HISTORY OF A SALARYMAN (III) – Korea del sur – 2012 – Kdrama – (Ep. 13 al 17) de 22

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BREVE RESUMEN DE LOS 12 PRIMEROS CAPITULOS:

Yu Bang es un pobre diablo sin suerte. En paro y con ganas de demostrar su valía no le importará servir de espía del hijo del Jefe de una poderosa corporación en un experimento de cobayas humanas. Tras acabar el plan no como ellos esperaban, servirá de cabeza de turco cuando engañado se meta otra vez en la piel de un espía en la misma compañía. Tras conocer a Yeo-Chi, la nieta del dueño de la empresa y ser ambos acusados erróneamente de asesinar al tío de esta, lograrán demostrar su inocencia salvando de paso a la compañía. Su buena acción le permitirá entrar como trabajador de pleno derecho en la empresa aunque tras una lucha de poder contra precisamente Hang Wu, el responsable de todos sus males, deba salir por la puerta trasera. Su obstinación volverá a ponerlo en el camino correcto cuando logre financiación para montar una fábrica con la misma gente que estuvo defendiendo y por la que fue despedido.

13º CAPITULO: Día de chicas.

Yeo-Chi siguiendo instrucciones de su abuelo deberá compatibilizar lecciones de tanto Yu Bang como de Hang Wu. El problema surgirá cuando estas no sólo coincidan en el tiempo sino que se contradigan en el mensaje. Wu-Hee por su lado tendrá problemas menos importantes; intentando gustar a su jefe no le importará hasta meterse en un pequeño problema cuando para impresionarlo se compre un vestido que no puede pagar. Por suerte cuando lo devuelva saldrá en su auxilio Hang Wu que anónimamente la sacará del atolladero echándole de paso una mano extra con su vestuario. De vueltas a los asuntos serios, Hang Wu boicoteará a Yu Bang propiciando una investigación fiscal al Jefe Paeng Wol que lo dejará sin financiación. Por suerte, finalmente parece que Jin Si-Hwang va prestarles su ayuda. O no.

Fijaros si el episodio de hoy es de tan “de transición” que únicamente viendo los últimos diez minutos bastaría para poder seguir la serie.

Esto que si bien sería algo grave en cualquier otra situación y serial, aquí casi no se nota ya que tanto por un lado posee aún tal límite de crédito que se le puede fácilmente perdonar, como por el otro, más que algo para criticar, resulta entretenido; y es que una cosa es trascendencia y otra, aburrimiento.

En esa fase inicial, asistimos a unos minutos de comedia ligera donde las chicas son las absolutas protagonistas: Yeo-Chi tirando de su vena cómica dejándose llevar por los dos héroes de la serie, mientras que Hu-Wee ejerciendo de pin-up fuera de lugar. Es guapa, pero tampoco para el papel que le quieren dar.

Por lo demás, equilibrado y excitante por lo que todavía está por venir. Quizás el final está demasiado manipulado ya que Yeo-Chi poco tiene que ver con las maniobras de su empresa como para convertirla en la diana de los odios de los chicos buenos de la serie, pero en conjunto, satisfactorio.

Sólo una pega más; junto a lo dicho de la falta de contenido de sus primeros cincuenta minutos, diré que no me ha gustado las dudas de Hang Wu respecto a la mujer que desea. Viendo su rol, ¿no sería más interesante que fueran ellas las que decidiesen? En fin…

14º CAPITULO: Matrícula de honor.

Previendo el golpe, la Directora Mo Ga-Bi intentará convencer a Jin Si-Hwang de que ella es una víctima más. El presidente de la compañía la creerá, pero todo responderá a una estrategia para averiguar si realmente se puede fiar de ella. Mientras, Yu Bang en la propia Chun Ha retará a Hang Wu. Este, no dispuesto a perder, recurrirá a Bong-Gu para jugar sucio y apoderarse de uno de los dispositivos de la Paeng Seong. Por suerte, Yu Bang estará prevenido por lo que irá un paso por delante de su rival. Así cuando la Taeyang proponga un “cara a cara” entre ambos productos, los de Yu Bang ya habrán actuado. Pero no todo serán buenas noticias para nuestros héroes ya que cuando la Directora Mo Ga-Bi se vea acorralada por Si-Hwang tras haber descubierto su plan, esta no dudará en…

Hemos pasado de un episodio intrascendente donde primaba el humor y el dejarse llevar, a otro imprescindible no sólo por lo que está por venir sino por las sensaciones despertadas.

Cuatro son las patas sobre las que se apoyan las excelencias de esta entrega: la escondida respuesta de Yeo-Chi a su abuelo sobre si está interesada en Yu Bang, el “no” beso de Hang Wu a Wu-Hee, la declaración de intenciones de los empleados de Yu-Bang, y por supuesto, el desenlace.

Sobre lo primero, a uno le da ganas de gritar un “Síiiii” de felicidad. Lo malo es que nos amagan la respuesta de Yeo-Chi a su abuelo. Y lo peor, es que resulta desconcertante minutos después cuando este vuelve a preguntarle si le gusta Yu Bang. Vamos a ver señores guionistas, está bien que escondas tus cartas para más tarde pero… ¿no ha invertido ya Si-Hwang en la empresa de este? Eso será porque o bien su nieta le dio una respuesta afirmativa en su momento o porque hay “algo”.

Lo segundo, a pesar de parecer un “coitus interruptus” provoca más placer del, como digo, aparente. Y es que viene a colación de lo que decía en la anterior entrega: las que deciden, viendo el papel de villano de Hang Wu, son las protagonistas de la serie y si no les da la gana de servir de “víctima” están en su derecho. Sé que muchas chicas no opinareis lo mismo prendidas de este Jeong Kyeo-Wun, pero sólo pido sentido común.

La tercera escena “estrella” del episodio de hoy es esa decisión de los trabajadores de la Paeng Seong de dejar de cobrar en pos de sacar a la misma del atolladero. ¡ Qué diferencia con las continúas huelgas que sufrimos en España ¡ Mientras que millones de compatriotas hemos visto recortados nuestros derechos y sueldos, terminando incluso con nuestros huesos a pesar de los sacrificios en la oficina de desempleo, los hay que pueden hacer huelga y fastidiar al resto de conciudadanos por su privilegiada posición. ¿Qué pasa con los que no pudimos? ¿Tienen que ser los surkoreanos los que nos den ejemplo? Y ya no sólo es la postura modélica de estos sino la propia respuesta interpretativa de Lee Bum-Su con los ojos llenos de lágrimas. Grande.

Por último y sin poder explayarme por razones obvias, sólo diré del desenlace que no puedo esperarme a ver la siguiente entrega. ¿Clarificador, no?

Para acabar, no podemos olvidarnos aunque no sea tan significativo como los anteriores puntos, de ese juego que ofrece Bong-Gu/Han Shin/Yang Hyung-Wuk. Menos mal que se ha quedado a este lado de la “fuerza”…

15º CAPITULO: Otra puesta a cero.

La Directora Mo alcanzará su objetivo a pesar de que Wu-Hee esté a punto de desbaratarle sus planes en dos ocasiones. La triste noticia -que me callo- pillará a todos por sorpresa, y más cuando Yu Bang acababa de conseguir firmar el acuerdo comercial con la Taeyang por lo que todo parecía felicidad. Como consecuencia del fatídico hecho comenzará una pugna por el poder, por un lado Hang Wu y por otro Yeo-Chi. A pesar de que todos consideran a la heredera como una incompetente, Yu Bang, auspiciado por el Director Jang Ryang, decidirá echarle una mano para que los accionistas cambien de opinión respecto a quién debe dirigir a partir de ese momento la Chun Ha. Sin embargo todos los intentos acabarán en saco roto cuando la Directora Mo ponga en marcha su plan…

Aunque el episodio de hoy es significativo, uno acaba con la sensación, sobre todo a causa de lo ocurrido en su desenlace, de que su desarrollo ha sido un enorme relleno. O sino ¿para qué inventar una lucha entre Hang Wu y Yeo-Chi que a la postre no sirve para nada?

Por otra parte, y por mucho que nos duela, no podemos ocultar que la propia resolución es excesivamente previsible. Vamos, que hoy lo del Cliffhanger sobraba.

Pues bien, a pesar de todo, no se puede decir que el capítulo sea malo. Para empezar, hay que agradecer que los responsables del serial no hayan recurrido a la lágrima fácil para provocar la emoción, es más, es tal la contención que el único momento que podemos tachar como sensiblero es ese en el que le anuncian a Yu Bang la implicación de Yeo-Chi en su financiación.

Luego, asistimos a los minutos “estrella” cuando el primero sale al rescate de la segunda en unas secuencias mágicas para los que suspiramos por el futuro de la pareja. A pesar de haber tragado mucha hiel minutos antes, los guionistas y claro está, Beom-Su, se las apañan para hacernos reír.

Por último, la de -casi- siempre: que Hang Wu recupere su posición de villano, mola.

16º CAPITULO: Cambio de roles.

La lectura del testamento pillará por sorpresa a todos menos claro está a la Directora Mo. Encima, a pesar de que Yeo-Chi recibe todas las propiedades de su abuelo, la ahora Presidenta de la Chun Ha ha urdido un plan más ambicioso de lo que parecía, vinculando inversiones ruinosas de Jin Si-Hwang con empresas en bancarrota por lo que las propiedades heredadas le serán embargadas a la nieta del magnate. Sin dinero ni casa Yeo-Chi desaparecerá sin dejar rastro. Yu Bang removerá cielo y tierra para encontrarla pero la única que sabe donde se esconde es la Directora Mo que la ha estado espiando todo este tiempo. La joven se encuentra alcoholizada y al borde de perder la cordura. No obstante esta imagen responde a una estrategia ideada por esta para, engañando a la Presidenta Mo, ganar algo de tiempo y libertad para lograr vengarse. Cuando finalmente Yu Bang la encuentre casi le echará más una mano esta a él que al revés, ya que el que en realidad se encuentra en un estado deplorable es el ejecutivo puesto que no había dejado de beber tras creer que Yeo-Chi se había suicidado. Y mientras que todo esto pasa, Wu-Hee descubrirá que tras la muerte de Si-Hwang hay gato encerrado.

Episodio tenso y con pocas oportunidades para reír en el que lo mejor lo encontramos en la propia densidad de su contenido.

