Nuevo tráiler para «Peace Breaker» el remake de Hong Kong de la cinta surcoreana «A hard day».

El actor Aaron Kwok es el protagonista de Peace Breaker remake HongKones del film de acción filmado en Corea del sur A hard Day por Kim Seong-Hoon en el año 2014 y  protagonizadado por los actores Lee Seon-Gyun, a quien hemos visto en Our Sonhi de Hong Sang-Soo, y Cho Jin-Woong, que ha hecho papeles en películas como Nameless Gangster dirigida por Yoon Jong-Bin.

Nadie a estas alturas va a negar el gran actor que es Aaron Kwok en cuya carrera en el cine ha hecho de todo y en películas que cualquier fan del cine asiático recuerda como las dos entregas de la saga de El detective, las dos entregas de The Storm Riders o las otras dos de Cold war. A Kwok le acompaña en el reparto de este remake Wang Qianyuan actor visto en cintas como Brotherhood of the Blades o Saving Mr. Wu, junto a nuestro apreciado Andy Lau.

La historia de este remake dirigido por Yi-chi Lien que se estrenará en los cines el próximo 18 de Agosto sigue las misma trama del film original en la que un detective investigado por asuntos internos tiene un mal dia; su mujer le pide el divorcio, su madre fallece y en el camino al funeral de su madre atropella a alguien…

 

Box Office Korea del Sur 16/10/2015

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THE MARTIAN
THE INTERN
THE ADVOCATE: A MISSING BODY
1ª SEM.
KR
Byeon Ho-Sung (Lee Seon-Gyun) es un abogado algo particular, pretencioso y maniático, que cree que no hay caso que se le resista. Cuando le asignen un caso de asesinato en cuyo cadáver no existen pruebas que incriminen a nadie, Ho-Sung deberá forjar una alianza con la fiscal del caso, Jin Sun-Mi (Kim Go-Eun), para lograr avanzar. El problema es que su jefe (Im Won-Hee) quiere comenzar a ver resultados ya.
Featured imageEl realizador Heo Jong-Ho nos trae una de estas comedias judiciales tan próximas al thriller policiaco en el que se confrontan las palabras justicia y legalidad, una controversia que encandila a los surkoreanos. Jang Hyeon-Seong y Kim Yun-Hye completan el reparto.
THE TRANSPORTER REFUELLED
PRIVATE DETECTIVE
3ª SEM.
KR
Dae-Man (Kwon Sang-Wu) dirige una tienda de comics en internet, pero como no gana lo suficiente como para mantener a su hijo, también resuelve pequeños casos como Detective Privado. Por esa razón recibe el desprecio de la policía. El Oficial No (Sung Dong-Il) es uno de estos agentes que no aguantan a Dae-Man. Un día, Jun-Su (Park Hae-Jun), amigo de Dae-Man es detenido bajo un cargo de asesinato. No, lo creerá inocente y a su pesar tendrá que hacer equipo con Dae-Man para buscar al verdadero culpable.
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Kim Jung-Hun dirige esta «buddy movie» policiaca que con solo su pre-estreno logró situarse entre las más vistas. Pero cómo otras tantas veces, un buen pre-estreno no significa nada. No lo ha hecho mal, pero tampoco puede calificarse como un exitazo. 

THE THRONE
4ª SEM.
KR
Reino de Joseon. Siglo XVIII. El Rey Yeongjo (Song Kang-Ho) asesina a su hijo, el Príncipe Sado (Yu Ah-In), al condenarlo a morir encerrado en un cesto de arroz. Esta es la historia.
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Varias premisas contiene esta película: la primera, que está basada en un hecho real muy popular en el país. La muerte del Príncipe Sado es un hito en la historia de Korea, de ahí que, aunque la épica esté en este 2015 de capa caída, la gente haya respondido. La segunda, que el protagonismo de Song Kang-Ho haya ayudado también a convertirse en el número uno de la taquilla a la hora de la que fue su estreno. Y es que ya sabemos que el veterano actor es el más querido por los surkoreanos. La tercera, el retorno de su director Lee Jun-Ik («Radio star», «Once upon a time in a battlefield», «Blades of blood», etc.) al número uno de la taquilla tras hace unos años abandonar el mundo del cine al quejarse de que sus películas ya no era taquilleras como al principio de su carrera. Mun Geun-Young, Kim Hae-Suk y Park Won-Sang completan el reparto.
THE VISIT
CIRCLE OF ATONEMENT
ESTRENO
KR
Tras más de 10 años del caso que terminó por marcar su vida, el detective Lee Sang-Won (Sung Dong-Il) no solo tiene que volver a rememorar aquellos tiempos sino a temer por la vida de su hija Lee Jung-Hyun (Kim You-Jung) cuando un misterioso joven, Nam Chul-Wung (Son Ho-Jun), profesor de esta, se involucre en sus vidas.
Featured imageLos debutantes Park Eun-Kyung y Lee Dong-Ha dirigen un thriller policial de estos angustiosos que tanto gustan en el país, al más puro estilo «Memories of murder» donde la relación padre e hija, otro eje sobre el que giran muchas películas en la filmografía surkoreana, es el que aporta drama y tensión al asunto. A pesar de que el público la haya dejado de lado tiene una pinta muy buena. Ver el tráiler si no os lo creéis…Seo Ye-Ji Nam-Il-Wu acompañan al frente del reparto a los protagonistas.
THE AGE OF ADELEINE
10º
PAN

«The advocate», sí pero no…

Este fin de semana en Korea del Sur ha visto la luz “The advocate: A missing body”, un film que navega entre la comedia y el thriller, en el que un abogado interpretado por Lee Seon-Gyun (“A hard day”, “The apprehenders”, “Pasta”, etc.) debe aliarse con una fiscal (Kim Go-Eun-I “Memories of the sword”, “Monster”, “A muse”, etc.) para resolver un caso. Se esperaba que se convirtiese en el éxito de este principio de otoño y si bien no lo ha hecho mal de cara a la taquilla con casi medio millón de entradas vendidas, no ha podido superar a otros estrenos occidentales. Es más, se esperaba que se convirtiese en una franquicia, y ahora está todo en el aire. Una nueva decepción, y este año ya van unas cuantas.

THE 1ST SHOP OF COFFEE PRINCE (III) – Korea del sur – 2007 – Kdrama – (Ep. 13 al 17) de 17. FINAL

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BREVE RESUMEN DE LOS DOCE PRIMEROS EPISODIOS:

Han Kyul acaba de aterrizar en Seúl desde EEUU. Ha terminado sus estudios y ahora su abuela quiere que siente la cabeza y se responsabilice ya que es el futuro heredero de un imperio cafetero. Cercano a la treintena Han Kyul solo ha sabido divertirse y ni siquiera se le conoce una pareja estable. Lo que nadie sabe es que éste está enamorado de la novia de su primo al que considera como un hermano. Para atraparlo, su abuela decidirá poner en marcha un plan concertándole citas a ciegas con chicas de su clase. El destino le pondrá en su camino a Eun Chan, una jovencita que huérfana de padre ha tenido que asumir las labores de cabeza de familia para mantener a su madre y hermana pequeña. El constante trasiego para ganar el poco dinero que lleva a casa le ha conducido a adoptar una apariencia ciertamente masculina y no son pocos los que la confunden con un chico. El mismo Han Kyul lo tomará por uno y se servirá de la necesidad de la joven para hacerlo pasar por su novio y hacer creer que es gay. Cuando el plan de su abuela se venga abajo pondrá en marcha la segunda fase: financiará la reforma de la cafetería de un amigo suyo para que junto a éste, Han Kyul la regente. Viendo que es su oportunidad para conseguir un trabajo estable Eun Chan seguirá con su mentira ocultándose bajo la fachada de un chico para obtener uno de los puestos de camarero. Sin embargo ese mismo caprichoso destino que unió a la pareja provocará que Eun Chan se haga amiga de Han Seong, el primo de Han Kyul, y pronto la inocencia y jovialidad de ésta hará que ambos se enamoren de ella provocando que el primero cuestione su sexualidad y el segundo, tenga problemas con su propia pareja. Sin embargo el amor triunfará por encima de pérdidas de confianza, mentiras y miedos y Eun Chan y Han Kyul finalmente se rendirán a sus sentimientos.

13º CAPITULO: Vuelve el humor.

La pareja de tortolitos no puede ocultar su amor y esto afectará incluso a su trabajo. Han Kyul no solo sentirá celos de la camaradería existente entre Eun Chan y sus compañeros sino que incluso verá a ésta con otros ojos, ordenando a sus camareros que traten mejor a la jovencita. Fuera de la cafetería a Han Kyul finalmente le contarán toda la verdad sobre su origen y aunque defraudado por haber estado viviendo otra mentira, será Eun Chan la que le levante el ánimo. Por otro lado, Yu Ju para sorpresa de propios y extraños retornará de su retiro «espiritual».

Poco contenido para un episodio donde lo que cuenta no es la densidad sino la puesta en escena; y es que con éste capítulo volvemos a reencontrarnos con aquellas sensaciones que hicieron de la misma una serie de referencia. El «buen rollito» existente entre todos los protagonistas, el humor y el candor que desprenden algunos personajes conforman un conjunto que en apariencia puede parecer pobre al mas exigente pero que enamorará a los que sin compromiso se acerquen a ella.

Indiferentemente, se comienza a notar que el final de la serie está cerca y si sumamos que hemos ya eliminados algunos de los hilos argumentales señalados en el anterior capítulo, nos queda una cierta sensación de previsibilidad peligrosa. Pero de momento, bendita previsibilidad.

14º CAPITULO: ¡¡¡ Sorpresa !!! … ¿quién hablaba de previsibilidad?

Eun Chan descubre que Min Yeop le ha estado siendo «infiel» a su hermana y a ésta no le hará mucha gracia precisamente. Pronto pondrá en marcha un plan para resarcirse. Por otro lado, la relación entre Han Kyul y Eun Chan va viento en popa, tanto que hasta el joven heredero comenzará a pensar en presentarle a Eun Chan a su madre y abuela como su pareja. Asustada, a Eun Chan le dará miedo la idea pero sabe que es algo inevitable. Mientras, Han Seong descubrirá el motivo del regreso de Yu Ju: ésta se ha quedado embarazada. Finalmente llegó el temido momento: Han Kyul confesará a su madre y abuela que no solo Eun Chan es una chica sino su novia. Casi ofendida, su abuela reaccionará de una manera inesperada, echando de la casa a Eun Chan. El joven conociendo a ésta ni se lo tomará a mal y para sorpresa de éste, ni la propia Eun Chan; sin embargo lo que peor les ha sentado a ambas mujeres no es que ésta sea pobre o poco femenina sino que el heredero abandone la idea de volver a EEUU por Eun Chan y no por ellas.

Sí, si, estoy de acuerdo; el guión de la serie parece que improvisa y alarga una historia que parecía que había llegado a su fin. ¿Pero que mas da?. Los protagonistas se han convertido en casi parte de nuestra familia y emociona ver como estos «crecen» sin dejar de lado el buen rollo que protagonizaba los primeros episodios.

Y es que por muy mal que se comporte la abuela de Han Kyul, nosotros al igual que los protagonistas, sabemos que cambiará de opinión.

15º CAPITULO: Aquí el que no corre, vuela…

Han Kyul cada vez está mas enamorado de Eun Chan pero ésta lo trata de una manera ciertamente indiferente; casi parece como si no se creyese el asunto y por no ilusionarse demasiado, no hace caso del joven. Sin embargo éste incluso comienza a plantearse la idea de casarse con ella y mas tras saber que su primo ha conseguido, tras las lógicas dudas iniciales, el SI de Yu Ju. Pero Eun Chan, ni se plantea el matrimonio; si ella se casa su madre y hermana no podrán subsistir solas y mas que miedo al compromiso, la jovencita teme la convivencia. Han Kyul pondrá la maquinaria en marcha y tras incluso una reunión de su madre con Eun Chan, todos menos la abuela la aceptarían en la familia. Lo malo es que ésta parece no dar su brazo a torcer ni a las puertas de la muerte…

Si en el anterior capítulo ya tenía que rectificar mis propias teorías cuando vaticiné que la serie se había vuelto previsible, ahora tengo que hacerlo cuando dije que ésta perdería el interés. Ni interés ni ritmo; en éste capítulo tenemos desde dos proposiciones de matrimonio a casi dos ceremonias, una boda y un funeral. Vamos que esto casi me recuerda a aquella mítica película inglesa de «Cuatro bodas y un funeral». Y es que si te pones a contar el número de parejas de la serie igual te sale la cuenta.

