THE GREASTEST LOVE (III) – Korea del sur – 2011 – Kdrama – (Ep. 11 al 16) de 16. FIN

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BREVE RESUMEN DE LOS 10 PRIMEROS CAPITULOS:

Dok Go-Jin es el actor preferido del público surkoreano: el hijo que toda madre quisiera, el esposo con el que toda mujer sueña casarse y el colega con el que todo hombre quisiera salir de copas. Sin embargo bajo esa imagen idílica se esconde un tipo inseguro, caprichoso y algo pedante. Un día conocerá a Gu Ae-Jeong, la miembro líder de una girlband ahora ya desaparecida pero de gran éxito diez años atrás. Tras unos cuantos malentendidos Ae-Jeong conseguirá ganarse el corazón del actor pero no será hasta cuando ésta entre en un concurso televisivo recibiendo las atenciones de un amable joven Doctor, cuando Go-Jin se dé cuenta de cuan prendido está de ella. Tras declararse y recibir el rechazo de la joven, seguirá insistiendo hasta que un día fruto de la continua indiferencia de ésta, se desengañe. El problema es que cuando ella caiga en el error ya será demasiado tarde y a pesar de que se desanden los caminos, cada uno llevará ya direcciones opuestas.

11º CAPITULO: Emociones: 1 – Contenido: 0.

Los paparazzis rodearán la casa de Go-Jin por lo que Ae-Jeong no podrá salir; esto lo aprovechará el actor para volver a la carga intentando conquistarla. Sin embargo la joven está presa de las dudas por lo que seguirá resistiéndose. Finalmente Go-Jin arrastrará a los periodistas tras de sí, permitiendo que ésta huya. Al día siguiente Pil-Ju le pedirá que abandone a la estrella para entregarse totalmente a él; y así lo hará, empujando a Go-Jin a que se desengañe totalmente de ella, plantándolo primero en una cita y luego obligándolo a ver cómo llega junto al Doctor.

Otro episodio de transición y solo espero que esto sea el resultado de esa carrerilla hacia atrás para coger impulso para llegar hasta la meta. Y es que de chicha, hoy poca. Ni humor, ni argumento, solo dos minutos finales esplendidos pero poco justificativos para algo mas de una hora.

Porque la investigación que quiere llevar el Director Jang está muy bien pero pocos serán los que duden que esto va a volverse en su contra “santificando” al final a la protagonista. Es mas, ya se han dado demasiadas pistas a lo largo de la serie para no pensar en otra cosa.

Y luego que me perdone quien piense lo contrario pero la decisión tomada por la protagonista para escaldar a Go-Jin no me parece muy justa. Con un no, basta; así lo que estás haciendo es perjudicarte a ti, a él por supuesto, pero también a la tercera pata del trípode, un Pil-Ju encantador aunque falto de sangre. Y menos mal…

Eso sí, la intrusión del actor en casa de Ae-Jeong nos deparará unos buenos minutos de humor para al menos, que no notemos tanto el vacío de la entrega.

12º CAPITULO: Nuevos rumbos…¿ o no ?.

Finalmente Ae-Jeong se rendirá ante Go-Jin estableciendo algo parecido a una relación. Eso sí, la ex-cantante le pedirá perdón aPil-Ju por su actitud los últimos días. Éste aparentará estar repuesto pero en realidad está dolido por haber perdido a la que él creía como su pareja perfecta. Y mientras unos tratan de curar metafóricamente su corazón roto, otros lo intentan literalmente, dígase Go-Jin apelando a su cardiólogo a que haga lo imposible por salvarlo. Abstraída de todo ello Ae-Jeong continuará recibiendo buenas noticias, la última, su incorporación a un programa como reportera. La coyuntura la aprovechará el actor para haciéndose pasar como entrevistado por ésta, anunciar frente a la opinión pública que ha roto su relación con Se-Ri. Abierta la puerta para mostrarse como pareja, no todo será felicidad para Go-Jin ya que aún queda confesarle a Ae-Jeong su grave problema de salud.

Aún quedan cuatro capítulos y la verdad es que no sé por dónde van a transcurrir las cosas; espero que no sea como suelen pasar en las series de ésta nacionalidad, reduciendo todo a un enorme relleno hasta el episodio final.

Y es que eso de que nuestra parejita ya esté feliz junta, me escama. Van a darle mil y una vueltas a lo de la enfermedad del protagonista y solo espero que esto no se convierta en un nuevo “More tan blue” donde el tortolito de turno sabiéndose muerto le busca un nuevo amante a su pareja.

Por lo demás, muy bueno ese pasaje en el que Jae-Seok entra borracho en la casa de su jefe dado a pie a una escena en la que es fácil interpretarla como una declaración homosexual y otra vez quitándome la razón en lo que a mis apreciaciones se refiere – de lo que me alegro – ver como el tema de Mi-Na puede dar un giro sustancial en base a quién sabe si un chantaje. Eso sí, que en una ciudad de 11 millones de habitantes te encuentres a la persona que buscabas…

13º CAPITULO: Con dos… cajones.

Mi-Na se presentará ante Ae-Jeong para pedirle que vuelva a echarle una mano ocultando lo ocurrido 10 años atrás. A pesar de que la protagonista ahora tiene verdaderos motivos para no ensuciar su imagen ya que podría estropear en un futuro la de Go-Jin, su buen corazón volverá a mandar sobre la razón. Pero éste no será el único quebradero de cabeza de la cantante ya que gracias a una rencorosa Se-Ri y al Director Jang la prensa comenzará a difundir rumores sobre ésta que hacen referencia tanto a que traicionó a Pil-Ju abandonándolo por un nuevo amante como al motivo que causó la separación de las “National Treasure Girls”. El actor intentará distanciarla en un primer momento de la polémica pero sin poder retenerla ésta decidirá, para no dañar la imagen pública de Go-Jin y traicionar a quienes la rodean, asumir toda responsabilidad y desaparecer de la primera línea de la vida pública. Sin embargo ocurrirá lo impensable…

Hay que ver como son las cosas, pasamos de unos veinte minutos iniciales deleznables que abusan de la edulcoración y por el contrario evidencian una falta notable de contenido a otros cuarenta restantes entretenidos culminados por los 5 minutos finales mejores de lo que llevamos de serie.

Y es que esa irrupción de Go-Jin con una declaración de intenciones arrebatadora es el mejor rescate de un personaje que he visto en una serie sin tener que recurrir a artificios grandilocuentes. Aquí solo tenemos a un caballero de brillante armadura que tira de sentimientos para salvar a la mujer que quiere. Sí, ya habíamos visto anteriormente como en “The Last Scandal of my life” otro personaje, también casualmente de oficio en la serie actor, rescataba a una damisela en peligro, en aquel caso de una jauría de paparazzis, pero aquí, como decía, solo participan las palabras y un par de corazones desbocados. Grande.

Por lo demás “solo” detalles si exceptuamos ese pasaje del pic-nic super-encantador: por un lado lo irreal que queda que un médico le ponga a una paciente una tirita pírica para la herida que tiene. Bueno vale, aceptaremos “pulpo” porque es un Doctor en Medicina Oriental y a lo mejor no sabe muy bien que es una tirita… Coñas aparte, sorprende.

Por otro lado, mas anecdótico, que volvemos a ver a Go-Jin con esa chaqueta con el parche de la bandera de España. !! Qué ilusión ¡¡.

Y por último y menos agradable… ¿se creen que somos tontos?. Tanto darle vueltas al asunto cuando la idiota de Jenny puede resolver todos los problemas con su testimonio. Ahhh, claro, que si no se acababa la serie.

14º CAPITULO: Llegó el momento.

Aunque no hayan motivos lógicos para rechazar la oferta de Go-Jin, Ae-Jeong tirará de orgullo para oponerse de una manera casi irracional. En la rueda de prensa asumirá toda la responsabilidad pidiendo disculpas por sus actos. Sin embargo cuando los periodistas comiencen a atacarla con preguntas impertinentes, la joven se derrumbará afectada a su vez por las palabras de Go-Jin confesándole que se encuentra al borde de la muerte. Esto provocará un revuelo aún mayor que los escándalos que se le apuntan pero otra vez saldrá el actor en su auxilio cuando anuncie la inminencia de la operación que se le tiene que realizar. La gravedad de la noticia convertirá a éste en primera plana de todas las noticias y rumores, acallando lo ocurrido con Ae-Jeong. Y mientras los tortolitos pasan sus últimas horas juntos, las antiguas componentes de las “National Treasure Girls” se reunirán para hablar de lo ocurrido con su antigua compañera. De todo ello, Se-Ri se dará cuenta de lo injustamente que ha estado tratando a Ae-Jeong, terminando por echarle una mano. Y cuando mas felices se las prometían los protagonistas, Go-Jin sufrirá por sorpresa un ataque al corazón obligando a adelantar la intervención.

Pues sí, por fin llega la tan esperada operación deseando que con ello la serie vuelva a coger ritmo. Y es que salvo por la resolución de los problemas de la protagonista con el Director Jang, no vamos a encontrar mas contenido.

Lo malo es que ésta anticipación nos trae un efecto secundario no tan trivial y es que quedando aún dos capítulos resulta impensable que pueda morir el protagonista. Si solo quedase uno lo vería factible – que no lógico – pero así, no veo la manera de “rellenar” dos horas con el “héroe” bajo tierra. Recapitulando, no hay efecto sorpresa.

Y para acabar, dado que como he dicho no hay mucho contenido, por fin también nos enteramos del porqué del título de la serie. Todo un acierto, por cierto…ops, he salido un pareado.

15º CAPITULO: Reinicio.

Han pasado dos meses desde la operación a corazón abierto de Go-Jin. Éste se ha estado recuperando fuera de Korea y mientras, Ae-Jeong ha continuado con su vida intentado molestar lo menos posible al actor aunque éste considere que su actitud ha sido poco cercana y cariñosa. A su regreso a tierras koreanas, Go-Jin se dirigirá a casa de la ahora presentadora esperando recibirla con una sorpresa; sin embargo la sorpresa se la llevará él cuando vea llegar a ésta junto a Pil-Ju que se la había encontrado por casualidad en el mercado grabando un programa. Por suerte la sangre no llegará al río y el Doctor habiendo descubierto a Go-Jin, se irá disimuladamente. La pareja por fin sola reanudará su relación como si nada hubiese pasado o casi, ya que Ae-Jeong parece mas distante; y es que durante estas semanas la Directora Mun ha intentado que estos mantengan las distancias para no entorpecer la carrera del actor cuando regresase. Es mas, ahora les ofrecerá a ambos sendos proyectos que los tendrá separados durante un tiempo. Ilusionados, hasta se plantearán continuar con sus vidas en solitario dando la misma Ae-Jeong por perdido a Go-Jin resignándose en su dolor. ¿Superará la ambición al amor?.

Fantástico, vuelve el humor y para postre, nunca mejor dicho, tenemos un final de esos que tanto nos gustan. Y es que el tono que iba adquiriendo el capítulo nos hacía desconfiar con la Manager Mun en plan señorita Rotelmeyer queriendo separar a nuestros chicos y mas si como no paro de repetir últimamente, sabemos como se las gastan en la industria con esa querencia al drama y a los corazones rotos; pero no, no diré mucho para no destripar nada pero seguro que much@s soltarán alguna lagrimilla.

Por otra parte manda narices que hayamos tenido que esperar a casi la última entrega para ver a un Pil-Ju/Yun Kye-Sang mas suelto y alegre repartiendo sonrisas por doquier haciéndolo aún mas encantador una vez desecho de esa melancolía que le afectaba.

Pero si el “doctorcito” se revela contra la tristeza, Se-Ri/Yu In-Na una vez desnuda… metafóricamente que ya quisiéramos alguno, de esa fachada de personaje negativo nos encandilará con su encanto infantil y apariencia peligrosamente sensual. ¿Qué no tendría que haber tenido un mayor peso específico?.

Por lo demás, cómica la escena de Gu Ae-Hwan y Kim Jae-Seok al verse traicionados por Jenny y mas cómica aún la del propio Go-Jin y Ding-Dong rebuscando en el contenedor de ropa usada.

16º CAPITULO: Fin. ¿Fin?. ¿Ya?. ¿Tan pronto…?, ¿Por quéeeeee….?

Tras el sorprendente anuncio en televisión de su romance con Ae-Jeong delante de todo el país, los fans del actor no se tomarán muy bien la noticia poniendo a los pies de los caballos a la ahora presentadora. Y ya no es tanto la mala prensa de ésta sino que la popularidad de Go-Jin comenzará a decrecer alarmantemente; se le anularán contratos de comerciales e incluso será rechazado para protagonizar películas importantes. Sin embargo y a pesar de ello su amor por Ae-Jeong no disminuirá no teniendo dudas respecto a su relación. Pronto un sobresalto amenazará a la pareja cuando la presentadora sufra un accidente junto a su equipo de grabación. La opinión pública en lugar de compadecerse de ella la emprenderá duramente haciendo reaccionar a Go-Jin terminando en otro escándalo. Todo volverá a su cauce gracias a la intervención de la Manager Mun y su brillante plan.