A un argumento que no da ni un segundo de respiro diversificando la acción entre los cada vez más numerosos personajes de la serie, hay que sumarle unos cuantos giros argumentales que aunque un tanto tramposos, restan previsibilidad a la historia.

Pero por mucho que nos despisten, no hay que ser indulgente mirando hacia otro lado. Porque está muy bien esa mascarada ideada por Yeo-Chi para quitarse de encima a la Directora/Presidenta Mo, pero como decía, tiene poco fundamento ya que para lograrlo necesita algo más que algún dinerito escondido fuera del alcance de esta o ese as en la manga que se guardan los guionistas en forma de personaje misterioso como apoyo más o menos logístico.

Y es que para ser justos, por mucho que nos esté gustando la serie se nota que en los últimos episodios, sobre todo en los de transición, sus responsables están rellenando los minutos abusando del “fanservice”, incorporando pasajes que más que peso especifico para el desarrollo de la historia no tienen otra función que entretener al personal regalándole la vista, es decir, dándole al público lo que este desea. El ejemplo más claro lo tenemos en esas escenas entre Wu-Hee y Hang Wu resultando hasta un poco redundantes. Seguro que a las seguidoras del actor les hará gracia, pero cuando por satisfacer a estas le restas presencia a los verdaderos protagonistas de la serie… Si logran reconducir este “vacío” dotando de contenido a la pareja, seguro que el nivel de la serie, por bueno que ya sea, se elevará.

17º CAPITULO: Juego de parejas.

Yu Bang no conseguirá lo que iba buscando en su reunión con la Presidenta Mo ya que esta evidentemente se hará la despistada en lo referente a la muerte de Jin Si-Hwang. Sin embargo lo que sí que logrará será plantar la semilla de la duda en la ejecutiva por lo que esta pronto empezará a cavilar sobre quién es la persona de su confianza que la ha traicionado. Así decidirá buscarse nuevos aliados de los que fiarse, ideando una estrategia para engatusar a Hang Wu. Ajeno a ello, el Vicepresidente pierde su tiempo intentando atraer a Wu-Hee, replanteándose incluso llevársela a EEUU cuando este decida renunciar a su puesto de privilegio en la Chun Ha, renuncia que finalmente no tendrá efecto cuando la Presidenta Mo ponga en marcha su plan para posicionarlo de vuelta a su lado. Unidos de nuevo, demandarán a la empresa de Yu Bang por espionaje industrial con tal de arruinarlos y quitárselos de encima; será el Director Jang Ryang el que finalmente iguale la contienda. A todo esto, Yeo-Chi que continúa con su plan para, desde dentro de la propia Chun Ha, recuperar la empresa de su abuelo, finalmente se enterará de que alguien acabó con la vida de este.

Recuperamos el sentido del humor aunque no acabamos por el contrario con esas escenas que decíamos de la anterior entrega un tanto superfluas y repetitivas entre Hang Wu y Wu-Hee. Es más, uno vuelve a enervarse viendo como este también coquetea con Yeo-Chi. Sí, le resta previsibilidad ya que uno anda tan despistado que no sabe quién acabará con quién al final de la serie, pero la manía de los guionistas de dar protagonismo romántico al villano, si exceptuamos a la Presidenta Mo, de la función, es como poco un punto negativo de la misma.

En contraposición a este… defecto nos encontramos con un episodio donde Yeo-Chi se convierte en la absoluta protagonista. Si al principio de la serie la veíamos sobreactuada y fuera de rango con su rol de niña borde y pija, ahora se gana el cariño de todo el público con ese doble juego en el que parece dar a entender que es una alcohólica. Ya no sólo es que nos ha convencido con su interpretación sino que se ha hecho acreedora de nuestra simpatía a pesar de esas trampas que comentaba en la reseña de la anterior entrega.

Como última crítica, lamentar la pérdida de peso específico de Yu Bang, por no decir ya de Beon Kwae o Bong-Gu que ya casi ni salen.

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HISTORY OF A SALARYMAN (II) – Korea del sur – 2012 – Kdrama – (Ep. 7 al 12) de 22

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BREVE RESUMEN DE LOS 6 PRIMEROS CAPITULOS:

Yu Bang es un pobre desgraciado sin trabajo ni futuro. Su desesperación es tal que incluso decidirá incorporarse a un proyecto de investigación sirviendo de cobaya para un nuevo medicamento. Sin embargo esconde otras intenciones ya que incentivado por Ho Hae, ambicioso hijo del presidente de la Chunha, compañía responsable del fármaco, debe robar uno de los viales en complicidad con alguien de dentro del propio laboratorio. En el proceso conocerá a Hang Wu, un ejecutivo de la Jangcho, compañía rival de la Chunha, que bajo una identidad falsa intentará robar también la medicina para no solo favorecer a su empresa sino vengarse de quienes, según él, fueron los culpables de la muerte de su padre, directivo a su vez años atrás de la Chunha. No obstante ninguno de ellos terminará con éxito su misión a causa de los efectos secundarios del producto que desaconsejará seguir con las experimentaciones. Sus caminos seguirán paralelos cuando Hang Wu desde las sombras, haciéndole creer a Yu Bang que trabajará para el servicio secreto surkoreano, lo manipule pidiéndole que espíe a la Chunha permitiéndole entrar en la empresa. Una vez dentro le podrán como labor tanto vigilar a Yeo-Chi, la déspota nieta del presidente de la compañía, como encontrar al topo dentro de la organización. Para su desgracia, tanto él como la joven heredera terminarán siendo acusados de matar a Ho Hae, víctimas de las maniobras de Hang Wu.

7º CAPITULO: A Rey muerto, Rey puesto.

Yu Bang, no sin algo de suerte, conseguirá arrancarle una confesión a Choi Hang-Ryang por lo que la policía los declarará inocentes. Por su parte Hang-Ryang al verse acorralado terminará quitándose la vida. Mientras, nuestro héroe acompañado de Yeo-Chi logrará en el último segundo impedir la compra de las acciones de la Chunha por parte del dueño de la Jangcho, frustrando doblemente los planes de Hang Wu. Desecho por la pérdida de su Hyungmin y por el fin que ha tenido su estrategia de arruinar a la empresa culpable de la muerte de su padre, éste se refugiará en el alcohol. Será Beom Jeung el que le insufle el suficiente ánimo como para volver a la carga con su plan de venganza. Ajeno a la tormenta, Yu Bang verá como su suerte cambia hasta que, curiosamente por culpa de los efectos secundarios del mismo “medicamento-milagro” que le ha reportado fortuna, vuelva a meter la pata. Menos mal que ahora cuenta con la simpatía de Yeo-Chi que intercederá por él. Finalmente Hang Wu pondrá en marcha su nuevo plan sorprendiendo a propios y extraños.

Un 10. Estamos ante un episodio de 10. Por un lado tenemos una primera mitad llena de tensión que parece cerrar un ciclo – ¿se reservaron éste capítulo como final anticipado por si no funcionaba la serie de cara a la audiencia ? – a la que se le han añadido detalles dramáticos realmente extraordinarios. Y por otro, una segunda mitad llena de risas que sirve de conexión para las nuevas líneas argumentales. Pero por partes.

Hay que ver como concluyen el entramado construido por Hang Wu para que todo acabe puntualmente bien. Es cierto que se necesitan algunas licencias como esa carrera de Yeo-Chi, pero ya no son tanto las formas sino el fondo. Los momentos trágicos tanto previos a la muerte de Hang-Ryang como al del pesar de Hang Wu son realmente conmovedores y teniendo en cuenta el rol de ambos y su posición como los eventuales villanos de la función, que lleguen a emocionar es porque alguien ha trabajado bien.

La última media hora por muy previsible que sea y también, no lo obviemos, algo tramposa nos arrancará toda la tensión acumulada los minutos anteriores trayéndonos no solo al mejor Lee Beom-Su sino a una Jeong Ryeo-Won demasiado cohibida hasta el momento. High Comedy de muchos quilates.

Para acabar, decir que lamentablemente volvemos a perder otro secundario de lujo como Jang Hyeon-Seong/Choi Hang-Ryang; no obstante espero que no se note demasiado teniendo como tenemos todavía un generoso plantel de buenos actores en segunda línea de fuego.

8º CAPITULO: Comienza la carrera por la vicepresidencia.

Nadie querrá a Hang Wu en la empresa pero éste demostrará su valía dándole la razón a Jin Si-Hwang. Pronto empezarán los tiras y aflojas por lo que éste decidirá zanjar el asunto proponiendo un concurso para ver quien ocupa el sillón de vicepresidente: la persona que logre aportar la mejor idea para hacer triunfar a la Chunha se convertirá en su mano derecha. Así, se formarán dos grandes bloques, uno encabezado por Hang Wu y otro por el Director Jang Ryang. En el primero se alineará Yeo-Chi siguiendo el consejo de la señorita Mo Ga-Bi para restarle protagonismo al joven, mientras que en el segundo únicamente serán Yu Bang y Beon Kwae los que le servirán de apoyo al veterano ejecutivo. Pronto la carrera quedará relegada a ambas facciones a la que ambos han acudido con una idea que parte de un mismo origen, una problemática fábrica en Incheon. Eso sí, ambos quieren la misma para distintos fines: los del equipo “Orquídea” liderados por Hang Wu quieren cerrarla para convertirla en un centro de distribución con China, mientras que los de “la flor de albaricoque” reflotarla para que vuelva a dar beneficios.

Nos encontramos, pese a que suene repetitivo, ante un episodio de sobresaliente. Ya no sólo son las decenas de oportunidades para soltar una carcajada, es el contenido de un argumento que no permite que te aburras un segundo.

Porque, volviendo erre que erre a lo de las comparaciones, recuerdo como en “Queen of Reversals” se organizaban competiciones que encaraban a distintos equipos para lograr el éxito en forma de poder, concepto que encontramos casi calcado aquí; no obstante pasaba capítulo tras capítulo y parecía no avanzar la cosa. Aquí, aunque nada se ha resuelto todavía, la acción tiene un dinamismo que no sólo entretiene sino que hasta busca divertir. El desafío que supone alcanzar el objetivo va a traernos muchas situaciones chocantes y más viendo los personajes secundarios que nos han presentado.