Por lo demás y a pesar del drama inevitable que se cierne sobre los protagonistas, el buen humor sigue dominando la misma dejándonos en un estado de «encantamiento» al igual que el que se encuentra el propio protagonista. La cara de bobo que se le queda a éste Han Kyul imaginándose a su pareja vestida de novia es la misma que tenemos nosotros espectadores atendiendo a todo el conjunto. Se nos cae la baba…

Dejando impresiones a un costado sorprende por otro lado el puritanismo de la serie, tanto a la hora de formar una familia – es necesario casarse para ser una feliz… – como a la hora de tener relaciones sexuales. Igualitos que los norteamericanos…

16º CAPITULO: Lo diré claro: Qué manera de cagarla.

La boda se celebrará aunque la felicidad no será completa. Y no, no es porque falte la abuela de Han Seong y Han Kyul sino porque sobre el matrimonio se cernirá el primer atisbo de crisis cuando Yu Ju quiera compaginar su trabajo y rol de esposa y madre, olvidando a veces sus obligaciones. Por otro lado Han Kyul al final comprenderá a su pareja pero será definitivamente su abuela, recuperada ya, la que ponga en claro su situación por intercesión del «apagafuegos» Director Hong: le propondrá a Eun Chan que vaya a estudiar a Italia dos años y si a la vuelta se quieren, se casarán sin problemas. Han Kyul no verá con buen ojos ésta solución pero es mas lo que quiere a Eun Chan que lo que le dice la razón. Ésta por su parte tienes dudas pero al final creerá que es la solución mas válida. Pero aún queda un asunto por resolver antes de su partida: «consumar» su relación con el joven.

Ya lo he dicho antes pero lo repetiré de nuevo: Qué manera de cagar los finales. Ya pasó con «Goong» enviando a la princesita de marras a Macao y ahora la cosa lleva el mismo camino. Pero señores guionistas, ¿no habíamos quedado que Han Kyul se había quedado en Korea rehusando ir a EEUU por amor?. ¿Tanto acusar de egoístas y ahora nuestra protagonista va a tirar de intereses personales dejando al chaval como resignado Romeo?.

Y no solo es por poner un ejemplo aludiendo a la serie protagonizada por la misma Yun Eun Hye sino que si uno analiza el género de la comedia en la península asiática, se dará cuenta que con esa fórmula de buscar el drama en el tercer cuarto de un film, casi siempre se deja al espectador insatisfecho.

A pesar de que nos haga reír como pocos, éste penúltimo capítulo termina cabreando al personal viendo que ese final que se barrunta puede estropear todo lo conseguido. Pero Eun Chan… ¿qué se te ha perdido en Italia?.

17º CAPITULO: Increíble, para acabar la serie, el peor capítulo.

El «bautismo» de la pareja ha sido todo lo placentero que esperaban sin embargo esto no es óbice para que Eun Chan desista de su idea de ir a estudiar a Milán. Llegado el momento nadie despedirá a la jovencita ya que sería demasiado duro para ella. Pasarán dos años y Han Kyul no podrá creer lo que le cuenta ésta desde Italia: quiere quedarse un año mas para acabar sus estudios. Resignado no tendrá otro remedio que acceder pero todo resultará una mentirijilla contada por ésta para sorprenderlo con su regreso.

Lo dicho al principio. Si ya en el anterior capítulo se barruntaba que esto no pintaba bien, el último capítulo ha corroborado mis peores predicciones. Finalmente Eun Chan no solo se va a Italia haciendo gala de un egoísmo supino sino que para postre, no han sabido darle una correcta finalización a la serie.

Ya no solo es que resulta sumamente frío el capítulo sino que deja indiferente al personal. Con la cantidad de sensaciones que ha provocado la misma para que éste último capítulo no haga honor a su trayectoria.

Por lo demás, no entiendo esa manera de «matar» parte de la relación de Yu Ju y Han Seong ni tampoco que el personaje de la abuela se haya querido quedar como el villano de la función. Y es que a pesar de la buena sintonía que existía en la serie parece que no se haya querido evitar una cara amarga, lo que encuentro inexplicable ya que «The 1st shop of coffee prince» en ningún momento ha sido un drama.

Y por si faltase poco, el capítulo carece por completo de ritmo, llegándose a hacer incluso largo, insufrible.

CONCLUSIONES:

– Dejando de lado el broche final, «The 1st shop of coffee prince» es una serie modelo gracias a su buen talante y contagioso argumento. Te hace reír y también llorar pero mas como una expresión emotiva que como una señal de drama.
– A pesar de ser una fábula mas como a las que nos tienen acostumbrados en Korea del Sur donde la protagonista se asemeja a una Cenicienta, en muchos capítulos se tiene en cuenta mas la opinión y sentimientos del hombre que de la mujer; algo que hay que agradecer teniendo como tiene a una mujer al frente del proyecto y tras las cámaras. Eso sí, ese viaje a Italia tan solo responde al inconsciente deseo de la mujer de ver cumplido su sueño por encima de todo, lo que resulta contraproducente al mensaje enviado con anterioridad.
– Dejando de lado lo mas etéreo decir que los protagonistas no solo cumplen con sus roles sino que demuestran una naturalidad y franqueza inhabitual en intérpretes de éstas edades, destacando especialmente a Gong Yu que lejos de resultar el príncipe azul de siempre, se convierte en un ser humano dócil y sensible. Los secundarios, como siempre, maravillosos.
– La banda sonora de la serie, de lo mejorcito que te puedes encontrar con una gran variedad de melodías e incluso alguna sorpresa como las ya apuntadas con temas en español.

Resumiendo; sino hubiese sido por los dos últimos capítulos ésta se hubiese convertido en mi serie asiática favorita. No desbanca a «The last scandal of my life» pero casi. Si te gusta el «buen rollito», reírte y dejarte llevar, ésta es tu serie.

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P.D.: Aquí me tenéis en la Cafetería protagonista de la serie tras mi segundo acercamiento a tierras surkoreanas.

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THE 1ST SHOP OF COFFEE PRINCE (II) – Korea del sur – 2007 – Kdrama – (Ep. 7 al 12) de 17

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BREVE RESUMEN DE LOS SEIS PRIMEROS EPISODIOS:

Eun Chan es una jovencita con aspecto rudo al que muchos confunden con un hombre; y es que la vida no la trata bien: huérfana de padre tuvo que convertirse en la cabeza de familia para mantener a su madre y hermana pequeña. Para ello debe multiplicarse acogiendo todo tipo de trabajos que aunque mal pagados les ayudan a sobrevivir. Un día en su camino se cruzará Han Kyul, un joven heredero de un imperio cafetero que tras regresar de EEUU debe complacer a su abuela si quiere seguir conservando su elevado estatus. Y es que ésta quiere que sienta la cabeza; para ello lo primero que hará será buscarle una pareja. Han Kyul se aprovechará de Eun Chan, necesitada de dinero, para confundiéndola con un hombre hacerla pasar por su novio para que la familia crea que es gay. Conseguido su objetivo, aunque en realidad éste esté enamorado de la novia de su primo, su abuela no desistirá poniendo en marcha el plan B: le obligará a montar una cafetería que él mismo debe regentar. En el establecimiento se juntará un buen grupo de amigos, incluida Eun Chan que parapetada bajo su disfraz de hombre logrará hasta confundir los sentimientos de Han Kyul.

7º CAPITULO: Episodio de transición hacia el drama.

La prueba resultará fatal para ambos protagonistas, dejándoles con mas dudas que resoluciones. Lo peor del asunto es que la relación comienza a convertirse en insostenible y sin saber controlar sus sentimientos confunden el amor con el odio. Solo hará falta una pequeña chispa para que todo salte por los aires; así una discusión sin sentido se convertirá en una enorme bronca dando con Eun Chan en la calle dimitiendo de su puesto. Los días pasarán y nadie en la cafetería podrá pasar sin la compañía de la joven, ni siquiera Han Kyul que orgulloso no puede reconocer su error, situación en la que también se encuentra una dolida Eun Chan. Finalmente será Yu Ju la que viendo el triste panorama aconseje al heredero que por una vez tire de humildad y llame a su «camarero». Como es previsible la normalidad volverá a la cafetería hasta que una desgraciada noticia le sobrevenga a Han Kyul: su abuela se ha desmayado víctima de un cáncer de estomago. Eun Chan acudirá a consolarlo.

Final sorprendente para un capítulo donde las emociones han vencido al humor que venía caracterizando a la serie.

Desde esa discusión que no creo que haya agradado a nadie hasta la fatal noticia del estado de salud de la abuela del protagonista que ya barruntábamos en el anterior capítulo.

Por lo demás, bastantes situaciones de relleno que sin llegar a aburrir no mantienen el ritmo de entregas precedentes. Con tan poco contenido uno se permite hasta fijarse en pequeños detalles como en ese guiño que se hace hacia la protagonista cuando visita el estudio de grabación – hay que recordar que Yun Eun-Hye proviene del mundo de la música cuando diez años atrás pertenecía a aquella mítica girl-band «Baby VOX» – o seguir aplaudiendo la estupenda banda sonora de la serie compuesta por temas de lo mas variopintos; solo hay que ver – oír – los que se dejan caer en éste episodio: desde uno bien popular de «Texas» a… alucinar, el por nosotros sobradamente conocido bolero «Solamente una vez» en perfecto castellano.

8º CAPITULO: Fase de incertidumbre por todas partes.

El beso de Eun Chan conseguirá animar al joven pero no con el efecto buscado; lo desperezará de la tristeza de conocer la enfermedad de su abuela pero no supondrá para Han Kyul mas que un acto reflejo con el objetivo de causar sorpresa. Sin embargo para Eun Chan es algo mas y vista la indiferencia del joven volverá a enfurruñarse con éste; su inquietud llegará a tal punto que incluso sin complejos le dirá a su jefe que está «enamorado» de él. Han Kyul se tomará el asunto a broma pero en su interior algo crece, tanto que no dudará en una de las visitas a su abuela en el hospital a acudir al siquiatra. Mientras tanto, los acontecimientos se suceden: Min Yeop recibirá calabazas por parte de la hermana de Eun Chan pero gracias a sus compañeros comenzará a reconquistarla, el mismo Min Yeop en un ataque de sinceridad le confesará el secreto de ésta a Sun Ki y la abuela y madre de Han Kyul comenzarán a intimar con el presunto amigo de su hijo. Por si los problemas sentimentales de Eun Chan fuesen pocos, Han Seong prendado de la inocencia de la joven se atreverá incluso a besarla, situación que no entenderá ni ésta ni Yu Ju que aterrizada segundos después, comprenderá que algo ha sucedido entre ambos. Para acabar, aceptando Han Kyul que no puede pasar ni un segundo sin Eun Chan pero tampoco sin querer comprometer su faceta hetero, exigirá a su «empleado» que a partir de ese momento sean como hermanos.

Continuando con la línea dejada en la anterior entrega los sentimientos han sustituido al humor. Tenemos desde ataques apasionados a secretos familiares inconfesables, desde peleas de novios a decepciones personales; y es que mientras la relación de la pareja de tortolitos se está dilatando innecesariamente bajo mi punto de vista, el protagonismo de otros personajes va creciendo.

