aquí a tenor de un rol un tanto bipolar puede chirriarle a alguien y más cuando su contrapartida Manoj Bajpayee demuestra una templanza y más dominio del tempo interpretativo, vamos, que no necesita de las gotitas en los ojos. ¡Y qué conste que Abraham es de mis actores favoritos y verdadero motivo para ver esta!

Dicho esto vayamos con lo positivo.

Si como habíamos dicho “Satyameva Jayate” (SY a partir de ahora) flojea un poco como thriller, la parte de drama funciona a las mil maravillas. Los diálogos de los protagonistas cuando se ponen solemnes son discursos con prosa muy profunda como estamos acostumbrados en esta industria y solventando esta contundencia categórica, resulta creíble. En parte porque se apoya en ese ‘bromance’ tan de moda en los noventa y que tan bien conocemos los amantes del género de la acción.

Aconsejo ver la película lo más virgen posible, de hecho aquí no suelto spoilers con tal de no fastidiar más de una sorpresa, sobre todo la que se descubre justo antes del “Intermission” o meridiano del film, pero diré que el film va más allá del policía identificado con un vigilante al que persigue.

Crear empatía con el espectador depende más de crear un personaje que reúna las simpatías del público; hay que crear un ecosistema para que además de identificarse se crean vínculos y SJ lo consigue con creces. Y no es que tenga una gran “fauna”, los personajes secundarios son más bien escasos pero mediante algún flashback y las relaciones personales de los protagonistas a la película no le cuesta mucho atrapar al espectador que ponga, claro está como siempre en Bollywood, de su parte.

Hablando de relaciones, aquellos que teman por un romance demasiado largo del héroe no tienen de qué temer. Todo se resuelve con un par de encuentros exiguos en minutos y una canción más que número musical propiamente dicho ya que se limita a seguir a ambos tortolitos con música de fondo.

Y ya que hablamos de música, desgraciadamente para los que como a un servidor nos gusta las partituras de esta industria, solo tendremos un número musical y encima corto. Es uno en el que Aisha Sharma/Shikha junto a sus compañeras coristas ejecuta uno de esos sensuales bailes similares a la más conocida danza del vientre en un entorno que parece una discoteca.

Para ir acabando decir que la acción del film, tratándose de un thriller, pues más que correcta. No hay mucha pero la que hay es convincente. Guantazos con la mano abierta y proyecciones a metros de distancia cuando el héroe se cabrea de verdad. Repito, no es un film de acción pero la que la hay es correctísima. Especial atención a esa parte final donde se nos presenta a la versión india del “Capitán América”. No digo más…  ^_^

Para terminar, ahora sí, un par de detalles. El primero, que es de agradecer esa escena donde se defiende a la figura de la mujer cuando esta se hace fuerte, invitando a que esto se repita. Alguien dirá que es demasiado poco o que es algo de cara a la galería, pero ya nos gustaría que se repitiese en todas las películas: al final el mensaje calaría.

El segundo, que cuando escribo esta reseña se anuncia una secuela.

Resumiendo, SY es un modesto thriller con fallos pero que llega a calar por sentimiento y carisma. Si le sumas que es entretenido y técnicamente impecable, más de una oportunidad merece por vuestra parte.

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Tráiler para la cinta “Batla House” que se basa en un trágico suceso real.

Traemos el tráiler para la producción india de “Batla House” dirigida por Nikkhil Advani (Hero, 2015) y cuya trama está inspirada en un trágico hecho real que se dio a conocer como “operación Batla House”  y la cual tuvo lugar en el año 2008.

La película está protagonizada por John Abraham, Mrunal Thakur, Ravi Kishan, Rajesh Kumar, Kranti Prakash Jha y Nora Fatehi. La cinta está programada para estrenarse en los cines de la India el próximo 15 de agosto.

