“A Gentleman’s Dignity” tendrá remake chino.

En China tienen tanto éxito el cine y los Kdramas venidos desde Corea del sur que en el gigante asiático están trabajando en diversos remakes de las películas y series de mayor éxito del país surcoreano para ofrecer a sus congéneres una versión más cercana a ellos que las originales. Uno (por no decir que me vuelve loco) de mis Kdramas favoritos “A Gentleman’s Dignity”, va a ser objeto de un remake chino en una co-producción entre Corea del sur y China. Poco más puedo decir ya que por ahora no hay más información.

“A Gentleman’s Dignity” fue un Kdrama escrito por la reina de los Kdramas Kim Eun-Sook y en cuyo reparto actuaban los actores Jang Dong-Gun (Taegukgi/No Tears for the Dead/My Way), Kim Su-Ro (Ghost Sweepers/ My way/Taegukgi), Kim Min-Jong (Mr Butterfly/Toyoil ohu 2shi/An Autumn Journey), Lee Jong-Hyuk (Crush and Blush/ A dirty carnival/Shiri), Lee Jong-Hyun (Acoustic) y las actrices, entre ellas mi idolatrada, Kim Ha-Neul (My Tutor Friend/Dead friend/You’re My Pet), Yoon Se-Ah(Scarlet Innocence/Blood Rain/ Doomsday Book (el corto “Happy Birthday), Kim Jung-Nan (Tazza:The High Rollers/ Baby and me/Meet the In-Laws) y Yoon Jin-Yi (We are Brothers/Helios).

“The Heirs” otro exitoso Kdrama escrito por Kim Eun Sook, tendrá una nueva versión cocinada entre coreanos y chinos.

Dignity

Box Office Korea del Sur 15/01/2016

MoodoftheDayB
THE REVENANT
MOOD OF THE DAY
ESTRENO
KR
Su-Jeong (Mun Che-Won) ha estado prometida con su novio diez años, pero las cosas parece que no avanzan más allá de un punto con el que ninguno de los dos está conforme. Un día viajará hasta Busan. En el asiento de al lado del tren se sienta Kim Jae-Hyeon (Yu Yeon-Seok), un playboy al que no le gustan los compromisos. A pesar de sus caracteres opuestos, ambos congeniarán decidiendo alquilar un coche a medias cuando el tren se estropee.
MoodoftheDay
Jo Kyu-Jang da el salto del drama de autor desde su Opera Prima “A camel doesn’t leave desert” a una comedia comercial sin más aspiraciones que hacer pasar un buen rato. Sin haber visto la película, llevándome solo por el tráiler -opinión superpersonal- luego puede ser que sea la bomba, pero la verdad es que uno se pregunta si lo que puede ofrecer esta película, no lo puede dar uno de sus KDramas. En fin…. Jo Jae-Yun, Park Min-Wu y Lee Eon-Jeong completan el reparto.
THE GOOD DINOSAUR
THE HIMALAYAS
4ª SEM.
KR
La cima del Everest se encuentra plagada de cuerpos que no se han podido recuperar. Uhm Hong-Kil (Hwang Jeong-Min), optimista como siempre no quiere subir hasta allí para perder su vida sino para intentar recuperar el cuerpo de un viejo amigo, Park Mu-Taek (Jung Wu) que murió en una expedición anterior en el 2005.
TheHimalayasConvertida en la película de las Navidades -y la del año tambiénquizás- “The Himalaya” nos intenta dar una visión más amable de las expediciones a la afamada cordillera apartándose de los típicos dramas de estas historias. Tragedia habrá ya que de sobras conocemos cómo se las gastan en el país, pero confiamos que su realizador Lee Seok-Hun se las habrá apañado para seguir siendo un director bastante fresco y alejados de los dogmas establecidos. Jo Seong-Ha, Kim In-Kwon y Ra Mi-Ran completan el reparto.
INSIDE MEN: THE ORIGINAL
2ª SEM.
KR
Lee Kang-Hee (Baek Yun-Sik) es el presidente editorial de una poderosa publicación conservadora que se dedica a proteger a algunos congresistas. Jang Pil-Wu (Lee Kyeong-Yeong) es uno de estos ambiciosos hombresque con su ayuda esperan convertirse en Presidente de la Republica. Para lograrlo no dudará en buscar un gran sponsor para Kang-Hee. Por su parte, Ahn Sang-Hu (Lee Byung-Hun) es un periodista que hace el trabajo sucio de su jefe a favor de Pil-Wu. Cuando el Fiscal Wu Jang-Hun (Jo Seung-Wu) comience a investigar la relación de unos con otros, Kang-Hee y Pil-Wu no dudarán en ofrecer la cabeza de Sang-Hun. Tras un tiempo en el que la vida de Ahn se ha convertido en una auténtica ruina, este decidirá vengarse colaborando con la justicia.
InsideMenTras hace poco más de un mes de estrenarse con notable éxito su versión “regular”, el especialista en thrillers Wu Min-Ho (“Spy” y “Man on Vendetta”) saca  tajada estrenando una especie de versión del Director más descarnada consiguiendo atraer a otro millón de espectadores extra. Esto sí que sacar jugo a un proyecto. Recordar, que el film es un producto de género que aúna política y periodismo en una versión actualizada y acomodada a los gustos surkoreanos de “Todos los hombres del presidente”.
THE GOOSEBUMPS
CRAYON SHIN-CHAN: CACTUS LARGE ATTACK! (JP)
POINT BREAK
SHERLOCK
10º
REMEMBER YOU – THE MOVIE
1ª SEM.
KR
Seok-Won (Jeong Wu-Seong) es un prometedor abogado que ha perdido la memoria. Sin recuerdos de su pasado, un día conocerá a Jin-Young (Kim Ha-Neul) de la que se enamorará. Gracias al cariño de esta, comenzará a recuperar la memoria para descubrir que…
RememberYouJeong Wu-Seong, protagonista de esta película vio un cortometraje de su realizadora Lee Yun-Jeong-II en el “Mise-en-scène Short Film Festival” de Seul del 2011. Le gustó tanto que decidió convertirlo en largometraje -este- con él mismo de protagonista y claro está, de productor. Un “A propósito de Henry”romántico. Bae Seong-Wu, Choi Kyu-Hwan y Jang Young-Nam son sus secundarios.

 

Sin cambios importantes al frente de la taquilla surkoreana

Pocos cambios en la taquilla surkoreana más que una entrada medianamente importante y la salida del Top de “The tiger: an old hunter’s tale” que pese haber sido vista por más de 1.700.000 personas se puede decir con todas las letras que ha supuesto un fracaso teniendo en cuenta las personas implicadas en el proyecto, empezando por Choi Min-Sik (“The admiral: roaring currents”, “Old boy”, “Lucy”, etc.).

Solo hay que ver cómo “The himalayas” sigue en el número tres de la tabla superando los 7 millones de espectadores y la versión re-estreanada de “Inside men” ya ha superado el millón y medio tras su versión “normal” haber atrapado a otros 7 millones.

Ese estreno del que hablamos, “Remember you – movie” es la conversión de un corto de su realizadora Lee Yun-Jeong en un largo de la mano de su propio protagonista Jeong Wu-Seong (“El bueno, el malo, el raro”, “The divine move”, “Musa”, etc.) tras verlo en un Festival. La atractiva Kim Ha-Neul (“A gentleman’s dignity”, “My girlfriend is an agent”, “On air”, etc.) es su pareja en la misma.