Por otro lado y sin querer desmerecer la calidad de la serie se nota que estamos ya en el meridiano de la misma y se comienza a apreciar cierta pérdida de frescura optando por situaciones previsibles. Por ejemplo, todos sabemos que esas peleas entre la abuela de Han Kyul y Eun Chan pronto se convertirán en cariño casi maternal.

Y es que para acabar, por notar un descenso en lo que a alicientes se refiere frente a otras entregas hasta notamos una bajada alarmante en cuanto a número de esos temas que suelen componer la banda sonora. Solo destaca en éste caso esa versión tan especial de uno de los temas mas conocidos de «Dire Straits».

9º CAPITULO: Aunque con nuevas perspectivas, el ritmo sigue sin despegar.

Eun Chan se reunirá con Yu Ju bajo petición de ésta última. La jovencita le dirá que por ella no tiene porque preocuparse ya que ahora solo tiene ojos para Han Kyul. La artista conociendo las dudas de su novio cederá a acompañar a éste unos días de vacaciones para olvidarse de Eun Chan. Mientras en Seúl las cosas parecerán irle bien a todos menos a Min Yeop que tiene que ver como la hermana de Eun Chan lo desprecia en pos de Sun Ki. Harto del trato de ésta decidirá desistir. Han Kyul invitará a Eun Chan a pasar una noche loca en la playa pero lo que parecía una velada idílica acabará tristemente ya que el heredero, consciente de que está enamorado de su «camarero», decidirá romper por lo sano: al no poder convencer a Eun Chan para que se vaya de la cafetería, será él el que no pise su propio local.

Seguimos por los mismos derroteros que los últimos tres capítulos sin avanzar nada. Todas las relaciones de la serie se han enquistado y lo que es peor, el miedo a la homosexualidad de Han Kyul está resultando algo superficial dada la obstinación de la protagonista a ocultar su sexo.

En todo éste ritmo conservador se agradece por un lado la perseverancia del personaje de Min Yeop y por otro, que se intente abrir un nuevo camino con el misterioso origen del protagonista y la repentina presencia de un nuevo personaje.

Para acabar, destacar con cierto asombro la aparición en la banda sonora de un añejo tema de…. ¡¡¡¡¡ Julio Iglesias ¡¡¡¡¡.

10º CAPITULO: Ahora se entiende todo: de momento el mejor episodio de la serie.

Al ver que Han Kyul tarda en volver, Ha Rim decidirá ir a ver a su amigo. Éste no podrá hacer otra cosa que confesar su amor por Eun Chan. Finalmente el gerente del local decidirá regresar pero será directo con Eun Chan: no quiere que ni se le acerque. Ha Rim procurará que entre ambos la relación se normalice lo que acabará aún peor, acusando Eun Chan a Han Kyul de que la está maltratando sicológicamente. Al entender que esto es así, el heredero intentará relajar la situación volviendo todo a la normalidad coincidiendo con el esperado concierto que los chicos deben de dar en el local. Frente a ésta tensa calma se encontrará Han Seong, que tiene que ver como Yu Ju acepta la proposición de su antiguo novio de volver a Estados Unidos para trabajar allí; y es que la artista se ha dado cuenta de que su pareja está verdaderamente enamorado de la jovencita. Un nuevo sobresalto acontecerá y el secreto de Eun Chan volverá a correr peligro: el único de los camareros que todavía no sabía que ésta es una chica se enterará tras un desliz de Min Yeop; tendrán que encerrar a Ha Rim para que no se lo cuente a Han Kyul. Sin embargo esto ya no supondrá un problema ya que el heredero ya ha tomado una decisión…

Había que vernos a mi mujer y a mi sentados en el sofá del comedor intentando ocultarnos respectivamente que estábamos llorando como magdalenas; y es que no solo el final del episodio es conmovedor sino incluso varios de sus pasajes se convierten en el perfecto marco para hacernos saltar las lágrimas de la emoción.

Las anquilosadas relaciones de los protagonistas sufren un empujón definitivo tanto para bien – la pareja de protagonistas – como para mal – el pobre Han Seong – y esto puede abrir las puertas de nuevas situaciones pensando que aún quedan siete episodios por llegar.

En la misma línea se le puede criticar a los guionistas esa obstinación por seguir ocultando el sexo de la protagonista y mas teniendo hoy la excusa perfecta como para desvelarlo pero bueno, atendiendo a lo dicho anteriormente, aún quedan siete episodios por ver…

Por último tres detalles: el primero, el buen papel que está haciendo Ha Rim; se está destapando como uno de los personajes claves de la serie. Dos, la excelente elección de temas musicales. Y tres, el también personaje de Han Seong; de baboso de relleno a sacrificado mártir.

11º CAPITULO: Por fin se desvela el secreto.

Tras la agradable sorpresa de la noche anterior Eun Chan se levanta con la firme intención de confesarle su verdadera sexualidad a Han Kyul; incluso se viste mas femenina para apoyar la verdad. Sin embargo cuando llegue a la cafetería, un resentido Ha Rim le echará en cara su «juego». Esto le provocará dudas y cuando llegue su «jefe» no se atreverá a decirle nada. Cuando Ha Rim creyendo que ésta le ha confesado todo le pregunte sobre el asunto a su amigo, Han Kyul no podrá creer lo que le está contando; tendrá que preguntárselo a la propia Eun Chan pensando que le están tomando el pelo. Todo el asunto despertará su ira, alejándose de la jovencita y de sus compañeros. Mientras la tormenta continúa Han Seong intenta en vano gastar sus últimas balas para evitar la huída de Yu Ju a Estados Unidos. Finalmente ni la intervención del Director Hong podrá convencer a Han Kyul para que olvide el asunto y perdone a Eun Chan.

Tras lo extraordinario del anterior capítulo no me extraña que éste se convirtiese en el mas visto del país y en resumen, de la serie. Y es que seguro que la promoción realizada anunciando que se iba a desvelar el secreto de Eun Chan, ayudó al éxito del mismo.

Sin embargo no voy a engañar a nadie: el episodio resulta un tanto «estirado» ya que dan vueltas y vueltas sobre el asunto sin llegar a ninguna parte. Es tal el círculo vicioso sobre el que gira el episodio que hasta la pareja Han Seong-Yu Ju recupera el protagonismo perdido, eso sí, también redundando igualmente en una relación rota ya en el anterior capítulo.

Particularmente yo creo que se exageran las situaciones ya que ninguno de los presuntamente ofendidos – Han Kyul y Yu Ju – tienen tantos motivos, pecando del mismo egoísmo del que acusan a sus mismas parejas. Por otro lado y a pesar de ello, aplaudo la diligencia de la realizadora de la serie ya que siendo como es mujer me encanta el enfoque que da sobre los sentimientos masculinos centrándose mas en estos personajes que en sus congéneres femeninos.

Lo peor, que se barrunta por donde va a ir la historia de aquí en adelante…

12º CAPITULO: Y tras la tempestad llega la calma.

Ni siquiera las últimas disculpas de Eun Chan pueden consolar a Han Kyul. Éste le confesará su amor pero el dolor de haber sido objeto de una gran mentira le obligará a despedirla. Resignada Eun Chan obedecerá a su jefe refugiándose en su casa. No será la única ya que viendo que la pelea de enamorados está durando demasiado, el Director Hong decidirá poner tierra por medio despidiéndose a si mismo. Han Seong intentará por última vez retener a Yu Ju pero ésta haciendo gala de una obstinación casi cruel le obligará a dejarla marchar. Mientras, el tiempo pasa y la falta de Eun Chan y el Sr. Hong hace mella en los chicos, mas concretamente en Han Kyul. Hasta su primo intercederá por Eun Chan lo que resultará definitivo para darse cuenta de su error. El destino provocará que el camino de ambos se cruce volviendo todo a la normalidad… o casi ya que Yu Ju sin haber acompañado a DK a EEUU, tiene desconcertado a Han Seong al no saber nada de ella.

Tengo que confesar que tuve que ver éste episodio nada mas haber acabado el anterior ya que aquel dejaba tan mal cuerpo que era imposible irse a dormir con tal mal sabor de boca y la verdad es que acerté. Ahora me voy – nos vamos contando con mi mujer – contentos y felices a la cama a pesar de las altas horas de la noche.

El mal menor es que viendo el «happy end» del episodio uno se imagina que poca chicha queda en la serie a pesar de que aún restan cinco capítulos. El destino de Yu Ju, el encuentro de Sun Ki con su antiguo amor, la revelación de la identidad del padre de Han Kyul y quizás la enfermedad de la abuela de éste pueden ser quizás temas sobre los que gire el futuro de la serie pero perdido el encanto traducido en ese «tira y afloja» de los protagonistas, igual la serie se deprecia un tanto. Veremos….

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P.D.: Aquí me tenéis en la Cafetería protagonista de la serie tras mi segundo acercamiento a tierras surkoreanas.

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THE 1ST SHOP OF COFFEE PRINCE (I) – Korea del sur – 2007 – Kdrama – (Ep. 1 al 6) de 17

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Hoy mi introducción no la quiero derivar hacia un tema en concreto que afecte a la producción, serie en éste caso a reseñar, sino a un concepto o idea que prevalece sobre otros y que sin tanta importancia, englobe a todo un conjunto creando si bien no una tendencia sí unas pautas.

Y es que ya sabemos de sobras que en Korea al igual que en otros países asiáticos recurren muchas veces a las fuentes del manga – manhwa localmente – para desarrollar sus historias, ya sean tanto en el campo de la televisión como en el de la gran pantalla.

Grandes éxitos como «Goong/Princess Hours» – de la propia Yun Eun-Hye – o incluso «Fantasy couple», que aunque no de un manga tenía origen en una producción cinematográfica occidental como «Un mar de líos» alargada para tal menester, conducen irremediadamente a que se tiente a la suerte una y otra vez. Y no es extraño ya que esa fortuna buscada contiene un alto porcentaje de, como hemos dicho, éxito.

De tal guisa «The 1st Shop of Coffee Prince» está basada en un manhwa de Lee Sun Mi y fruto de la popularidad de su obra, éste drama se convirtió en uno de los mas vistos del 2007. Pero por si esto fuese poco, la misma siempre figura en los primeros puestos de cualquier lista de preferencias que se haga entre los aficionados.

Para terminar, una reflexión; por mucho que ésta se base en una obra local no se pueden desechar los parecidos razonables con el manga «Antique Bakery» en cuya adaptación koreana a la gran pantalla también figuraba uno de los protagonistas de ésta como es Kim Jae-Wuk.

Sin mas preámbulos vayamos a desmenuzar los episodios.

1º CAPITULO: Fresco a pesar de los tópicos.

Choi Han Kyul es un joven que a punto de entrar en los treinta regresa a Korea después de cursar unos estudios en el extranjero. Heredero de un imperio cafetero, a Han Kyul le dan lo mismo los negocios de su familia y así incluso se permitió desviarse de esos estudios y experimentar con el mundo del cine. Sin embargo ahora que no tiene escapatoria tiene que acceder a los deseos de su abuela si quiere seguir disfrutando de su privilegiada posición. La primera idea de ésta será buscarle una esposa ya que tienen sospechas de que es gay. Por otro lado tenemos a Go Eun Chan, una jovencita de aspecto hombruno que entre una hermana adolescente y una madre con tendencias compulsivas a derrochar, no sabe siendo como es la cabeza de familia, como llegar a final de mes. El destino de ambos se cruzará un par de veces pero será la segunda de ellas la que los ate realmente cuando ésta salga en defensa de la novia de un amigo de Han Kyul, víctima de un robo «casualmente» perpetrado por el aspirante a novio de su hermana. Al dejar escapar a éste, el rico heredero creerá que ambos estaban compinchados negándole la gratificación por el «rescate». No obstante ésta tendrá que olvidar su orgullo y llamarlo reclamando su recompensa cuando no tenga otra salida económica. Enzarzados en un tira y afloja, finalmente Han Kyul verá en Eun Chan la solución a sus problemas: aprovechándose de la apariencia de ésta la convertirá en su «novio» para que así su abuela y padres le dejen en paz.