Perfecto broche de oro a una serie que necesitaba de un final así. No voy a explayarme mas de lo que he hecho ya resumiendo su sinopsis por no destripar nada pero al menos dejaré constancia de unos pocos detalles. El primero, muy divertidas esas escenas donde Ae-Jeong se imagina el carácter de los videos en los que se le involucra.

El segundo, el sudor frío que sentimos cuando la protagonista sufre el accidente. Ya estamos, el tan odiado triste final…

Y el tercero y definitivo, la sensación de que se habían reservado éste final de antemano dejando el desarrollo para las quince anteriores entregas.

CONCLUSION

“The greatest love” ha sido una serie tan generosa que no creo que haya disgustado a nadie. Luego, dependiendo del grado de implicación de cada uno puede gustar mas o menos pero ha sido un producto para todos los públicos. Y no lo digo porque precisamente la puedan ver niños…
Particularmente a mi me ha parecido soberbia y desde ya una de mis favoritas. ¿Las razones?. Las mismas por las que voy a resumirla:

– Para empezar porque es una comedia en mayúsculas. Sí, viene “apellidada” con todo lo que significa la Dinastía de “lo romántico” pero aquí el humor prima sobre los sentimientos por mucho que en varios episodios nos aflore alguna que otra lagrimilla. En todo caso, éstas vendrán mas provocadas por la felicidad que por el dolor de una tragedia.

– Luego, “The greatest love” ha contado con una de las parejas artísticas que mas química ha destilado en los últimos años. Puede que en algunos episodios su relación haya sido fría a causa de la indecisión de su heroína pero solo hay que ver su último capítulo para ver que eran mas cercanos de lo que parecían. En éste caso ese “Para todos los públicos” de, ahora sí, su calificación moral, ha jugado en su contra.
Interpretativamente hablando nadie tiene en la actualidad capacidad para rivalizar con un Cha Seung-Won tan creíble en los momentos delicados como disparatados en los cómicos. En lo que respecta a Kong Hyo-Jin, menos espontánea que en otros de sus trabajos pero a tono con su papel. Eso sí, me queda la duda de que hubiese pasado con otra actriz estilo Kim Seon-Ah.

– Acompañando a estos, una pareja mas secundaria que ha jugado perfectamente su rol de ambiguos villanos/rivales. Y es que han sido tan encantadores que nunca hemos sentido odio sino lástima hacia ellos y esto es otro aliciente a tener en cuenta.

– Los secundarios, de lujo como siempre. Apoyando la vertiente cómica pero sin marcar la frontera entre estos y los protagonistas. La labor de algunos ha sido tan aplaudida – p.e. Lim Ji-Gyu (el secretario Kim Jae-Seok) – que espero les den la alternativa con algún personaje protagonista.

– El número de episodios ha sido el correcto como para no llegar a pensar que han estirado el chicle sin necesidad como en otros casos. Algunos capítulos eran un tanto intrascendentes pero compensaban la falta de contenido con humor y encanto, ingredientes principales de la serie.

– Otro de estos, la feroz crítica tanto al sistema como al propio público. Aún así y teniendo en cuenta la poca autocrítica del pueblo surkoreano, la serie tuvo notables índices de audiencia lo que mas que justificar una condescendencia, explica el grado de mano izquierda de sus responsables.

– Y para ir acabando, a pesar de que su banda sonora haya sido todo un éxito con canciones incluso nominadas al final del 2011 como “Mejor Canción de una Banda Sonora” – el “Please Don’t Forget Me” de Huh Hak – no hemos sido testigo de esos clásicos videoclips de relleno donde la música suena como fondo de flashbacks sin contenido. Han habido varios pero no se le puede acusar a la serie de quererse aprovechar de ello.

– Y por cierto y para ya casi terminar, la frase final de la serie, muy de “Luz de Luna/Moonlight”.

El epitafio. ¿Para cuándo una segunda parte?. No me hubiese importado que hubiese tenido 24, 36, 52, etc. episodios.

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THE GREASTEST LOVE (II) – Korea del sur – 2011 – Kdrama – (Ep. 6 al 10) de 16

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BREVE RESUMEN DE LOS 5 PRIMEROS CAPITULOS:

Dok Go-Jin es el actor preferido de Korea. Sin embargo bajo una imagen encantadora se esconde un tipo inseguro, caprichoso y algo pedante. En su camino el destino colocará a Gu Ae-Jeong una miembro de una girlband extinta de éxito diez años atrás que ahora intenta subsistir apelando a la nostalgia. Tras un par de enredos y malentendidos la joven conseguirá llamar la atención del actor cuando se entere por casualidad de uno de los secretos de éste por lo que para acallarla Go-Jin decidirá que forme parte de su misma empresa de representación. El continúo contacto cogerá desprevenido al actor terminando por enamorarse de la cantante. Cuando ésta entre en un concurso televisivo y vea como un joven Doctor, participante en el mismo, parezca contar con las atenciones de Ae-Jeong, Go-Jin tendrá que esforzarse por conquistar su corazón aunque no se vea correspondido.

6º CAPITULO: Comienza el lío.

Tras salir indemnes de la trampa que el destino había colocado a Go-Jin y Ae-Jeong, la vida volverá a la normalidad. O casi ya que esa misma noche la falta de tacto del actor junto a su engreimiento natural provocará que la velada termine mal. Al día siguiente Go-Jin acudirá al plató de “Formando parejas” con la intención de congraciarse con ésta pero para su desgracia será testigo de una tierna escena entre la ex-cantante y el Doctor Pil-Ju. Molesto decidirá gastarle una broma que a su vez pueda distanciar a estos dos pero el tiro le saldrá por la culata cuando tras escuchar la historia de Ae-Jeong el médico no solo sepa disculparla si no que urdirá un plan para que ésta deje de sentirse mal a raíz del actor. Sin embargo no será la única afronta que tendrá que sufrir ésta ya que cuando vaya a reprender a Go-Jin se meterá sin darse cuenta en otro follón, interrumpirá una fiesta sorpresa – montaje – preparada por el actor a Se-Ri. El tiempo lo curará todo pero otra vez el mal carácter de Go-Jin estropeará lo que parecía iba a ser el comienzo de su historia de amor…

Clara depreciación del humor en pos de una subida del romanticismo, eso nos vamos a encontrar en éste capítulo y espero que no marque la señal de partida a las directrices a seguir en los siguientes capítulos.

Sí, tenemos unas cuantas buenas escenas como ese flashback de las “National Treasure Girls”, la del sobrino de Ae-Jeong con sus compañeros de clase, la de la piscina de bolas o el detector de mentiras de Pororo pero el peso del episodio se lo lleva la ternura de Pil-Ju y sobre todo esa escena final que nos deja con mal cuerpo.

Y es que hay que ver qué amor le tienen los surkoreanos – … si no asiáticos en general … – a los triángulos amorosos. Acabado de salir de “Pasta” y “The Queen of reversals” donde mi “candidato” favorito salía perdiendo y ahora aquí me la tengo que volver a jugar; ojala que no se repita la misma historia. Quiero que Go-Jin se lleve a la prota y por mucho que me caiga bien el entrañable de Pil-Ju espero que los guionistas no se equivoquen de nuevo al apostar a un caballo ganador que no se lo ha merecido.

Por cierto y ya que hablábamos del sobrino de la protagonista hay que destacar que al contrario de lo que suele pasar con los personajes infantiles éste Gu Hyeong-Gyu resultará simpático a toda la audiencia alejándose de los cargantes estereotipos de su misma edad.

7º CAPITULO: Por la puerta grande.

A pesar de haber recibido un jarro de agua fría, Go-Jin no se amedrentará y al contrario de lo que se podría esperar contraatacará ofreciéndole a Ae-Jeong un contrato discográfico al mas alto nivel para averiguar si los propósitos de ésta solo eran interesados. Aún sabiendo que está siendo puesta a prueba la joven firmará pero pronto resolverá el entuerto tras un encuentro con el propio actor. Al día siguiente y como suele ser habitual un nuevo conflicto salpicará a la pareja cuando Go-Jin compre unas zapatillas de Ae-Jeong en una subasta benéfica por internet. Y es que al contrapujar por las deportivas con Pi-Ju éstas adquirirán una cifra astronómica, algo que aprovechará Se-Ri para ensuciar la imagen de Ae-Jeong aludiendo que fue la propia cantante quien las compró. Finalmente saltará la sorpresa.

Genial. Hemos pasado del episodio “menos bueno” como fue el anterior a uno de los mejores; todo obra y gracia de, no solo otra vez el humor sino del equilibrio. Me explico.

Hay una fase en ésta entrega que bien podría resumir mis palabras, unos diez minutos que deberían servir como material didáctico para futuros profesionales. Son esos que se desarrollan en el karaoke.

Primero tenemos una escena cómica que aunque un tanto forzada y previsible no puede ocultar su origen en el humor absurdo como es la del “baile” de Ae-Jeong. Ésta queda colmada por la irrupción de Go-Jin interpretando el “Heart break” – al hilo de sus problemas de salud – de G-Dragon de los “Big Bang”. Hacía tiempo que no veía a Seung-Won tan desatado, casi lloro de la risa. Y tras la “tormenta” pasamos a la “calma” representada tanto por una secuencia melodramática en la que Go-Jin llega incluso a abrazar a Ae-Joeng como por algo mas que un gesto como es el simbolizado por la devolución de la pluma de Pil-Su. De remate tenemos el regreso del humor pero en manos de los secundarios cuando Jenny se camela a Gu Ae-Hwan y Kim Jae-Seok. Recapitulando, diez minutos redondos.

Ya no solo es la hilaridad de los momentos mas divertidos sino la habilidad para incorporar peliagudos asuntos sentimentales sin que se pierda el interés o decaiga el ritmo.

Y al hilo de lo dicho en la reseña de los anteriores capítulos; fantástica la incursión de conocidas melodías que hacen mas chocante la acción. Hoy le ha tocado el turno a las locales “Butterlfy” – una de mis favoritas – de los “Loveholics” que sirvió de tema central de la estupenda “Take Off”, “Old boy” y la mas cercana “Expediente X”.

8º CAPITULO: Volvemos a empezar.

Los sobresaltos no dejarán de asaltar al bueno de Go-Jin y tras solucionar el problema creado por la subasta de las zapatillas de Ae-Jeon se inquietará cuando sepa que los responsables del “Formando parejas” piensan eliminarla en el siguiente programa. Para “salvarla” no dudará en pedir ayuda a Pil-Ju contándole los planes de los responsables del concurso. El problema vendrá cuando el Doctor se extralimite saltándose el guión: no solo le dará la primera rosa a Ae-Jeon salvándola sino las restantes, eliminado a sus rivales y conmocionando a todo el público que estaba en el plató incluido un sorprendido Go-Jin. Éste contraatacará contándole a la ex-cantante su pasado buscando que sienta pena por él. Finalmente y tras un nuevo malentendido el actor averiguará porque su corazón palpitaba cada vez que oía la canción de las “National Treasure Girls” resolviendo por sí mismo que lo que sentía por ella no era amor si no un simple efecto secundario de una sugestión inducida.

Bueno, bueno, bueno, al final – o mejor, al meridiano de la serie… – la misma se ha quitado la máscara y ya intuimos por donde va ir la cosa. Tras el desencanto – o “desenamoramiento” – del actor y la opuesta bajada de defensas de la ex-cantante, imaginamos que en los siguientes episodios vamos a asistir a un río de lágrimas por parte de ésta, el consuelo de Pil-Ju y la indiferencia de Go-Jin para posteriormente, regresar al punto de partida hasta llegar al desenlace feliz. ¿Será así o cómo ha ido demostrando episodio a episodio me quitará la razón?. Sinceramente, ojala me equivoque.

Por lo que a la entrega de hoy se refiere, un nuevo retroceso del humor en pos de los sentimientos pero todo enclavado en un contexto tan distendido que tampoco se le puede echar en cara.

Y es que de nuevo Cha Seung-Won vuelve a salvar el episodio con su actuación tan… ¿perfecta?. No sé si al final la serie se convertirá en mi favorita, simplemente en una de ellas o a lo peor, en una mas; pero de lo que estoy seguro es que ésta es la mejor relación personaje/interpretación que he visto en mi “carrera” como crítico aficionado a las series asiáticas… toma ya ¡¡. Solo hay que ver el pasaje de los autógrafos y sobre todo las caras en el colegio – con guiño incluido a “Teacher Mr. Kim” uno de sus éxitos de antaño – para descubrirse y rendirse ante el actor mas completo de la actualidad en ésta pequeña península asiática.