La historia nos trae a un prestigioso abogado que ha perdido la memoria. Sin embargo un día conocerá a Jin-Yeong que dice conocerlo.

Rememberme

El Kpop a todo trapo en China, incluso en la cartelera.

La co-producción chino-koreana “The witness”, remake del film surkoreano “Blind”, dirigida hace cuatro años por Ahn Sang-Hun y protagonizada en su momento por Kim Ha-Neul (“My girlfriend is an agent”, “A gentleman’s dignity”, “Paradise”, ect.) y Yu Seung-Ho (“City of fathers”, “El camino a casa”, “Warrior Baek Dong-Su”, etc.), se ha colocado en lo más alto de la taquilla china superando a producciones presuntamente con mayor entidad.

El director de esta versión es el propio Sang-Hun y los personajes en esta ocasión no solo han cambiado de rostro pasando a ser encarnados por Yang Mi (“Love in the buff”, “You’re my sunshine”, “The bullet vanishes”, ect.) y Ju Han, miembro de la popular boyband EXO, sino que han sufrido un rejuvenecimiento para atraer al público más joven a las salas de exhibición.

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ON AIR (I) – Korea del sur – 2008 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 21

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El 2008 en Korea del Sur ha sido el año de los actores. Y no, no es que se hayan revalorizado o hayan ganado alguna de esas batallas políticas como la que hace un par de años encabezaron en contra de la reducción de cuota de pantalla de las producciones locales, no. Mi alegato va hacia la coincidencia de habernos encontrado dos seriales en el mismo año que incidían en estos personajes tan reales y a veces tan desconocidos; y lo que son las cosas, ambas coincidieron al mismo tiempo en antena. Ríete tu de la competencia…

Fuese por el motivo que fuese, ésta “On Air” terminó ganándole la partida a “The last scandal of my life” en lo que audiencia se refería, escalando posiciones día tras día hasta convertir a sus últimos cuatro episodios en los reyes indiscutibles de la parrilla televisiva.

En todo caso el éxito de cara al gran público no es significativo de casi nada ya que sin ir mas lejos, “The last scandal…” se convirtió en mi serie favorita.

Dejando de lado impresiones personales “On air” al igual que su competidora de la MBC, puso al frente de la misma a unos interpretes cuyo prestigio incluso trascendía del mundo de la televisión. Si en aquella era Jung Jun-Ho y en menor medida Choi Jin-Shil y Jung Wung-In, aquí eran hasta tres populares actores – Kim Ha-Neul, Song Yun-Ah y Park Yong-Ha – los que secundaban al mas célebre Lee Beom-Su.

Y lo mas curioso fue que, por encima de nombres, Beom-Su fue el único del cuarteto de protagonistas que no fue reconocido con alguno de los muchos premios que han adornado a la misma tras su finalización. Desde los de Mejor Actor y Actriz a Yong-Ha y exequo a Yun-Ah y Ha-Neul en los concedidos por su propia cadena televisiva – hay que pensar que a pesar de ello la competencia es feroz dada la enorme cantidad de seriales que se emiten al año – hasta el de Actriz mas Destacada también a Kim Ha-Neul en los mas genéricos “2008 Korean Drama Festival Awards” que reúnen a todas las producciones emitidas por las emisoras del país.

Pero dejándonos de rollos veamos si todos estos logros y reconocimientos están justificados.

1º CAPITULO: Presentación y confrontaciones: esto es la guerra.

Tocándole dar un premio a la Mejor interpretación del año, la guionista Seo Young-Eun no podrá contener su enfado cuando descubra que tal galardón se lo tiene que dar exequo a un conocido actor y a Oh Seung Ah, una actriz a la que odia profundamente desde hace años cuando coincidieron en una producción. Sin embargo finalmente no tendrá que dárselo ya que ésta, herida en su orgullo al tener que compartir el premio, lo rechazará. Tras el escándalo que supondrá éste hecho, Seung Ah tendrá que seguir con su vida; no obstante todo éste affaire ha provocado que en su interior algo cambie decidiendo que, a partir de ese momento, solo ella decidirá su futuro. Cuando sin saberlo sea víctima de una encerrona orquestada por su representante para que realice una serie a guionizar por la propia Seo Young-Eun, no hará otra cosa que dejarse de hipocresías y decir lo que piensa. El problema es que Young-Eun tampoco es de las que se callan…

Muchos son los frentes “belicosos” que se nos muestran en éste primer episodio, tantos que uno se queda con un mal sabor de boca ante tal avalancha de odios, recelos y recriminaciones. Que si la actriz con su representante – odioso personaje por cierto -, que si éste con un socio – un Lee Beom Su con una presencia menor de lo esperada -, que la propia guionista con la anterior y el co-director del serial, que si éste a su vez con la actriz… y así unas relaciones que distan mucho de lo que seguro está por venir pero con tanta quinina uno termina hasta agotado.

Por lo demás, de momento poco vemos de la “vida secreta” de los actores y su entorno mas que tópicos y algunas intenciones iniciales. Destacar por último el cameo de Lee Hyori y lo considerados que están los guionistas en el país a tenor de la posición que ocupa el personaje interpretado por Song Yong Ah en el mundillo.

Resumiendo, con lo dicho mas o menos ya habré bocetado una imagen un tanto decepcionante. Pues sí, éste primer episodio no es todo lo bueno que podíamos esperar pero tan solo es un arranque. De él solo me quedo con esas muecas de Song Yong Ah que me hacen prever una mayor presencia cómica en futuros episodios.

2º CAPITULO: Se despeja la niebla y queda… la comedia.

Desairada y abandonada cuando vea que su hijo parte hacia Londres para pasar unos días junto a su padre, Seo Young-Eun decidirá tomarse unos días libres viajando hasta Taiwan. Ante tal hecho y el consecuente abandono del guión que le habían encargado, la productora “invitará” a Lee Kyung-Min a que vaya hasta la isla para convencer a la guionista de que deponga su actitud y termine el trabajo. A éste se le ofrecerá dirigir la serie y aún viéndose como una marioneta, no tendrá otro remedio que aceptar dadas las precarias condiciones económicas de su familia. Mientras, Oh Seung Ah decidida a tomar las riendas de su vida rechazará una tras otra las ofertas que le llegan para representarla, hecho que no le sienta nada bien al que hasta el momento era su manager. En vista de que no encuentra a nadie que colme sus expectativas, Seung Ah sorprenderá a propios y extraños dirigiéndose a Jang Gi Ju, un veterano aunque acabado representante con el que coincidió fortuitamente en el pasado. Y es que ni siquiera el propio Gi-Ju puede creer que le haya tocado el “gordo” con la actriz.

Por fin comienza a despegar la serie deshaciéndose de esos titubeos iniciales que me había llevado a formular algunas dudas al respecto. Y lo hace – casi – dejándose de broncas y enemistades y pasando al, como he dicho al inicio, campo de la comedia.

Ya era hora que Lee Beom-Su ganase en protagonismo y lo hace precisamente recurriendo a los clichés que lo han hecho famoso, con esa simpatía, desparpajo y contrariamente, tremenda humanidad que todos le conocemos.