Denso capítulo en una entrega en la que además – y quizás por ello – de la presentación de demasiados personajes se nos plantean tantas situaciones que uno no sabe como abarcarlas.

Está claro que quedan definidas dos parejas principales que tarde o temprano, conociendo los gustos surkoreanos, terminarán uniéndose tras algún que otro cambio de pareja. Queda claro por tanto que resulta un tanto previsible, pero por otro no se puede negar que la serie tenga su gracia.

Siguiendo el mismo discurso podemos decir que la serie se acoge a una de las principales líneas argumentales o recursos de su cinematografía, o en su caso, dramatización, como es el de reflejar a una mujer que como suele decirse en España «lleva los pantalones en casa». Solo hay que recordar esa serie con la que comenzábamos como era «Goong» para ver idénticos rasgos entre las protagonistas y no solo porque esté interpretada por la misma actriz. Aquí Eun Chan es ruda y obstinada pero se ha de agradecer que no se exagere esa postura hombruna como ocurre en otras producciones. Eso provoca por otro lado, que no resulte tan ambiguo su personaje no limitando tanto el mismo; es una mujer y aunque no sepa andar con tacones o vista femeninamente, le gusta lo mismo que a cualquier mujer.

Su contrapartida masculina por su parte acoge el también estereotipo de macho arrebatadoramente carismático con encima posición social elevada que parece hacer mirar por encima del hombro pero como en el anterior caso se ha de agradecer que esto se haya mitigado un tanto dándole mas encanto.

Entre uno y otro se encuentran un montón de personajes secundarios que son los que al fin y al cabo van a dotar de humor a la serie. Y es que para acabar, de momento, «The 1st Shop of Coffee Prince» parece que nos va hacer reír y mucho y eso en una comedia romántica es muy importante.

2º CAPITULO: Marcando territorios.

Eun Chan aceptará el trabajo propuesto por Han Kyul aunque llegar a un acuerdo económico no será nada fácil dada la terquedad de ambos. Llegado el momento la joven se presentará a la primera de las citas del heredero pero su apariencia dista mucho de lo que éste busca. Proporcionándole ropa la pareja pondrá en marcha su plan consiguiendo el efecto buscado, que la abuela de Han Kyul crea que es gay. Pero ésta no es de las que se rinden fácilmente y su siguiente medida será ponerlo a trabajar. Mientras esto ocurre Choi Han Seong intenta aclarar sus sentimientos respecto a Han Yu Ju; la odia por haberle roto el corazón dos años atrás pero el amor que todavía siente por ella lo atrae a pesar de rechazarla inicialmente. Finalmente Han Kyul viéndose victorioso celebrará su triunfo con Eun Chan terminando la velada en un completo estado de embriaguez. La jovencita le ayudará a pasar el mal trago llegando incluso a llevárselo a su casa; allí éste aprenderá lo difícil que es la vida de Eun Chan cogiéndole mas cariño. El encanto se romperá cuando aparezca su abuela en escena anunciándole sus planes.

Ésta claro que como adelantábamos/preveíamos en el anterior capítulo la serie sufre de una bipolaridad que aunque pueda ser rota en un futuro – cambios de parejas – divide la atención de la serie tanto en lo sentimental como en lo cómico. Los dos protagonistas son los que de mejores escenas disfrutan y no solo ello ya que contagian su química por mala que pueda aparentar al espectador. Sí, es la clásica pareja cinematográfica/televisiva, dos estereotipos que personifican el amor-odio pero me encanta que ese feeling o como se dice ahora, buen rollito que existe entre ambos trascienda de la pantalla sin atisbo de vulgaridad.

Por el contrario, la pareja de amigos de Han Kyul y, ¡ oh casualidad ¡, ahora cada vez mas al menos Han Seong de Eun Chan, se identifican con los sentimientos mas pasionales poniéndole la nota seria casi dramática al serial. Al menos, yo que no comulgo tanto con estos rollos sentimentaloides, doy gracias de que pase a un bastante segundo plano.

Por lo demás, que estamos ansiosos – mi mujer y yo – de que se monte ya la maldita cafetería y que en resumidas cuentas, como segundo capítulo la cosa no haya resultado nada mal, ni ha perdido tensión ni mucho menos, y es lo mas importante, gracia.

3º CAPITULO: Por fin va tomando forma la cafetería ¡¡¡¡¡.

Aún bajo riesgo de perder su coche e incluso casa, Han Kyul solo aceptará la propuesta de su abuela cuando Eun Chan lo convenza de que de esa manera podrá demostrar que no solo es válido e independiente para su familia sino incluso para la chica que quiere, una Han Yu Ju que parece vivir feliz junto a Han Seong. Sin embargo la joven lo que verdaderamente busca animando al rico heredero es que éste, asumiendo su puesto de gerente de la cafetería, le dé un trabajo con el que aliviar la difícil situación económica de su familia y ahora mas aún ya que la escuela de Taekwondo donde trabajaba ha sido cerrada al huir el dueño sin pagarle ni siquiera su sueldo. Pronto se pondrá en marcha la maquinaria y la pareja junto a un amigo decorador de Han Kyuk, Hwang Min Yeop el aspirante a novio de la hermana de Eun Chan, el anterior propietario de la cafetería y hasta Yu Ju realizando uno de sus murales, la «The 1st shop of coffee Prince» empezará a tomar forma. Un error, víctima de la presión del momento, provocará que Han Kyul descargue sus iras sobre Eun Chan.

Seguimos por las mismas directrices que (re)marcábamos en el anterior capítulo; una parte, la mas cuantiosa, encabezada por la pareja protagonista que resulta divertida a pesar de todos los tópicos y una segunda, personificada en los dos amigos de los anteriores donde el acaramelamiento hace mella en el espectador llegando a tal extremo que uno se permite pensar que estos minutos solo son simples rellenos para que el episodio llegue a la hora de duración.

Al menos aquí y no como en el anterior capítulo, se nos ofrece un pasaje donde se cruzan los caminos de unos y otros dando una excusa que teniendo a los sentimientos enfrentados, explique tal… desperdicio de minutos.

Por lo demás, situaciones simpaticonas y aunque en otras ocasiones lo destaque como algo negativo, una buena elección de temas musicales que si bien ejercen de, también relleno, no evidencian tanto su función de meros pasatiempos como otras veces. Ya sea por la calidad de la música o la idoneidad del momento, es otro aliciente de una serie que de momento, aspira a mucho dando la razón a todos aquellos que la tienen entre sus favoritas.

Para acabar y mas como deseo, espero que la disputa con la que se cierra el capítulo ni se eternice ni se repita ya que como decía en la anterior entrega, lo mejor de momento es el buen rollo que existe entre los protagonistas.

Ahhh… que se me olvidaba… dos detalles: uno, genial el enfoque que se le está dando al juego de sexualidades de la protagonista y dos, que justo enfrente de la cafetería si uno se fija bien verá un establecimiento que lleva por nombre «Tu Eres Bonita», en perfecto español.

4º CAPITULO: Y llegó la inauguración.

La tormenta no ha pasado todavía entre Han Kyul y Eun Chan y ni siquiera la puesta en marcha de un plan que les aleje del desastre podrá apaciguar el enfado del heredero sobre su «camarero». Finalmente Hwang Min Yeop reconocerá parte de culpa de lo sucedido desenredando el lío y calmando las aguas. Lo curioso es que en el momento de mas tensión fue Han Yu Ju la que consoló a Eun Chan. Finalmente al equipo se unirá No Sun Ki que continuamente perseguido acudirá a aceptar la propuesta de Han Kyul. Así la cafetería se abrirá y todo parecerá ir bien excepto por dos cuestiones: la primera la visita de Han Seong por la cual Eun Chan tendrá que hacerle prometer que no dirá a nadie que es una mujer y segunda, que tras ésta, el ostracismo planeará sobre el local y ningún cliente aparecerá por allí. Sin querer pensar en la derrota, Eun Chan solo tendrá ojos para Han Yu Ju.

Muchas risas nos depara éste episodio; desde las que conlleva la comedia de enredo dada por la «doble» personalidad – ¿o debería decir, sexualidad? – de la heroína hasta las travesuras que son capaces de cometer los protagonistas. Sí, tendremos un par de pasajes que recurren a lo escatológico y que a los mas exigentes del parecerán vulgares pero para el gran público entre los que me encuentro, no se le pueden negar la gracia.

Por el otro lado mas de lo mismo: mas relleno en forma de relación entre Han Yu Ju y Han Seong con hasta una ñoña canción interpretada por el último y muchas escenas en forma de videoclip que aunque con temas acertadísimos son superfluos. Lo mejor, que a pesar de ello, «The 1st shop of coffee Prince» divierte como pocas.

Para acabar, dos detalles. Uno, la obsesión camuflada de casualidad de compartir el mismo parentesco – primos – los dos «pretendientes» de la protagonista atendiendo a «Goong/Princess Hours» y ésta que reseñamos, recordando que ambas están protagonizadas por Yun Eun-Hye; y dos, la extraña enfermedad que padecen las «miembras» de la familia protagonista que, insaciables, se debaten cada una de ellas por dos hombres. Para que luego digan que las mujeres surkoreanas son…

5º CAPITULO: Y Cenicienta se convierte en princesa…

El negocio va de mal en peor, los clientes no asoman la cabeza y las ventas cada vez son menores. Sin embargo personalmente a Eun Chan y Han Kyul las cosas parecen irles de perlas. A la primera, Han Seong la invitará a una inauguración de una exposición de arte y el segundo se sentirá reconfortado al ver que cada vez parece estar mas cerca de Yu Ju. Pero no a todos los protagonistas les va igual de bien ya que Min Yeop dimite de su puesto en la cafetería obligado por su profesor de lucha. Preocupándose por él, Eun Chan le echará una mano llegándose incluso a unir a ellos un voluntarioso Han Kyul. Una vez todo resuelto los chicos volverán a la cafetería pero para colmo de males, a la falta de clientes se les unirá un corte del suministro de agua. Para no perder el tiempo y ante la imposibilidad de trabajar, decidirán pasar un día todos juntos; lo que parecía una jornada de asueto se convertirá en un duro día de trabajo, hecho que unirá al grupo aún mas. Finalmente llegará el día que Eun Chan tanto estaba esperando: su cita con Han Seong. Para ello decidirá «arreglarse» para la ocasión.

Me esperaba la transformación de «Oruga a mariposa» de la protagonista pero no tan pronto. Sé que es algo temporal pero por primera vez ya reconocemos a una Yun Eun-Hye en toda su «feminidad». Por otra parte e inherente a ese juego del gato y del ratón del que se aprovecha la protagonista respecto a su sexualidad, otro nuevo miembro del elenco masculino se sumará a los que conocen su gran secreto, lo que hará todavía aún mas divertido el capítulo. Y es que no se puede negar que «The 1st shop of coffee prince» haga reír casi sin proponérselo huyendo de los tópicos de seriales para adolescentes.

Por lo demás, un episodio muy completo con un muy «buen rollo» en toda su duración y tocando todos los palos; incluso esa recriminación que le hacíamos referente a la segunda pareja, parece corregirse dándoles menos protagonismo a estos. Sí, seguimos asistiendo por otra parte a largas escenas acompañadas de temas musicales pero están tan integradas en la historia aprovechándose por demás de una excelente fotografía de exteriores que mas que objeciones se convierten en alicientes.

Y encima lo mejor está por venir ya que se barrunta un encuentro entre Han Kyul y la «nueva» Eun Chan….

6º CAPITULO: Fantástico, hacía mucho tiempo que no me reía tanto con una serie.