Y es que no sólo se vuelve hacer hincapié en la faceta cómica reforzando la presencia e importancia de gente como Beon Kwae/Yun Yong-Hyeon – pedazo de acompañamiento – sino que más secundarios, como decía en el comentario del anterior capítulo, se suben al carro aumentando el nivel. Hay que ver esa… soledad del Director Jang Ryang.

Y no son tanto, que ya es, las nuevas incorporaciones sino el retoque que se da a algunos de los protagonistas, por ejemplo al mismísimo Hang Wu. Por raro que parezca en ésta entrega se le ha conseguido dotar de un par de escenas cómicas donde no sólo resulta más humano sino hasta creíble. ¿Estamos hacia una transición o tan solo un adorno circunstancial?.

Para acabar decir que otro de los aciertos de ésta entrega es la de no fijar parejas. A Yeo-Chi ahora la juntan con Hang Wu, y Wu-Hee corre la misma suerte con Yu Bang; sin embargo el desenlace parece querer devolver las cosas a su cauce habitual. Mola.

9º CAPITULO: Celos.

Mientras que Yu Bang y Beon Kwae no consiguen que los trabajadores de la empresa colaboren en su plan para reestructurar la fábrica y sacar rendimiento de ella, Hang Wu y Yeo-Chi sí que lograrán convencer al líder mafioso que manda en la zona, aunque el método no sea todo del todo muy aconsejable. Una vez de su lado al joven ejecutivo no le costará mucho tentar a los contactos chinos de éste para que inviertan en su plan de crear un fármaco contra el cáncer de colon. Con los inversores en el bolsillo ya nada les impedirá cerrar la fábrica, ni siquiera el plan oculto que tenía el gerente de la planta para reflotar la misma y que compartido con Yu Bang y Beon Kwae se había convertido en su única tabla de salvación. El problema, es que ya es demasiado tarde.

La verdad es que tras dos episodios tan buenos como los anteriores, este flojea un tanto. Al menos su falta de contenido queda compensada con otros alicientes.

El primero, que sigamos encontrándonos con un Hang Wu, sobre todo en la primera parte del capítulo, bastante cómico, situándose poco a poco a la misma altura que sus otros tres compañeros de reparto en lo que a simpatía se refiere.

El segundo y en la misma línea, que se acentúen las relaciones de doble sentido entre ambas parejas. Ahora mismo no sabemos quién está con quién o, lo qué es mejor, cómo quedará la cosa al final de la serie. Empezar a ver celos incluso por parte del aparentemente indiferente Hang Wu, es algo que no sólo busca sorprender sino seguir abriendo brecha en la humanización de su personaje.

Por último y para darme algo de cancha ante lo intrascendente de la entrega de hoy, dar fe de cómo afrontan los surkoreanos los problemas laborales en las fábricas. Cuando en el 2009 estuve por segunda vez por el país, todos los días en los noticiarios salía el encierro que los trabajadores de la principal factoría de la marca de automóviles Samyong habían establecido y los intentos de la policía por desalojarlos. Basta decir que hubieron varios muertos. Así de en serio se lo toman…

10º CAPITULO: Sangre y lágrimas.

El resultado del primer envite de los socios de Hang Wu se saldará con Yu Bang en el hospital y la fábrica a los pies de los caballos. No en vano, Jin Si-Hwang ordenará cerrarla y convertirla definitivamente en el almacén que había previsto Hang Wu. Ni los ruegos de Yu Bang podrán hacerle cambiar de opinión, y lo que es peor, el Director Jang Ryang deberá dimitir tras perder la competición. Sorprendentemente nuestro héroe y Beon Kwae salvarán sus puestos de trabajo cuando se humillen ante Hang Wu, sin embargo todo responde a un plan urdido por Yu Bang para ganar tiempo y conseguir que el Jefe de Producción acabe el dispositivo que estaba construyendo. Los tres días de plazo concedidos se acabarán y ni la huelga de hambre empezada por Yu Bang ni el apoyo de un amigo de Wu-Hee que les ayudará a construir el aparato, podrán impedir que los hombres de Hang Wu, junto a la policía, consigan lo que parece inminente: el desalojo.

Aunque continuamos con episodios pocos densos, enquistados en la factoría de marras, no se puede decir que esta sea una entrega superflua. Sí, puede ser intrascendente pero viene tan cargada de emotividad que es imposible desecharla.

Y no es que la situación que narra llegue a tocarme de cerca, que lo es en un estado de desempleo con ecos a los que viven los trabajadores de esta empresa, sino que hay que tener el corazón muy duro para no verse reflejado en los mismos. También es cierto que ello tiene una contrapartida no muy positiva como es la de aprovecharse del dolor ajeno evidenciando una solución cómoda, pero existen otros factores que provocan que, en conjunto, el episodio de hoy brille en lo que a sentimientos se refiere.

Y hablo especialmente del personaje de Yeo-Chi: rechazada en su empresa, infravalorada por sus compañeros de equipo, ignorada por Yu Bang y ahora encima, vilipendiada por aquellos a los que ha querido ayudar.

Por otro lado, hemos visto suficientes Kdramas con protagonistas femeninas como para saber que en algún momento determinado estas se convierten en el objetivo de las iras de terceros terminando por ser humilladas mediante el clásico “lanzamiento de huevos” convirtiéndose en un tópico, pero no por haberlo, como digo, visto decenas de veces resulta menos efectivo. Se te pone tal nudo en la garganta que ni el ya habitual rescate por parte de Yu Bang puede hacer desaparecer la amargura.

11º CAPITULO: Un nuevo arranque.

Harto de esperar, Jin Si-Hwang decidirá acudir hasta la fábrica para tomar cartas en el asunto. Aprovechando una reunión de Hang Wu con los dirigentes sindicales de la misma, el veterano empresario desalojará la factoría encarcelando a todos los que han presentado resistencia, incluyendo Yu Bang y Beom Kwae. Allí nuestro héroe se encontrará con Bong-Gu enterándose así de que este era el topo de Hang Wu en la empresa. Tras finalmente salir de la cárcel, Yu Bang comenzará una protesta a las puertas de la central de la Chun Ha, siendo ignorado por todos. Finalmente Hang Wu será nombrado Vicepresidente y sólo la intervención de Yu Bang empañará el acto. Los días pasarán y harto de la indiferencia de los que antes eran sus compañeros, este pondrá en práctica una idea que le estaba rondando: crear por sí mismo una empresa que comercialice el dispositivo del Director de la fábrica aún en prisión. Como el aparato no está todavía acabado nadie querrá darle financiación hasta que el Director Jang Ryang lo ponga en el camino correcto.

Por un lado me gusta el rumbo que están tomando las cosas, pero por el otro no. Me explico.

Creo que es un acierto, a expensas de cómo se desarrollarán las cosas más adelante, poner a Yu Bang como emprendedor al margen de la Chun Ha ya que creo que se le puede sacar más partido sin las limitaciones de una jerarquía que lo tenía atado de pies y manos. Encima su unión con ese mafioso tan peculiar como es el Jefe Paeng Wol puede deparar muchas risas dados sus caracteres dispares pero confluyentes.

Sin embargo no me gusta el cariz que está tomando la relación Yeo Chi-Hang Wu. Vale, esto choca con mi interés de que ella se quede al final con Yu Bang, pero no puedo pedir que mis deseos coincidan con los de los guionistas. No obstante, una cosa son las preferencias de cada uno y otra los derroteros de la historia. ¿De verdad que queréis a una Yeo Chi sumisa?

Por otro lado, es muy emotiva la escena entre esta y su abuelo pero me parece algo forzada. Que pasa, ¿qué ya se le ha olvidado que quería vengarse de él por lo de su madre? Vale que está motivada por lo delicada de la situación, pero entonces, en frío ¿por qué le sigue luego el juego? Venga hombre, a este ritmo su personaje va a ser el más errático de los que pululan por la fauna televisiva del país, y ya es decir… Creo que los guionistas tienen confundido el concepto de la volatilidad.

Y hablando de cambios de opinión. Hemos pasado de que por Yu Bang se interesen todas las mujeres de la serie a que lo utilicen. Menos mal que nos queda el humor…

12º CAPITULO: Una de cal y… muchas de arena.

Creyendo que lo quiere timar, el Presidente Paeng Wol rechazará una y otra vez a un obstinado Yu Bang. Mientras, Yeo-Chi tiene que tragarse su orgullo y aceptar las órdenes de Hang Wu. Finalmente, el curso de las cosas dará un giro radical cuando causalmente Wu-Hee escuche una conversación entre Hang Wu y Bong-Gu. Este, despechado por el mal trato recibido por el que hasta aquel momento era su jefe, querrá volverse a congraciar con Yu Bang, devolviendo los planos del dispositivo robado, un aparato que no es otra cosa que un medidor de nivel de azúcar en la sangre sin necesidad de pincharse. Con ellos y en disposición de acabar el mismo, Paeng Wol le prestará a Yu Bang el capital necesario para volver a reunir a los empleados de la fábrica de Incheon. Pero hay más, ya que para su sorpresa contará con un inversor extra: el propio Jin Si-Hwang.

El episodio de hoy se presenta con dos caras bien diferenciadas: una primera dramática desarrollada en la media hora inicial, y una segunda más cómica, claro está, en los últimos treinta minutos. Y ya no es el carácter de los mismos sino su catadura.

En la primera parte nos encontraremos una trama enquistada que no hace más que redundar en las situaciones vistas en episodios anteriores: la relación de amor-odio entre Yeo-Chi y Hang Wu, la lucha de poder con la Directora Mo moviendo los hilos en la trastienda y los bandazos del Presidente Si-Hwang. Solo las ocurrencias de Yu Bang por convencer a Paeng Wol logran borrar la sensación de aburrimiento de estos minutos.

Sin embargo en la parte final –menos mal que no es al revés- el duodécimo capitulo se transforma del tal modo que casi consigue convertirse en uno de los mejores de los que llevamos de serial.

Para empezar, el cambio de registro. Por fin parece que le van bien las cosas a los protagonistas. Sí, sé que la alegría no va a durarles mucho, pero da gusto verlos felices mientras que los villanos se retuercen mordiéndose los puños.

Luego y continuando con los “cambios”, el de los roles de tanto Bong-Gu como del Presidente Jin Si-Hwang. Sobre el primero era evidente que tarde o temprano cambiaría de bando, pero me congratulo que haya sido tan pronto. Va a ser un gozo ver como subalternos de Yu Bang a este y a Beom Kwae. Menudo trio.