La película sigue las consecuencias de la redada de la policía de Delhi en un piso en Batla House y de disparar a dos presuntos terroristas tras una serie de explosiones de bombas que mataron a 26 personas e hirieron a otras 133 el 13 de septiembre de 2008.

Nuevo tráiler para el film indio “Romeo Akbar Walter” (“RAW”) con John Abraham.

El actor John Abraham (“Dhoom”/”Race 2”) protagoniza el thriller de espías basado en hechos reales, “Romeo Akbar Walter” (“RAW”), se estrena en los cines de la India este próximo viernes día 12 de abril. Está dirigida y escrita por Robbie Grewal  (“Samay : When Time Strikes”/”Aloo Chaat”).

John Abraham está acompañando en el reparto por la actriz Mouni Roy (“Gold”/ ”Mahayoddha Rama”), el veterano Jackie Shroff (“Paltan”/”Devdas”), Anil George (“Daas Dev”/”Miss Lovely”), y  Sikander Kher quien fuese el Jack Bauer indio en la versión televisiva del país de “24”  la serie norteamericana homónima con Kiefer Sutherland de protagonista original.

La historia de “Romeo Akbar Walter” (“RAW”) cuenta como durante la guerra India-Pakistán del año de 1971, un banquero indio es reclutado por RAW (Research and Analysis Wing) para una operación secreta en el interior de Pakistán.

 

El actor John Abraham prepara una película sobre el mundo de las motos.

El amor del actor hindú John Abraham por las motos no es para nada desconocido, ya se pudo comprobar en su participación en la exitosa “Dhoom”. Así que el actor que fuera de pantalla le encanta montar ahora esta preparando una película sobre el tema.

El actor se ha asociado con Ajay Kapoor para co-producir una película que aun no tiene ni nombre paro que estará dirigida por Rensil D’Silva y la cual llegará a los cines de la India en los próximos meses.

Esta será la tercera colaboración de John con Ajay Kapoor, quien anteriormente ha producido la película “Parmanu: The Story of Pokhran” y la próxima película de espías “RAW” (“Romeo Akbar Walter”).

John comento que desde hace dos años tenía la idea de rodar una película sobre los pilotos y su amor por las motos y cuya historia iría sobre las relaciones humanas. Y el actor también comento sentirse feliz de tener a Ajay Kapoor y Rensil a bordo para este proyecto.

Jo

RACE 2 – Abbas-Mustan – 2013 – Bollywood – Acción

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Antes de empezar esta reseña me leí la que en su día escribí de su primera parte. No es que la hubiese olvidado; gracias a Dios la memoria aún me aguanta, pero siempre se pierden matices. La cuestión es que si tuviese prisa, por no decir estar en plan vago, cogería la misma, cambiaría un par de frases y ya tendría reseña. Sin embargo ya puesto que habéis tenido la deferencia de al menos pulsar sobre el link que os ha traído hasta aquí, qué menos que tomarme un rato para contaros que nos traen de nuevo –o no- la parejita Abbas y Mustan Burmawalla.

Para empezar hay que decir que el film es una secuela al uso; al uso occidental claro, ya que de sobras sabemos cómo se las gastan los cineastas hindús respecto a las secuelas, aunque bien es cierto que en los últimos años con el auge de las franquicias lo de añadir un 2 “porque sí” casi ha sido desterrado. Pero como decíamos, “Race 2” sí que retoma a algunos de los personajes –la mayoría- de la parte original. La historia no, ya que se trata de una nueva aventura, pero sí el espíritu.

Hay algunos cambios como que el personaje Robert RD D’Costa interpretado por Anil Kapoor ha dejado de ser agente de la ley para ser un simple gañán más, pero poco más. Se cambia, desgraciadamente, el rol de personajes como el de Sonia/Bipasha Basu y desaparecen otros secundarios como aquella atolondrada asistenta de RD, Mini/Sameera Reddy siendo sustituida por Cherry/Ameesha Patel; sin embargo, como decía, salvo la suerte corrida por Basu, nada notable o que no fuese habitual en una secuela.