Y digo clichés porque por encima de esos tópicos de parejas enfrontadas al mas puro estilo “Como el perro y el gato”, nos encontramos con detalles que son ya universales para las comedias surkoreanas como son por ejemplo que un personaje disponga de unos discípulos lo mas cómicos posibles o que la jerarquía de trabajo a veces sea un tanto… esclavista.

Por lo demás, cambiar un tanto de opinión respecto a esa sensación inicial que apuntaba a que el personaje interpretado por Song Yong Ah iba a ser el mejor de la serie ya que aquí comienza a cansar con tanta sobreactuación buscada. Contrariamente, reafirmarme aunque no lo dijese, que el de Park Yong Ha por muchos premios recogidos, resulta – de momento – demasiado frío e impasible.

Para terminar, parece que resulta demasiado obvio que los lazos que unen a unos y otros personajes pueden cambiar en un futuro mas que nada porque es otra constante en el medio y que quizás, se dependa demasiado de esos “videoclips” o imágenes sin contenido aparente acompañadas de música.

3º CAPITULO: Luces y sombras para un episodio que tiene de todo.

Lee Kyung-Min a pesar de haber recibido calabazas en Taiwan se cree capaz de darle la vuelta a la tortilla y convencer a Seo Young-Eun para que le ayude en la realización de “Ticket to the Moon”. Y es que el plan del director es, apoyado en la ley que garantiza los derechos de la historia para la cadena televisiva, hacer que cambie de opinión cuando le diga que si no es ella, serán otros los que retomen la historia. Por otro lado Jang Gi-Ju acudirá al hogar de Oh Seung Ah para firmar el contrato profesional que unirá a ambos. Las peticiones de la estrella de mantener a su actual equipo de peluqueros y preparadores físicos no asustarán al representante pero cuando ésta le reclame una oficina y un coche para sus desplazamientos, se le vendrá el mundo abajo; tendrá que empeñarse hasta las cejas para conseguir lo que la actriz le pide. El destino propiciará que ambas mujeres terminen el día en el mismo lugar provocando no pocas tensiones; tanto que una airada Seung-Ah evidenciará sus ínfulas de diva llegando incluso a herir la susceptibilidad de Gi-Ju y sus chicos…

Volvemos a encontrarnos una bipolaridad en cuanto a argumento y carácter. Por un lado la centrada en las dos parejas que quitando la única escena en la que se cruzan las dos protagonistas femeninas parecen historias singulares y bien diferenciadas precisamente por el tono de las mismas desembocando en ese “otro lado”, el del cambio de registro protagonizado como es lógico por el especialista en comedias Lee Beom-Su. Dos parejas, dos sensaciones.

Dejando de lado esto decir que por primera vez vemos una cierta introspección en el mundo de la televisión mostrándonos con bastante carga crítica los tópicos y defectos de las propias series de televisión. Ver ese dialogo edulcorado al que atiende como espectadora Young-Eun resulta sumamente divertido y mas cuando observas sus lágrimas. Doblemente crítica.

Por ésta misma razón debería haberse realizado un ejercicio de responsabilidad ya que bajo mi punto de vista sería igual de reprochable lo obvio que resulta ese cambio que en poco tiempo se barrunta respecto tanto a esa batalla dialéctica entre los distintos personajes como al carácter endiosado de Oh Seung Ah, en éste capítulo exageradamente odioso encadenando hasta tres reacciones negativas.

Y para terminar, una de pillo. En la serie se critican los guiones que escribe la protagonista haciendo énfasis en que casi todas son protagonizadas por Cenicientas. Atendiendo a la competencia de la serie, esa misma “The last scandal of my life” que comentaba al principio de la reseña… ¿nadie ve una segunda intención en éste discurso?. Por cierto que parecidas son las bandas sonoras – instrumentales me refiero – de ambas series.

4º CAPITULO: Vuelven los titubeos en un planteamiento continuista.

La noche servirá para hacer reflexionar a unos y a otros. Así a la mañana siguiente cuando Jang Gi Ju crea haber perdido su última oportunidad de volver a ser alguien en el mundillo, recibirá una llamada de Oh Seung Ah. A pesar de la mala actitud de la actriz el día de antes, será el representante el que se disculpe ante ella. Por otro lado Lee Kyung-Min empecinado en que Seo Young-Eun le escriba el guión de su serie, llegará incluso a trasladarse al despacho de ésta para poder trabajar juntos cuando en un primer momento le rechace un guión no del todo bueno. El problema es que ni siquiera saben sobre qué ponerse a trabajar. Mientras, motivado por el interés de Seung Ah, Gi-Ju visitará al director preguntándole por la serie que prepara; sin embargo el objetivo de la actriz no es ser la protagonista de la misma sino mostrarle su agradecimiento por un “servicio” prestado días antes que será revelado en una cena a la que también acudirán tanto el representante como la guionista.

Con una doble sorpresa acaba el episodio de hoy en una entrega que sigue trayéndonos las disputas de unos y otros y en la que bajo mi punto de vista, solo tiene de verdadero interés ver las reacciones de Lee Beom-Su atascados los otros tres protagonistas en sus enfurruñados rostros.

Es tal la poca fuerza del capítulo que el único aliciente del mismo – entre comillas – es ver a Kim Min-Ju, compañero de Beom-Su en el serial “Surgeon Bong Dal Hee” con incluso una mención al mismo. Y si esto es lo mas interesante…

5º CAPITULO: Por fin parece que la cosa comienza a coger velocidad.

Los cuatro protagonistas no llegarán ni siquiera a estar juntos ni un minuto dada la animadversión que existe entre las dos féminas. Jang Gi-Ju recordará viejos tiempos junto a Seo Young-Eun cuando ésta aún no era nadie en el mundillo mientras que Oh Seung-Ah y Lee Kyung-Min seguirán intimando. Pero la vida sigue y todos deben volver a sus quehaceres diarios: el director y la guionista a encontrar la historia que definitivamente dé pie a la serie que tienen que realizar y la actriz y su representante, hallar la producción que colme las aspiraciones de ésta. Los primeros finalmente darán con un concepto brillante y comenzarán a trabajar sobre él: el de una jovencita con un retraso mental; los segundos por su parte seguirán dando bandazos entre diferentes proyectos. De hecho el propio Kyung-Min le ofrecerá la serie a Gi-Ju pero como es natural la actriz lo rechazará sabedora de que Young-Eun se haya tras él. Ante la dificultad de encontrar a una buena actriz que interprete a la protagonista, los responsables de la serie decidirán cancelarla.

Tras las criticas al anterior capítulo tengo que reconocer que éste me ha parecido mas que interesante. Por un lado porque se deja de zarandajas y por primera vez nos descubren las enaguas de las productoras de televisión con toda esa rivalidad entre cadenas y otros entresijos que pueden llevar a una producción a triunfar o por el contrario, a ser cancelada.

Por lo que respecta a los protagonistas y sobre todo a sus relaciones, principal obstáculo para que “On air” llegue a cuajar, en ésta entrega también por primera vez no vamos a ver tan mal rollo como en anteriores ocasiones. Eso sí, de mohines de Song Yong-Ah/Seo Young-Eun y altanería de Oh Seung-Ah/Kim Ha-Neul vamos a ir mas que sobrados.

Para acabar, destacar que ya se está convirtiendo en una constante que lo mejor de cada capítulo sean los continuos flashbacks que nos cuentan parte del pasado de los protagonistas. Ahora por demás puede unírseles la escenificación de distintas escenas de los posibles seriales a rodar.