Y lo del Presidente Jin Si-Hwang, de traca. Que un personaje que estaba predestinado a ser el arquetipo de villano sin corazón, lo hayan terminado por reconducir a pesar de, como decía, los bandazos, ya es de por sí loable; pero que además del cambio de actitud se guarden ases en la manga con ese juego de su enfermedad y ceguera que todavía aún pueden engrandecer más el personaje, es de sobresaliente. Pueden cag… perdón, fastidiarla, pero por episodios como los de hoy, vale la pena.

Lo que no me ha gustado nada, pero nada nada, ha sido esa escena de la Directora Mo echándose unas risas. Por favor… que trago tuvo que pasar la actriz. Por cierto, ¿por dónde anda el Jefe de Producción?

Por último, que bien le vendría a mi mujer y a mi madre ese medidor de glucosa en la sangre; ambas son diabéticas y estoy cansado de ver como se machacan las yemas de los dedos con las dichosas lancetas…

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HISTORY OF A SALARYMAN (I) – Korea del sur – 2012 – Kdrama – (Ep. 1 al 6) de 22

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Escaldado tras acudir a la japonesa “Moteki” en busca de lo que no me estaba ofreciendo la producción surkoreana hasta el momento, es decir, un desenlace a tenor de mis expectativas, tuve que reconocer mi error y con el rabo entre las piernas, retornar a la que siempre había sido mi casa, figurativamente hablando, Korea del Sur.

¿Y cual fue mi elección?. Pues ésta “History of a salaryman” ya que para fiarme de un nombre u otro y recoger las decepciones de siempre, prefería apostar por un rostro que al menos me alegrase el tiempo hasta que – previsor que es uno – en su caso, surgiese el fiasco.

Así mi apuesta fue el cómico Lee Beom-Su, un actor que siempre me había llenado gracias a sus buenas actuaciones en el campo de la comedia, género que por demás buscaba con especial predilección ya que uno corre menos el riesgo de que al final, como no dejo de remarcar, le dejen con mal sabor de boca. Eso sí, con Korea nunca se sabe…

CAPITULO 1º: Eso sí que es levantarse con el pie… derecho.

La Corporación Chunha y la Jangcho rivalizan en la fabricación de un medicamento que según dicen, garantiza una vida longeva y feliz. La Chunha parece que lleva ventaja sobre su rival ya que secretamente está incluso reclutando gente para realizar pruebas con seres humanos. La única solución que tiene la Jangcho es llevar a cabo un plan ideado por Choi Hang Wu, uno de sus ejecutivos: meter un topo entre las “cobayas” humanas y así robar la fórmula. Será el propio Hang Wu el que se ofrezca a servir de infiltrado para ascender en la empresa. Allí se encontrará con Yu Bang, un pobre perdedor desempleado que espera ganar el suficiente dinero en la prueba como para demostrarle a sus padres su valía. Lo que nadie sabe es que Yu Bang es en realidad el topo del hijo del presidente de la Chunha, Ho Hae, otro pobre desgraciado al que su padre menosprecia y al que quiere sustituir por su sobrina. Finalmente el medicamento no será todo lo óptimo que esperaban sus responsables ya que entre otras, tendrá unos efectos secundarios no muy saludables.

La serie terminará siendo lo que sea, pero por éste primer episodio la cosa apunta y mucho. Pocas veces he visto una puesta en escena tan cuidada, un argumento tan divertido y unas sensaciones tan buenas como en éste capítulo. Me atrevería a decir incluso que al nivel de una producción para la gran pantalla.

Esa sofisticación que acerca la historia a un film de acción/espionaje al mas puro estilo “Mission Imposible” con utensilios tecnológicos y un montaje frenético; los medios dispuestos con entornos vanguardistas y sobre todo, algunas ocurrencias ingeniosas que garantizan la carcajada, son difíciles de condensar en un primer episodio mientras presentas a los personajes.

Y aquí hay que valorarlo todavía mas cuando el número de estos es increíblemente alto. ¿Y cómo es posible que el espectador no se pierda ante tanto rostro y nombre?. Fácil, porque la mayoría de ellos son actores consagrados dentro del star-system secundario del país por lo es que difícil perderles la pista o identificarlos por poco que aparezcan. Claro, ésta ventaja no la tienen los foráneos o los que no estén versados en ésta industria, pero tampoco creo que suponga un inconveniente al neófito. En todo caso, no vienen mal esos cartelitos que te anuncian quién es quién en cada corporación.

Y hablando de estas. Recurrir al tema de las empresas, la competencia y luchas interinas puede asustar a mas de uno ya que hemos sido testigos de otros dramas – p.e. “The queen of reversals” – que terminaban por restarle interés a las relaciones humanas enterrándolas entre jerarquías e intrigas empresariales, sin embargo aquí, de momento, no parece que vayamos a tener ese problema ya que se centra mas en los personajes que en esas estrategias corporativas.

Y si decíamos “de momento”, también podemos utilizar el mismo recurso en otro aspecto importante en estos seriales: las relaciones sentimentales. De momento, se atisba ya un triangulo, pero solo es eso, “de momento”; seguro que se une una cuarta punta con la que jugar al clásico cambio de parejas y vuelta a empezar, no obstante poco mas se puede adivinar.

Por último y para incidir en lo especial que supone ésta primera entrega, añadir ese original arranque. Que comience por el final dice a las claras que no estamos ante una producción salida de una cadena de montaje. Eso sí, lo que augura no son precisamente risas…

CAPITULO 2º: La ley de la gravedad actúa.

Víctima de un ataque de furia Baek Yeo-Chi decidirá descargar su rabia sobre su abuelo por lo que en plena ceremonia para presentar el producto-milagro de la compañía de éste, no solo hará una aparición “estelar” sino que tomará una decisión un tanto… errónea. Al día siguiente su abuelo decidirá acabar con todas las extravagancias de ésta poniéndola a trabajar en la empresa acotando sus posibilidades económicas a las que limita su sueldo como asalariada. Por su parte Hang Wu pondrá en marcha un segundo plan para acabar definitivamente con la Chunha a pesar de haberles ya boicoteado la presentación del nuevo fármaco. En ésta fase infiltrarán un topo en la empresa para así estar al tanto de lo que allí acontece. El candidato no será otro que Yu Bang, al cual engañarán diciendo que todo forma parte de un plan para el servicio secreto del país. Una vez dentro le encargarán seguir a Wu-Hee, la responsable del laboratorio ya que creen que ésta es en realidad el topo que desveló los efectos secundarios del fármaco en la ceremonia de presentación.

Era normal y lógico, de ahí lo de “la ley de la gravedad” de la introducción; y es que tras una primera entrega tan – casi – perfecta no nos sorprende que éste episodio haya sido menos espectacular.

Porque para empezar, el tono cómico lo hemos visto reducido tanto en lo que respecta a calidad como a cantidad. Ya no solo es el número de gags sino el ingenio de los mismos. En ésta ocasión tan solo nos encontraremos con un par de oportunidades para soltar una carcajada y el resto del metraje se resume a una repetición de las mismas fórmulas con lo que se le resta factor sorpresa.

Y es que, para dar la verdadera medida del capitulo, es tanto la disposición como la intención: a la aparente desidia por divertir se le suma un par de pasajes dramáticos que rompen con el tono que esperábamos. Quizás tan solo se resume a que no se quería traumatizar al público con un salto excesivamente contraproducente por lo que se ha decidido atenuar y regularizar el cariz del capítulo, sin embargo nos encontramos con otros apuntes como para pensar que se ha bajado el nivel de exigencia.

Por ejemplo, ¿a qué santo esa decisión de Baek Yeo-Chi para fastidiar a su abuelo?. Era necesario para justificar su entrada en la empresa, pero podría haberse argumentado de otra manera. O, una cosa es que te chiven cosas por la oreja y otra que puedas repetir algo en otro idioma como si nada… En fin. ¿Efectismo o tan solo defectos?. Aún es pronto, en los siguientes episodios podremos hablar con mejor conocimiento de causa.

3º CAPITULO: Mascletá.

Hang Wu no culminará su plan con Wu-Hee como esperaba por lo que deberá utilizar otra estrategia: ya que sus encantos no funcionan le enviará una joya con una cámara oculta para poder averiguar cual es el código de seguridad del laboratorio. Mientras, Yu Bang tiene sus propios problemas, a la misión de averiguar quién es el topo en la compañía se une la función de controlar a Yeo-Chi. Tras mil y un desprecios por parte de ésta, finalmente el sacrificado empleado podrá mostrar sus cuestionados valores cuando acompañe a su jefe hasta el laboratorio siguiendo a Wu-Hee. Allí se encontrará con un asaltante, un Hang Wu camuflado que tras averiguar el código de seguridad se dispone a huir con la fórmula del medicamento y los viales que quedan no sin antes quemar las instalaciones. Entablará una pelea con Yu Bang fruto de la cual terminará perdiendo su valiosa mercancía. Aun así conseguirá huir. Por su parte Yu Bang rescatará a Wu-Hee del fuego teniendo la certeza de que el terrorista que ha acabado con el laboratorio no es otro que su antiguo compañero de experimentos.

Tengo que reconocer que entre éste capítulo y el anterior ha pasado algo mas de un mes, y el parón no solo fue causado por la circunstancial llegada del mes vacacional por excelencia como es Agosto sino por las dudas que me había causado la anterior entrega.

Sin embargo tengo que admitir que “History of salaryman” me ha vuelto a enganchar y no solo por el regreso del humor.

Para empezar porque personajes poco creíbles, como ya había destacado, como Yeo Chi cobran una segunda vida gracias a dotarles de un poso dramático que de una vez por todas les aporta esa humanidad que les faltaba. Hoy sabemos porque ésta se comporta de esa manera y si bien es cierto que quizás reacciona un tanto irracionalmente, de ahora en adelante seguro que la vemos con otros ojos.

Después, recuperamos ese ritmo y puesta en escena tan sofisticada con la que se nos sorprendió en el primer capítulo a fuerza de una segunda parte de episodio donde se vuelve a introducir elementos casi propios de un film de acción cuando se nos presenta el asalto del co-protagonista al laboratorio y posterior rescate por parte de la otra cara visible del reparto.