Porque en lo que a estructura respecta, “Race 2” se apoya en las mismas bases: unos protagonistas que no son trigo limpio, dos bandos definidos y engaños constantes por uno y otro lado. Luego, sobre esta nos encontramos ya los elementos decorativos, herramientas o detalles que igualmente no abandonan la senda de la obra original, tales como una apariencia “cool”, a la última, o acción desbordante, en el más amplio sentido de la palabra. Pero por pasos.

Más que en ningún otro sitio, desde el punto de vista cinematográfico, el oficio de timador, ladrón o embaucador tiene una acogida especial en la India. De hecho, estrellas del calibre de Akshay Kumar comienzan a encasillarse en este tipo de personajes. Luego, a decir verdad, siempre los matizan atendiendo a la moralidad local convirtiéndolos en unos modernos Robin Hoods, ladrones que roban a ladrones, pero esto lo único que provoca es una previsibilidad alarmante. Aquí, aunque inicialmente se apunta a este extremo, pronto nos daremos cuenta que las motivaciones de los protagonistas responden a otro sentimiento que el de la avaricia, al de la venganza. Y son estos giros, junto a otros que me niego ya a desvelar, los que convierten el film en algo maquiavélico, tanto que uno al final no termina por creerse nada de lo que sucede. Lo imprevisible vuelto predecible.

Pero por si faltase algo, junto a ese trabajo más o menos elaborado que busca sorprender, nos encontramos con una “rara avis” en la industria del país: unos diálogos cuidados con frases lapidarias que bien podrían ser usadas como citas. A lo mejor exagero, pero cuando uno está acostumbrado a un toma y daca sistemático sin más sentido que cubrir expediente, encontrarte con una chispa de genialidad, te hace ver el conjunto de otra manera. Hasta los chistes de RD/Anil Kapoor tienen gracia por hirientes que puedan llegar a ser.

Pasando ya a la apariencia decir que sigue siendo brillante, por muy acostumbrados que estemos ya a estos dispendios en producciones actioners. Los protagonistas, impecables: ellos elegantes y ellas sexys; modelos de pasarela, réplicas de otras etapas o facetas de su vida profesional.

El entorno, lujoso. Desde el “Four Seasons” de Estambul  a orillas del Bósforo hasta esos complejos hoteleros de lujo en la costa de Antalya que intentan hacérnoslos pasar por un único establecimiento. Sin olvidar Chipre. Por si faltase algo, los deportivos que conducen los protagonistas, los restaurantes que visitan, o las discotecas que disfrutan. Recapitulando, un escaparate ideal –e irreal para la media de los que ven estas películas-que no sirve de otra cosa que de válvula de escape.

Olvidándonos de nuestra –sniff- triste realidad, pasemos a uno de los platos fuertes del film como es la acción. Coreografiada por el gurú del género en el país como es Peter Hein, “Race 2” supera alguna de las carencias habituales en la industria con inteligencia, es decir, en esta ocasión para la acción física se rodean de gente que por encima de nuestros héroes saben dar un buen y creíble espectáculo. Así, por ejemplo, en la persecución más lograda y hasta impactante, Ali Khan sigue a un asesino a sueldo interpretado por el “Yamakasi” Yannick Ben, y de resultas de ello tenemos saltos y volantines muy por encima de lo que esperábamos encontrar en una producción de Bollywood. Luego es verdad que la utilización del cable afea un tanto el resultado, pero nada decepcionante para aquel que esté acostumbrado a estos efectos tan característicos por ejemplo en Hong Kong.

Por otro lado, en la obligada pelea final con los dos protagonistas –no creo desvelar nada ya que todos la esperamos- se aprecian un par de puñetazos “al aire”, pero nada alarmante cuando la atención no radica en la pareja sino en su entorno. No digo nada más.