P.D.: Curioso – para los españoles – ese chubasquero del Barça que me lleva Beom-Su en un pasaje del capítulo.

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A GENTLEMAN’S DIGNITY (IV) – Korea del Sur – 2013 – Kdrama – (Ep. 16 al 20) de 20. FINAL

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BREVE RESUMEN DE LOS 15 PRIMEROS CAPÍTULOS:

Kim Do-Jin, Im Tae-San, Choi Yun y Lee Jeong-Rok son cuatro amigos desde la niñez. Ahora que han cumplido los cuarenta y profesionalmente son hombres de éxito, quieren enderezar su vida sentimental, ya que salvo Jeong-Rok todos se encuentran solteros. Sin embargo el que más y el que menos ya tiene en marcha su proyecto personal. Do-Jin se enamorará de I-Su, una profesora amiga de Tae-San. Este, tenía como novia a Se-Ra, la compañera de piso de I-Su, pero cuando comiencen a hablar de matrimonio la pareja terminará rompiendo. Choi Yun, viudo desde hace unos años, vive el dulce acoso de la encantadora Ah-Ri, la hermana de Tae-San. ¿El problema? Que no solo esta tiene 17 años menos que él sino que su amigo no ve con buenos ojos la relación. Y por último, Jeong-Rok que a pesar de ser, como decía, el único casado, sus continuos coqueteos con otras mujeres le provocan los lógicos problemas con su esposa Min-Suk, una multimillonaria de la que encima dependen sus amigos. En medio de este panorama aparecerá Collin, un joven que dice ser el hijo de la novia que tuvieron los cuatro amigos cuando estudiaban en la universidad, buscando entre ellos a su padre “perdido”. Para sorpresa de propios y extraños Do-Jin asumirá la paternidad estropeando la bonita historia de amor que vivía con I-Su.

16º CAPITULO: Emociones a flor de piel.

Do-Jin y Choi Yun decidirán escolarizar a Collin, el problema es que el Instituto que tienen más cercano es donde trabaja la propia I-Su. La maestra aceptará que lo trasladen allí amparándose en que así este conocerá al menos a alguien, pero pronto se dará cuenta que esto conlleva otras ventajas como por ejemplo, convocar a Do-Jin como padre del chaval. Y mientras que esta intenta doblegar al arquitecto, Tae-San y Se-Ra finalmente parecen arreglar su relación. Aún así la golfista deberá vender la casa si quiere afrontar sus deudas, anunciándole a I-Su que debe comenzar a buscar un apartamento. Finalmente Do-Jin se descubrirá cuando secretamente junto a sus tres amigos salga al auxilio de la profesora en el… contencioso que esta mantiene con sus hermanastros. La que sigue teniéndolo peor es Ah-Ri. En el aniversario de la muerte de la esposa de Choi Yun esta irá a realizarle una ofrenda derrumbándose; para su desgracia llegarán los cuatro amigos dando lugar a una escena embarazosa…

Pfffff… después del esperpento, simulacro de episodio de la anterior entrega, sus responsables parecen habérselo guardado todo para este. Avanzar lo que se dice avanzar no es que se aprecien grandes zancadas; logramos ver cómo Tae-San y Se-Ra aparcan sus diferencias, pero en lo que a las demás parejas respecta, las cosas siguen igual.

Do-Jin e I-Su parecen competir por ver cuál de ellos da más lástima, y aunque la profesora quiere llevar la iniciativa, no le correspondería ya que ella en todo caso debería ser la ofendida. Hay una escena, la del centro comercial con Min-Suk como estrella, en la que esta muy bien le da la palabra clave a Do-Jin: “Perdón”, sin embargo al minuto siguiente los guionistas parecen haberse olvidado de todo volviendo a la irracionalidad. Queda muy bien poner cara de circunstancias, pero por momentos Do-Jin parece autista. Al menos contrarrestan la falta de sangre del protagonista con esa escena en flashback de la cafetería, escena todo sea dicho presentada con gusto e imaginación mostrándonos en una esquina a I-Su viendo la misma en el móvil de la dependienta.

¿Y que decir de Ah-Ri y Choi Yun? Como siempre no pueden faltar los pucheros de la primera, eso sí, en esta ocasión nos pondrá la piel de gallina. De hecho, toda la escena. Hay que tener el corazón muy duro para no conmoverse. Y es que el pasaje tiene una doble significación tras ese arranque que en esta ocasión cambia el cariz cómico habitual por uno dramático, muy dramático. No cuento nada para no destriparlo, pero otra vez se nos amenazará con hacernos saltar las lágrimas. Eso sí que es amistad.

Y para acabar, y aunque en diferentes términos, destacar también la reconciliación de Tae-San y Se-Ra. Se nota cuando los espectadores conectan con los personajes cuando con un simple gesto se llega al corazón. Es esperado y simplón, pero también lo que todos deseamos. ¡Es tan fácil hacer feliz a la gente…!

17º CAPITULO: De cartón piedra.

Do-Jin decidirá finalmente aceptar a I-Su y orquestará una cita inolvidable. Sin embargo, su estilo de humor no es compatible con la sensibilidad de la maestra y esta, impaciente y algo cansada, no tendrá los arrestos suficientes de soportar más la comedia urdida por el arquitecto. No obstante la sangre no llegará al río, y tras localizar a la hundida mujer, la pareja volverá a estar más unida que nunca. Pero mientras unos parecen rebosantes de felicidad, Tae-San decidirá finalmente enviar a Ah-Ri a EEUU. Choi Yun en lugar de quitarse de encima todos sus prejuicios y luchar por su amor, actuará cobardemente no oyendo a su corazón, renegando de ella. Rota, la jovencita decidirá hacer caso a su hermano y coger el vuelo que la llevará a Norteamérica…

Seguimos por la misma senda de los capítulos anteriores: vueltas y vueltas sobre los mismos asuntos sin avanzar. “A gentleman’s dignity” se ha convertido en una sitcom, una serie de situaciones donde lo que importa es pasar el rato y divertirse… incluso sufrir. Porque lo de Ah-Ri con Choi Yun roza ya el esperpento, y no tanto por lo enquistado del asunto sino por lo artificial en que ha terminado por convertirse su relación. Cuando la única persona que se empeña en no aceptarlos juntos confiesa que no hay mejor hombre para su hermana y que encima dice ver a su amigo enamorado… ¡¡A qué estamos jugando!!

Menos mal que los guionistas al parecer han decidido adelantar acontecimientos con ese desenlace tan esperado, dándose cuenta de que habían llegado a un callejón sin salida que ellos mismos habían construido; el problema es que quedando todavía tres capítulos, las cosas pueden írseles de las manos otra vez.

Y en eso volvemos de nuevo al principio: a la artificialidad de las situaciones. Conociendo la enfermedad de Do-Jin, ¿no es algo desproporcionada la reacción de I-Su? ¿No tendría que ser esta más comprensiva? Y luego, ¿irse a emborrachar? Recapitulando: volver a crear un falso drama, como el de Collin, para alargar la morcilla. Entre eso y el par de minutos musicales…

Dejando lo más cuestionable a un lado, lo mejor de la entrega de hoy: además del final, la llegada del “Lo siento”.