Y por último y como decía, el humor. Beom-Su a su rollo, como siempre genial gracias a ese factor sorpresa que le otorga su natural seriedad, sin embargo son los secundarios los que aprovechan cada segundo en pantalla para salpimentar la acción. En especial, Bong Gu, ese ayudante de Hang Wu tan… expeditivo. Por no decir ese final de interrogatorio con el propio joven y Wu-Hee…

4º CAPITULO: Crecen las intrigas.

Ávida de alcanzar su venganza Yeo Chi se pondrá al frente del equipo de investigación para encontrar al topo con tal de sacar partido de la situación. Su primer objetivo será Wu-Hee y tras ésta se encaminarán ella misma, Yu Bang y el jefe Beon Kwae. Lo que estos desconocen es que en realidad la científica fue la encargada de robar el primer vial bajo petición de Ho Hae. Acosada, Wu-Hee esconderá el codiciado material no sin antes engañar al propio Ho Hae oliéndose una traición por parte de éste. Sin embargo se encontrará con un problema extra cuando Yu Bang se presente en su hogar con la intención de vigilarla. Cuando hasta el lugar acuda Yeo Chi con la intención de registrar el domicilio buscando la medicina, Wu-Hee la esconderá en la mochila de Yu Bang. La cosa se enredará aún mas cuando el inocente trabajador, siguiendo órdenes, acuda al hogar de Ho Hae sin saber que éste ha sido asesinado por accidente por Choi Hang-Ryang, Hyungmin de Hang Wu y paradójicamente ejecutivo de la Chunha.

Uffff… es difícil condensar el episodio de hoy en tan pocas líneas, y es que es tanto – y tan bueno – lo que sucede en estos poco mas de sesenta minutos que mas que nunca recomiendo a cada uno que se deje llevar ya que hay otros muchos matices que no he podido resaltar.

En todo caso cabe destacar que en la entrega de hoy el contenido cómico ha sido drásticamente sustituido por una gran carga de tensión que acerca su trama casi al thriller. Sí, tendremos presencia de humor como en esa escena en la que Wu-Hee coquetea con Yu Bang o, con la propia pareja de protagonista, cuando éste se crea irresistible, pero con hasta un cadáver por en medio, el cariz del episodio dista mucho de por ejemplo, la anterior entrega.

Y es que las intrigas palaciegas… o mas bien, empresariales traspasan el terreno de las propias estrategias que responden a la ambición – en algunos casos sí – para estar revestidas de una huella personal que las hace no solo mas interesantes sino incluso mas cercanas. Vamos que a diferencia de lo que ocurría – y dale otra vez… – con “The queen of reversals” y similares, aquí entenderemos que un u otro personaje se mueva mas por el corazón que por el… bolsillo.

Destacar, casi para acabar, que se haya cerrado el círculo volviendo al inicio de la serie, devolviéndonos a la actualidad y restando esa previsibilidad que conllevaba que lo que estábamos viendo fuese un gran flashback.

Por último lamentar la baja, consabida ya, de Park Sang-Myeon ya que aunque muy lejos de sus habituales papeles cómicos – ¿quién no lo recuerda en la mítica “My wife is a gangster”? – no hace mas que evidenciar lo buen actor que es.

5º CAPITULO: Continúa el suspense.

Yeo-Chi y Yu Bang declararán en comisaría lo poco que saben sobre el asesinato de Ho Hae, pero no será hasta horas después cuando sean detenidos acusados de la muerte del tío de Yeo-Chi. Y es que Bong-Gu siguiendo órdenes de Hang Wu dejó huellas de Yu Bang por toda la escena del crimen, incluso en el arma homicida, para inculparlo. Como encima Ho Hae tenía rastros de sangre de Yeo-Chi en su anillo tras, no lo olvidemos, golpearla horas antes, la policía pronto inculpará a ambos como responsables del asesinato. Sin embargo, convencido de que Bong-Gu se haya detrás de todo el complot, Yu Bang provocará un accidente en su traslado a la cárcel permitiéndoles la huida. La pareja decidirá entonces buscar a Bong-Gu para probar su inocencia. Pero no serán los únicos ya que Beom Jeung, la mano derecha de Ho Hae, tras encontrar una grabación de una cámara de seguridad en la que su jefe se encontraba con Choi Hang-Ryang horas antes de morir, empezará a urdir un plan. Mientras, Wu-Hee intentará intimar con Hang Wu viendo que su puesto de trabajo peligra sabiendo que en la Jangcho tiene una buena oportunidad.

Nos volvemos a encontrar con un episodio perfectamente equilibrado, situación que provoca que bajo mi punto de vista, ya no solo ésta entrega sino todo lo que llevamos de serial, se disfrute hasta el último segundo.

Y es que por un lado tenemos esa intriga que sin convertir a su argumento en un thriller, te tiene en tensión toda la hora. Sí, sabemos quién es el asesino, el culpable de todas las situaciones y hasta de que pie cojea cada personaje, pero en ningún momento podemos adivinar cual será el siguiente paso de los mismos. Esta incertidumbre es la que hace que estemos atados al sillón.

Por el otro lado, el humor. La estrella del día, por si así decirlo, es ese… homenaje a “Old boy” y claro está, parece eclipsarlo todo. Pues no, los contrastes de la pareja de prófugos, el atolondramiento de Wu-Hee y como no, el siempre entrañable Bong Gu no solo tienen su hueco sino que por momentos le roban el protagonismo a ese suspense del que hablaba.

No obstante, para cerrar el círculo y lograr esa excelencia con la que nos está sorprendiendo una serie que parecía venir de tapadillo – la audiencia al principio no fue todo lo buena que se esperaba… – nos encontramos con unas pequeñas pinceladas dramáticas que dotan de trascendencia a algunas situaciones que podrían resultar mas frívolas al no contar con la simpatía del respetable. Hablo por ejemplo de ese cargo de conciencia de Choi Hang-Ryang y sus palabras en la iglesia. Extraordinario.

Por último y para que no todo sean lisonjas, lamentar el trato excesivamente condescendiente que se le regala a Hang Wu. Deja encerrada a Wu-Hee para que se “cueza” en el laboratorio y ahora le carga el mochuelo a Yu Bang para seguir siendo el caballero de brillante armadura. En fin…

6º CAPITULO: Comienza la caza del tigre.

Lamentablemente Yu Bang no podrá hacer nada con Bong-Gu al no tener pruebas para demostrar su inocencia, así es que deberá seguir vagabundeando por los suburbios de Seúl junto a Yeo-Chi. Sin embargo, por fin un golpe de suerte saldrá a su paso cuando por culpa de un accidente la pareja descubra que el multi-vitamínico que estaba tomando éste en realidad es la codiciada medicina “milagro”. No tardarán mucho en llegar a la conclusión de que Wu-Hee se encuentra tras todo el embrollo por lo que acudirán a su casa para pedirle explicaciones. Ésta, arrepentida por su actuación, les dirá que irá a la comisaría a confesar, pero como ello tampoco ayudaría a demostrar la inocencia de la pareja, tendrán que encontrar otra solución. La hallarán en los sueños recurrentes de Yeo-Chi, la cual al recrear el momento en el que encontró a su tío muerto en su casa, recordará que en el fuego de la chimenea se encontraba la carta de renuncia de Choi Hang-Ryang. Atando cabos y dando por hecho que es el culpable de la muerte de Ho Hae, acudirán a su encuentro tendiéndole una trampa. El problema es que ajeno a todo ello, el abuelo de Yeo-Chi se ve abocado a vender sus acciones de la farmacéutica a Oh Ji-Rak con tal de salvar de la bancarrota a la Chunha.

Nos encontramos ante un episodio de transición en el que no suceden mas cosas que orientar las situaciones que están todavía por venir. Por ahora no es nada preocupante ya que hasta el momento las anteriores entregas eran densas, pero por esa misma razón notamos mas la falta de contenido.

En su lugar se ha optado por fomentar las relaciones interpersonales de los personajes abriendo ya la puerta a los sentimientos; no puede hablarse todavía de contenido romántico pero comienzan a posicionarse unos y otros – o mas bien, unas y otras – empezando a verse como, tal y como todos esperábamos, Yeo-Chi se dirige a Yu Bang de otra manera. Es mas, incluso podremos ver ya unos pocos celos, algo que por contra de resultar negativo al que no comulgue con el romance, hará hasta gracia viendo como lo estaba tratando hasta el momento.

Por lo demás, alegrarnos de que el jefe Beon Kwae/Yun Yong-Hyeon le coja el testigo en el apartado cómico a Bong Gu y que Wu-Hee/Hong Su-Hyeon se destape con una extraordinaria interpretación en esa arrepentida confesión. Contrasta, y de ahí la mención, con esas partes mas desenfadadas como las que, por ejemplo, se desarrollan en el gimnasio. La peor parte para otra vez Hang Wu por esa ambigüedad en su rol héroe cruzado/villano.

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ON AIR (I) – Korea del sur – 2008 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 21

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El 2008 en Korea del Sur ha sido el año de los actores. Y no, no es que se hayan revalorizado o hayan ganado alguna de esas batallas políticas como la que hace un par de años encabezaron en contra de la reducción de cuota de pantalla de las producciones locales, no. Mi alegato va hacia la coincidencia de habernos encontrado dos seriales en el mismo año que incidían en estos personajes tan reales y a veces tan desconocidos; y lo que son las cosas, ambas coincidieron al mismo tiempo en antena. Ríete tu de la competencia…

Fuese por el motivo que fuese, ésta “On Air” terminó ganándole la partida a “The last scandal of my life” en lo que audiencia se refería, escalando posiciones día tras día hasta convertir a sus últimos cuatro episodios en los reyes indiscutibles de la parrilla televisiva.

En todo caso el éxito de cara al gran público no es significativo de casi nada ya que sin ir mas lejos, “The last scandal…” se convirtió en mi serie favorita.

Dejando de lado impresiones personales “On air” al igual que su competidora de la MBC, puso al frente de la misma a unos interpretes cuyo prestigio incluso trascendía del mundo de la televisión. Si en aquella era Jung Jun-Ho y en menor medida Choi Jin-Shil y Jung Wung-In, aquí eran hasta tres populares actores – Kim Ha-Neul, Song Yun-Ah y Park Yong-Ha – los que secundaban al mas célebre Lee Beom-Su.