De todas formas no puedo dejarme llevar por mi favoritismo ya que nunca lo he hecho – cuando ha perpetrado un horror lo he dicho también – y sumar otras de las bondades del capítulo. El pasaje donde todos los familiares se imaginan las consecuencias de los actos de Ae-Jeon, incluida ella misma; la escena que se monta Go-Jin de la conversación telefónica de ésta con Pil-Su y las alitas sobreimpresionadas del actor, son muestras de que la serie, ni conformista ni formal.

Por cierto, otra de las cosas por las que me gusta Go-Jin es porque es igual que yo; vamos, que tenemos las mismas reacciones: es impulsivo, mal pensado e incorregible. Toda una “mala” persona, jajajajajjaja…

9º CAPITULO: Episodio de transición.

A pesar del rechazo de Go-Jin, Ae-Jeon querrá asegurarse de que el actor ya no la quiere. Decepcionada intentará que no se le note. Ajenos a ello, sus amigos “facilitarán” que su relación con el Doctor Pil-Ju evolucione ayudándola a que se decida a escogerlo en el próximo programa del “Formando Parejas”. Sin embargo la que parece que ha tomado ya una decisión es Se-Ri a la que no le importará declararse a éste mediante indirectas; el problema es que el médico no parece darse por aludido. Y mientras que unos y otros intentan aclarar sus sentimientos, llegará el día en el que Ae-Jeon debe tomar una decisión. Go-Jin hará un último intento para averiguar lo que siente su corazón guiándose por el pulsímetro pero lo que no sabe es que éste está estropeado.

Nos encontramos, como decía en el titular, con un episodio de transición. Y es que ya no solo son los vaivenes que parecen girar sobre la indecisión de la pareja protagonista si no incluso algunos elementos, algo mas que indicios, que señalan al presunto vacío de la entrega. Son por ejemplo ese cameo de Lee Seung-Gi que aunque gracioso, sobre todo por su resolución, no puede evitar que se le tache como un relleno.

Sí, los cinco minutos finales son geniales incluyendo una escena – que me callaré… – esperada por todos hace tiempo pero me parece poco bagaje para algo mas de una hora. En todo caso al menos me alegro de que, de momento, la línea argumental no se haya acogido al plan que preveíamos en el anterior capítulo. La duda es si seguirá por el mismo camino.

Y por lo demás, poco que reseñar dado el exiguo contenido; algunos gags graciosos y en la línea de lo que decíamos de las Tablets, ahora se nos intenta vender las Televisiones 3D.

10º CAPITULO: Como manda la tradición.

Tras aceptar la oferta de Pil-Ju frente a las pantallas de todo el país, Go-Jin no se dará por vencido e intentará congraciarse de nuevo con Ae-Jeon. Ésta continuará rechazándolo hasta con demasiada dureza a causa de la frustración que le producen las dudas. Y mientras que la opinión pública disfruta con la relación del Doctor y la ex-cantante, Go-Jin irá encontrándose cada vez peor hasta el extremo de tener que ingresar en el hospital. Allí le dirán que debe ser operado otra vez para sustituirle el corazón artificial dañado que lleva pero el porcentaje de perecer en la intervención es tan elevado que se lo juega a cara o cruz. Al menos la buena noticia vendrá de parte de su carrera profesional ya que está a punto de ser galardonado con el premio a “Mejor Actor” en los Korean Films Awards y ser elegido para interpretar el papel de superhéroe en una superproducción norteamericana.

Me hace gracia que una de las mejores entregas de lo que llevamos de serie lo sea porque su talante se haya ensombrecido de sobremanera. Y digo que me hace gracia no tanto porque, evidentemente, me haga reír sino porque lo único que están haciendo sus guionistas, las célebres hermanas Hong, es seguir las líneas argumentales del género en la pantalla grande.

Y es que, ¿ cuántas veces he escrito en las reseñas de las comedias surkoreanas – sino asiáticas – lo de que para dotar de una cierta trascendencia a sus argumentos sus responsables en el último tercio suelen meter una componente dramática ?. Cientos de veces ya que a decir verdad mas que un tópico parece un dogma.

Pues bien, aquí parece seguirse a rajatabla ésta norma no escrita justo cuando entramos en el último tercio de la serie. ¿Casualidad?. No lo creo.

Y lo peor es que conociendo como se las suelen gastar en el país con las series, nadie puede asegurar que como en sus “hermanas mayores”, la cosa termine bien. No es la primera vez que uno acaba no solo insatisfecho de un final sino incluso cabreado, así que nadie descarte que se vayan a cargar al prota para inundar los salones de nuestras casas.

Y ya que hablamos de lágrimas hay que ver lo trágica que se ha vuelto la cosa. Una decepción por un lado, una depre por otro y para remate, el susto. Aun así como decía, uno de los mejores episodios de la serie; no tiene mucho contenido pero lo poco que hay es de importancia. Por cierto, atención a los cameos.

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THE GREASTEST LOVE (I) – Korea del sur – 2011 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 16

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Tras finalizar “Pasta” se me quedó un regusto amargo en la garganta; no era una mala serie pero bajo mi punto de vista era demasiado tibia con algunos asuntos y paradójicamente excesivamente partidista con otros; por un lado no me transmitió nada alejándose encima del objetivo de sumergirnos en el mundo culinario y por otro se ponía demasiado a favor de un protagonista que por carácter no lo merecía.

Si encima tenemos en cuenta que anterior a ésta había ya claudicado con “The Queen of reversals”, tenía que escoger muy bien el siguiente serial a visionar ya que tres traspiés seguidos sería demasiado para un solo año.

La opción era clara, “The Greatest Love”, una serie con un enorme atractivo, su protagonista Cha Seung-Won, a día de hoy mi actor favorito asiático. Además, Seung-Won fue el protagonista de “City Hall” no solo la predecesora de “The Queen of Reversals” en cuanto a mis visionados sino también a la postre otra de mis favoritas.

El contrapunto negativo lo ponía su protagonista femenina, una Gong Hyo-Jin a la que acababa de soltar en “Pasta”. Y es que si bien a ella no le echo la culpa de todos los errores de aquella, en cierta manera me había decepcionado su rol indolente, demasiado ñoño y a la deriva de unos guionistas poco objetivos. Pero aún así, la atracción de un Cha Seung-Won al que sigo desde que comenzó en el mundo del cine a finales de los noventa y al que he visto pasar por varias etapas desde “Rey Midas” de la comedia a casi desaparecer víctima de querer dar un giro a su carrera, me empujaba a volver a darle un oportunidad a ésta.

Además, no nos engañemos junto al galán teníamos otros factores que invitaban a ver la serie sin miedo a tropezar, valores como su resultado frente a la audiencia, unos secundarios de lujo y un argumento que si bien no era muy original al menos aseguraba situaciones chocantes.

Sobre lo primero, la audiencia, es cierto que no te puedes fiar ya que no garantiza el éxito pero al menos evitas toparte con un despropósito si sus resultados son funestos. “The Greatest Love” a pesar de vérselas con una competencia tan dura como la pseudo adaptación de “City Hunter” protagonizada por un ídolo de jovencitas como Lee Min-Ho siempre resultó ganadora en el duelo superando un porcentaje del 20% de cuota de pantalla, algo que no estaba nada mal dentro del efervescente y difícil mercado televisivo surkoreano.

De los secundarios destacamos especialmente a Jeong Jun-Ha, complemento habitual de comedias como la saga gangsteril “Marrying the Mafia”.

Por último pero no menos importante, un argumento que volvía a situar a un actor como protagonista. En los dos últimos años nos habíamos encontrado con “The last scandal of my life” y “That Fool”, dos series que utilizaban el glamouroso mundo del cine para ambientar las mismas. Pues bien, no sé si a raíz de ello o qué pero lo cierto es que estas se convirtieron, junto a la citada “City Hall”, en mis seriales de referencia. Ahora otra vez era un actor el que ejercía de protagonista y ello abría otra vez la puerta tanto a un entorno propicio para disfrutar de lo mejor de la sociedad surkoreana como para buscar los guiños con éste mundillo al que me siento tan cercano.

Dicho todo esto vayamos con la serie en sí.

1º CAPITULO: De la mejor de las maneras.

Gu Ae-Jeong formaba parte de la girl-band mas popular del país. Ahora, tras mas de diez años, la separación del grupo y una carrera en solitario mas víctima de los escándalos que del éxito intenta que los rescoldos de su celebridad no se terminen de apagar y acude como invitada secundaria a decenas de programas de radio y televisión. Por el otro lado tenemos a Dok Go-Jin un actor en la cresta de la ola que paralelamente no quiere verse desalojado del lugar que ocupa en el corazón de sus compatriotas eligiendo con precaución y dudas sus siguientes proyectos. El destino los unirá en una situación comprometida en el que ambos desconocen sus respectivas identidades, volviéndolos a reunir en otro difícil escenario del que Ae-Jeong sacará finalmente partido. Y es que valiéndose de un pequeño secreto que ha descubierto gracias a esas casualidades que a veces depara la vida, la antigua cantante hará creer a la opinión pública que es amiga del actor. Éste por su parte no tendrá otro remedio que aceptar las pretensiones de Ae-Jeong por miedo a que desvele su pequeño secreto.

Genial. Si no fuese porque ya estoy acostumbrado a fiascos postreros tras un capítulo inicial idílico como éste, no tendría miedo al afirmar que la serie apunta maneras y muchas. Pero como digo, es habitual encontrarse con primeros capítulos refrescantes y llenos de chispa que auguran buenas sensaciones para luego toparse con un grueso lleno de tópicos y con resultados menores a los esperados. Pero mientras llega esto no se le puede reprochar nada a la entrega de hoy.

Mi mujer dice que Cha Seung-Won siempre pone la misma cara y puede que tenga razón pero en éste “The Greatest Love”, al menos por ahora, sus reacciones son mucho mas desatadas y divertidas que en algunos de sus anteriores trabajos. Me he quejado amargamente – … como ya he dicho he visto todos y cada uno de sus trabajos, incluso de secundario cuando empezó por lo que sé de qué hablo no en vano “de momento” es mi actor asiático favorito – de que en los últimos años en pos de quitarse aquella imagen de “Rey Midas” de Korea gracias a un buen puñado de comedias, había olvidado sonreír; sin embargo aquí a pesar de ofrecer una vez mas esa “su” imagen “cabronesca” parece reírse del propio estereotipo que se había creado volviéndonos a traer a aquel “payaso” que tantas carcajadas nos arrancó hace mas de diez años.

Y ya no solo es ese “tira y afloja” de la secuencia de la gasolinera tan divertida que nos retrae a las sensaciones que despertaba la “High comedy” hollywudiense – siempre he dicho que Seung-Won es el Cary Grant surkoreano – es el juego de miradas del actor al teléfono móvil a la espera de la llamada de su nueva amiga. Grandioso.

Y claro, influyen tanto los actores – otro día hablaré de Gong Hyo-Jin, contrapartida del galán como la Kate Hepburn del cuento – como el ritmo de la serie. Siguiendo a esa llamada de teléfono, la puesta en escena del concurso es tan vibrante como sorprendente y no por las preguntas si no porque te llevan al “huerto” como a los protagonistas sin darte cuenta. Mas que acusarla de tramposa podríamos tacharla como de embaucadora; todos salimos ganando.

Por lo demás, y en la línea de lo que llevo diciendo, nos encontraremos con esos detalles como sobreimpresiones, efectos sonoros e incluso alguna infografía que enriqueciendo éste tipo de primeras entregas luego por norma general suelen desaparecer. Atractivo gancho pero gancho al fin y al cabo.

Ojala continúe por la misma línea.

2º CAPITULO: Qué siga la fiesta.

Go-Jin no habrá resuelto el entuerto provocado por el desliz de Ae-Jeong cuando se verá involucrado en otro: tras perseguir a la antigua idol sufrirá un pequeño percance con su vehículo chocando contra el de ésta; intentará sacar partido de la situación cuando fingiendo mas lesiones de las provocadas por el accidente esgrima que por ésta razón ha sido rechazado para realizar el papel de la producción norteamericana que esperaba. A consecuencia de ello Ae-Jeong no saldrá bien parada ya que será acusada de llevar el infortunio al actor. Cuando Go-Jin se apiade de ella saldrá otra vez escaldado cuando por culpa de su precipitación pierda de nuevo su oportunidad de dar el salto al otro lado del charco habiéndosele otra vez abierto la puerta para regresar a la producción. Menos mal que por lo menos a Go-Jin la vida le sonreirá cuando sea elegida para participar en un concurso televisivo. Finalmente Ae-Jong instará a ésta a que se olvide de él y no utilice su corta relación para volver a la primera línea de la actualidad.