18º CAPITULO: Los que faltaban…

A pesar de que sus corazones vuelven a latir, Ah-Ri y Choi Yun no son totalmente felices ya que saben que han actuado en contra de los deseos de su hermano y amigo respectivamente. De hecho, cuando el abogado deje a la jovencita en su casa, se encontrarán de frente con el arquitecto y este, herido por lo que considera una traición, echará a su hermana a la calle y dejará de hablar a su amigo. Do-Jin y Jeong-Rok se pondrán de lado de Choi Yun sabiendo lo que ha sufrido y sigue sufriendo, aunque le harán creer a Tae-San que es a él a quien apoyan. Únicamente Se-Ra permanecerá incondicionalmente a su lado. Y mientras unos intentan convencer a los otros, Do-Jin e I-Su viven casi una luna de miel, incluso con el arquitecto ayudando a encontrar y acondicionar la nueva casa de esta. Para sorpresa de propios y extraños, serán Jeong-Rok y Min-Suk los que no viven sus mejores horas a causa de los celos de la millonaria…

Sí, cómo no, la cosa se mueve poquito a poquito y si bien no se adelanta mucho en asuntos como los de la relación entre Choi Yun y Ah-Ri, al menos nos encontramos con el nuevo obstáculo de Jeong-Rok y Min-Suk que por inesperado, va a aportar algo de contenido extra en los dos episodios que restan sin que aparente el clásico relleno. Ahora la cuestión es, o una de dos: o atan todos los cabos sueltos en la siguiente entrega como es habitual en los seriales de aquel lugar para dejar para el final los fuegos de artificio, o dividen en cada uno de los capítulos la solución a las dos parejas en crisis. Eso si lo solucionan ya que tampoco me extrañaría que nos diesen alguna mala noticia en forma de separación, que muy dados son los surkoreanos a dejarnos insatisfechos…

Y hablando de eso -ya que tampoco hay suficiente contenido como para abarcar más temas-, siendo como es “A Gentleman’s Dignity” una comedia donde prima el humor, es curioso que no haya un episodio donde alguno de los protagonistas arranque a llorar. Sí, ya sé que es normal, pero que lo asumamos no quiere decir que sea menos singular. Por otro lado en esta ocasión se agradece el momento de debilidad de Min-Suk, contagiando de emoción al respetable; era lo que necesitábamos para levantar un tanto el vuelo.

Para acabar, dos detalles. Uno, con lo emocionante que es la declaración de Choi Yun a Ah-Ri, no nos explicamos cómo no le da un beso. Y dos, las koreanas se chispan rápidamente con una botella de vino a repartir entre seis, y sin embargo se toman ellas solas tres o cuatro botellas de Soju que son realmente bombas de fusión alcohólicas y no les pasa nada. Curioso el punto de vista que tienen los guionistas de la fisiología femenina surkoreana…

19º CAPITULO: ¡Por fin!

Cuando Jeong Rok le cuente a sus amigos que su esposa le ha pedido el divorcio, estos se lo tomarán a broma aludiendo a que es una más de tantas. Ni siquiera que este les asegure que en esta ocasión va en serio, y que él no ha hecho nada para provocarla, hará que estos se lo crean. No será hasta cuando Do-Jin acuda junto a I-Su a un hotel para pasar una noche de amor y vea a la millonaria sola, cuando sea consciente de la realidad de su amigo. Así pronto intercederá por este con apoyo de la profesora, pero Min-Suk parece determinada a firmar el divorcio. Para su sorpresa, su esposo desesperado también firmará el documento rechazando la parte económica que esta le concedía. Y mientras la pareja entra en una espiral de despropósitos, Choi Yun acudirá a casa de Tae-San para pedirle la mano de su hermana. El arquitecto, avergonzado le atizará un puñetazo. Este hecho y su arrepentimiento lo llevarán definitivamente a ir al límite para comprobar el amor de la pareja: les propondrá que se casen esperando que estos se echen atrás. Cuando al contrario estos exploten de felicidad, no tendrá otro remedio que claudicar.

Pues lo dicho, por fin la cosa avanza y se acaban los problemas para Choi Yun y la adorable Ah-Ri. Para el final dejarán a Jeong-Rok y Min-Suk, y la boda que imagino coronará la serie. Boda, todo sea dicho, que continúa allí donde lo había dejado en la reseña de la anterior entrega: lo especialicos que son los guionistas surkoreanos. Está claro que la relación del abogado y la jovencita es la que más nos ha conmovido, pero de ahí a convertirse en la primera de las bodas… va un trecho. Ni es creíble, ni mucho menos deseable tan precipitadamente ya que redunda en lo primero.

Sí, será bonito y emocionante, pero también fantasioso, tan exagerada como la reacción de Tae-San cuando el bueno de Choi Yun va a pedirle… no, rogarle por su amor. Mi experiencia personal, la real, la que va más allá de las películas y seriales y que se basa en mis días por aquellas tierras, me lleva a aseverar que los surkoreanos tienen el genio corto y los puños largos, pero esto roza el despropósito cuando en los últimos episodios nos han mostrado las dudas del arquitecto. ¿Es lógica su reacción? Me hubiese creído más que este se hubiese arrodillado junto a su amigo que ese puñetazo desleal.

Y por cierto, volviendo otra vez a la boda; decíamos que somos súper-felices al ver a Choi Yun y Ah-Ri, y que la boda será lo más -léase poniendo voz pija y ultra-hetero-sexual-, pero me sigue chirriando que ambos no se besen. Muchos abracitos de Osos Amorosos, pero poco de amor real.

Y ya que estamos con las pequeñas objeciones, vayamos con la última: el arranque. Tras algunos altibajos volvemos a tener un prólogo divertido, sin embargo ¿cómo se les ocurre situar a los ocho protagonistas juntos sabiendo que aún no se han resulto sus problemillas?

20º CAPITULO: Boda sí, pero no como era de esperar…

Los chicos se presentarán en la despedida de soltera de Ah-Ri tras una fachada de haber sido apuñalados por la espalda. Sus parejas los rechazarán con otra de falso orgullo, pero como no es más que eso, una apariencia, una postura fingida por ambas partes, la sangre no llegará al río, es más, servirá para limar asperezas entre Jeong-Rok y Min-Suk. A los días se celebrará la boda, y rebosante de felicidad Do-Jin de nuevo le propondrá matrimonio a I-Su, pero esta lo rechazará creyendo que no es más que el fruto de otra broma. Será tal el “tira y afloja” que la maestra comenzará a replantearse que el arquitecto solo está jugando con ella. Cuando este encima empiece a hacerse el interesante, su limitada percepción le hará creer además que Do-Jin está comenzando a distanciarse de ella. Y mientras la pareja vive un impass, Se-Ra retornará de un torneo de golf celebrado en el extranjero exhausta, tanto que hasta se desmayará en el aeropuerto…

Se acabó y ya los estoy echando de menos. Con lo que cuesta encontrar una buena serie y va se acaba una de las mejores. Pero bueno, dejemos las conclusiones para el final y vayamos con esta última entrega.

Para empezar decir que con lo esperada que era la boda ha resultado ser todo un fiasco. Más que una boda parecía un juramente de votos. Ni ha habido, según el caso, juez de paz o cura, ni entrada con marcha nupcial, ni banquete. Mucho menos, beso final. El vestido de novia era excesivamente sobrio, y todo ha pasado de tapadillo. Inexplicable.