La tormenta se barruntaba y ahora está a punto de diluviar. La transformada Eun Chan llega a la exposición y la primera con la que se encontrará será con Yu Ju. Si bien ésta no la reconocerá, por el contrario no le hará mucha gracia que Han Seong vaya por ahí con otra mujer. En medio de la confusión aparecerá Han Kyul lo que provocará el pánico en la protagonista. A trancas y barrancas logrará salir de allí sin que la reconozcan. De vuelta a la normalidad, Han Kyul viendo lo felices que son sus amigos juntos terminará acudiendo a Eun Chan buscando compañía; éste hecho provocará que el heredero comience a replantearse su inclinación sexual, sintiéndose atraído por el presunto joven. Para disipar sus dudas recurrirá a Yu Ju desvaneciendo sus miedos cuando ambos se fundan en un afectuoso abrazo. Mientras, el destino provocará que la propia Yu Ju encuentre a Eun Chan en casa de Han Seong descubriendo también su secreto pero jurando guardarlo para sí. A todo esto, lo que parecía el final de los problemas de identidad sexual de Han Kyul resultará ser un nuevo principio cuando vuelva a coincidir con Eun Chan: haciendo la misma prueba que con Yu Ju, ambos también se fundirán en un abrazo.

Que «hartá» – como dicen los andaluces – a reír con éste episodio. Ya no solo son los enredos que provocan las dudas de unos y el trapicheo de otras, es la dimensión que está adquiriendo la serie diversificando la acción entre todos sus protagonistas con situaciones a cada cual mas divertida.

Desde la madre de Eun Chan con su peculiar pretendiente hasta la guerra de guerrillas de su hermana con Min Yeop pasando por el círculo de gente que conoce el verdadero sexo de la protagonista que es cada vez mas amplio; solo la precaria salud de la abuela del protagonista puede poner la nota triste ya que hasta la criticada por mi relación entre Han Seong y Yu Ju ha pasado a un muy segundo plano.

Pero es que los protagonistas de la serie son la bomba. A Yun Eun-Hye ya la conocemos; sin embargo a esa frescura y descaro que demostró en «Goong» aquí se le ha unido una «entrañabilidad» que no poseía aquel personaje. Y es que olvidándonos de tópicos de jovencita alocada aquí nos encontramos con una figura con muchos mas matices. Y gran parte de éste logro se lo debe a su partenaire que lejos de aparentar aquel lechuguino del príncipe Shin, resulta un ser humano con el que sentirse identificado aún en casos tan «delicados» como los que se nos cuentan aquí.

No obstante mas allá de hacer reír o incluso disfrutar con la serie, «The 1st shop of coffee prince» emociona hasta amenazar con el hecho de provocar la salida de unas lagrimillas por el simple hecho de ver felices a sus protagonistas y eso, tanto hacer reír como llorar, desde «The last scandal of my life» no me había sucedido con una serie asiática. Sobresaliente.

Por cierto, cuando escribo éstas líneas me queda justo un mes para salir rumbo a Korea por segunda vez. En mi agenda o plan de viaje ya tengo escrito con mayúsculas hacer una visita al local protagonista de la serie que se ha mantenido como cafetería aprovechando el tirón de la misma. Ya os contaré a mi regreso…

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P.D.: Aquí me tenéis en la Cafetería protagonista de la serie tras mi segundo acercamiento a tierras surkoreanas.

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PASTA (IV) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 16 al 20) de 20. FINAL

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BREVE RESUMEN DE LOS QUINCE PRIMEROS CAPITULOS:

El sueño de Seo Yu-Kyong es el de llegar a ser chef del restaurante «La Sfera», un restaurante italiano del distrito de Gangnam de Seúl. Tras tres años ejerciendo como pinche llegará su momento pero su felicidad no será completa ya que el nuevo Chef jefe sustituto del anterior, Choi Hyeon-Wuk, no es partidario de trabajar con mujeres en la cocina; así es que valiéndose de vanas excusas despedirá al personal femenino. Sin embargo Yu-Kyong no es de las que se rinden y con su obstinación no solo conseguirá afianzarse como un miembro mas de la cocina si no incluso ganarse el corazón de Yu-Kyong; el problema es que éste odia a las mujeres en el trabajo porque tuvo una experiencia desagradable en el pasado con su anterior pareja mientras estudiaban en Italia. Cuando finalmente se rinda ante la jovencita, tendrán que llevar su relación en secreto. El único impedimento para ser felices además de los rumores será la llegada de la anterior pareja de Hyeon-Wuk como segunda chef jefe y el amor que le profesa en secreto el dueño del local a Yu-Kyong.

16º CAPITULO: Por fin el demandado cambio de rumbo.

La salida de Hyeon-Wuk de «La Sfera» es inevitable y a pesar de los ruegos de sus hombres, Yu-Kyong e incluso de Se-Yeong y Kim San éste dejará la cocina. No obstante no será el único ya que «los tres mosqueteros italianos» y Eun-Su presentarán también su dimisión dejando al equipo de cocineros en cuadro. La que paradójicamente no abandona «La Sfera» a pesar de los ruegos, incluso órdenes, de Hyeon-Wuk es Yu-Kyung y es que sus ganas por convertirse en Chef supera al amor que siente por éste. Los problemas aumentarán en el restaurante cuando hasta allí llegue el profesor que Hyeon-Wuk y Se-Yeong tenían en Italia. Éste les pedirá a ambos, reuniéndolos en su habitación de hotel, que vuelvan a preparar el plato de Pasta de Ginseng que les llevó a romper su relación tras la traición de la segunda. Como el primero no quiere volver al restaurante será Yu-Kyong quién se encargue de realizar el plato siguiendo la receta de éste. El resultado de la prueba será sorprendente.

Tras el episodio anterior donde nos congratulábamos de que la serie cambiase las directrices habituales ofreciendo sensaciones mas satisfactorias, en éste tengo que seguir aplaudiendo a sus responsables ya que a las medidas tomadas hay que sumarles otras como el cambio de rumbo decidido que aporta frescura a la serie.

Y es que por mucho que al principio parezca que con éste episodio va a pasar lo mismo que con el undécimo cuando Eun-Su dejaba «La Sfera» para regresar al final resultando todo una… ¿estupidez?, aquí la cosa va en serio dando paso a otro tipo de juego.

Y ya no son solo los nuevos desafíos de los diezmados miembros de la cocina, es la irrupción de ese personaje tan peculiar como es el Maestro Chef que aun proponiendo una prueba previsible, depara una sorpresa muy grande y agradable. No contaré nada pero por primera vez veo que los guionistas no se ponen tan de lado de Hyeon-Wuk. ¿Se habrá acabado el partidismo?.

Para acabar, el cambio se nota hasta en las escenas que comparten la pareja de tórtolos. Del aburrimiento hemos pasado a una lucha de egos. ¿Quién ganará?. O mejor, ¿terminará yéndose Hyeon-Wuk a Italia al más puro estilo «The first shop of coffee Prince» en la que él mismo – el actor, quiero decir – participaba?.

17º CAPITULO: De la indignación a la complacencia para volver al principio.

Se-Yeong se disculpará delante de Hyeon-Wuk pidiéndole que vuelva a «La Sfera». Éste conmovido finalmente regresará al restaurante teniendo eso sí que prometer ante sus cocineros que, cuando su criterio se vea afectado por lo que siente por Yu-Kyong, la despedirá. Enterado de ello Seol comenzará a jugar sus cartas tentando al chef y abocando a la cocina al abismo; primero Hyeon-Wuk será condescendiente con ella pero tras poner Seol en duda su imparcialidad correrá el camino opuesto, siendo demasiado severo. Mientras, Se-Yeong se ha tomado en serio el revés recibido no volviendo a la cocina. Finalmente el padre de Yu-Kyong se presentará en «La Sfera» dispuesto a conocer a los dos pretendientes de su hija.

Al principio uno, como decía en el inicio, se indigna viendo como le han tomado el pelo con las dos últimas entregas al zanjar el asunto de la salida del protagonista como si no hubiese pasado nada. Y ya no es solo la sensación que tenga cada uno, es que de nuevo sin rumbo claro vuelve a faltar argumento. Mas claro, agua; ¿qué me decís de la escena del chupa-chup?. ¿O las largas secuencias de Kim San en su apartamento?.

Pero aún hay mas; junto a la falta de contenido se suma el regreso de ese partidismo del que nos felicitábamos que hubiese desaparecido en la anterior entrega. Otro ejemplo; los caballeretes «italianos» vuelven al redil tras por segunda vez dejar sus puestos de trabajo y aquí no pasa nada, es mas, siguen cobrando mas que sus compañeros y encima los recompensan con la confección del nuevo plato recomendado. Con dos cojones. Y lo que es peor, que no hay equilibrio: favoreces a los «villanos» y te cargas a Yu-Kyong. Una cosa es que sea la Cenicienta y otra la amante del Marques de Sade.

Menos mal que la cosa, superado el meridiano, va arreglándose principalmente gracias a dos factores. El primero, el culinario.

Aunque hayamos dejado de oír el maldito Volonge, ahora son las Vieiras las que toman su lugar. Al menos aquí se nos ilustra con el proceso de cocción de las mismas enseñándonos algún truquito. Si esto se hubiese repetido mas a lo largo de la serie igual no hubiese tenido tantas quejas.

Y el segundo, el sentido común… o eso parecía. Y es que la parte final del capítulo con la irrupción del padre de Yu-Kyong por chorra que parezca – una, a nadie se le ocurriría poner en evidencia a su hija, soy padre y lo sé y dos, que yo sepa Kim San no es novio de ésta – le da otra dimensión cuando la joven cae en la cuenta de la humillación a la que le ha expuesto Hyeon-Wuk. Por fin «parecía» que los guionistas habían entrado en razón.

Y he entrecomillado lo de que «parecía» porque cuando mas contento uno está de haber dado con algo de sensatez se inventan un «Happy end» de lo mas increíble y bochornoso. No puedes estar llorando y quejándote de, ay cómo me has tratado, y luego jiji jaja…. ¡¡¡¡ Por favor ¡¡¡¡.

18º CAPITULO: Una más y ya van…

La publicación de la confesión de Se-Yeong en la prensa no solo causará una gran sorpresa entre sus compañeros de «La Sfera» sino externamente con decenas de periodistas acosando a Hyeon-Wuk e incluso poniendo en duda la valía del local. Y mientras Kim San y su hermana intentan recuperar para la causa a la Chef, esos mismos problemas surgidos por la actuación de Se-Yeong afectarán al staff del restaurante cuando Hyeon-Wuk ponga en duda las habilidades del Sous-Chef. De resultas de todo el embrollo saltará una nueva sorpresa cuando el Chef descubra que sabe que los hombres de Seok-Ho se están preparando para el Concurso de Nuevos Chefs, prohibiéndoles la entrada a la cocina fuera del horario laboral. Será Yu-Kyong la que abogue finalmente por estos obligando a Hyeon-Wuk a no solo dejarlos practicar sino convertirse en su Chef encargado.

Una de cal y otra de arena. Por una parte el capítulo resulta interesante por ese enfrentamiento entre el Chef Jefe y sus subalternos, que si bien resulta forzado, dota de tensión al episodio. Si encima le unimos que han vuelto a darle un cierto empaque culinario mostrándonos mas trucos como en ésta ocasión el referido al solomillo y cómo mantener su frescura a la vez que jugosidad, logramos como mínimo que el episodio no resulte vacío.

Sin embargo, tenemos una parte no tan afortunada representada por la bipolaridad de los personajes.

Ya decíamos al final de la anterior entrega que no entendíamos como podía la protagonista pasar del enfado a la alegría en menos de un segundo y sin que interfiriese nada por medio. Aquí se vuelve a repetir y por partida doble: en una pasa del mosqueo a la alegría en cuestión de segundos y en la otra, la del desenlace, de estar ofendida a sumisa.

Pero ya no es tanto nuestra heroína – ya sabemos cómo es eso del amor que obra extraños fenómenos – como algunos de sus compañeros. El equipo «koreano» pasa de sentirse agraviado a alegre porque el «deudor» ha cambiado de opinión. ¿Saben lo que es el orgullo?. O mejor, ¿saben los guionistas lo que se hacen?.

19º CAPITULO: La cocina como protagonista.