Mis deseos de momento parecen cumplirse ya que la entrega de hoy parece no haber perdido ni un ápice del sentido del humor que caracterizó su primer capítulo. Seong-Won – con chiste privado inclusive – sigue haciendo de las suyas moviéndose como pez en el agua en la comedia de enredo con tintes de surrealismo. La escena del hospital con las muletas puede parecer inocentona, algo torpe, pero seguro que hará reír a mas de uno.

El ritmo sigue siendo vibrante aunque se aprecia un tanto el descenso de comicidad cuando entra en juego la contrapartida a nuestros protagonistas con un talante mas serio. Por otra parte es de prever y espero que exploten el encanto de Pil-Ju y la belleza de Se-Ri para que al menos surja la duda cuando en episodios venideros sus caminos se entrecrucen.

Por último destacar que aunque perdamos también un poco de vivacidad en lo que a puesta en escena se refiere, continuarán tanto las ilustrativas sobreimpresiones como los llamativos efectos sonoros que ponen aún mas de relieve la hilaridad de algunas situaciones.

3º CAPITULO: Disparo de salida a los sentimientos.

Perplejo y hasta un tanto conmovido por la escena que acaba de presenciar, Go-Jin comenzará a sentir algo de simpatía por Ae-Jeong. Es mas, sin saber la naturaleza de las palpitaciones que está sufriendo intentará averiguar si estas están provocadas por lo que siente por la ex-cantante. Pero mientras éste dilucida el cariz de sus sentimientos, Ae-Jeong, enterada de que el Dr. Pil-Ju va a participar en el “Formando Parejas” intentará congraciarse con él con tal de, en el caso de coincidir con ella, no la rechace a las primeras de cambio. Sin embargo lo peor para ella no será el joven médico si no una rencorosa Se-Ri que recordando los tiempos en los que estaban juntas en el grupo querrá quitársela de encima cambiando incluso las reglas del concurso a su antojo. Y por fin llega el día en el que Ae-Jeong debe debutar en el programa. ¿Caerá en la primera ronda?.

Tercer capítulo y de momento la serie no pierde comba. Es cierto que puede parecer demasiado precipitado el “enamoramiento” del protagonista anticipándose unos cuantos episodios a lo que es habitual pero contando con el carácter irascible y sobre todo variable del protagonista, podemos esperarnos todo. Sí, ya sabemos que va a beber los vientos por Ae-Jeong pero no creo que baje las defensas a las primeras de cambio evidenciando que tiene el corazón conquistado.

Y esto por otro lado tiene su contrapartida divertida ya que ese juego del escondite puede traernos situaciones como poco chocantes. Basta ver la escena con las distintas reacciones de Go-Jin cuando su secretario – estupendo Lim Ji-Gyu – le pide su opinión para votar a la candidata mediante la tablet. Por cierto, hay que ver como se nota que todas las compañías quieren abrir un hueco en el mercado para estas plataformas ya que nos las meten hasta por los ojos.

Y ya que estábamos hablando de Ji-Gyu; es de agradecer, como siempre en éste país, que los numerosos secundarios vuelvan a ser los que mantienen el nivel cómico cuando los personajes principales se encuentran en otros menesteres. Desde la mama de Pil-Ju hasta el sobrino de Ae-Jeong; desde la guionista de “Formando parejas” hasta el Cardiólogo de Go-Jin, un reparto variopinto pero siempre acertado.

Por ultimo destacar que con el capítulo de hoy además de dar pie a los sentimientos, comenzamos a ser víctimas de esos “videoclips” musicales mas propios de un vulgar relleno que de algo necesario. Sí, de sobra sabemos que todo responde a una maniobra de marketing para vender tanto los singles de las distintas canciones como al final de la corrida, la banda sonora al completo pero creía necesario reseñarlo. Una única salvedad: la canción de marras de las “National Treasure Girls” se pega como una maldita lapa.

4º CAPITULO: ¿Quién dijo celos?.

Sorprendido Go-Jin verá como Ae-Jeong contra todo pronostico salva el primer obstáculo lo que le planteará mas de una duda respecto tanto a lo que siente Pil-Ju por ella como a sus propios sentimientos. Pero mientras que descubre lo que siente su corazón – nunca mejor dicho… – éste intentará mantener las distancias… o mas bien la apariencia. Su conflicto interior será tal que hasta sentirá curiosidad por la impresión que la joven cantante tiene del Doctor. Un nuevo malentendido volverá a unir a la pareja en casa del actor deparando no pocas sorpresas. Finalmente llegará la fecha en la que se ha de conmemorar los 10 años del debut de las “National Treasure Girls” y mientras la presuntuosa Se-Ri lo celebra a lo grande, Ae-Jeong se tiene que conformar con una gala de tercera, gala a la que acudirá anónimamente Go-Jin.

Grande, como esto siga así tiene toda la pinta de convertirse en mi nueva serie favorita. Y es que aunque la componente sentimental esté presente llegando por momentos a pecar de demasiado acaramelada – las escenas de Ae-Jeong y el médico tapándole los oídos y la del final de ésta con Go-Jin – es el sentido del humor el que prevalece borrando cualquier mal sabor de boca.

Por ejemplo, ese pasaje en el apartamento de Go-Jin es divertidísimo importando poco que nuestro protagonista sobreactúe un tanto o que su contrapartida femenina tenga reacciones poco lógicas; queremos reírnos y sobran las críticas que busquen algo mas que el efectismo. Las series surkoreanas son así y el único reproche que se le pueden hacer – siendo ventajista para mi discurso – es cuando no alcanzan el objetivo para las que están confeccionada.

En estos términos podemos decir que por ejemplo el final de hoy no solo resulta estirado si no que vuelve a evidenciar la dependencia para vender un producto; no pega esa muestra de afecto tan a destiempo y desmesurada habiendo pasado tan solo cuatro entregas.

Por lo demás, aplaudir de nuevo la puesta en escena con esos detalles tan agradecidos como son en ésta ocasión el juego de sobreimpresiones de los títulos de las series o la utilización de melodías de célebres bandas sonoras de producciones occidentales para dar mas significados a algunas escenas, ver la de “Saw”, “Kill Bill”, “La roca”, etc.

Por cierto y para acabar; ese imitador de Go-Jin en el Club… ¿es Baek Bong-Gi compañero de reparto de nuestra protagonista en “Pasta”?.

5º CAPITULO: Declaración formal.

Tras rescatar a Ae-Jeong de una posible humillación Go-Jin se llevará a la joven hasta las inmediaciones del Lotte World donde con el acompañamiento de los cerezos en flor le declarará su amor. Sin embargo la estampa idílica se romperá cuando Ae-Jeong lo rechace. Pero Go-Jin no es de los que se rinden fácilmente y en lugar de sentirse dolido le advertirá no solo que luchará por su amor si no que temiendo que ésta tenga ya el corazón ocupado eliminará todo rival. Al día siguiente la prensa se hará eco de la noche romántica del actor pero al desconocer la identidad de su acompañante comenzarán a surgir los rumores. La propia representante Mun intentará que Kim Jae-Seok descubra la identidad de ésta poniéndosele pronto la oportunidad a tiro cuando Go-Jin invite a Ae-Jeong al cine. El problema no solo será el asistente si no la propia Se-Ri, el productor y la guionista de “Formando Parejas” que han acudido al lugar junto a Pil-Ju.

Alucinado. Sí, tengo que confesar que sin saber a donde me llevará la serie me tiene no solo atrapado si no sorprendido; y es que si en el anterior capítulo el protagonista reconocía su amor por Ae-Jeong, hoy no tiene miedo en confesárselo. Es la primera vez que veo una serie tan directa y lo mejor es que de momento no pesa en su contra esto echándose a faltar contenido. Quedan todavía 11 capítulos y hay espacio de sobras para que la cosa se tuerza pero no puedo negar que estas cinco primeras entregas han sido de las mejores que he visto.

Y es que tanto en términos globales como individuales se nota que los responsables de la serie cuidan todas y cada una de las entregas. Por ejemplo, además de todos esos detalles que llevo comentando desde el principio y que no han cejado de acompañarnos, tenemos que añadir hoy ese par de pasajes “fantásticos” que dejando de lado ya la impronta de gancho demuestran el interés y medios puestos en la serie. Son ese en el que la pareja protagonista revive una parte de un cuento popular tradicional y otro en el que Go-Jin/Seung-Wo se “empequeñece” para torpedear a Ae-Jeong/ Hyo-Jin.

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PASTA (IV) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 16 al 20) de 20. FINAL

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BREVE RESUMEN DE LOS QUINCE PRIMEROS CAPITULOS:

El sueño de Seo Yu-Kyong es el de llegar a ser chef del restaurante “La Sfera”, un restaurante italiano del distrito de Gangnam de Seúl. Tras tres años ejerciendo como pinche llegará su momento pero su felicidad no será completa ya que el nuevo Chef jefe sustituto del anterior, Choi Hyeon-Wuk, no es partidario de trabajar con mujeres en la cocina; así es que valiéndose de vanas excusas despedirá al personal femenino. Sin embargo Yu-Kyong no es de las que se rinden y con su obstinación no solo conseguirá afianzarse como un miembro mas de la cocina si no incluso ganarse el corazón de Yu-Kyong; el problema es que éste odia a las mujeres en el trabajo porque tuvo una experiencia desagradable en el pasado con su anterior pareja mientras estudiaban en Italia. Cuando finalmente se rinda ante la jovencita, tendrán que llevar su relación en secreto. El único impedimento para ser felices además de los rumores será la llegada de la anterior pareja de Hyeon-Wuk como segunda chef jefe y el amor que le profesa en secreto el dueño del local a Yu-Kyong.

16º CAPITULO: Por fin el demandado cambio de rumbo.

La salida de Hyeon-Wuk de “La Sfera” es inevitable y a pesar de los ruegos de sus hombres, Yu-Kyong e incluso de Se-Yeong y Kim San éste dejará la cocina. No obstante no será el único ya que “los tres mosqueteros italianos” y Eun-Su presentarán también su dimisión dejando al equipo de cocineros en cuadro. La que paradójicamente no abandona “La Sfera” a pesar de los ruegos, incluso órdenes, de Hyeon-Wuk es Yu-Kyung y es que sus ganas por convertirse en Chef supera al amor que siente por éste. Los problemas aumentarán en el restaurante cuando hasta allí llegue el profesor que Hyeon-Wuk y Se-Yeong tenían en Italia. Éste les pedirá a ambos, reuniéndolos en su habitación de hotel, que vuelvan a preparar el plato de Pasta de Ginseng que les llevó a romper su relación tras la traición de la segunda. Como el primero no quiere volver al restaurante será Yu-Kyong quién se encargue de realizar el plato siguiendo la receta de éste. El resultado de la prueba será sorprendente.

Tras el episodio anterior donde nos congratulábamos de que la serie cambiase las directrices habituales ofreciendo sensaciones mas satisfactorias, en éste tengo que seguir aplaudiendo a sus responsables ya que a las medidas tomadas hay que sumarles otras como el cambio de rumbo decidido que aporta frescura a la serie.

Y es que por mucho que al principio parezca que con éste episodio va a pasar lo mismo que con el undécimo cuando Eun-Su dejaba “La Sfera” para regresar al final resultando todo una… ¿estupidez?, aquí la cosa va en serio dando paso a otro tipo de juego.

Y ya no son solo los nuevos desafíos de los diezmados miembros de la cocina, es la irrupción de ese personaje tan peculiar como es el Maestro Chef que aun proponiendo una prueba previsible, depara una sorpresa muy grande y agradable. No contaré nada pero por primera vez veo que los guionistas no se ponen tan de lado de Hyeon-Wuk. ¿Se habrá acabado el partidismo?.

Para acabar, el cambio se nota hasta en las escenas que comparten la pareja de tórtolos. Del aburrimiento hemos pasado a una lucha de egos. ¿Quién ganará?. O mejor, ¿terminará yéndose Hyeon-Wuk a Italia al más puro estilo “The first shop of coffee Prince” en la que él mismo – el actor, quiero decir – participaba?.

17º CAPITULO: De la indignación a la complacencia para volver al principio.

Se-Yeong se disculpará delante de Hyeon-Wuk pidiéndole que vuelva a “La Sfera”. Éste conmovido finalmente regresará al restaurante teniendo eso sí que prometer ante sus cocineros que, cuando su criterio se vea afectado por lo que siente por Yu-Kyong, la despedirá. Enterado de ello Seol comenzará a jugar sus cartas tentando al chef y abocando a la cocina al abismo; primero Hyeon-Wuk será condescendiente con ella pero tras poner Seol en duda su imparcialidad correrá el camino opuesto, siendo demasiado severo. Mientras, Se-Yeong se ha tomado en serio el revés recibido no volviendo a la cocina. Finalmente el padre de Yu-Kyong se presentará en “La Sfera” dispuesto a conocer a los dos pretendientes de su hija.