Que sí, que sí, que no le pidamos peras al olmo y demos gracias de que todas las parejas han acabado bien, ahorrándonos algún susto, susto que han estado tentados en darnos por dos ocasiones salpicando a Choi Yun y Se-Ra, pero acostumbrados a los faustos del lugar, pensábamos en una boda a lo grande. En fin…

Junto a esto, otra objeción que le atribuiría al episodio sería otra vez la facilidad que tienen los guionistas de crear de la nada un conflicto. ¿Las dudas de I-Su no son un poco estúpidas cuando es ella la que ha estado siempre poniendo impedimentos? Y encima es la que se enfada…

Pero dejémonos de rollos que estamos de despedida. Para el final he dejado lo mejor.

Por un lado esa reconciliación entre Jeong-Rok y Min-Suk. Ya es apoteósico que suene el “Gangnam style” como fondo de la escena, pero que encima la sustituyan para que entre… ¡¡¡ “la Macarena” de “Los del Río” !!! ya es un orgasmo para los españolitos que vemos la serie.

Y por otro, ese número musical de despedida. ¡Ostras! No había visto algo tan encantador y fiel a la “High comedy” en un serial como esto. No digo más, pero a uno se le saltan las lágrimas de felicidad.

CONCLUSIONES:

Desde ya “A gentleman’s dignity” entra a formar parte de mis series favoritas. Quizás no alcance el puesto más alto de mi TOP 10 debido al inmovilismo en algunos capítulos -sigo diciendo que 16 entregas hubiese sido el tamaño ideal para la misma-, pero a todas luces es un producto fantástico y ya memorable, principalmente por tres razones:

La primera, porque va destinada a un tipo de público que no es el habitual. Ya no es solo la edad de los protagonistas, claramente enfocada a esa mediana edad que todavía se considera joven -un servidor por ejemplo- sino la perspectiva masculina que muchas veces prevalece sobre la femenina aunque estas tengan un mayor protagonismo en lo que a importancia de las situaciones presentadas se refiera; traduciendo: nadie puede tener queja ya que sus guionistas han buscado el equilibrio entre sexos.

La segunda razón sería el humor. Es cierto que hay situaciones graves, hasta dramáticas, pero nunca entrando en el terreno de la tragedia y siempre dispuestas a resolverse sin hacer padecer al espectador. Sus responsables han tenido claro que el motor de la serie es el humor y, si me lo permitís, el buen rollito, por lo que los planteamientos solo buscaban conmover, no herir. Para divertir han recurrido a todo tipo de estrategias y de humor: sobreactuación, situaciones ridículas, enredo, gags toons y hasta escatológicos; señas de identidad de la comedia surkoreana aquí acogida, como no paro de repetir, como estandarte. Que no haya ningún villano o elemento… oscuro también ayuda a crear una atmósfera sana.

La tercera, cómo no, viene representada por sus protagonistas. Hasta el momento no he visto ninguna serie con tanta estrella al frente de su reparto. No solo algunos de ellos ya han sido o pueden protagonizar una película en solitario, sino que aquí se empequeñecen para compartir estrellato. Y ya no es tanto el ejercicio de modestia como la demostración de que pueden interpretar cualquier personaje por mucho peligro que tenga de poner en riesgo su bagaje como actor “serio”. Hablo sobre todo de Jang Dong-Gun. El galán aquí va de menos a más. Al principio sobrio y en su papel, pero luego va cogiendo ritmo hasta desatarse, olvidando cualquier postura convirtiéndose en un animal cómico de primera línea. En el otro extremo nos encontramos con Kim Su-Ro, un actor acostumbrado a las lides cómicas que por mor de un personaje más encorsetado se ve comedido en sus reacciones.

Sería injusto por otra parte, olvidarse a causa de esa carga de entretenimiento con la que siempre parecen impregnar a los capítulos sus guionistas, de la capacidad de conmover de la historia, pero pecando un tanto de generalista esto es algo tan innato ya en los seriales surkoreanos que no me importa restarle valor. Aquí encima si bien no dejan de ser emotivas, las situaciones en muchas ocasiones son un tanto artificiales, por lo que tenemos ya más excusas para no destacarlo como un elemento clave.

Respecto a esos otros ingredientes que no pueden faltar en un serial surkoreano como son los “rellenos” diremos que aquí no se notan tanto. Podemos quejarnos de que las relaciones y posteriores conflictos no avancen, pero en lugar de meter los clásicos “videoclips” o “flashbacks” aquí, a pesar del evidente vínculo de los protagonistas con el mundo de la música, no se explota. Es en cambio el humor y la conversión de la serie en una “sitcom” lo que remienda el agujero. Todo un punto a favor, sin olvidar ya que estamos, la espléndida Banda Sonora que disfruta la serie.

Y luego pasando ya a las chorradas, yo no sé cómo les resultarán los protas a las espectadoras, pero desde mi postura de “Macho Alfa”, las heroínas del serial son de lo más atractivas que te puedes encontrar. Hasta la madura Min-Suk tiene una elegante sensualidad que ya quisieran algunas teenagers creídas. Y aunque por edad Ah-Ri entraría en este grupo, hay que ver lo sencilla que es esta jovencita; sencilla y guapa ya que para mí, de las cuatro es la que más me gusta.

Cambiando un poco de tercio decir que en Korea del Sur hay dos tipos de serie: las de restaurantes y las de cafeterías. Me explico. No hay K-Drama que no utilice estos locales como escenarios recurrentes, es decir, o bien para desarrollar sus argumentos o bien para pasarse la vida comiendo o bebiendo. Pues bien, “A gentleman’s dignity” es de las segundas. No solo uno de los patrocinadores es la cadena de cafeterías “Mango Six”, sino que una larga serie de pubs, karaokes y salones de té ya anónimos pasan por delante de nuestros ojos.

Y ya que estamos hablando de escenarios que se repiten, a la ligera, a la serie la podríamos bautizar como “la serie de las fuentes”. ¡Qué empeño en situar los encuentros de los personajes -no necesariamente en pareja- en parques y jardines con fuentes ornamentales de fondo! Esto, fuera ya de bromas, además de proporcionar un marco atractivo vincula la historia y sus personajes a un cierto estándar de lujo deseable y hasta cierto punto envidiable, algo que también se agradece.

Resumiendo, “A gentleman’s dignity” es en series de televisión lo que “Historias de Filadelfia” a la “High comedy” para el cine. Son palabras mayores, pero así es. Felicidad, humor y sentimiento sin miedo al qué dirán. No representa a los K-Dramas, pero ni falta que hace; lo que la hace diferente es lo que la hace grande. ¡¡ Queremos una segunda parte y la queremos ya !!