Donde sí que la cuestión “salta” un tanto a la vista es tanto en los efectos especiales como en las licencias que se toman sus directores a la hora de propiciar algún… golpe de efecto. ¿Que una lancha debe “despegar” de pronto para caer sobre un coche? Pues adelante, total no es nada nuevo ni en la ya franquicia ni en el género.

Lo peor, como adelantábamos, los efectos especiales. Nada más comenzar alguno decidirá parar la película al quedarse pasmado tras ver un cutre-(d)efecto-especial de un coche saltando por los aires. Por favor… con la pasta que te gastas, haz las cosas bien. Minutos después ves a un grupo de ladrones robar un tren en marcha desde un helicóptero. Pues bien, tienes un helicóptero contratado, los especialistas no sólo descienden de él sino que también se apoyan en el vagón, y sin embargo cuando nos sacan una toma desde lejos el helicóptero se nota que está sobreimpresionado de mala manera. ¿Por qué esa dejadez? ¿Tanto cuesta cuidar el detalle? ¡Si tienes las herramientas! Inexplicable.

Pasemos ya a la habitual sección de cierre como es la de “Coros y Danzas”. Tenemos cuatro números musicales, los suficientes para casi dos horas y media de metraje. Hubiese estado mejor al menos uno más, pero como digo, suficiente. Lo malo es que, bajo mi punto de vista, están mal dosificados. En su primera mitad tenemos dos, y encima los dos pegados. El primero es “Be Intehaan”, un intenso tema romántico, hasta algo tórrido, en el que la parejita conformada por Ali Khan y Padukone se dan amor en medio de unas ruinas. A mí no me suelen gustar las baladas pero para esta ocasión el especialista en films de acción Pritam ha compuesto un tema que no contrasta con el tono del film no resultando nada acaramelado y sí, rítmico.

Tan solo unos minutos después asistiremos al show de “Party on my mind”, un movido –y tópico- número musical a pie de playa con cientos de torsos desnudos y pequeños bikinis. La verdad es que tanto la coreografía como la canción es contagiosa, con un estribillo en inglés muy fácil de seguir. Por adicción, colorido, número de participantes y belleza de las protagonistas, se convierte desde ya en una de las mejores piezas musicales del 2013.

Y si “Party on my mind” es un ejemplo de lo que es capaz de dar Bollywood, “Lat Lag Gayee” es de hasta dónde se puede llevar la sensualidad. No os engaño, las faldas son igual de cortas y los escotes igual de profundos, pero cuando una actriz se pone, se pone. Obviando esta perogrullada, decir que Jacqueline Fernandez es una de mis debilidades, la nueva Priyanka Chopra; solo la necesito ver en un papel más exigente para ensalzarla a los altares. La cuestión es que en este número musical uno se olvida de sus acompañantes, de Saif Ali Khan y hasta de la canción –que no está mal pero tampoco se pasa- para fijar la atención en sus labios y movimiento de cintura.

Por último nos encontramos con “Allah Duhai Hai”, un número musical con dos caras. Visualmente es impactante con tanto diablo, goticismo, coreografías exigentes  y hasta apoyos digitales. Sin embargo el tema –por lo que tengo entendido es una versión de una canción antigua- es bastante mejorable: tiene alma rock y por lo tanto es potente, pero a su vez poco aprovechable a la hora de contagiar el ritmo.

Recapitulando, pocas canciones pero notables en conjunto, sobre todo gracias a la puesta en escena.

Para acabar, ahora sí, tres detalles. ¿A quién intentan engañar haciéndonos creer que una mezquita es la Basílica de San Juan Bautista de Turín? Por favor…

Y luego, ¡qué machistas son en esta película! Anda que los chistes de Anil Kapoor…

Y hablando de chistes, muy bueno ese en el que Abraham dice que Basu era su novia. ¡Y tanto!, como que lo fueron en la vida real…

Resumiendo, “Race 2” mejora a su antecesora, más ambiciosa y con un mayor rango de espectáculo. Para aquel que no la viese, decir que este es un buen producto de acción que, a pesar de las rémoras del género en el país, las minimiza hasta ofrecer un entretenimiento más que digno a ojos de un neófito occidental, muy superior a cualquier producto de serie B que inunda las estanterías de nuestros videoclubs.