Al principio uno, como decía en el inicio, se indigna viendo como le han tomado el pelo con las dos últimas entregas al zanjar el asunto de la salida del protagonista como si no hubiese pasado nada. Y ya no es solo la sensación que tenga cada uno, es que de nuevo sin rumbo claro vuelve a faltar argumento. Mas claro, agua; ¿qué me decís de la escena del chupa-chup?. ¿O las largas secuencias de Kim San en su apartamento?.

Pero aún hay mas; junto a la falta de contenido se suma el regreso de ese partidismo del que nos felicitábamos que hubiese desaparecido en la anterior entrega. Otro ejemplo; los caballeretes “italianos” vuelven al redil tras por segunda vez dejar sus puestos de trabajo y aquí no pasa nada, es mas, siguen cobrando mas que sus compañeros y encima los recompensan con la confección del nuevo plato recomendado. Con dos cojones. Y lo que es peor, que no hay equilibrio: favoreces a los “villanos” y te cargas a Yu-Kyong. Una cosa es que sea la Cenicienta y otra la amante del Marques de Sade.

Menos mal que la cosa, superado el meridiano, va arreglándose principalmente gracias a dos factores. El primero, el culinario.

Aunque hayamos dejado de oír el maldito Volonge, ahora son las Vieiras las que toman su lugar. Al menos aquí se nos ilustra con el proceso de cocción de las mismas enseñándonos algún truquito. Si esto se hubiese repetido mas a lo largo de la serie igual no hubiese tenido tantas quejas.

Y el segundo, el sentido común… o eso parecía. Y es que la parte final del capítulo con la irrupción del padre de Yu-Kyong por chorra que parezca – una, a nadie se le ocurriría poner en evidencia a su hija, soy padre y lo sé y dos, que yo sepa Kim San no es novio de ésta – le da otra dimensión cuando la joven cae en la cuenta de la humillación a la que le ha expuesto Hyeon-Wuk. Por fin “parecía” que los guionistas habían entrado en razón.

Y he entrecomillado lo de que “parecía” porque cuando mas contento uno está de haber dado con algo de sensatez se inventan un “Happy end” de lo mas increíble y bochornoso. No puedes estar llorando y quejándote de, ay cómo me has tratado, y luego jiji jaja…. ¡¡¡¡ Por favor ¡¡¡¡.

18º CAPITULO: Una más y ya van…

La publicación de la confesión de Se-Yeong en la prensa no solo causará una gran sorpresa entre sus compañeros de “La Sfera” sino externamente con decenas de periodistas acosando a Hyeon-Wuk e incluso poniendo en duda la valía del local. Y mientras Kim San y su hermana intentan recuperar para la causa a la Chef, esos mismos problemas surgidos por la actuación de Se-Yeong afectarán al staff del restaurante cuando Hyeon-Wuk ponga en duda las habilidades del Sous-Chef. De resultas de todo el embrollo saltará una nueva sorpresa cuando el Chef descubra que sabe que los hombres de Seok-Ho se están preparando para el Concurso de Nuevos Chefs, prohibiéndoles la entrada a la cocina fuera del horario laboral. Será Yu-Kyong la que abogue finalmente por estos obligando a Hyeon-Wuk a no solo dejarlos practicar sino convertirse en su Chef encargado.

Una de cal y otra de arena. Por una parte el capítulo resulta interesante por ese enfrentamiento entre el Chef Jefe y sus subalternos, que si bien resulta forzado, dota de tensión al episodio. Si encima le unimos que han vuelto a darle un cierto empaque culinario mostrándonos mas trucos como en ésta ocasión el referido al solomillo y cómo mantener su frescura a la vez que jugosidad, logramos como mínimo que el episodio no resulte vacío.

Sin embargo, tenemos una parte no tan afortunada representada por la bipolaridad de los personajes.

Ya decíamos al final de la anterior entrega que no entendíamos como podía la protagonista pasar del enfado a la alegría en menos de un segundo y sin que interfiriese nada por medio. Aquí se vuelve a repetir y por partida doble: en una pasa del mosqueo a la alegría en cuestión de segundos y en la otra, la del desenlace, de estar ofendida a sumisa.

Pero ya no es tanto nuestra heroína – ya sabemos cómo es eso del amor que obra extraños fenómenos – como algunos de sus compañeros. El equipo “koreano” pasa de sentirse agraviado a alegre porque el “deudor” ha cambiado de opinión. ¿Saben lo que es el orgullo?. O mejor, ¿saben los guionistas lo que se hacen?.

19º CAPITULO: La cocina como protagonista.

Los cocineros, felices por tener como Chef encargado a Hyeon-Wuk, terminarán preparando la carne como éste les ordenó el día anterior. Ya en sintonía el Chef les dará la primera instrucción para terminar la última fase de preparación para el concurso bajo su supervisión: emparejará a cada uno de los chicos con uno del equipo “italiano”. Aunque la orden no agrade ni a unos ni a otros pronto nacerá la camaradería entre todos concluyendo la preparación de la mejor de las maneras, todos implicados. Y mientras llega el día de la competición, los hermanos Kim seguirán dando apoyo a una Se-Yeong que por otra parte recibirá de manos de Hyeon-Wuk la oferta de trabajo de Italia que a él le habían ofrecido. Finalmente el concurso se celebrará y Yu-Kyong tendrá un papel estelar tras el accidente de Ho-Nam.

Se veía venir pero no de ésta manera. Me explico; sin objetivo aparente y quedando dos episodios para acabar la serie uno suponía que el final de la misma vendría representado por el concurso de marras en el que participan los protagonistas. Pues bien, quedando como decía dos entregas, uno suponía que para éste se reservarían la preparación y para el último, la realización. Pues no, juntan todo en éste; siempre quejándonos de falta de contenido y ahora lo precipitan todo. Increíble.

Al menos se puede decir que gracias a esto – o no – nos encontramos con el mejor capítulo de toda la serie ya que sin miedo a equivocarme no creo que el último episodio vaya a cambiar ésta sensación; y es que me imagino que para acabar nos ofrecerán la partida de los cocineros hacia Italia – ¿alguien duda de que no vayan a ganar? – y la comida de los tortolitos con su padre.

Y ya que hablamos de cosas previsibles… ¿no podían haberse inventado una excusa no tan evidente como la lesión de Ho-Nam?.

20º CAPITULO: El fin.

El éxito en el Concurso traerá la felicidad a la cocina de “La Sfera” pero lamentablemente éste hecho llegará demasiado tarde ya que el equipo ganador debe partir hacia Italia. Sin embargo Yu-Kyong no tiene tan claro lo de viajar a Europa ya que no solo es el hecho de abandonar a su padre sino el de separarse de su querido Hyeon-Wuk. Mientras que ésta se lo piensa el Chef tendrá que buscar gente para sustituir a los hombres que se le van; su primera opción, las tres chicas que él mismo despidió cuando aterrizó en “La Sfera”. Llegará el momento de la partida y los intereses de unos y otros coincidirán… Vivan los novios.

Episodio típico de final de serie donde todo es felicidad, buenos sentimientos y algunas lagrimillas aunque en éste caso sean un tanto artificiales; y es que esperar a los últimos episodios para mostrarnos la cara mas amable de los protagonistas no parece la decisión mas acertada para que uno empatice con los mismos.

Aun así, un episodio simpático con algunos buenos detalles y otros no tanto como la excesiva previsibilidad. Por mucho que nos intenten convencer de que Yu-Kyong tiene dudas – dudas muy al estilo de “The first shop of coffee Prince” con la que compartía no solo protagonista sino incluso destino europeo – todos sabemos cómo acabará la misma. Es más, Ho-Nam es el perfecto comodín para solventar la situación al igual que lo fue éste en el anterior capítulo. ¿Y qué decir de Se-Yeong y Kim San?. Mas de lo mismo. En fin, al menos un buen broche final con el que quedarnos con buen sabor de boca.

CONCLUSIONES:

1º.- La serie ha ido de mejor a peor con un repunte final que es el que le ha distanciado del aprobado raso. Si hay que ponerle una nota le pondría un 6’5; y es que como dato esclarecedor “Pasta” ha sido una de las pocas series asiáticas que no me ha llegado a transmitir nada. Sí, me ha hecho reír – tampoco mucho… – pero en ningún momento me ha emocionado; es mas, no solo me ha resultado indiferente sino que me cargaba cuando lo intentaba. Para relaciones de pareja acudir mejor a “City Hall”, “That Fool” o “The last scandal of my life”.

2º.- Los actores correctos, aunque mucho mejores como casi siempre en Korea los secundarios. Y ésta es otra de las objeciones que hay que hacerle a la serie, que ante la falta de contenido de muchos de los episodios podían haber dado mas protagonismo a estos como por ejemplo montando una relación entre Kim Kang y Philip como la propia serie apuntaba al principio. Lo tenían en la mano.

Dejando de lado esto no me ha gustado ni Kong Hyo-Jin ni Lee Seon-Gyun. Ambos son actores capaces de mas pero aquí los he visto víctimas de sus personajes. La primera demasiado bipolar con un puntito ñoño y el segundo… pues con ese personaje no había nada que hacer. Para mi junto al personaje interpretado por el mismo Lee Hyeong-Cheol – aquí el Sous Chef – de “On Air”, el protagonista mas repelente de los seriales surkoreanos. Por el contrario, como decía, ahora el propio Hyeong-Cheol y Alex, superdesaprovechados.

3º.- Aunque “Pasta” se presentase con la premisa de representar el mundo culinario la verdad es que ha dejado mucho que desear. En un principio era “apetitosa” con esa oferta gastronómica tan suculenta pero cuando episodio tras episodio te dabas cuenta de que los platos se repetían una y otra vez sin ánimo de cambiar la carta, nunca mejor dicho, uno terminaba por aburrirse y volverse indiferente ante los platos realizados. Solo el concurso ideado por Kim San con el añadido de la excursión a la costa – otro aliciente que podría haberse prodigado algo mas… – le dio una mayor – y mejor – dimensión. Para quien guste de un mayor peso especifico de la cocina que acuda al serial “Gourmet” donde además aprenderá un montón sobre gastronomía koreana y no como aquí, italiana. Uno se harta de tanto Vongole…

4º.- Y por último aunque la banda sonora está compuesta por temas variados con hasta un desapego por los estilos mas populares del país encontrándonos una cierta querencia al rock, en la puesta en práctica, es decir, en los capítulos, siempre se recurrían a los mismos temas dando una imagen equivocada de una cierta pobreza. La sorpresa aumenta aún mas si pensamos que uno de sus protagonistas como es Alex es un, como no he parado de recordar, conocido miembro del grupo – que no banda – “Clazziquai Project” con hasta una canción en la propia Banda Sonora. Pero lo dicho, la poca exigencia de sus responsables a éste respecto provoca que el tema no llegue a sonar nunca. Algo por el estilo se podría decir también de otro de los protagonistas como es Noh Min-Wu-I y su conocida pertenencia a distintas bandas.

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PASTA (III) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 11 al 15) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS DIEZ PRIMEROS CAPITULOS:

Tras superar el periodo de aprendizaje obligado en “La Sfera”, un prestigioso restaurante italiano de la capital seulina, Seo Yu-Kyong está dispuesta a convertirse en cocinera de pleno derecho. El problema surgirá cuando sustituyan al hasta el momento Chef por Choi Hyeon-Wuk, un joven educado en Italia que odia trabajar con mujeres tras un desengaño amoroso. Su primera medida será despedir a las tres cocineras y a la propia Yu-Kyong; sin embargo ésta no es de las que se rinden y gracias a su tenacidad conseguirá quedarse con uno de los puestos. El tiempo pasará y la llegada de Hyeon-Wuk no será todo lo fantástica que se esperaba; los resultados económicos descenderán y por una serie de avatares, Kim San, un cliente habitual algo peculiar se quitará la máscara descubriéndose como el dueño del local haciéndose cargo de la gerencia. Pero no es lo único que esconde éste ya que mientras “jugaba” a ser cliente terminó enamorándose de Yu-Kyong; el problema es que ésta solo tiene ojos para Hyeon-Wuk. La situación se enrarecerá aún mas, profesional y sentimentalmente hablando, cuando en “La Sfera” entre a trabajar Oh Se-Yeong, la antigua amante del flamante Chef.

11º CAPITULO: Tiro al aire.

Tras pillar Eun-Su a Yu-Kyong y Hyeon-Wuk en situación comprometedora, decidirá guardarse el secreto para sí aunque esto lo atormente. Ajenos a ello la parejita continuará su relación a espaldas de sus compañeros no obstante el verdadero problema surgirá cuando hasta “La Sfera” llegue un rico empresario dispuesto a llevarse al Segundo Chef Geum Seok-Ho a su nuevo restaurante. Éste, ilusionado con dar el salto se llevaría consigo a sus hombres incluida Yu-Kyong con la que ha estado trabajando los últimos tres años. A pesar de proponérselo ésta dudará ya que enamorada del chef piensa que irse con Seok-Ho es algo parecido a una traición. Finalmente y tras superar en una prueba sorpresa al propio Hyeon-Wuk, el Segundo Chef declinará la oferta del que sería su próximo jefe al no acceder éste a llevarse al nuevo restaurante a todos sus hombres. Cuando la armonía parezca volver a “La Sfera” Eun-Su anunciará que tiene algo que decir.