Los cocineros, felices por tener como Chef encargado a Hyeon-Wuk, terminarán preparando la carne como éste les ordenó el día anterior. Ya en sintonía el Chef les dará la primera instrucción para terminar la última fase de preparación para el concurso bajo su supervisión: emparejará a cada uno de los chicos con uno del equipo «italiano». Aunque la orden no agrade ni a unos ni a otros pronto nacerá la camaradería entre todos concluyendo la preparación de la mejor de las maneras, todos implicados. Y mientras llega el día de la competición, los hermanos Kim seguirán dando apoyo a una Se-Yeong que por otra parte recibirá de manos de Hyeon-Wuk la oferta de trabajo de Italia que a él le habían ofrecido. Finalmente el concurso se celebrará y Yu-Kyong tendrá un papel estelar tras el accidente de Ho-Nam.

Se veía venir pero no de ésta manera. Me explico; sin objetivo aparente y quedando dos episodios para acabar la serie uno suponía que el final de la misma vendría representado por el concurso de marras en el que participan los protagonistas. Pues bien, quedando como decía dos entregas, uno suponía que para éste se reservarían la preparación y para el último, la realización. Pues no, juntan todo en éste; siempre quejándonos de falta de contenido y ahora lo precipitan todo. Increíble.

Al menos se puede decir que gracias a esto – o no – nos encontramos con el mejor capítulo de toda la serie ya que sin miedo a equivocarme no creo que el último episodio vaya a cambiar ésta sensación; y es que me imagino que para acabar nos ofrecerán la partida de los cocineros hacia Italia – ¿alguien duda de que no vayan a ganar? – y la comida de los tortolitos con su padre.

Y ya que hablamos de cosas previsibles… ¿no podían haberse inventado una excusa no tan evidente como la lesión de Ho-Nam?.

20º CAPITULO: El fin.

El éxito en el Concurso traerá la felicidad a la cocina de «La Sfera» pero lamentablemente éste hecho llegará demasiado tarde ya que el equipo ganador debe partir hacia Italia. Sin embargo Yu-Kyong no tiene tan claro lo de viajar a Europa ya que no solo es el hecho de abandonar a su padre sino el de separarse de su querido Hyeon-Wuk. Mientras que ésta se lo piensa el Chef tendrá que buscar gente para sustituir a los hombres que se le van; su primera opción, las tres chicas que él mismo despidió cuando aterrizó en «La Sfera». Llegará el momento de la partida y los intereses de unos y otros coincidirán… Vivan los novios.

Episodio típico de final de serie donde todo es felicidad, buenos sentimientos y algunas lagrimillas aunque en éste caso sean un tanto artificiales; y es que esperar a los últimos episodios para mostrarnos la cara mas amable de los protagonistas no parece la decisión mas acertada para que uno empatice con los mismos.

Aun así, un episodio simpático con algunos buenos detalles y otros no tanto como la excesiva previsibilidad. Por mucho que nos intenten convencer de que Yu-Kyong tiene dudas – dudas muy al estilo de «The first shop of coffee Prince» con la que compartía no solo protagonista sino incluso destino europeo – todos sabemos cómo acabará la misma. Es más, Ho-Nam es el perfecto comodín para solventar la situación al igual que lo fue éste en el anterior capítulo. ¿Y qué decir de Se-Yeong y Kim San?. Mas de lo mismo. En fin, al menos un buen broche final con el que quedarnos con buen sabor de boca.

CONCLUSIONES:

1º.- La serie ha ido de mejor a peor con un repunte final que es el que le ha distanciado del aprobado raso. Si hay que ponerle una nota le pondría un 6’5; y es que como dato esclarecedor «Pasta» ha sido una de las pocas series asiáticas que no me ha llegado a transmitir nada. Sí, me ha hecho reír – tampoco mucho… – pero en ningún momento me ha emocionado; es mas, no solo me ha resultado indiferente sino que me cargaba cuando lo intentaba. Para relaciones de pareja acudir mejor a «City Hall», «That Fool» o «The last scandal of my life».

2º.- Los actores correctos, aunque mucho mejores como casi siempre en Korea los secundarios. Y ésta es otra de las objeciones que hay que hacerle a la serie, que ante la falta de contenido de muchos de los episodios podían haber dado mas protagonismo a estos como por ejemplo montando una relación entre Kim Kang y Philip como la propia serie apuntaba al principio. Lo tenían en la mano.

Dejando de lado esto no me ha gustado ni Kong Hyo-Jin ni Lee Seon-Gyun. Ambos son actores capaces de mas pero aquí los he visto víctimas de sus personajes. La primera demasiado bipolar con un puntito ñoño y el segundo… pues con ese personaje no había nada que hacer. Para mi junto al personaje interpretado por el mismo Lee Hyeong-Cheol – aquí el Sous Chef – de «On Air», el protagonista mas repelente de los seriales surkoreanos. Por el contrario, como decía, ahora el propio Hyeong-Cheol y Alex, superdesaprovechados.

3º.- Aunque «Pasta» se presentase con la premisa de representar el mundo culinario la verdad es que ha dejado mucho que desear. En un principio era «apetitosa» con esa oferta gastronómica tan suculenta pero cuando episodio tras episodio te dabas cuenta de que los platos se repetían una y otra vez sin ánimo de cambiar la carta, nunca mejor dicho, uno terminaba por aburrirse y volverse indiferente ante los platos realizados. Solo el concurso ideado por Kim San con el añadido de la excursión a la costa – otro aliciente que podría haberse prodigado algo mas… – le dio una mayor – y mejor – dimensión. Para quien guste de un mayor peso especifico de la cocina que acuda al serial «Gourmet» donde además aprenderá un montón sobre gastronomía koreana y no como aquí, italiana. Uno se harta de tanto Vongole…

4º.- Y por último aunque la banda sonora está compuesta por temas variados con hasta un desapego por los estilos mas populares del país encontrándonos una cierta querencia al rock, en la puesta en práctica, es decir, en los capítulos, siempre se recurrían a los mismos temas dando una imagen equivocada de una cierta pobreza. La sorpresa aumenta aún mas si pensamos que uno de sus protagonistas como es Alex es un, como no he parado de recordar, conocido miembro del grupo – que no banda – «Clazziquai Project» con hasta una canción en la propia Banda Sonora. Pero lo dicho, la poca exigencia de sus responsables a éste respecto provoca que el tema no llegue a sonar nunca. Algo por el estilo se podría decir también de otro de los protagonistas como es Noh Min-Wu-I y su conocida pertenencia a distintas bandas.

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PASTA (III) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 11 al 15) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS DIEZ PRIMEROS CAPITULOS:

Tras superar el periodo de aprendizaje obligado en «La Sfera», un prestigioso restaurante italiano de la capital seulina, Seo Yu-Kyong está dispuesta a convertirse en cocinera de pleno derecho. El problema surgirá cuando sustituyan al hasta el momento Chef por Choi Hyeon-Wuk, un joven educado en Italia que odia trabajar con mujeres tras un desengaño amoroso. Su primera medida será despedir a las tres cocineras y a la propia Yu-Kyong; sin embargo ésta no es de las que se rinden y gracias a su tenacidad conseguirá quedarse con uno de los puestos. El tiempo pasará y la llegada de Hyeon-Wuk no será todo lo fantástica que se esperaba; los resultados económicos descenderán y por una serie de avatares, Kim San, un cliente habitual algo peculiar se quitará la máscara descubriéndose como el dueño del local haciéndose cargo de la gerencia. Pero no es lo único que esconde éste ya que mientras «jugaba» a ser cliente terminó enamorándose de Yu-Kyong; el problema es que ésta solo tiene ojos para Hyeon-Wuk. La situación se enrarecerá aún mas, profesional y sentimentalmente hablando, cuando en «La Sfera» entre a trabajar Oh Se-Yeong, la antigua amante del flamante Chef.

11º CAPITULO: Tiro al aire.

Tras pillar Eun-Su a Yu-Kyong y Hyeon-Wuk en situación comprometedora, decidirá guardarse el secreto para sí aunque esto lo atormente. Ajenos a ello la parejita continuará su relación a espaldas de sus compañeros no obstante el verdadero problema surgirá cuando hasta «La Sfera» llegue un rico empresario dispuesto a llevarse al Segundo Chef Geum Seok-Ho a su nuevo restaurante. Éste, ilusionado con dar el salto se llevaría consigo a sus hombres incluida Yu-Kyong con la que ha estado trabajando los últimos tres años. A pesar de proponérselo ésta dudará ya que enamorada del chef piensa que irse con Seok-Ho es algo parecido a una traición. Finalmente y tras superar en una prueba sorpresa al propio Hyeon-Wuk, el Segundo Chef declinará la oferta del que sería su próximo jefe al no acceder éste a llevarse al nuevo restaurante a todos sus hombres. Cuando la armonía parezca volver a «La Sfera» Eun-Su anunciará que tiene algo que decir.

Frustrante, así definiría al episodio. Cuando parece que algo va a suceder que puede cambiar el rumbo de la serie, todo resulta ser simplemente un relleno para que la misma continúe por la senda habitual y se resuma en otro capítulo de transición hacia la nada.

Al principio uno se congratula de que al personaje interpretado por Lee Hyeong-Cheol le hayan dado una segunda vida concediéndole el justo protagonismo que se merece un intérprete de su calidad pero luego tenemos que conformarnos con que únicamente haya ejercido de comparsa y cómplice de un guión que cada vez hace mas aguas.

Y es que por seguir con la línea crítica hasta hoy nos encontramos con errores en el montaje como cuando asistimos al «chivatazo» de Se-Yeong a Hyeon-Wuk cuando éste ya se encontraba fuera de la cocina. ¿Y qué decir de la «insoportable» culpabilidad de Eun-Su?. ¿Ese chico es tonto o qué?. Por favor…

Y para terminar me estoy dando cuenta de lo aburridas que son las conversaciones de los tortolitos protagonistas. Son larguísimas, sin ritmo y sin contenido; y lo peor, que se recurre a ellas en varias ocasiones en los episodios. Como le gusta a Hyeon-Wuk escucharse, se deleita con su propia voz. Que alguien lo pare por favor.

12º CAPITULO: Una hora y cinco minutos para un contenido de tan solo diez.

Ante todos sus compañeros Eun-Su renunciará a su puesto. En la «trastienda» le confesará a Hyeon-Wuk que, además de por ganar mas dinero se va porque conoce el secreto que une a éste con Yu-Kyong. Una vez fuera la jovencita no tendrá mas remedio que volver a ser la ayudante de cocina hasta que encuentren un sustituto a Eun-Su; sin embargo Yu-Kyong no se quedará de brazos cruzados e intentará convencer al hasta hace poco pinche para que regrese. Mientras en «La Sfera» un nuevo asistente comenzará a trabajar en la cocina pero su carácter chocará con el de Hyeon-Wuk. Finalmente será el propio Chef el que intente traer de vuelta a Eun-Su.

Madre mía que coñazo. No lo puedo ya ni esconder: me aburro. Y lo que es peor, mi señora esposa también, ella que se entretiene hasta con el vuelo de una mosca.

Ya no solo son esas vacuas e innecesarias conversaciones acarameladas de los protagonistas – el desenlace del episodio da hasta vergüenza ajena – es la incompetencia a la hora de dotar contenido a la acción. Por ejemplo, cuando Yu-Kyong retorna a sus antiguas labores se nos muestra el ajetreo de ésta de aquí para allí pero sin objetivo, ritmo e interés. ¿Y la soledad de Eun-Su?.

No lo entiendo, teniendo como tienes a Se-Yeong, Kim San, su hermana y los otros cocineros, ¿por qué no cambias el rumbo y les otorgas mas protagonismo en lugar de cebarte y aburrir al personal con escenas vacías?. ¿Lo dejan todo para el final?. Pues igual nunca llega ya que a lo mejor me rindo antes.