Ranveer Singh cree haber dado con las personas que pueden hacerlo definitivamente rico, los peligrosos hermanos Armaan y Alina Malik. Tras ganarse su confianza estafando al dueño de una cadena de casinos, Ranveer les propondrá el golpe definitivo. Lo malo es que nada parece ser lo que es…

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El thriller de Bollywood, “Romeo Akbar Walter”, estará protagonizado por John Abraham.

John Abraham el actor, cantante y modelo de Bollywood a quien se ha visto en cintas como Dhoom, Agua, Kabul Express o Desi Boyz está actualmente filmando bajo las órdenes de la realizadora Mila Zaveri, SMJ, de la cual por ahora no hay información sobre la misma.

Hoy mismo viernes el actor desde su cuenta oficial de twitter ha subido una fotografía de la tablilla de la película Romeo Akbar Walter, que estará dirigida y escrita por Robbie Grewal, un thriller cuyo rodaje daría inicio este próximo 1 de junio. Por ahora no hay mas detalles de esta producción.

En un primer momento era otro actor, Sushant Singh Rajput, quien estaba confirmado para el papel de protagonista pero en el último momento ha caído del reparto sin que se dijera alguna razón por ello mas allá de por causas ajenas. Aunque los rumores van hacia que Rajput decidió abandonar este proyecto.

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DISHOOM – Rohit Dhawan – 2016 – India – Acción/Comedia

dishoomEl que más y el que menos ya sabe a estas alturas cómo es una película de acción de Bollywood, así es que perdonadme la soberbia, pero creo conveniente no enredar al que buenamente se haya acercado a esta reseña e ir al grano.

Y es que si como decíamos casi todos tenemos una idea de cómo es una película de acción de la India, voy a reseñar esta “Dishoom” destacando precisamente lo que la hace diferente de esa imagen de conjunto que tenemos; y es que por encima de prejuicios en algunos casos y frikismos en otros, el enésimo vehículo de acción de John Abraham se haya más cerca de una “Buddy Cop” occidental que de una producción india al uso, es decir, más cerca de una comedia que del habitual espectáculo exacerbado. Pero hasta en eso, en la mayoritaria parte de comedia nos encontramos con diferencias. Me explico.

Si comenzaba diciendo que casi todos conocemos las películas de acción de la India, no menos las particulares comedias del país. Con un humor que podría ser tachado de infantil pero paradójicamente políticamente incorrecto, los gags en las comedias, más veces de las deseadas, nos han hecho poner los ojos en blanco, tanto por lo grueso del humor como por lo errónea de algunas disposiciones que hacen burla del débil o de, sin ir más lejos, la mujer.

En “Dishoom” desgraciadamente no nos vamos a librar de ese mal extendido por el género y su filmografía, pero afortunadamente a ojos de este modesto reseñador, el humor es mucho más comedido, y esto tiene su parte buena y, contrariamente a lo que pueda parecer por lo que venimos diciendo, parte mala.

Buena, porque no es ese humor casposo que solo hace reír a los, y perdón por si alguien se siente ofendido, predispuesto a ello. Salvo esas llamadas al móvil del agente de policía diciéndole que opinan de él para un matrimonio concertado, pocos chistes o gags nos harán sentir vergüenza ajena. No es que sean un prodigio de humor inteligente; ni siquiera se puede decir que estén trabajados, pero al menos sí que son simpáticos, ‘humildemente’ agradables.