Y lo mas curioso fue que, por encima de nombres, Beom-Su fue el único del cuarteto de protagonistas que no fue reconocido con alguno de los muchos premios que han adornado a la misma tras su finalización. Desde los de Mejor Actor y Actriz a Yong-Ha y exequo a Yun-Ah y Ha-Neul en los concedidos por su propia cadena televisiva – hay que pensar que a pesar de ello la competencia es feroz dada la enorme cantidad de seriales que se emiten al año – hasta el de Actriz mas Destacada también a Kim Ha-Neul en los mas genéricos “2008 Korean Drama Festival Awards” que reúnen a todas las producciones emitidas por las emisoras del país.

Pero dejándonos de rollos veamos si todos estos logros y reconocimientos están justificados.

1º CAPITULO: Presentación y confrontaciones: esto es la guerra.

Tocándole dar un premio a la Mejor interpretación del año, la guionista Seo Young-Eun no podrá contener su enfado cuando descubra que tal galardón se lo tiene que dar exequo a un conocido actor y a Oh Seung Ah, una actriz a la que odia profundamente desde hace años cuando coincidieron en una producción. Sin embargo finalmente no tendrá que dárselo ya que ésta, herida en su orgullo al tener que compartir el premio, lo rechazará. Tras el escándalo que supondrá éste hecho, Seung Ah tendrá que seguir con su vida; no obstante todo éste affaire ha provocado que en su interior algo cambie decidiendo que, a partir de ese momento, solo ella decidirá su futuro. Cuando sin saberlo sea víctima de una encerrona orquestada por su representante para que realice una serie a guionizar por la propia Seo Young-Eun, no hará otra cosa que dejarse de hipocresías y decir lo que piensa. El problema es que Young-Eun tampoco es de las que se callan…

Muchos son los frentes “belicosos” que se nos muestran en éste primer episodio, tantos que uno se queda con un mal sabor de boca ante tal avalancha de odios, recelos y recriminaciones. Que si la actriz con su representante – odioso personaje por cierto -, que si éste con un socio – un Lee Beom Su con una presencia menor de lo esperada -, que la propia guionista con la anterior y el co-director del serial, que si éste a su vez con la actriz… y así unas relaciones que distan mucho de lo que seguro está por venir pero con tanta quinina uno termina hasta agotado.

Por lo demás, de momento poco vemos de la “vida secreta” de los actores y su entorno mas que tópicos y algunas intenciones iniciales. Destacar por último el cameo de Lee Hyori y lo considerados que están los guionistas en el país a tenor de la posición que ocupa el personaje interpretado por Song Yong Ah en el mundillo.

Resumiendo, con lo dicho mas o menos ya habré bocetado una imagen un tanto decepcionante. Pues sí, éste primer episodio no es todo lo bueno que podíamos esperar pero tan solo es un arranque. De él solo me quedo con esas muecas de Song Yong Ah que me hacen prever una mayor presencia cómica en futuros episodios.

2º CAPITULO: Se despeja la niebla y queda… la comedia.

Desairada y abandonada cuando vea que su hijo parte hacia Londres para pasar unos días junto a su padre, Seo Young-Eun decidirá tomarse unos días libres viajando hasta Taiwan. Ante tal hecho y el consecuente abandono del guión que le habían encargado, la productora “invitará” a Lee Kyung-Min a que vaya hasta la isla para convencer a la guionista de que deponga su actitud y termine el trabajo. A éste se le ofrecerá dirigir la serie y aún viéndose como una marioneta, no tendrá otro remedio que aceptar dadas las precarias condiciones económicas de su familia. Mientras, Oh Seung Ah decidida a tomar las riendas de su vida rechazará una tras otra las ofertas que le llegan para representarla, hecho que no le sienta nada bien al que hasta el momento era su manager. En vista de que no encuentra a nadie que colme sus expectativas, Seung Ah sorprenderá a propios y extraños dirigiéndose a Jang Gi Ju, un veterano aunque acabado representante con el que coincidió fortuitamente en el pasado. Y es que ni siquiera el propio Gi-Ju puede creer que le haya tocado el “gordo” con la actriz.

Por fin comienza a despegar la serie deshaciéndose de esos titubeos iniciales que me había llevado a formular algunas dudas al respecto. Y lo hace – casi – dejándose de broncas y enemistades y pasando al, como he dicho al inicio, campo de la comedia.

Ya era hora que Lee Beom-Su ganase en protagonismo y lo hace precisamente recurriendo a los clichés que lo han hecho famoso, con esa simpatía, desparpajo y contrariamente, tremenda humanidad que todos le conocemos.

Y digo clichés porque por encima de esos tópicos de parejas enfrontadas al mas puro estilo “Como el perro y el gato”, nos encontramos con detalles que son ya universales para las comedias surkoreanas como son por ejemplo que un personaje disponga de unos discípulos lo mas cómicos posibles o que la jerarquía de trabajo a veces sea un tanto… esclavista.

Por lo demás, cambiar un tanto de opinión respecto a esa sensación inicial que apuntaba a que el personaje interpretado por Song Yong Ah iba a ser el mejor de la serie ya que aquí comienza a cansar con tanta sobreactuación buscada. Contrariamente, reafirmarme aunque no lo dijese, que el de Park Yong Ha por muchos premios recogidos, resulta – de momento – demasiado frío e impasible.

Para terminar, parece que resulta demasiado obvio que los lazos que unen a unos y otros personajes pueden cambiar en un futuro mas que nada porque es otra constante en el medio y que quizás, se dependa demasiado de esos “videoclips” o imágenes sin contenido aparente acompañadas de música.

3º CAPITULO: Luces y sombras para un episodio que tiene de todo.

Lee Kyung-Min a pesar de haber recibido calabazas en Taiwan se cree capaz de darle la vuelta a la tortilla y convencer a Seo Young-Eun para que le ayude en la realización de “Ticket to the Moon”. Y es que el plan del director es, apoyado en la ley que garantiza los derechos de la historia para la cadena televisiva, hacer que cambie de opinión cuando le diga que si no es ella, serán otros los que retomen la historia. Por otro lado Jang Gi-Ju acudirá al hogar de Oh Seung Ah para firmar el contrato profesional que unirá a ambos. Las peticiones de la estrella de mantener a su actual equipo de peluqueros y preparadores físicos no asustarán al representante pero cuando ésta le reclame una oficina y un coche para sus desplazamientos, se le vendrá el mundo abajo; tendrá que empeñarse hasta las cejas para conseguir lo que la actriz le pide. El destino propiciará que ambas mujeres terminen el día en el mismo lugar provocando no pocas tensiones; tanto que una airada Seung-Ah evidenciará sus ínfulas de diva llegando incluso a herir la susceptibilidad de Gi-Ju y sus chicos…

Volvemos a encontrarnos una bipolaridad en cuanto a argumento y carácter. Por un lado la centrada en las dos parejas que quitando la única escena en la que se cruzan las dos protagonistas femeninas parecen historias singulares y bien diferenciadas precisamente por el tono de las mismas desembocando en ese “otro lado”, el del cambio de registro protagonizado como es lógico por el especialista en comedias Lee Beom-Su. Dos parejas, dos sensaciones.

Dejando de lado esto decir que por primera vez vemos una cierta introspección en el mundo de la televisión mostrándonos con bastante carga crítica los tópicos y defectos de las propias series de televisión. Ver ese dialogo edulcorado al que atiende como espectadora Young-Eun resulta sumamente divertido y mas cuando observas sus lágrimas. Doblemente crítica.

Por ésta misma razón debería haberse realizado un ejercicio de responsabilidad ya que bajo mi punto de vista sería igual de reprochable lo obvio que resulta ese cambio que en poco tiempo se barrunta respecto tanto a esa batalla dialéctica entre los distintos personajes como al carácter endiosado de Oh Seung Ah, en éste capítulo exageradamente odioso encadenando hasta tres reacciones negativas.

Y para terminar, una de pillo. En la serie se critican los guiones que escribe la protagonista haciendo énfasis en que casi todas son protagonizadas por Cenicientas. Atendiendo a la competencia de la serie, esa misma “The last scandal of my life” que comentaba al principio de la reseña… ¿nadie ve una segunda intención en éste discurso?. Por cierto que parecidas son las bandas sonoras – instrumentales me refiero – de ambas series.

4º CAPITULO: Vuelven los titubeos en un planteamiento continuista.

La noche servirá para hacer reflexionar a unos y a otros. Así a la mañana siguiente cuando Jang Gi Ju crea haber perdido su última oportunidad de volver a ser alguien en el mundillo, recibirá una llamada de Oh Seung Ah. A pesar de la mala actitud de la actriz el día de antes, será el representante el que se disculpe ante ella. Por otro lado Lee Kyung-Min empecinado en que Seo Young-Eun le escriba el guión de su serie, llegará incluso a trasladarse al despacho de ésta para poder trabajar juntos cuando en un primer momento le rechace un guión no del todo bueno. El problema es que ni siquiera saben sobre qué ponerse a trabajar. Mientras, motivado por el interés de Seung Ah, Gi-Ju visitará al director preguntándole por la serie que prepara; sin embargo el objetivo de la actriz no es ser la protagonista de la misma sino mostrarle su agradecimiento por un “servicio” prestado días antes que será revelado en una cena a la que también acudirán tanto el representante como la guionista.

Con una doble sorpresa acaba el episodio de hoy en una entrega que sigue trayéndonos las disputas de unos y otros y en la que bajo mi punto de vista, solo tiene de verdadero interés ver las reacciones de Lee Beom-Su atascados los otros tres protagonistas en sus enfurruñados rostros.

Es tal la poca fuerza del capítulo que el único aliciente del mismo – entre comillas – es ver a Kim Min-Ju, compañero de Beom-Su en el serial “Surgeon Bong Dal Hee” con incluso una mención al mismo. Y si esto es lo mas interesante…

5º CAPITULO: Por fin parece que la cosa comienza a coger velocidad.

Los cuatro protagonistas no llegarán ni siquiera a estar juntos ni un minuto dada la animadversión que existe entre las dos féminas. Jang Gi-Ju recordará viejos tiempos junto a Seo Young-Eun cuando ésta aún no era nadie en el mundillo mientras que Oh Seung-Ah y Lee Kyung-Min seguirán intimando. Pero la vida sigue y todos deben volver a sus quehaceres diarios: el director y la guionista a encontrar la historia que definitivamente dé pie a la serie que tienen que realizar y la actriz y su representante, hallar la producción que colme las aspiraciones de ésta. Los primeros finalmente darán con un concepto brillante y comenzarán a trabajar sobre él: el de una jovencita con un retraso mental; los segundos por su parte seguirán dando bandazos entre diferentes proyectos. De hecho el propio Kyung-Min le ofrecerá la serie a Gi-Ju pero como es natural la actriz lo rechazará sabedora de que Young-Eun se haya tras él. Ante la dificultad de encontrar a una buena actriz que interprete a la protagonista, los responsables de la serie decidirán cancelarla.