Frustrante, así definiría al episodio. Cuando parece que algo va a suceder que puede cambiar el rumbo de la serie, todo resulta ser simplemente un relleno para que la misma continúe por la senda habitual y se resuma en otro capítulo de transición hacia la nada.

Al principio uno se congratula de que al personaje interpretado por Lee Hyeong-Cheol le hayan dado una segunda vida concediéndole el justo protagonismo que se merece un intérprete de su calidad pero luego tenemos que conformarnos con que únicamente haya ejercido de comparsa y cómplice de un guión que cada vez hace mas aguas.

Y es que por seguir con la línea crítica hasta hoy nos encontramos con errores en el montaje como cuando asistimos al “chivatazo” de Se-Yeong a Hyeon-Wuk cuando éste ya se encontraba fuera de la cocina. ¿Y qué decir de la “insoportable” culpabilidad de Eun-Su?. ¿Ese chico es tonto o qué?. Por favor…

Y para terminar me estoy dando cuenta de lo aburridas que son las conversaciones de los tortolitos protagonistas. Son larguísimas, sin ritmo y sin contenido; y lo peor, que se recurre a ellas en varias ocasiones en los episodios. Como le gusta a Hyeon-Wuk escucharse, se deleita con su propia voz. Que alguien lo pare por favor.

12º CAPITULO: Una hora y cinco minutos para un contenido de tan solo diez.

Ante todos sus compañeros Eun-Su renunciará a su puesto. En la “trastienda” le confesará a Hyeon-Wuk que, además de por ganar mas dinero se va porque conoce el secreto que une a éste con Yu-Kyong. Una vez fuera la jovencita no tendrá mas remedio que volver a ser la ayudante de cocina hasta que encuentren un sustituto a Eun-Su; sin embargo Yu-Kyong no se quedará de brazos cruzados e intentará convencer al hasta hace poco pinche para que regrese. Mientras en “La Sfera” un nuevo asistente comenzará a trabajar en la cocina pero su carácter chocará con el de Hyeon-Wuk. Finalmente será el propio Chef el que intente traer de vuelta a Eun-Su.

Madre mía que coñazo. No lo puedo ya ni esconder: me aburro. Y lo que es peor, mi señora esposa también, ella que se entretiene hasta con el vuelo de una mosca.

Ya no solo son esas vacuas e innecesarias conversaciones acarameladas de los protagonistas – el desenlace del episodio da hasta vergüenza ajena – es la incompetencia a la hora de dotar contenido a la acción. Por ejemplo, cuando Yu-Kyong retorna a sus antiguas labores se nos muestra el ajetreo de ésta de aquí para allí pero sin objetivo, ritmo e interés. ¿Y la soledad de Eun-Su?.

No lo entiendo, teniendo como tienes a Se-Yeong, Kim San, su hermana y los otros cocineros, ¿por qué no cambias el rumbo y les otorgas mas protagonismo en lugar de cebarte y aburrir al personal con escenas vacías?. ¿Lo dejan todo para el final?. Pues igual nunca llega ya que a lo mejor me rindo antes.

Y ahí no acaba la cosa. ¿Qué pasa con el arte culinario?. Siempre son los mismos platos y la perspectiva gastronómica hace tiempo que se perdió. Vale, si se quiere, la cocina es solo la excusa para ambientar la historia pero cuando como en éste caso te están pidiendo a gritos un mayor contenido es un error no aprovechar la tesitura. Tendrían que haber aprendido de “Gourmet”. Resumiendo, se puede ver pero en ocasiones tienes la tentación de darle al botón del “Forward” del Reproductor de DVDs.

13º CAPITULO: Para atrás, como los cangrejos.

Al regresar de casa de Eun-Su habiéndolo convencido de que retorne a “La Sfera”, Se-Yeong descubrirá a la parejita en el coche de Hyeon-Wuk en situación comprometedora. Cuando se encuentre con Yu-Kyong le contará todo lo acontecido en Italia cuando ambos estaban juntos y enamorados. Éste descubrimiento dejará en un estado casi catatónico a la joven chef algo que no resultará muy conveniente cuando tenga que ponerse a las órdenes de Hyeon-Wuk al día siguiente. Sin embargo éste no será el único problema en “La Sfera” ya que junto a la idea de Kim San de que el Chef comparta despacho con Se-Yeong, se unirá la vieja controversia de qué caldo usar para cocinar, si el tradicional o el ideado por la propia chef. Mientras que se resuelven estas cuestiones, Kim San hará un último intento por conquistar a Yu-Kyong poniéndole al descubierto su identidad como “Mr. Cactus”.

Como decía al principio, no solo el episodio de hoy argumentalmente no avanza nada sino que da un paso hacia atrás dándome la razón en lo referente a lo anquilosada que está la serie. Y es que volver al tema de las sartenes y el caldo de la discordia cuando parecían olvidados solo hace que pensemos que a alguien no le interesa que esto evolucione.

Otro ejemplo es el que personifica Kim San/Alex. ¿Cuál es la causa de su marcha atrás?. Ninguna, estirar mas la morcilla. Y ya que estamos hablando de estirar… hoy las aburridas charlas de la pareja parece que se acotan pero por el contrario tenemos ese final quasi-onírico que no hace otra cosa que rellanar el metraje hasta hacerlo llegar a la hora y cinco minutos. Mas claro agua, siempre acababan con un final colgado – cliffhanger – y hoy ni eso. Menos mal que al menos – valga la redundancia – al tema del caldo le saben dar un final digno y hasta ocurrente.

Por cierto y para acabar; teniendo como tienes a Alex y encima una de sus canciones en la banda sonora, no entiendo como todavía ni ha sonado éste tema ni cualquier otro del artista. Eso sí, te meten otros que solo tienen afinidad con la serie porque comparten su origen en el bel canto azzurro.

14º CAPITULO: Otra de tortas… y no precisamente dulces.

Yu-Kyong le preparará una sorpresa a Hyeon-Wuk en una cita pero la sorpresa se la llevarán ambos cuando sean descubiertos por las amigas de ésta pillándolos infraganti. Inmediatamente comenzarán a circular los rumores y serán los cocineros de “La Sfera” los que acojan con incredulidad la noticia. Cuando lleguen al restaurante serán objeto de casi un interrogatorio pero avisados previamente por Eun-Su urdirán un plan para salir airosos: sí, Yu-Kyong confesará su amor por el Chef pero añadirá que tristemente no se ve correspondida. No obstante éste no será el único problema en la cocina ya que tras solicitar Ho-Nam ser promovido a la línea de Pasta, la joven restauradora tendrá que aceptar la orden de Hyeon-Wuk de pasar al de la Cocina local. Dada su inexperiencia en éste campo sus primeros pasos serán calamitosos lo que aprovechará el Chef para regañarla y así acallar los rumores dado el trato que da a ésta. Cansada de tanto reproche su alegre carácter al final se verá afectado teniendo Hyeon-Wuk que recular y rendirse: al día siguiente confesarán a todo el mundo que ambos se quieren.

En serio, no sé ni que escribir. Ha terminado por derrotarme. Y lo peor es que no puedo ni dedicarle improperios con los que desahogarme ya que tampoco llega a un límite exacerbante, solo que su contenido es tan exiguo – no me canso de recriminarle lo mismo – que no puedo explayarme en algún término.

Pero es que todo es tan idílico, por mucha confrontación dialéctica que haya, que no existe ni tensión. De haber un triángulo amoroso tendríamos algo de incertidumbre por saber con quién se quedará la protagonista pero cuando como aquí todo está tan claro, pues ni eso. Y es que el personaje de Alex es tan pánfilo que hasta desespera; cuando le descubra su “identidad secreta” a Yu-Kyong no habrá espacio material, dígase episodios, para que algo cambie, es mas, ya estará hasta casada con Hyeon-Wuk. En fin…

Y como no me considero una persona perezosa, ahí va un comentario que aunque un poco gratuito y fuera de contexto, tiene relación directa con sus intérpretes. ¿A qué no sabíais que cuando acabó la serie, en la fiesta de finalización de rodaje, Alex/Kim San se declaró a la que aún es su novia?. Y es que ésta interpretaba a una de las camareras de “La Sfera”. No me diréis que el chico no es romántico hasta en la vida real.

15º CAPITULO: Remontamos el vuelo.

Tras pillarlos besándose, el Presidente Seol irá corriendo a chivárselo a Kim San esperando que éste propicie el despido del Chef. Sin embargo ante la aparente indiferencia del dueño del local, urdirá un plan mas elaborado: sembrará la discordia entre los diferentes miembros de la cocina. Así para empezar les contará al equipo “koreano” que sus compañeros “italianos” cobran mas. De resultas de esto, los primeros se rebelarán dejando de cocinar cuando a las primeras de cambio tengan una confrontación con Hyeon-Wuk. Tendrá que humillarse para que estos vuelvan al trabajo. No obstante la cosa no se quedará ahí ya que el Chef le pedirá a Kim San que equipare los sueldos para evitar males mayores. Ante las dudas de éste Hyeon-Wuk utilizará como arma el alto sueldo del Presidente Seol cuando ahora es tan solo un camarero. Al día siguiente cuando Kim San le diga a Seol que va a rebajarle el sueldo, el antiguo gerente lleno de furia se plantará en la cocina confesando lo que vio el día anterior. Sin defensa Hyeon-Wuk contará la verdad y para sorpresa de propios y extraños, dimitirá.

Pues sí, a pesar de lo dicho en las entregas anteriores hoy me ha parecido un episodio extraordinario con eso sí, algunas objeciones. Y digo que me ha parecido extraordinario porque precisamente ha corregido algunas de las objeciones que le hacíamos recurriendo a esas mismas soluciones que les estábamos dando, una de ellas, diversificar el protagonismo entre los muchos personajes. Y es que salvo la escena del autobús, acaramelada y poco creíble al máximo, y la del pasillo de su casa – qué desagradecida es la prota diciendo que casi enferma en el coche de Kim San – todos y cada uno de los personajes tienen su minuto de gloria.

Y ya no es el humor o la tragedia según el caso, son momentos como ese de la sublevación del equipo “koreano” donde la tensión se puede cortar con un hacha. Lo echábamos de menos.

Dejando de lado esto no puedo acabar sin explicar mis objeciones. Los guionistas siguen dando un poco de palos de ciego ya que si en el anterior capítulo Hyeon-Wuk decía que iba a confesar su amor por Yu-Kyong ante todos los componentes de “La Sfera”… ¿por qué tiene que ser Seol el que lo obligue a ello?. Y luego, ese final tan dramático… ¿no es volcarse a favor de una situación sin importar el sentido común?. Qué no es para tanto, digo yo. Claro todo apunta para qué este se convierta en el salvador de “La Sfera” pero me parece demasiado forzado. Veremos. El perfecto broche final para el tercer cuarto.

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PASTA (II) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 6 al 10) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS CINCO PRIMEROS CAPITULOS:

Tras tres años como pinche de cocina en “La Sfera”, un prestigioso restaurante italiano de Seúl, Seo Yu-Kyeong por fin va a poder coger las sartenes convirtiéndose en cocinera de pleno derecho. Sin embargo el destino será cruel con ella ya que justo el día de su “bautizo” el actual jefe de cocina será sustituido por Choi Hyeon-Wuk, un joven restaurador. A las reservas iniciales hacia los recién llegados se unirá la casi tiranía del nuevo chef con unas normas muy rígidas y un carácter especial. Su primera medida será despedir a todos los miembros femeninos de la cocina, incluyendo a Yu-Kyoeng. Sin embargo ésta no es de las que se rinden fácilmente y tras pasar tres años como ayudante no está dispuesta a dejar de perseguir su sueño; además solo ella conoce la otra cara de Hyeon-Wuk fuera de la cocina y sabe que esconde un lado mas amable. Tras mil y un avatares, la joven conseguirá ganarse un lugar tras los fogones pero aún no las tiene todas consigo. Por suerte cuenta con el favor del dueño del local aunque ella, y todos en “La Sfera”, desconozcan la identidad de éste.

6º CAPITULO: Sorpresas, revelaciones y muchas risas.