Y ahí no acaba la cosa. ¿Qué pasa con el arte culinario?. Siempre son los mismos platos y la perspectiva gastronómica hace tiempo que se perdió. Vale, si se quiere, la cocina es solo la excusa para ambientar la historia pero cuando como en éste caso te están pidiendo a gritos un mayor contenido es un error no aprovechar la tesitura. Tendrían que haber aprendido de «Gourmet». Resumiendo, se puede ver pero en ocasiones tienes la tentación de darle al botón del «Forward» del Reproductor de DVDs.

13º CAPITULO: Para atrás, como los cangrejos.

Al regresar de casa de Eun-Su habiéndolo convencido de que retorne a «La Sfera», Se-Yeong descubrirá a la parejita en el coche de Hyeon-Wuk en situación comprometedora. Cuando se encuentre con Yu-Kyong le contará todo lo acontecido en Italia cuando ambos estaban juntos y enamorados. Éste descubrimiento dejará en un estado casi catatónico a la joven chef algo que no resultará muy conveniente cuando tenga que ponerse a las órdenes de Hyeon-Wuk al día siguiente. Sin embargo éste no será el único problema en «La Sfera» ya que junto a la idea de Kim San de que el Chef comparta despacho con Se-Yeong, se unirá la vieja controversia de qué caldo usar para cocinar, si el tradicional o el ideado por la propia chef. Mientras que se resuelven estas cuestiones, Kim San hará un último intento por conquistar a Yu-Kyong poniéndole al descubierto su identidad como «Mr. Cactus».

Como decía al principio, no solo el episodio de hoy argumentalmente no avanza nada sino que da un paso hacia atrás dándome la razón en lo referente a lo anquilosada que está la serie. Y es que volver al tema de las sartenes y el caldo de la discordia cuando parecían olvidados solo hace que pensemos que a alguien no le interesa que esto evolucione.

Otro ejemplo es el que personifica Kim San/Alex. ¿Cuál es la causa de su marcha atrás?. Ninguna, estirar mas la morcilla. Y ya que estamos hablando de estirar… hoy las aburridas charlas de la pareja parece que se acotan pero por el contrario tenemos ese final quasi-onírico que no hace otra cosa que rellanar el metraje hasta hacerlo llegar a la hora y cinco minutos. Mas claro agua, siempre acababan con un final colgado – cliffhanger – y hoy ni eso. Menos mal que al menos – valga la redundancia – al tema del caldo le saben dar un final digno y hasta ocurrente.

Por cierto y para acabar; teniendo como tienes a Alex y encima una de sus canciones en la banda sonora, no entiendo como todavía ni ha sonado éste tema ni cualquier otro del artista. Eso sí, te meten otros que solo tienen afinidad con la serie porque comparten su origen en el bel canto azzurro.

14º CAPITULO: Otra de tortas… y no precisamente dulces.

Yu-Kyong le preparará una sorpresa a Hyeon-Wuk en una cita pero la sorpresa se la llevarán ambos cuando sean descubiertos por las amigas de ésta pillándolos infraganti. Inmediatamente comenzarán a circular los rumores y serán los cocineros de «La Sfera» los que acojan con incredulidad la noticia. Cuando lleguen al restaurante serán objeto de casi un interrogatorio pero avisados previamente por Eun-Su urdirán un plan para salir airosos: sí, Yu-Kyong confesará su amor por el Chef pero añadirá que tristemente no se ve correspondida. No obstante éste no será el único problema en la cocina ya que tras solicitar Ho-Nam ser promovido a la línea de Pasta, la joven restauradora tendrá que aceptar la orden de Hyeon-Wuk de pasar al de la Cocina local. Dada su inexperiencia en éste campo sus primeros pasos serán calamitosos lo que aprovechará el Chef para regañarla y así acallar los rumores dado el trato que da a ésta. Cansada de tanto reproche su alegre carácter al final se verá afectado teniendo Hyeon-Wuk que recular y rendirse: al día siguiente confesarán a todo el mundo que ambos se quieren.

En serio, no sé ni que escribir. Ha terminado por derrotarme. Y lo peor es que no puedo ni dedicarle improperios con los que desahogarme ya que tampoco llega a un límite exacerbante, solo que su contenido es tan exiguo – no me canso de recriminarle lo mismo – que no puedo explayarme en algún término.

Pero es que todo es tan idílico, por mucha confrontación dialéctica que haya, que no existe ni tensión. De haber un triángulo amoroso tendríamos algo de incertidumbre por saber con quién se quedará la protagonista pero cuando como aquí todo está tan claro, pues ni eso. Y es que el personaje de Alex es tan pánfilo que hasta desespera; cuando le descubra su «identidad secreta» a Yu-Kyong no habrá espacio material, dígase episodios, para que algo cambie, es mas, ya estará hasta casada con Hyeon-Wuk. En fin…

Y como no me considero una persona perezosa, ahí va un comentario que aunque un poco gratuito y fuera de contexto, tiene relación directa con sus intérpretes. ¿A qué no sabíais que cuando acabó la serie, en la fiesta de finalización de rodaje, Alex/Kim San se declaró a la que aún es su novia?. Y es que ésta interpretaba a una de las camareras de «La Sfera». No me diréis que el chico no es romántico hasta en la vida real.

15º CAPITULO: Remontamos el vuelo.

Tras pillarlos besándose, el Presidente Seol irá corriendo a chivárselo a Kim San esperando que éste propicie el despido del Chef. Sin embargo ante la aparente indiferencia del dueño del local, urdirá un plan mas elaborado: sembrará la discordia entre los diferentes miembros de la cocina. Así para empezar les contará al equipo «koreano» que sus compañeros «italianos» cobran mas. De resultas de esto, los primeros se rebelarán dejando de cocinar cuando a las primeras de cambio tengan una confrontación con Hyeon-Wuk. Tendrá que humillarse para que estos vuelvan al trabajo. No obstante la cosa no se quedará ahí ya que el Chef le pedirá a Kim San que equipare los sueldos para evitar males mayores. Ante las dudas de éste Hyeon-Wuk utilizará como arma el alto sueldo del Presidente Seol cuando ahora es tan solo un camarero. Al día siguiente cuando Kim San le diga a Seol que va a rebajarle el sueldo, el antiguo gerente lleno de furia se plantará en la cocina confesando lo que vio el día anterior. Sin defensa Hyeon-Wuk contará la verdad y para sorpresa de propios y extraños, dimitirá.

Pues sí, a pesar de lo dicho en las entregas anteriores hoy me ha parecido un episodio extraordinario con eso sí, algunas objeciones. Y digo que me ha parecido extraordinario porque precisamente ha corregido algunas de las objeciones que le hacíamos recurriendo a esas mismas soluciones que les estábamos dando, una de ellas, diversificar el protagonismo entre los muchos personajes. Y es que salvo la escena del autobús, acaramelada y poco creíble al máximo, y la del pasillo de su casa – qué desagradecida es la prota diciendo que casi enferma en el coche de Kim San – todos y cada uno de los personajes tienen su minuto de gloria.

Y ya no es el humor o la tragedia según el caso, son momentos como ese de la sublevación del equipo «koreano» donde la tensión se puede cortar con un hacha. Lo echábamos de menos.

Dejando de lado esto no puedo acabar sin explicar mis objeciones. Los guionistas siguen dando un poco de palos de ciego ya que si en el anterior capítulo Hyeon-Wuk decía que iba a confesar su amor por Yu-Kyong ante todos los componentes de «La Sfera»… ¿por qué tiene que ser Seol el que lo obligue a ello?. Y luego, ese final tan dramático… ¿no es volcarse a favor de una situación sin importar el sentido común?. Qué no es para tanto, digo yo. Claro todo apunta para qué este se convierta en el salvador de «La Sfera» pero me parece demasiado forzado. Veremos. El perfecto broche final para el tercer cuarto.

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PASTA (II) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 6 al 10) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS CINCO PRIMEROS CAPITULOS:

Tras tres años como pinche de cocina en «La Sfera», un prestigioso restaurante italiano de Seúl, Seo Yu-Kyeong por fin va a poder coger las sartenes convirtiéndose en cocinera de pleno derecho. Sin embargo el destino será cruel con ella ya que justo el día de su «bautizo» el actual jefe de cocina será sustituido por Choi Hyeon-Wuk, un joven restaurador. A las reservas iniciales hacia los recién llegados se unirá la casi tiranía del nuevo chef con unas normas muy rígidas y un carácter especial. Su primera medida será despedir a todos los miembros femeninos de la cocina, incluyendo a Yu-Kyoeng. Sin embargo ésta no es de las que se rinden fácilmente y tras pasar tres años como ayudante no está dispuesta a dejar de perseguir su sueño; además solo ella conoce la otra cara de Hyeon-Wuk fuera de la cocina y sabe que esconde un lado mas amable. Tras mil y un avatares, la joven conseguirá ganarse un lugar tras los fogones pero aún no las tiene todas consigo. Por suerte cuenta con el favor del dueño del local aunque ella, y todos en «La Sfera», desconozcan la identidad de éste.

6º CAPITULO: Sorpresas, revelaciones y muchas risas.

A pesar del arrepentimiento y las peticiones de una nueva oportunidad por parte del Presidente Seol, Kim San será tajante: a partir del día siguiente ocupará su lugar haciéndose cargo de su propiedad. Cuando se presente ante los trabajadores estos se sorprenderán pero no será nada comparado con la noticia que éste les tiene que dar: va a cerrar el restaurante. Tras el susto inicial Kim San les dirá que solo será cuestión de tres días para que descansen y vuelvan con fuerzas renovadas; eso sí, a la vuelta cada uno de ellos deberá presentar un plato lo suficientemente bueno como para por sí solo, reflotar el restaurante. Todos participarán en el concurso, incluso Oh Se-Yeong para según ella echar una mano a Hyeon-Wuk y así compensarle por lo sucedido en el pasado. En la búsqueda de un ingrediente económico, requisito impuesto por Kim San, el destino volverá a unir al Chef y a Yu-Kyoeng; ambos se encontrarán en la costa persiguiendo un pescado bueno, bonito y barato…

Ésta vez sí, el episodio es redondo. Quizás me sepa mal la «salida» del Presidente Seol pero por lo demás, perfecto.

Por un lado, el giro que se le ha dado a la serie dando un protagonismo especial a la gastronomía me encanta. Es un placer ver a los personajes fuera de la cocina e incluso entorno urbano ya que es ahí donde se aprecia la verdadera Korea. Ver a la protagonista junto a los pescadores me hace recordar mis días en Yeosu, esa localidad que en el 2012 se hará mundialmente conocida gracias a la Expo pero que cuando yo la visité era un simple pueblo; pues bien siempre recordaré como sus gentes se abrían a cualquiera sin como en mi caso, existiera una comunicación formal por culpa del idioma.

Y por el otro lado es genial el enfoque que se les está dando a los personajes. La vulnerabilidad de Hyeon-Wuk frente a Yu-Kyeong es divertidísima y el sincero enamoramiento de ésta resulta fresco acostumbrados a relaciones platónicas inconfesables. Sí, es pronto pero también es original.

Y por último me congratulo de la segunda vida dada a Kim San. No se puede negar que el chico sea un encanto, siempre con la sonrisa en la boca. ¿Y su «hermana» Kim Kang?. Superpicaruela. !! Qué pareja ¡¡.

7º CAPITULO: Comienzan los cruces. Menos mal que estamos en las preliminares.

De regreso de la excursión a la costa Yu-Kyoeng se encontrará con dos retos. Por un lado Kim San le relevará de sus obligaciones en el concurso de la confección de un plato para el menú de «La Sfera» pero deberá a cambio participar en un lunch benéfico a celebrar en un lujoso hotel junto a otros restauradores para ganar prestigio; y por el otro, deberá aconsejar y alentar a Hyeon-Wuk para que gane a Oh Se-Yeong y así fastidiar a su antigua amante. Ocultándole la causa la jovencita se desvivirá ya que cree que las motivaciones de éste solo responden al afecto que siente por ella. La prueba para decidir el ganador se celebrará cosechándose alguna sorpresa como la precipitada salida del mismo del segundo Chef, algo que socavará su confianza. Finalmente los dos platos elegidos como los mejores serán los de Hyeon-Wuk y Se-Yeong teniendo Yu-Kyoeng que elegir finalmente a la ganadora.