Tras las criticas al anterior capítulo tengo que reconocer que éste me ha parecido mas que interesante. Por un lado porque se deja de zarandajas y por primera vez nos descubren las enaguas de las productoras de televisión con toda esa rivalidad entre cadenas y otros entresijos que pueden llevar a una producción a triunfar o por el contrario, a ser cancelada.

Por lo que respecta a los protagonistas y sobre todo a sus relaciones, principal obstáculo para que “On air” llegue a cuajar, en ésta entrega también por primera vez no vamos a ver tan mal rollo como en anteriores ocasiones. Eso sí, de mohines de Song Yong-Ah/Seo Young-Eun y altanería de Oh Seung-Ah/Kim Ha-Neul vamos a ir mas que sobrados.

Para acabar, destacar que ya se está convirtiendo en una constante que lo mejor de cada capítulo sean los continuos flashbacks que nos cuentan parte del pasado de los protagonistas. Ahora por demás puede unírseles la escenificación de distintas escenas de los posibles seriales a rodar.

P.D.: Curioso – para los españoles – ese chubasquero del Barça que me lleva Beom-Su en un pasaje del capítulo.

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IF IN LOVE… LIKE THEM – Korea del sur – 2007 – Kdrama – 4 episodios

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Ésta serie comenzó a emitirse en Marzo de 2007. Y quiero comenzar ésta reseña con su fecha de emisión porque creo – opinión personal – que ésta marca en parte el carácter de la misma.

Y es que para empezar hay que ver quien protagoniza la serie, Lee Hyori, la que a día de hoy es la – con permiso de BoA – estrella local mas rutilante del país. Y no es hablar por hablar ya que fui testigo hace tan solo tres meses en mi espero primer viaje a tierras surkoreanas – teniendo planeado ya el segundo – de cómo la chica arrasaba no solo en el simbólico título – o no tanto celebrándose un Festival televisado para dilucidar el mismo mediante votación popular – de “Canción del Verano” sino por presencia en diversas entrevistas, posters callejeros y promociones. Como último dato decir que también vi como la misma diva cerraba ese macro concierto del que fui testigo privilegiado con el que se celebraba el 60 aniversario de la creación de la Republica Surkoreana. Significativo para aclarar su posición actual.

Sin embargo, tan solo 18 meses antes, la popularidad de la cantante no estaba tan boyante. Sí, de las componentes del mítico grupo FIN.K.L era la que mas había sabido mantenerse en la primera plana de la actualidad pero la suerte no le acompañaba del todo. No solo su debut en una serie – “Three Leaf Clover” – había sido un relativo fracaso sino que a principios del 2006 fue la protagonista de una agria polémica cuando se acusó al equipo de Hyori de plagio cuando ésta sacó al mercado su segundo álbum incluyendo una canción – “Get ya” – con demasiados parecidos con el “Do’ something” de Britney Spears. En lugar de beneficiarse de la publicidad del caso los productores se dieron prisa en “ventilarse” la promoción del disco resultando otro fiasco.

De resultas de ello la cantante rompió el contrato que le unía con la discográfica yéndose a la popular “M-Net”, propietaria entre otras de la cadena televisiva del mismo nombre, una de las de mas popularidad en el país y emisora centrada en el mundo del entretenimiento, en especial claro está, del musical. Por ejemplo, la MTV opera en el país a través de ésta cadena con una programación diaria de cinco horas.

Su primera acción fue brindarle a la artista otra oportunidad en el campo de los “Kdramas” rodeándola eso sí de la suficiente enjundia como para garantizar su éxito, ésta “If in love… like them”. Y es que no solo eran unos compañeros de reparto fiables con protagonistas como Lee Dong-Gun, uno de los reyes de los seriales en el país, Jung Jun-Ho o el mas secundario Oh Kwang-Rok sino una serie de condicionantes de amplio y reconocido abolengo en el país como para no equivocarse. El resultado no tardó en llegar, una audiencia apreciable e interés de otros mercados como el japonés que no dudó en adquirir la serie. Encaminada ahora sí la carrera de la artista no nos extraña su actual status.

Pero dejémonos de introducciones y vayamos al grano.

1º CAPITULO: Directo por encima de presentaciones.

Justo cuando Ina está a punto de debutar en un escenario frente a público real tras ir escalando posiciones en las listas de éxitos, sufrirá un desmayo. En el hospital conocerá a Jung Tae, un joven que trabaja rigiendo un local de una banda mafiosa y que ha sobrevivido al derrumbe de un centro comercial en la capital. El destino no solo los unirá en vida sino en la muerte ya que a cada uno de ellos se les diagnosticará una enfermedad terminal. Mientras que Ina padece Leucemia, Jung Tae tiene un tumor en el cerebro difícil de extirpar. Enfadada al habérsele ocultado la enfermedad, la cantante decidirá dejar el hospital valiéndose de Jung Tae para ir a recriminárselo a su productor. Para colmo de males, Ina verá como su corista ha ocupado su lugar. Derrumbada, decidirá suicidarse desde lo alto de uno de los puentes que cruzan el río Han; Jung Tae se lo impedirá.

Lo primero que me ha llamado la atención son las demasiadas similitudes del caso vivido por el protagonista al principio del episodio con las vistas en el film “Traces of love” en el que en parte se narraba el derrumbe real del Centro Comercial Sampoong acontecido el 29 de Junio de 1995. Por lo tanto, que el film se estrenase meses antes de la emisión de la serie evidencia ciertas… influencias.

Dejando de lado esto y de paso, el mediocre efecto especial que refleja la caída del edificio, nos encontramos con un episodio que recoge algunos de los condicionantes a los que nos referíamos al principio y que ahora pasamos a describir.

El primero el que hace referencia a los tintes melodramáticos de la serie. Amor y drama, una fórmula que nunca falla en la pequeña península asiática.

El segundo, esa marca de fábrica de su propia sociedad que nos presenta a una mujer de carácter capaz de regir su destino. Por encima del aparentemente bobalicón Jung Tae en plan personaje cómico de la serie, Ina nos seduce con su templanza y decisión; triste pero convincente. Y es que sin ser un tópico o determinante para el éxito de la serie, Lee Hyori nos sorprende con su “cara limpia” y una interpretación mucho menos sobreactuada de lo que en ella suele ser habitual. Lo dicho, sorprendente.

Volviendo a las ecuaciones, en la serie se añaden factores como la presencia del mundo del hampa algo distorsionada como allí nos tiene acostumbrados que también acrecienta el interés del respetable conociendo sus favoritismos hacia estos a pesar de su cometido en la vida real.

Para terminar un par de detalles; una la presencia de un Jung Jun-Ho algo mas rellenito con un rol ambiguo poco definido, ni bueno ni malo; casi parece que sepa mal ponerlo en el bando de los villanos. Y dos, esa música flamenca que sirve de fondo de la huída de los protagonistas del hospital. Chocante.

Poco mas se puede decir para un primera entrega en la que contrariamente a lo esperado, la música no tiene tanta importancia como se podría creer. El capítulo no resulta un vehículo para el lucimiento de la protagonista aunque por lo ya dicho, sorprendan sus prestaciones interpretativas.

2º CAPITULO: Simpatía por encima de dramas.

Diluidas las dudas, Jung Tae decidirá llevarse a Ina a su pueblo natal ya que según dicen las habladurías locales, el agua de un yacimiento allí existente es capaz de curar todas las enfermedades. De camino, Ina recordará los días en los que conoció a Yeong Noh, su representante. Una vez en el pueblo la pareja se dirigirá al hogar de tres amigos de Jung Tae, músicos para mas señas. Allí mientras la artista intima con el joven éste logra encontrar el paradero de su colega que huyó con el maletín lleno de dinero días atrás en la catástrofe del derrumbe del centro comercial. Entre idas y venidas Ina incluso se atreverá a volver a cantar junto a la banda de amigos de Jung Tae en el nightclub del pueblo donde actúan.

Sin grandes alardes se nos presenta éste segundo capítulo cuya principal misión solo es la de entretener.

Vale que Lee Hyo-Ri nos regale una canción pero ni mucho menos el objetivo de la serie es servir de escaparate de ésta aunque lo parezca. El sentido del humor que desprende la serie, cuya misión es que simpaticemos con sus personajes para que cuando las cosas se pongan feas nos sintamos mas conmovidos, es para mi la gran baza de la misma.

La friki-banda liderada por el cómico Oh Kwang Rok y sus secuaces quizás evidencia una demasiada dependencia de éste tipo de personajes pero no por ello resultan menos simpáticos.

Como nota negativa, seguir teniendo la sensación de que Jung Jun-Ho solo es un pegote con tal de aprovechar su popularidad.

3º CAPITULO: Suspenso. Ni alicientes, ni atractivos ni contenido.

Tras el desfallecimiento de Ina, todos se apiadarán de la cantante. Sin embargo ella continuará en el pueblo disfrutando cada día como si fuese el último. Aprovechando el tiempo llegará incluso a componer la melodía de una canción pero ante la falta de letra y de oportunidades de salir al mercado, las bondades de su tema lamentablemente se quedarán entre ellos. No obstante Jung Tae no quiere darse por vencido y queriendo ver triunfar a la joven reunirá el suficiente valor como para llamar a Yeong Noh y pedirle que interceda por él ante gente del mundillo. A pesar de ello desafortunadamente nadie le hará caso pero al menos el representante podrá hablar con la joven; conociendo sus deseos decidirá dejarla al cuidado de Jung Tae. Cuando mejor parezcan que van las cosas aparecerán los antiguos socios de éste.

Éste tercer capítulo pone en evidencia algunas de las carencias de la serie. La principal, que ésta entrega no cuenta nada nuevo resultando ya no estirada, sino estiradísima.

Además de la falta de mordiente – tenemos dos ñoños videoclips y una larga pelea que no conducen a nada – hay que añadir algunos detalles que pueden traspasar la barrera de lo trivial para llegar a ser hirientes. No solo es la violencia con la que se resuelven asuntos un tanto superficiales – la pelea de gallos antes mencionada – sino el poco tacto de sus responsables ante una lacra social ya que se atreven a abofetear a la protagonista por un simple reproche.