A pesar del arrepentimiento y las peticiones de una nueva oportunidad por parte del Presidente Seol, Kim San será tajante: a partir del día siguiente ocupará su lugar haciéndose cargo de su propiedad. Cuando se presente ante los trabajadores estos se sorprenderán pero no será nada comparado con la noticia que éste les tiene que dar: va a cerrar el restaurante. Tras el susto inicial Kim San les dirá que solo será cuestión de tres días para que descansen y vuelvan con fuerzas renovadas; eso sí, a la vuelta cada uno de ellos deberá presentar un plato lo suficientemente bueno como para por sí solo, reflotar el restaurante. Todos participarán en el concurso, incluso Oh Se-Yeong para según ella echar una mano a Hyeon-Wuk y así compensarle por lo sucedido en el pasado. En la búsqueda de un ingrediente económico, requisito impuesto por Kim San, el destino volverá a unir al Chef y a Yu-Kyoeng; ambos se encontrarán en la costa persiguiendo un pescado bueno, bonito y barato…

Ésta vez sí, el episodio es redondo. Quizás me sepa mal la “salida” del Presidente Seol pero por lo demás, perfecto.

Por un lado, el giro que se le ha dado a la serie dando un protagonismo especial a la gastronomía me encanta. Es un placer ver a los personajes fuera de la cocina e incluso entorno urbano ya que es ahí donde se aprecia la verdadera Korea. Ver a la protagonista junto a los pescadores me hace recordar mis días en Yeosu, esa localidad que en el 2012 se hará mundialmente conocida gracias a la Expo pero que cuando yo la visité era un simple pueblo; pues bien siempre recordaré como sus gentes se abrían a cualquiera sin como en mi caso, existiera una comunicación formal por culpa del idioma.

Y por el otro lado es genial el enfoque que se les está dando a los personajes. La vulnerabilidad de Hyeon-Wuk frente a Yu-Kyeong es divertidísima y el sincero enamoramiento de ésta resulta fresco acostumbrados a relaciones platónicas inconfesables. Sí, es pronto pero también es original.

Y por último me congratulo de la segunda vida dada a Kim San. No se puede negar que el chico sea un encanto, siempre con la sonrisa en la boca. ¿Y su “hermana” Kim Kang?. Superpicaruela. !! Qué pareja ¡¡.

7º CAPITULO: Comienzan los cruces. Menos mal que estamos en las preliminares.

De regreso de la excursión a la costa Yu-Kyoeng se encontrará con dos retos. Por un lado Kim San le relevará de sus obligaciones en el concurso de la confección de un plato para el menú de “La Sfera” pero deberá a cambio participar en un lunch benéfico a celebrar en un lujoso hotel junto a otros restauradores para ganar prestigio; y por el otro, deberá aconsejar y alentar a Hyeon-Wuk para que gane a Oh Se-Yeong y así fastidiar a su antigua amante. Ocultándole la causa la jovencita se desvivirá ya que cree que las motivaciones de éste solo responden al afecto que siente por ella. La prueba para decidir el ganador se celebrará cosechándose alguna sorpresa como la precipitada salida del mismo del segundo Chef, algo que socavará su confianza. Finalmente los dos platos elegidos como los mejores serán los de Hyeon-Wuk y Se-Yeong teniendo Yu-Kyoeng que elegir finalmente a la ganadora.

Un mas que correcto episodio al que quizás se le puede echar en cara no haber aprovechado mejor la salida al exterior de los protagonistas. A mi parecer la excursión se hace corta.

Al menos se compensa con humor, un regusto culinario y finalmente un toque sentimental, eso sí, comedido.

Sobre lo primero, hay que aplaudir otra vez la labor de los secundarios representados por, como últimamente viene siendo habitual, las amigas de la protagonista y un Presidente Seol en su salsa.

De lo segundo, uno se puede relamer viendo los platos confeccionados por los personajes. Puede tener hasta varios favoritos según sus preferencias independientemente de un resultado final encorsetado por el guión debido al gran número de ellos. Eso sí, para hacer esas albóndigas ¿tuvo que irse a la costa Hyeon-Wuk?.

Y por último comienzan las primeras escaramuzas amorosas por la protagonista a pesar de que algunos de los contendientes ni lo sepan, caso de Yu-Kyoeng. Me encanta el personaje de Kim San y no solo porque lo interprete un artista por el que siento predilección. A su encanto continuo – no hay momento en el que no sonría – se le unen sus acciones. Hoy está soberbio con esa “pantalla” de la que me niego a dar mas datos: es poco creíble ya que en realidad un chico interesado en una chica no actuaría así pero demuestra su buen corazón. Lamentablemente sé que, como suele ser habitual en estos seriales, no se quedará al final con ella pero bueno, mientras tanto, disfruto.

8º CAPITULO: Un momento de tensión.

Kim San anunciará a sus trabajadores que Oh Se-Yeong acudirá al restaurante para realizar el plato ganador del concurso tal y como quedaba estipulado en las reglas. A Yu-Kyoeng esto no le sentará nada bien y como un niño malcriado no acudirá a trabajar dejando plantados a sus hombres poniéndolos en un aprieto. Esa misma noche las desgracias se ensañarán con “La Sfera” cuando Hyeon-Wuk se quede encerrada en el congelador. A pesar de su fuerza de voluntad finalmente se rendirá cortando la corriente eléctrica; sí, salvará su vida pero echará a perder todos los alimentos guardados en él. Al día siguiente todos pondrán de su parte para intentar salvar la difícil situación y mas en ésta ocasión ya que por la noche se ha de presentar el nuevo menú delante de los medios de comunicación.

Flojita, la verdad es que me ha parecido la entrega mas floja de las que llevamos en la serie. Y es que no solo el contenido resulta exiguo si no que algunas de las situaciones no me parecen – opinión personal – todo lo acertadas que deberían.

Se salvan las escenas de dentro del refrigerador con esa lucha interior de la protagonista pero su resolución no está nada bien rematada. La respuesta de Yu-Kyoeng no solo es ambigua, cosa que se encarga de resaltar la propia Hyeon-Wuk en el desenlace, dando una de cal y otra de arena si no que no resulta creíble dado el carácter cretino del mismo. Al igual que no entiendo la salida de Kim San. Todo me parecen argucias de los guionistas para acomodar a su conveniencia las situaciones, en el caso de Yu-Kyoeng ahora soy bueno y ahora malo y en el de San, ahora la defiendo y ahora, no. No sé, muy raro todo.

Lo mismo que ese final tan estiraaaaaaado y poco reconfortante. Teniendo como tienes a Kim San que bebe los vientos por ti tienes que fijarte en el mas ruin de los hombres. No me extraña que ligase tan poco cuando yo era joven, las mujeres siempre os fijáis en los malos chicos y luego pasa lo que pasa… Bromas aparte, espero que la cosa mejore.

9º CAPITULO: Por el hilo de alambre.

La irrupción de Se-Yeong en la cocina será todo lo caótica que se esperaba. Ambos chefs querrán imponer su opinión y los fogones de “La Sfera” se convertirán en un campo de batalla. Algunos de los cocineros disfrutarán con la situación de verlos enfrentados pero otros como Hyeon-Wuk se encontrarán en tierra de nadie no sabiendo a quién hacer caso. En medio de ésta confrontación el Presidente Seol por fin conseguirá llamar la atención de Kim San retornando al restaurante; eso sí, como camarero. Y mientras unos se preparan en secreto para ganar el concurso de restauración, la guerra entre Se-Yeong y Yu-Kyeong se cobrará la primera víctima cuando en medio de una discusión Hyeon-Wuk resulte herida al saltarle aceite de una sartén.

Recuperamos el tono perdido en la anterior entrega al encontrarnos un episodio que aunque igual de intrascendente resulta mas ameno.

El regreso del Presidente Seol es no por mas esperado, todo un acierto y es que Lee Sung-Min es un genio en éstas lides y sus responsables lo saben. Por ejemplo, en éste episodio le regalan el mejor pasaje como es ese representado por la llegada de un Ryu Seung-Beom interpretándose a sí mismo dando cancha al humor. Su postura canalla la aprovecha Seol/Sung-Min para acentuar su vena cómica.

Por lo que respecta a las relaciones sentimentales seguimos como siempre pero al menos no resultan los discursos tan forzados como en el octavo capítulo. Hyeon-Wuk sigue erre que erre empecinada en Yu-Kyeong mientras que el pobre Kim San solo recibe indiferencia y hasta desprecio. No si al final el chef y la cocinera van hacer buena pareja…

10º CAPITULO: Giro argumental.

Mientras que Hyeon-Wuk siguen con su intento de conquistar a Yu-Kyeong, los problemas continuarán en la cocina. Ante la idea de Se-Yeong de cambiar el caldo vegetal que sirve de base para los platos de pasta por uno de pollo, los tres chefs “italianos” decidirán rebelarse e irse de la cocina. El tiro les saldrá por la culata ya que el ex-presidente Seol aprovechará la oportunidad para traer de vuelta a las tres cocineras despachadas cuando llegó Yu-Kyeong para ayudar en el entuerto. Al verse en la calle, los rebeldes, a los que se les había unido Hyeon-Wuk intentando que cambiasen de opinión, regresarán pero para su sorpresa su jefe y amigo no se ha tomado muy bien su “espantá”. Por suerte Yu-Kyeong intercederá por ambas partes y aprovechándose del afecto que cada vez mas le tiene Hyeon-Wuk, obrará el milagro.

Otro episodio de poco contenido y lo que es peor, ritmo cansino; ya no solo es ese desenlace predecible si no que el mismo aparece alaaaaaaargado hasta casi la desesperación. Y es que para desembocar en esa falsa sorpresa, se recurre a un porrón de carantoñas edulcoradas y ñoñas.

Hemos sobrepasado el meridiano de la serie y estas cucamonas no nos hacen albergar muchas esperanzas de que la serie vuelva a recuperar el tono fresco y divertido con el que se había presentado y mas cuando a nuestra protagonista nos la pintan como una cabezona algo ligera de cascos en lo que a sentimientos se refiere. Que me perdonen, pero así lo pienso… hasta su padre piensa igual que yo.

Por último y como anécdota. El que os habla es un especialista en cocinar mejillones – clotxinas en mi tierra – y como tal por mis manos han pasado, sin exagerar, miles de ellos. Pues os aseguro que si limpias estos como os proponen en la serie es igual que si no hicierais nada. Lo del nanax – estropajo metálico – pase pero no hay nada mejor que rascar con un cuchillo. Ya me dirás tu como frotando una concha con otra vas a quitar los cirrípedos…

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PASTA (I) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 20

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La elección de una serie para visionar es una decisión delicada; podría decir que meditada pero quizás estaría cometiendo un error ya que al moverme por impulsos, no es la manera mas acertada para definirla.

Y es que claro atarte a una serie durante meses teniendo en cuenta que mi señora esposa y yo vemos un episodio o dos por semana es algo que hace replantearse muy mucho que ver.

Normalmente son unas caras conocidas las que ejerciendo de gancho me tientan desde sus carátulas; otras veces es la propia repercusión de las mismas las que incitan a su visionado y las que menos, una temática. Pero sea como sea, casi ninguna veo atiendo a recomendaciones. Y no es cuestión de ser descortés, solo esa “mi” errática idiosincrasia que me lleva a creer que mi criterio no suele comulgar con el “populacho”. Pues bien ésta “Pasta” se puede considerar una excepción.

Excepción porque no solo responde a una recomendación sino porque paradójicamente contenía unas premisas que atendían a ese interés descrito líneas arriba.

Para empezar tenía tres caras lo suficientemente conocidas – y a mi gusto – como para invitarme a verla. Su protagonista masculino Lee Seon-Gyun fue la “alternativa” al mas popular Gong Yu en “The 1st shop of Coffee Prince/Coffee Prince”, una de las series de referencia en el país y por descontado una de mis/nuestras favoritas.

Alex (Chu) es uno de los cantantes mas reconocibles dentro del panorama musical surkoreano y eso, creedme, es muy difícil. Si encima debes tu popularidad a la pertenecía a un grupo maduro no orientado para adolescentes – el estupendo “Clazziquai Project” – el mérito es doble. Sobra decir que es uno de mis artistas favoritos.

Y tercero pero no menos importante, el menospreciado Lee Hyeong-Cheol, o lo que es lo mismo, el eterno secundario. En “On Air” lo odié pero en “City Hall” lo… ejem… adoré.

Si estos tres no eran ya suficiente motivo para animarme a verla aún quedaban un par de detalles importantes. El primero, que el argumento girase alrededor del mundo culinario y el segundo, su éxito de audiencia.

En mas de una ocasión ya os he comentado que soy un buen cocinillas fascinándome todo lo relacionado con los fogones. Siempre que tengo tiempo me pongo el delantal que me regaló por cierto mi hijita Jung – no es coña, se lo puse en honor a Kim Ah-Jung – para dar rienda suelta a mi “vocación” gastronómica. Esa atracción por ejemplo fue la que me llevó a ver “Gourmet”, otro serial compatriota de éste igualmente recomendable.

Sobre la popularidad de la serie, sucedió algo inusual; de modestas cifras de audiencia no llegando a entrar entre los programas mas vistos del día en sus primeras entregas a romper records en sus últimos capítulos.