Y en esto entra en juego otro factor… digamos ‘diferencial’. Decíamos que el film puede encajarse en las “Buddy movies”. Pues bien, en este tipo de películas normalmente nos encontramos con una incompatibilidad de caracteres entre los protagonistas que son las que causan muchas de las situaciones chocantes. En “Dishoom” está claro que la pareja protagonista es divergente, pero no llega a los extremos de por ejemplo la comedia norteamericana donde uno de ellos, casi obligatoriamente, tiene que ser –con respeto- un ‘payaso’. Aquí Junaid/Varun Dhawan ejerce de agente de la ley torpe pero su falta de habilidad se puede achacar más a su inexperiencia que a algo premeditado para que ejerza únicamente de comparsa cómica. Además, es de aplaudir que su personaje vaya creciendo poco a poco y que en lugar de resignarse a ser un ‘suelta chistes’ más, tenga una buena motivación: ambición.

Y como decíamos párrafos arriba también nos encontramos con un parte no tan… ¿afortunada? Y es que el que espere llorar de la risa va, bajo mi punto de vista, mal encaminado. Ante ese ‘encorsetamiento’ para no parecerse a la mayoría, “Dishoom” se deja ver, provoca alguna sonrisa, pero de ahí a soltar carcajadas… Y eso que yo soy de risa fácil.

Quizás es que su director Rohit Dhawan, hermano del propio Varun, quería distanciarse de su padre David Dhawan, uno de los maestros del género de la comedia en Bollywood, pero sea eso o no, la cuestión es que a la película le falta algo de chispa.

Así es que por este lado, aunque yo creo que la cosa no está del todo mal, más de uno puede sacar a relucir la palabra “Decepción”, término que amenaza con más fuerza otro de los apartados de la película. Y eso que se suponía que era su punto fuerte. Estoy hablando de, como ya todos imaginareis, la acción.

Teniendo a Abraham como protagonista y, como decíamos, circunscribiéndonos al género que pertenece, uno se esperaría mucho guantazo, persecución, tiros y explosiones. Pues bien, la película solo tiene tres escenas de acción y no muy espectaculares que digamos. Sí, veremos volar algún coche y alguna ‘trola’ exagerada, pero poco mordiente. Por no haber no hay ni peleas. ¿Decepción? Pues espera, que hay más.

Si a un neófito le preguntamos por Bollywood, ¿qué es lo que nos dirá? ¿Películas con bailes, verdad? Pues “Dishoom” solo tiene tres números musicales y dos de ellos en los títulos de crédito de inicio y final. Y joroba cuando estos no tienen mala calidad, de hecho hasta me atrevería a incluir a “Sau Tarah Ke” entre lo mejor del 2016. Abraham parece ‘castigado’, pero Dhawan se confirma como uno de los mejores bailarines jóvenes del panorama cinematográfico del lugar. Ni qué decir, la guapísima Fernandez…

Ya para ir acabando, es cierto, el guión es imperfecto, siempre dependiendo de las casualidades –lo de que el dueño del perro sea…- pero también tiene aciertos, como por ejemplo que la primera mitad de la película, recurriendo a los flashbacks, no resulte tan lineal, entreteniendo, resultando fresca y hasta buscando curiosos guiños para el muy friki. Y es que qué Askhay Kumar haga un cameo parece hasta algo normal teniendo en cuenta las vinculaciones de amistad con su director y sobre todo Abraham, pareja artística de este en algunos títulos, pero la presencia de Akshaye Khanna adquiere otra dimensión si recordamos aquella estupenda “36 Chinatown” que protagonizaba y que utilizaba idénticos recursos en el caso que investigaba.

Un último detalle/chorrada… qué el prota esté siempre fumando, choca y mucho conociendo la constante propaganda gubernamental contra esta práctica.

Resumiendo, “Dishoom” es una película que apuntaba mucho más de lo que termina ofreciendo. Parece que lleva el freno de mano puesto en todo su metraje, y esto, para lo que es Bollywood, puede resultar decepcionante. En todo caso, entretiene y resulta simpática.

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