Y para terminar, ¿ quien decía que Lee Hyo-Ri iba de estrellita en la serie… ?. Pero si ni siquiera luce como debiera ¡¡¡¡.

4º CAPITULO: Punto y final.

La entrada en escena de los antiguos socios de Jung-Tae provocará que Ina finalmente se entere de la gravedad de la enfermedad de éste. Pero ésta no será la peor de las noticias que reciba ya que los mafiosos intentando recuperar su dinero, querrán que el joven les firme unos papeles con los que presentarse como voluntario para donar órganos y traficar con ellos. Para impedir que ello ocurra Ina les asegurará que conseguirá la cantidad que Jung-Tae les adeuda recurriendo a Yeong Noh. Éste tendrá que cederle el contrato de la artista – no se sabe si de la Ina autentica o de la falsa – a una compañía rival para obtener tan elevada suma. Finalmente la cantante rescatará al joven pero la felicidad no será completa ya que éste se encuentra en el último estadío de su enfermedad. No obstante antes de morir Jung-Tae acudirá a un plató de televisión para mendigar una oportunidad para Ina.

Triste final para una serie predestinada a ello. Lo único que quedaba por saber quizás era cual de los dos protagonistas “caía” primero y parece que la solución ha sido la mas lógica para conseguir conmover al personal.

Es mas “fácil” – resalto el entrecomillado – hacer llorar a Lee Hyo-Ri que contrariamente sentir la pérdida de la misma. Lee Dong-Gun se ha ganado nuestros corazones con esa mezcla de determinación y picaresca por lo que no es difícil haberle cogido cariño.

Por lo demás, un episodio clásico de finalización de serie con desenlace dramático en el que por encima de la cancioncilla de la protagonista vuelve a destacar ese “It’s a heartache” de Rod Stewart. Clásico que es uno…

CONCLUSIONES:

– “If in love like them” es una serie a la que quizás le sobraba un episodio – apunto directamente al tercero – ya que al final ha terminado por dilatarse demasiado dejando por el contrario algunos cabos sin atar que particularmente me hubiesen gustado verlos zanjados.

– Que a la serie por otro lado se le atacase diciendo que era un vehículo únicamente para el lucimiento de su protagonista Lee Hyo-Ri, no puede ser otra cosa que fruto de un comentario o crítica malintencionada ya que además de descubrirse como una correcta actriz, Hyo-Ri solo recurre al campo de la canción en un par de ocasiones en toda la serie. Y no solo es llamativo por ésta cuestión sino porque en la propia banda sonora se da mas protagonismo por ejemplo al citado “It’s a heartache” que suena en un par de episodios que al trabajo de la artista. Aunque por otro lado, para los que gusten poco de fenómenos de fans y/o ámbitos musicales, esto no será otra cosa que un alivio.

– Algo por el estilo pero en peores condiciones se puede decir de la participación de Jung Jun-Ho que pasa por anecdótica. Desilusionante para los que como yo, disfrutamos con el buen hacer de éste pedazo de actor.

– La nota positiva pasa por encontrar a un Lee Dong-Gun que eludiendo el rol de protagonista atractivo y carismático, cumple con creces sin verse desbordado por su compañera y las expectativas que le acompañaban.

Resumiendo, “If in love like them” es un melodrama que se deja ver pero que resulta además de tópico, superficial. A mi gusto, hay mejores opciones.

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Box Office Korea 18/09/2015

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THE TRONE
ESTRENO
KR
Reino de Joseon. Siglo XVIII. El Rey Yeongjo (Song Kang-Ho) asesina a su hijo, el Príncipe Sado (Yu Ah-In), al condenarlo a morir encerrado en un cesto de arroz. Esta es la historia.
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Varias premisas contiene esta película: la primera, que está basada en un hecho real muy popular en el país. La muerte del Príncipe Sado es un hito en la historia de Korea, de ahí que, aunque la épica esté en este 2015 de capa caída, la gente haya respondido. La segunda, que el protagonismo de Song Kang-Ho haya ayudado también a convertirse en el número uno de la taquilla en su estreno. Y es que ya sabemos que el veterano actor es el más querido por los surkoreanos. La tercera, el retorno de su director Lee Jun-Ik (“Radio star”, “Once upon a time in a battlefield”, “Blades of blood”, etc.) al número uno de la taquilla tras hace unos años abandonar el mundo del cine al quejarse de que sus películas ya no era taquilleras como al principio de su carrera. Mun Geun-Young, Kim Hae-Suk y Park Won-Sang completan el reparto.

MAZE RUNNER: THE SECOND TRIALS
ANT-MAN
VETERAN
5ª SEM.
KR
Do-Cheol (Hwang Jung-Min) es un detective con métodos no muy ortodoxos. Tras fracasar en un caso es degradado y encargado de vigilar un club nocturno, epicentro de la mafia local. Allí coincidirá con Tae-Oh (Yu Ah-In), un joven presuntuoso heredero de una gran fortuna al que le gusta estar siempre al filo de la navaja. Las dos personalidades chocarán convirtiéndose en una bomba a punto de estallar. Uno intentará pillar al otro cometiendo algún delito, y el otro hará uso de sus casi ilimitados recursos para que el Detective sea apartado del cuerpo.
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El popular realizador Ryu Seung-Wan (“The Berlin file”, “The unjust”, “Arahan”, etc.) nos trae una de sus tan típicas comedias de acción en la que se confrontan dos de las fuerzas vivas, más que de la sociedad surkoreana, de la cinematografía local. Policías contra corporaciones, ley contra poder económico; las fórmulas son las de casi siempre y si bien pueden variar los denominadores añadiendo prensa o justicia, el resultado es el mismo. Junto a la pareja protagonista, Yu Hae-Jin, Oh Dal-Su y Jang Yun-Ju. En esta ocasión, el “hermanísimo” del director, Ryu Seung-Bum no hace acto de aparición. El film ya ha superado los 12’5 millones de espectadores convirtiéndose no solo en la película más vista de lo que llevamos de 2015, superando a “The assassination”, sino alzándose como el sexto más visto de la historia del país. Teniendo en cuenta que aún está en lo alto, puede seguir escalando posiciones.

DORAEMON: NOBITA AND THE SPACE (JP)
BEAUTY INSIDE
3ª SEM.
KR
Wu-Jin tiene dos problemas: Uno, que cada vez que se despierta se convierte en una persona diferente. Dos, que está enamorado de la guapa Yi-Su (Han Hyo-Ju)
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Comedia coral, versión autóctona del film para Facebook del mismo nombre estrenado en el 2012 y dirigido por Drake Doremus, en el que una veintena de actores -y no solo hombres, desde los que van de Lee Beom-Su, Park Seo-Jun, Lee Jae-Jun a Chun Wu-Hee, Juri Ueno, etc.- interpretan al protagonista. Sus distintas personalidades provocarán -o no- que el objeto de deseo de su corazón caiga rendida a sus pies. Baek Jong-Yeol debuta en el campo de la dirección.

LOVE LIVE! THE SCHOOL IDOL MOVIE (JP)
 PRIVATE DETECTIVE
PRESTRENO
KR
Dae-Man (Kwon Sang-Wu) dirige una tienda de comics en internet, pero como no gana lo suficiente como para mantener a su hijo, también resuelve pequeños casos como Detective Privado. Por esa razón recibe el desprecio de la policía. El Oficial No (Sung Dong-Il) es uno de estos agentes que no aguantan a Dae-Man. Un día, Jun-Su (Park Hae-Jun), amigo de Dae-Man es detenido bajo un cargo de asesinato. No, lo creerá inocente y a su pesar tendrá que hacer equipo con Dae-Man para buscar al verdadero culpable.
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Kim Jung-Hun dirige esta “buddy movie” policiaca que con solo su pre-estreno logra situarse entre las más vistas. ¿Será señal de un éxito imparable? No lo creo, ya hemos visto otros pre-estrenos que vaticinaban taquillazos y se han quedado en nada.

 THE ASSASSINATION
7ª SEM.
KR
1933. Korea está en manos de los japoneses y una serie de activistas intentan recuperar la libertad de su país. En Shanghai, Ahn Ok-Yun (Jeon Ji-Hyeon) es asignada para asesinar al Comandante de la Armada Japonesa debido a que es la mejor tiradora de la resistencia. Para echarle una mano tendrá a Yeom Seok-Jin (Lee Jeong-Jae) que estuvo tiempo atrás preso junto a esta. Sin embargo, lo que no saben es que su plan ha sido expuesto, y los japoneses han contratado a un asesino a sueldo (Ha Jeong-Wu) para detenerlos.
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Choi Dong-Hun (“El gran golpe”, “Jeon Woochi: el mago taoísta”, “The war of flower”, etc.) vuelve a convertirse en uno de los realizadores más efectivos de cara a la taquilla al conseguir que uno de sus films se convierta de nuevo no solo en una de las películas más taquilleras del año sino de la historia del país. Con más 12’5 millones de entradas vendidas, “The assassination” se ha convertido en la segunda producción autóctona más vista de momento del 2015, solo superada por “Veteran” y muy cerca del récord cosechado en su momento por “El gran golpe”. Oh Dal-Su y Jo Jin-Wung acompañan a los protagonistas.

10º
DEEP TRAP
1ª SEM.
KR
Jun-Sik (Jo Han-Sun) y So-Yeon (Kim Min-Kyung) son un matrimonio en crisis. Tras descubrir una infidelidad, deciden darse una nueva oportunidad saliendo de la ciudad unos días para que estas pequeñas vacaciones les sirvan de terapia. El problema es que al llegar al llegar a la isla que han escogido, en el motel en el que se hospedan, el dueño del mismo, Sung-Chul (Ma Dong-Seok), asesinará a otra pareja sin motivo aparente. Decidirán huir para no convertirse en sus nuevas víctimas…
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Kwon Hyung-Jin, director que se debate entre géneros tan dispares como el melodrama y el thriller -en su haber encontramos títulos como “Wedding dress”, “For Horowitz” y “Truck”- vuelve al estilo policiaco con uno de esos films de crímenes viscerales que tanto nos gustan de esta filmografía. Yun Ju y Ji An, completan el reparto.