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A GENTLEMAN’S DIGNITY (III) – Korea del Sur – 2013 – Kdrama – (Ep. 11 al 15) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS 10 PRIMEROS CAPÍTULOS:

Kim Do-Jin, Im Tae-San, Choi Yun y Lee Jeong-Rok son cuatro amigos, hombres de éxito que comienzan a encauzar sus vidas llegados a los cuarenta; y es que salvo Jeong-Rok, el resto aún están solteros. Do-Jin se enamorará de I-Su, la cual en un primer momento estaba enamorada del socio de este, Tae-San, al que conocía hacía tiempo. Tras una serie de avatares terminará cayendo en las redes de Do-Jin, con tan mal suerte que este, después de ir tras ella un tiempo sin recompensa, ya ha dejado presuntamente de interesarle. Tae-San por su parte está saliendo con Se-Ra, compañera de piso de I-Su. Dudará tras enterarse de que esta estaba enamorada de él en un principio, pero seguirá junto a Se-Ra más unido que nunca. Por su parte, el viudo Choi-Yun sufre la persecución de la hermana de Tae-San, Ah-Ri, 20 años menor que él. Por esa razón el abogado tendrá que prometer a su amigo que no se enamorará de la jovencita a pesar de comenzar a sentir algo por ella. Por último Jeong-Rok, el único que está casado pero al que sus continuos coqueteos le darán más de un dolor de cabeza con su esposa, una multimillonaria de la que encima dependen sus amigos.

11º CAPITULO: Reinicio.

Finalmente Do-Jin se desenmascarará y dejará de lado el juego que se llevaba aceptando a I-Su. Con la pareja en sintonía, los problemas llegarán a Tae-San y Se-Ra; y es que el arquitecto comienza a pensar en el futuro: cuando le plantee ir a conocer a sus padres, la golfista se negará, saliendo el tema del matrimonio, asunto que Se-Ra no quiere ni oír mencionar. La discusión alcanzará tal temperatura que decidirán a las bravas romper su relación. Pero estos no serán los únicos que tienen problemas ya que Choi Yun y Ah-Ri siguen a la bresca por el empecinamiento del abogado a no ceder a sus sentimientos. El que no cambia su -mala- situación es Jeong-Rok que ni contando con la complicidad de sus amigos, logrará que Min-Suk relegue el tema del divorcio. Sin embargo todos olvidarán sus problemas cuando Collin aparezca por sorpresa a las puertas de la casa de Do-Jin.

Estaba claro: arreglada la relación de Do-Jin con I-Su se tenía que abrir otra brecha teniendo en cuenta que todavía quedan 10 episodios. ¿La solución más fácil? Valerse de las continuas riñas de los amigos de estos. Previsible pero eficaz, y más cuando han recurrido a un tópico en las disputas entre novios. Lo bueno es que le han dado una vuelta de tuerca; y es que qué sea ella la que no quiere casarse parece hasta novedoso.

Por lo demás, la felicidad entre la pareja de protagonistas se traduce en una serie de gags que nada afectan a la continuidad de la serie, lo que evita esa intrascendencia de la que llevábamos hablando desde hace unos capítulos. Es el humor el que hace que los engranajes se muevan y restemos importancia al drama que vive por ejemplo la pobre Ah-Ri, pues buen soponcio tiene hoy la pobre. Que sí, que quizá el tema es muy reiterativo -por no rebajarlo a cansino-, pero al final le estamos cogiendo gustillo a los pucheros de la jovencita; e, imagino que por ello, más satisfactoria será la… rendición cuando Choi Yun ceda finalmente. Si lo hace, ya que ese “peligro” que lleva por nombre Collin, amenaza a los cuatro protagonistas. ¿A quién le caerá el “gordo” de la lotería?

Para acabar, alabar otra vez el prólogo. Es exagerado, predecible y hasta tópico, pero no podremos dejar de reír. El calentamiento de Do-Jin es poco menos que mítico. Eso sí, el mejor gag de la entrega, por sorprendente, la trampa de Jeong-Rok.

12º CAPITULO: Futuros.

Collin se presentará ante los cuatro amigos simplemente como el hijo de Eun Hee. Al principio todos temerán que este haya acudido a ellos buscando un padre, pero este hábilmente disolverá cualquier sospecha asegurándoles que ya lo tiene y que nació en 1995, año en el que Eun Hee se hallaba ya fuera del país. El único que aún tiene reservas es Choi Yun con aún fresca en la memoria la visita de este a su despacho. Finalmente Collin les pedirá cobijo unos días, centrándose en la figura de Tae-San. Al quedarse en casa del arquitecto no solo surgirán situaciones complicadas con Ah-Ri sino que provocará los celos de Choi Yun, algo de lo que se aprovechará esta casi en plan vengativo. Los que no liman asperezas son tanto Tae-San y Se-Ra como Jeong-Rok y Min-Suk. Los primeros, sosegados y tras el tiempo de reflexión, romperán definitivamente; los segundos, aunque se quieren no pueden vencer su orgullo. A los que les va como la seda es a Do-Jin e I-Su, tan bien que incluso el arquitecto le pedirá a la profesora que se vaya a vivir con él.

Seguimos remontando el vuelo aunque la aeronave solo dé vueltas en círculo. Es cierto que hoy dos parejas que parecen avanzar en su relación, pero los pasos son tan pequeños que casi son inapreciables. En todo caso, como decía, tampoco importa cuando el entretenimiento que ofrece es tan cuantioso.

Hoy la estrella, además del arranque, es Jang Dong-Gun. Vale, lo es casi siempre, pero en esta entrega lo es especialmente gracias a que su “desmelene” ha llegado a un nivel máximo. Verlo bailar ese “chachachá” tan nuestro, es de nota. Amén de ese prologo que, si siempre es divertido, hoy es colosal. Y es que las distintas reacciones de los chicos ante su intención de dejar de fumar son delirantes. Ya no es como se resuelven ante situaciones ridículas que ellos mismos han provocado, sino sus interpretaciones a tumba abierta. Quiero decir, por previsible que sea por ejemplo la salida de Do-Jin, ese puntito de locura que le imprime a su personaje es lo que causa que rompamos a reír.

Y si antes hablábamos de esa pieza musical tan cercana, ¡qué decir de ese flamenquito que precede a esas escenas! Total, que el conjunto es perfecto.

Para acabar, destacar la superficialidad de los surkoreanos. Por un lado, esa frase de I-Su a Do-Jin diciéndole que lo querrá aunque tenga barriga. ¡Cómo si fuese lo peor! Y por otro, vale que te dé apuro llevar ropa interior “normalita”, pero de ahí a romper la magia del momento va un trecho.

13º CAPITULO: Interludio musical.

Al acudir al pub, Jeong-Rok verá como Choi Yun llega al local acompañado de su colega abogada. No dudará en llamar a Ah-Ri para que intervenga. Y vaya que sí lo hará: se sentará en la mesa contigua, se emborrachará y dejándose llevar por la embriaguez, se envalentonará delante de la letrada luchando por el amor de Choi Yun. Este la llevará a su casa y el destino provocará que se encuentren con Tae-San. Una vez solos, el arquitecto intentará convencer a su hermana de que ella no es la mejor opción para su amigo ya que aunque sería feliz junto a este, no sería lo mismo para el abogado. Sin olvidar sus problemas sentimentales, Se-Ra tendrá más complicaciones ya que le vence un préstamo y necesita dinero urgentemente. Tras rogar a todos sus contactos no tendrá otro remedio que recurrir a Min-Suk. Finalmente los cuatro amigos decidirán enviar a Collin a Japón por diferentes motivos, sin embargo el joven huirá; lo encontrarán intentando ganarse la vida como artista callejero en el barrio de Hong Dae cantando. Cuando le recriminen su actitud, este contraatacará diciendo que uno de ellos es su padre.

Episodio en el que seguimos divagando aunque divirtiendo. La estrella del día, la música.