Entonces, ¿por qué no me había decidido a verla?. Fácil, porque como he dicho, soy un tipo demasiado peculiar. Fijaros: no quería verla porque sencillamente me repelía que una serie surkoreana tuviese como escenario un restaurante italiano cuando la cocina local me parece muy superior. Una chorrada, sí, pero así soy yo.

Tuvo que ser una decepción como las sensaciones recogidas por la fallida “Queen of reversals” y la recomendación del amigo Robert Albert de “Paella de Kimchi” las que finalmente me invitaron a ver la serie. No quería equivocarme y la suma de todos estos factores solo señalaban una dirección; debía dejar a un lado prejuicios chorras – y mas si pensamos que incluso me atrevo hacer mi propia pasta fresca… – y darle al PLAY.

1º CAPITULO: Arranque prometedor.

Tras pasar tres años como pinche de cocina, Seo Yu-Kyeong por fin va a dar el salto a la “Primera División”. Su primer día como Chef comenzará de una manera sorprendente cuando conozca a un joven de camino al restaurante y le invite a salir por la noche. Luego y tras enterarse de que el hasta el momento Jefe de Cocina ha sido despedido, no podrá salir de su asombro cuando descubra que su nuevo amigo en realidad va a ser la nueva cabeza visible del restaurante. Pero lo peor está por llegar ya que tras evaluar las habilidades de su equipo, Choi Hyeon-Wuk como así se llama éste, decidirá dar una lección a todos los cocineros cortando por lo sano y despidiendo a los chefs mas contestatarios e incompetentes, incluyendo a Seo Yu-Kyeong. Sin embargo ello no será óbice para que ambos acudan a la cita concertada horas antes.

Bueno pues tengo que decir que como primer episodio ésta “Pasta” promete. Primero porque el ritmo que se le imprime al capítulo es tan vertiginoso como ese montaje que acompaña a algunas escenas y no solo las que describen el proceso de elaboración de algún plato. Véase por ejemplo, el discurso del protagonista exponiendo los motivos para despedir a parte de su plantilla.

Segundo, porque a pesar de que lo que cuenta tiene una gran carga dramática, la magia de una banda sonora instrumental alegre con ese ritmo descrito no da tiempo ni para que pensemos sabedores por otra parte de que estamos frente a una comedia.

Y tercero, los secundarios. Una de las virtudes de las series surkoreanas es que disfrutan de una fauna variopinta y divertida. Aquí el elenco en segundo plano es numeroso y dispar, a cada cual mas peculiar. Otro punto a favor.

Para acabar, es cierto que nos encontramos tanto con ideas robadas – “Esta cocina es un infierno” – como con esos tópicos y casualidades indispensables en éste tipo de producciones como que ambos protagonistas vivan en el mismo edificio o que el cambio de carácter de Hyeon-Wuk no haya por donde pillarlo pero en líneas generales, ésta primera entrega de “Pasta” te deja no tan solo con un buen sabor de boca – nunca mejor dicho… – sino expectante ante lo que pueda ocurrir. Notable Alto.

2º CAPITULO: Esta cocina es un infierno.

Mientras que las chicas de “La Sfera” aceptarán la decisión del nuevo Chef, Yu-Kyeong no se rendirá tan fácilmente tras haberse pasado tres años como ayudante. A Hyeon-Wuk no le hará gracia verla pero no podrá hacer otra cosa que aceptarla. El problema llegará cuando el resto de chefs quieran boicotear la labor de éste por lo que a la hora de la comida el restaurante se convertirá en un caos. Gracias a que éste había llamado anteriormente a unos colegas suyos, todo volverá a la normalidad. O casi, ya que los platos rotos los volverá a pagar Yu-Kyeong siendo de nuevo despedida. Al día siguiente retornará con la intención de seguir ocupando el puesto de ayudante a pesar de haber pasado el periodo de aprendizaje; esto no le sentará muy bien ni a otra vez Hyeon-Wuk ni a Geum Seok-Go, segundo al mando, que dolido en su orgullo tras ser degradado lo pagará con ella. Finalmente, Hyeon-Wuk verá la oportunidad de quitársela de encima cuando acepte una apuesta: llevar “a domicilio” unos spaguettis solicitados por Kim San, un cliente algo peculiar, y que éste decida cual de los dos platos elaborados por estos ha sido el mejor.

Genial, la serie sigue por los mismos acertados cauces con los que comenzó dándole incluso mayor protagonismo al mundo culinario, algo de lo que particularmente me congratulo.

Además las relaciones de los personajes por difíciles que sean no dejan de tener un apunte divertido, factor que por ejemplo ayuda a que no odiemos de buenas a primeras a Hyeon-Wuk. Es un cafre, no hace otra cosa que gritar y tiene la autoestima por los aires pero como su faceta humana, la que sale a relucir fuera del restaurante, no es del todo desdeñable, de momento no podemos aborrecerlo. Sí está claro que esto es una película…. mmm… serie y sabemos que es una exigencia del guión ya que por un lado sabemos que es imposible alguien tan bipolar de no sufrir una enfermedad como por el otro que poco a poco irá cambiando de forma de actuar; pero por esa misma razón, lo aceptamos y asumimos.

Luego la serie luce especialmente bien gracias a los detalles. A la buena selección musical, se le unen otros temas en segundo plano – los que ejercen de música de fondo de las escenas – que si eres conocedor del panorama musical del país, te resultarán muy conocidos. También y con mayor impacto, la gran cantidad de personajes que permite que la acción no se eternice en unos protagonistas dando mas cancha al humor.

Como objeción quizás le criticaría que debería dar protagonismo al personaje de Kim San dado su gracioso comportamiento.

3º CAPITULO: Erre que erre.

A pesar de perder la apuesta y ser de nuevo despedida, Yu-Kyeong no se dará por vencida acudiendo al restaurante a seguir con su labor de ayudante de cocina. Hyeon-Wuk será tajante al respecto declarando vacante la plaza e indicando que a partir del día siguiente se colocará un cartel en la puerta del local buscando a un nuevo pinche. El destino volverá a cruzar el camino de ambos cuando por la noche se reencuentren confesándole Yu-Kyeong a su ya ex-jefe su resistencia a dejar “La Sfera”, una tozudez relacionada con su pasado y madre fallecida. A pesar que esto parece ablandar el corazón de Hyeon-Wuk la decisión tomada horas antes no permitirá que se eche atrás. Al día siguiente mientras nuestra protagonista busca trabajo intentará mejorar su técnica con la pasta en su propia casa no teniendo mejor idea para alcanzar la “perfección” que acudir como cliente a “La Sfera” para pedirle consejo a Hyeon-Wuk. Justo cuando finalmente encuentre trabajo se celebrará la prueba para designar al nuevo ayudante de cocina, una prueba a ciegas en la que participará por sorpresa la propia Yu-Kyeong.

Aunque el episodio de hoy no sea muy denso argumentalmente encontrándonos con reiteraciones de conceptos, la verdad es que nos topamos con una entrega bastante equilibrada. El arranque es divertido con el flashback que nos cuenta como entró la protagonista a trabajar en el restaurante; sin embargo esto solo será un recurso para que encajemos mejor el golpe dramático que enseguida nos dirigirán. En todo caso es de agradecer que la carga trágica nazca de un sentimiento tan común como el filial con lo que no solo lo asumiremos si no que hasta nos contagiaremos de él.

Y qué narices, el resto del episodio casi pasa por idílico. Sé que me repito pero por muy tirano que sea Hyeon-Wuk la terca resistencia de Yu-Kyeong, el encanto de Kim San y la complicidad de los secundarios compensa con creces la mala sombra de éste. Incluso esa previsibilidad que tanto acusa el capítulo la obviaremos ya que el objetivo es el deseado.

Tres apuntes finales; uno, otra vez ese montaje frenético. Es tan vertiginoso que ni llegan a verse las imágenes; y lo peor es que ni las situaciones lo requieren. Ver por ejemplo el pasaje en el que están a punto de pelearse los cocineros. Dos, la suerte que tiene la chica de encontrar trabajo tal y como están las cosas – en Korea el desempleo también es una lacra como se ha visto en las recientes “My dear desperado”, “Delighted? Delighted ¡” y el también serial “Queen of reversals” – y tres, el desenlace; como decíamos era esperado pero lo que nos ha sorprendido de verdad es que sea la propia Yu-Kyeong la que tome la iniciativa quitándole la venda de los ojos a Hyeon-Wuk. ¡¡¡ Qué fuelllllte ¡¡¡¡.

4º CAPITULO: Peligro, comienzo a mosquearme…

Hyeon-Wuk no tendrá otro remedio que aceptar a Yu-Kyeong en su cocina rompiendo la norma autoimpuesta de no trabajar con mujeres. Sin embargo la tormenta no pasará del todo ya que tras conocer que los beneficios de “La Sfera” han menguado desde su entrada, el nuevo Chef querrá continuar con la reestructuración del restaurante cambiando varios aspectos del menú eliminado el foie gras, los encurtidos y disminuyendo la cantidad de salsa. Esto irá no solo en contra de la voluntad de los miembros mas antiguos del equipo sino de los propios clientes. En un principio le harán caso pero cuando las cifras desciendan aún mas el Presidente Seol decidirá tomar cartas en el asunto: chantajeando a Yu-Kyeong le pedirá que haga los encurtidos en secreto. Esta no tendrá otro remedio y a su pesar accederá, el problema surgirá cuando Hyeon-Wuk se entere.

El episodio de hoy está bien, muy bien a decir verdad pero comienza a cargarme la actitud del protagonista; ya no solo es su postura altiva sino incluso las reacciones de quienes le rodean evidenciando el carácter de folletón de la serie. Vamos a ver… si el tío cambia los esquemas del restaurante y pierdes dinero, lo despides y ya está. Claro que si haces eso te quedas sin serie.

Otra mas; a ver, Yu-Kyoeng ha estado trabajando codo con codo tres años con el mismo equipo. Ahora llegan los nuevos, la tratan como a una mierda y despiden a sus amigas… ¿y ella tiene dudas de al lado de quien ponerse?. Hombre por favor, un poco de sentido común.

Y el colmo es ya cuando Hyeon-Wuk coge a ésta de las solapas zarandeándola. ¿Hasta violencia física?. ¿Pero esto que es?. ¿A qué guionista se le han cruzado los cables?. Ya pueden arreglarlo, ya, que éste tipo para mi es una mala persona. Seguro que se volverá encantador y nos encandilará pero otra vez para mi solo será el mal recurso de un guionista oportunista. Menos mal que el resto del elenco y el tono de la serie mitiga éste grave error.

Por lo demás hoy, incidir en la necesidad de aumentar la cuota de pantalla de Alex/Kim San – en ésta entrega solo aparece un minuto – y aplaudir a Lee Sung-Min – el gerente del local – ese secundario casi siempre anónimo pero imprescindible.

5º CAPITULO: El comienzo del cambio.

Las cosas se pondrán aún peor si cabe para Yu-Kyeong cuando Hyeon-Wuk se entere de que ha sido sobornada por el suministrador de huevos. Ésta promulgará su inocencia pero pocos en el restaurante quieren creerla. El Presidente Seol, verdadero destinatario de la suma, intentará aprovecharse de la situación tirando balones fuera; su primer paso será examinar a los cocineros para desprenderse, ante la caída de ingresos, de los peor valorados. Sin embargo Hyeon-Wuk anda con la mosca tras la oreja por lo que decidirá ponerse en contacto con el Chef Totti para averiguar lo que pasó en realidad. Y mientras las indagaciones de uno avanzan y las presiones de otro alcanzan a todos, llegará un invitado sorpresa a “La Sfera”, el Cónsul de Italia. Finalmente el día en el que el Presidente Seol deba calificar a sus trabajadores tomando drásticas decisiones, Hyeon-Wuk conseguirá averiguar lo que buscaba…

Veis, a esto me refería. Hemos pasado de un capítulo donde el protagonista era un ogro a otro donde comienza a ser encantador. ¿Qué pasa, qué padece de bipolaridad o simplemente es un poco esquizofrénico?. Sí, ya, todos sabíamos que esto iba a producirse pero no por ello debemos considerar que es una maniobra errónea y una salida fácil. Además estoy seguro que en cualquier momento retornará el “lado mas oscuro” de éste.

En todo caso es de agradecer ya que como reflejaba en la anterior entrega empezaba a ser cargante su actitud. Así, todo lo que se respira en el capítulo es buen humor sin tenernos que preocuparnos por el devenir de la protagonista. Casi perfecto.

Y digo “casi” porque hay dos cuestiones que no me han gustado. Una, esa larga secuencia en la que Hyeon-Wuk permanece en silencio pensativo ya que parece un vulgar relleno y dos, que se nos haya cortocircuitado ese final que parecía propio de los hermanos Marx con tanto personaje junto en el restaurante. Lástima, hubiese sido un capítulo de 10 en lugar del 9 que le voy a dar.
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