Primero, por ver a Jang Dong-Gun cantando un tema de Bobby Kim. Segundo, el cameo de Jung Yong Hwa, miembro de los CNBLUE en un gag super-gracioso: Do-Jin, celoso del chaval, se pondrá a cantar el “Blue” de los “Big Bang” preguntándole si esa es una de sus canciones. Este lo ignorará tomándolo por idiota. Y tercero, la intervención musical del propio Collin en una plaza de Hong Dae. Recordar que el chico es en realidad compañero del anterior en los CNBLUE. Sin olvidar esa dulce intervención de una “anónima” previa a la del joven.

No obstante el episodio nos deparará más cosas. Una, el obligado llanto de Ah-Ri. Pobrecilla. Y dos, Do-Jin/Dong-Gun de nuevo. Todo lo serio que aparecía en los primeros capítulos, y ahora es todo felicidad. Muecas graciosas, mohines fingidos, reacciones sobreactuadas apropósito… un repertorio de sus encantos. No es extraño que sea tanto una estrella en su país como alguien reconocido en China con alguna que otra oportunidad en Occidente como fue la recomendable “The Warrior’s Way”.

Eso sí, ni me ha gustado el arranque de hoy, no solo porque no era gracioso sino erróneo al ponernos a Tae-San con un gorro en la cabeza que ni de coña se llevaba en los noventa, ni esos apuntes publicitarios que solo se justifican por el éxito de la serie: en el anterior episodio se recreaban con la máquina de afeitar de Do-Jin, y hoy con esa depiladora.

14º CAPITULO: Y el Oscar va para… el drama.

Ya en casa, los cuatro amigos interrogarán a Collin, pero este solo les dirá lo poco que sabe dejándoles a ellos la resolución del misterio de su paternidad. Estos dudarán, e incluso más de uno se la adjudicará aludiendo a causas un tanto cómicas como la belleza. Será Do-Jin el que más seriamente admitirá ser su padre tras ver la fecha de nacimiento del chaval. Esto provocará una gran tristeza en el arquitecto ya que supondrá un gran cambio en su vida. Será tal el temor al ver que todo lo que ha conseguido puede venirse abajo que no se atreverá a hablar con I-Su. Sin embargo las chicas, gracias a Min-Suk, ya están al tanto de las noticias, aunque desconocen quién es el padre de Collin. Nerviosas, acudirán al encuentro de sus respectivas parejas para averiguar la verdad, dando lugar a diferentes situaciones, desde cómicas como en el caso de Choi Yun y Ah-Ri hasta dramáticas en el de Se-Ra y Tae-San, dada encima su difícil situación sentimental. Finalmente Do-Jin se armará de valor para confesarle a la profesora que es el padre de Collin. Lo malo es que aceptará su nueva responsabilidad de tal forma que obligará a esta a apartarse de su lado.

Buffff… pasamos de las risas al drama -mejor, al melodrama- en su segundo, o en su caso, de un capítulo a otro. La resolución del misterio de la paternidad nos ha cogido -al menos a mí y a mi señora esposa- por sorpresa. Aunque bien mirado es lo mejor que le puede pasar a la serie ya que al abrir de nuevo una grieta en la relación de los protagonistas, uno no tiene la sensación de que están estirando la morcilla; le han dado sobradas razones -o razón a secas- para mantener el interés.

Después de asistir a ese festival del humor patrocinado por Jang Dong-Gun/Do Jin en anteriores entregas, es encomiable como se pone ahora el traje de responsabilidad cambiando por completo de registro. Y es doblemente loable ya que creo que su discurso no está vacío de contenido: uno hasta se cree que no quiera hacer daño de nuevo a una persona por mucho que haya madurado o hayan pasado casi 20 años. Otra cosa es que sea una medida drástica y que los guionistas no le hayan dotado de voz, dígase opinión, a I-Su, pero claro está, eso estará todavía por venir; aquí estamos hablando de la calidad de Dong-Gun/Do Jin como actor.

Por otro lado, las pocas risas del capítulo de hoy vendrán, paradójicamente, por parte de Ah-Ri. Hay que verla hoy encarnando esa imagen de “Juana de Arco” sacrificándose por Choi Yun. La verdad es que Jeong-Rok no se equivoca cuando le enumera todas las razones al abogado de porqué tiene que quedarse con la jovencita. Tiene más razón que un santo. ¿Y qué decir de esa semi-reconciliación entre el propio play-boy y Min-Suk? Delirante.

Por último, el arranque. Tras el debacle del anterior capítulo, aquí remonta un poco, pero no logra hacer reír como en otras ocasiones. Hoy resulta demasiado facilón. Lo del culebrón y el móvil, divertido, pero lo de prever el futuro…

15º CAPITULO: Entre “pucheros” anda el juego.

El pesar por la responsabilidad de ser el padre de Collin seguirá provocando que tanto Do Jin como I-Su sigan arrastrándose por las calles. Sus amigos intentarán echarles un cable, pero el orgullo de ambos seguirá separándolos. Serán curiosamente personas ajenas a su relación las que hagan que sus dudas se disipen, sobre todo en la figura de la profesora. Por un lado, la propia Eun Hee diciéndole que no tiene ningún tipo de interés en el arquitecto, y por otro una sorprendente Min-Suk que, después de auxiliarla con el estudiante Dong Hyub, le descubrirá que aún le quedan fuerzas para luchar por el amor de Do Jin. Así, no solo le dejará a este las cosas claras sino que lo someterá a una especie de penitencia.

Tenía que llegar. Tanto tentar a la suerte que algún día tenía que pasar: estamos ante un episodio mediocre y hasta rastrero. Las situaciones siguen sin avanzar, abusando de una pasividad casi exasperante y convirtiendo a los personajes en malas caricaturas de sí mismos. Y no, no solo hablo de los protagonistas con esa actitud lastimera, llorando por los rincones exagerando las situaciones y llevando el límite del melodrama hasta la indignación, sino de cuando llega la resolución del problema: de una manera anti-natural y excesivamente teatral, por no hablar de predecible.

En el mismo saco metería a la pobre Ah-Ri y sus omnipresentes pucheros. Se salva porque es la personificación de la asiática pizpireta a la que todos adoramos, pero estamos cruzando ya el peligroso terreno del encasillamiento para entrar en el del odioso esperpento. No puedes repetir el mismo discurso una y otra vez, y dar la misma respuesta -encima te queda cada vez menos tiempo…- cuando haces evidente cómo desembocará todo.

Por otro lado, si bien ese pasaje en el que se solapan flashbacks se salva gracias al hábil -falso- montaje para que no parezca simple relleno, no podemos decir lo mismo de los diversos “videoclips” que nos asaltarán al paso. En esta ocasión sus responsables no han equilibrado la mezcla. Lástima.

Y ante la ausencia de más apuntes o temas de interés sobre los que hablar -ni humor tendremos hoy, volviendo a un arranque desastroso que solo nos sirve para ver el cameo de Kim Seong Oh- destacan tonterías como esa en la que I-Su pasa lista anunciando a quién le toca esa semana limpiar las ventanas de la clase. Asumiendo que es una rutina ya que los designados lo aceptan como si fuese algo de lo más normal, no quiero pensar si en España los estudiantes tuviesen que limpiar la clase…¡¡¡Las revueltas árabes serían un juego de niños al lado de lo que montarían estos!!!

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