Un mas que correcto episodio al que quizás se le puede echar en cara no haber aprovechado mejor la salida al exterior de los protagonistas. A mi parecer la excursión se hace corta.

Al menos se compensa con humor, un regusto culinario y finalmente un toque sentimental, eso sí, comedido.

Sobre lo primero, hay que aplaudir otra vez la labor de los secundarios representados por, como últimamente viene siendo habitual, las amigas de la protagonista y un Presidente Seol en su salsa.

De lo segundo, uno se puede relamer viendo los platos confeccionados por los personajes. Puede tener hasta varios favoritos según sus preferencias independientemente de un resultado final encorsetado por el guión debido al gran número de ellos. Eso sí, para hacer esas albóndigas ¿tuvo que irse a la costa Hyeon-Wuk?.

Y por último comienzan las primeras escaramuzas amorosas por la protagonista a pesar de que algunos de los contendientes ni lo sepan, caso de Yu-Kyoeng. Me encanta el personaje de Kim San y no solo porque lo interprete un artista por el que siento predilección. A su encanto continuo – no hay momento en el que no sonría – se le unen sus acciones. Hoy está soberbio con esa «pantalla» de la que me niego a dar mas datos: es poco creíble ya que en realidad un chico interesado en una chica no actuaría así pero demuestra su buen corazón. Lamentablemente sé que, como suele ser habitual en estos seriales, no se quedará al final con ella pero bueno, mientras tanto, disfruto.

8º CAPITULO: Un momento de tensión.

Kim San anunciará a sus trabajadores que Oh Se-Yeong acudirá al restaurante para realizar el plato ganador del concurso tal y como quedaba estipulado en las reglas. A Yu-Kyoeng esto no le sentará nada bien y como un niño malcriado no acudirá a trabajar dejando plantados a sus hombres poniéndolos en un aprieto. Esa misma noche las desgracias se ensañarán con «La Sfera» cuando Hyeon-Wuk se quede encerrada en el congelador. A pesar de su fuerza de voluntad finalmente se rendirá cortando la corriente eléctrica; sí, salvará su vida pero echará a perder todos los alimentos guardados en él. Al día siguiente todos pondrán de su parte para intentar salvar la difícil situación y mas en ésta ocasión ya que por la noche se ha de presentar el nuevo menú delante de los medios de comunicación.

Flojita, la verdad es que me ha parecido la entrega mas floja de las que llevamos en la serie. Y es que no solo el contenido resulta exiguo si no que algunas de las situaciones no me parecen – opinión personal – todo lo acertadas que deberían.

Se salvan las escenas de dentro del refrigerador con esa lucha interior de la protagonista pero su resolución no está nada bien rematada. La respuesta de Yu-Kyoeng no solo es ambigua, cosa que se encarga de resaltar la propia Hyeon-Wuk en el desenlace, dando una de cal y otra de arena si no que no resulta creíble dado el carácter cretino del mismo. Al igual que no entiendo la salida de Kim San. Todo me parecen argucias de los guionistas para acomodar a su conveniencia las situaciones, en el caso de Yu-Kyoeng ahora soy bueno y ahora malo y en el de San, ahora la defiendo y ahora, no. No sé, muy raro todo.

Lo mismo que ese final tan estiraaaaaaado y poco reconfortante. Teniendo como tienes a Kim San que bebe los vientos por ti tienes que fijarte en el mas ruin de los hombres. No me extraña que ligase tan poco cuando yo era joven, las mujeres siempre os fijáis en los malos chicos y luego pasa lo que pasa… Bromas aparte, espero que la cosa mejore.

9º CAPITULO: Por el hilo de alambre.

La irrupción de Se-Yeong en la cocina será todo lo caótica que se esperaba. Ambos chefs querrán imponer su opinión y los fogones de «La Sfera» se convertirán en un campo de batalla. Algunos de los cocineros disfrutarán con la situación de verlos enfrentados pero otros como Hyeon-Wuk se encontrarán en tierra de nadie no sabiendo a quién hacer caso. En medio de ésta confrontación el Presidente Seol por fin conseguirá llamar la atención de Kim San retornando al restaurante; eso sí, como camarero. Y mientras unos se preparan en secreto para ganar el concurso de restauración, la guerra entre Se-Yeong y Yu-Kyeong se cobrará la primera víctima cuando en medio de una discusión Hyeon-Wuk resulte herida al saltarle aceite de una sartén.

Recuperamos el tono perdido en la anterior entrega al encontrarnos un episodio que aunque igual de intrascendente resulta mas ameno.

El regreso del Presidente Seol es no por mas esperado, todo un acierto y es que Lee Sung-Min es un genio en éstas lides y sus responsables lo saben. Por ejemplo, en éste episodio le regalan el mejor pasaje como es ese representado por la llegada de un Ryu Seung-Beom interpretándose a sí mismo dando cancha al humor. Su postura canalla la aprovecha Seol/Sung-Min para acentuar su vena cómica.

Por lo que respecta a las relaciones sentimentales seguimos como siempre pero al menos no resultan los discursos tan forzados como en el octavo capítulo. Hyeon-Wuk sigue erre que erre empecinada en Yu-Kyeong mientras que el pobre Kim San solo recibe indiferencia y hasta desprecio. No si al final el chef y la cocinera van hacer buena pareja…

10º CAPITULO: Giro argumental.

Mientras que Hyeon-Wuk siguen con su intento de conquistar a Yu-Kyeong, los problemas continuarán en la cocina. Ante la idea de Se-Yeong de cambiar el caldo vegetal que sirve de base para los platos de pasta por uno de pollo, los tres chefs «italianos» decidirán rebelarse e irse de la cocina. El tiro les saldrá por la culata ya que el ex-presidente Seol aprovechará la oportunidad para traer de vuelta a las tres cocineras despachadas cuando llegó Yu-Kyeong para ayudar en el entuerto. Al verse en la calle, los rebeldes, a los que se les había unido Hyeon-Wuk intentando que cambiasen de opinión, regresarán pero para su sorpresa su jefe y amigo no se ha tomado muy bien su «espantá». Por suerte Yu-Kyeong intercederá por ambas partes y aprovechándose del afecto que cada vez mas le tiene Hyeon-Wuk, obrará el milagro.

Otro episodio de poco contenido y lo que es peor, ritmo cansino; ya no solo es ese desenlace predecible si no que el mismo aparece alaaaaaaargado hasta casi la desesperación. Y es que para desembocar en esa falsa sorpresa, se recurre a un porrón de carantoñas edulcoradas y ñoñas.

Hemos sobrepasado el meridiano de la serie y estas cucamonas no nos hacen albergar muchas esperanzas de que la serie vuelva a recuperar el tono fresco y divertido con el que se había presentado y mas cuando a nuestra protagonista nos la pintan como una cabezona algo ligera de cascos en lo que a sentimientos se refiere. Que me perdonen, pero así lo pienso… hasta su padre piensa igual que yo.

Por último y como anécdota. El que os habla es un especialista en cocinar mejillones – clotxinas en mi tierra – y como tal por mis manos han pasado, sin exagerar, miles de ellos. Pues os aseguro que si limpias estos como os proponen en la serie es igual que si no hicierais nada. Lo del nanax – estropajo metálico – pase pero no hay nada mejor que rascar con un cuchillo. Ya me dirás tu como frotando una concha con otra vas a quitar los cirrípedos…

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PASTA (I) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 20

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La elección de una serie para visionar es una decisión delicada; podría decir que meditada pero quizás estaría cometiendo un error ya que al moverme por impulsos, no es la manera mas acertada para definirla.

Y es que claro atarte a una serie durante meses teniendo en cuenta que mi señora esposa y yo vemos un episodio o dos por semana es algo que hace replantearse muy mucho que ver.

Normalmente son unas caras conocidas las que ejerciendo de gancho me tientan desde sus carátulas; otras veces es la propia repercusión de las mismas las que incitan a su visionado y las que menos, una temática. Pero sea como sea, casi ninguna veo atiendo a recomendaciones. Y no es cuestión de ser descortés, solo esa «mi» errática idiosincrasia que me lleva a creer que mi criterio no suele comulgar con el «populacho». Pues bien ésta «Pasta» se puede considerar una excepción.

Excepción porque no solo responde a una recomendación sino porque paradójicamente contenía unas premisas que atendían a ese interés descrito líneas arriba.

Para empezar tenía tres caras lo suficientemente conocidas – y a mi gusto – como para invitarme a verla. Su protagonista masculino Lee Seon-Gyun fue la «alternativa» al mas popular Gong Yu en «The 1st shop of Coffee Prince/Coffee Prince», una de las series de referencia en el país y por descontado una de mis/nuestras favoritas.

Alex (Chu) es uno de los cantantes mas reconocibles dentro del panorama musical surkoreano y eso, creedme, es muy difícil. Si encima debes tu popularidad a la pertenecía a un grupo maduro no orientado para adolescentes – el estupendo «Clazziquai Project» – el mérito es doble. Sobra decir que es uno de mis artistas favoritos.

Y tercero pero no menos importante, el menospreciado Lee Hyeong-Cheol, o lo que es lo mismo, el eterno secundario. En «On Air» lo odié pero en «City Hall» lo… ejem… adoré.

Si estos tres no eran ya suficiente motivo para animarme a verla aún quedaban un par de detalles importantes. El primero, que el argumento girase alrededor del mundo culinario y el segundo, su éxito de audiencia.

En mas de una ocasión ya os he comentado que soy un buen cocinillas fascinándome todo lo relacionado con los fogones. Siempre que tengo tiempo me pongo el delantal que me regaló por cierto mi hijita Jung – no es coña, se lo puse en honor a Kim Ah-Jung – para dar rienda suelta a mi «vocación» gastronómica. Esa atracción por ejemplo fue la que me llevó a ver «Gourmet», otro serial compatriota de éste igualmente recomendable.

Sobre la popularidad de la serie, sucedió algo inusual; de modestas cifras de audiencia no llegando a entrar entre los programas mas vistos del día en sus primeras entregas a romper records en sus últimos capítulos.

Entonces, ¿por qué no me había decidido a verla?. Fácil, porque como he dicho, soy un tipo demasiado peculiar. Fijaros: no quería verla porque sencillamente me repelía que una serie surkoreana tuviese como escenario un restaurante italiano cuando la cocina local me parece muy superior. Una chorrada, sí, pero así soy yo.

Tuvo que ser una decepción como las sensaciones recogidas por la fallida «Queen of reversals» y la recomendación del amigo Robert Albert de «Paella de Kimchi» las que finalmente me invitaron a ver la serie. No quería equivocarme y la suma de todos estos factores solo señalaban una dirección; debía dejar a un lado prejuicios chorras – y mas si pensamos que incluso me atrevo hacer mi propia pasta fresca… – y darle al PLAY.

1º CAPITULO: Arranque prometedor.

Tras pasar tres años como pinche de cocina, Seo Yu-Kyeong por fin va a dar el salto a la «Primera División». Su primer día como Chef comenzará de una manera sorprendente cuando conozca a un joven de camino al restaurante y le invite a salir por la noche. Luego y tras enterarse de que el hasta el momento Jefe de Cocina ha sido despedido, no podrá salir de su asombro cuando descubra que su nuevo amigo en realidad va a ser la nueva cabeza visible del restaurante. Pero lo peor está por llegar ya que tras evaluar las habilidades de su equipo, Choi Hyeon-Wuk como así se llama éste, decidirá dar una lección a todos los cocineros cortando por lo sano y despidiendo a los chefs mas contestatarios e incompetentes, incluyendo a Seo Yu-Kyeong. Sin embargo ello no será óbice para que ambos acudan a la cita concertada horas antes.

Bueno pues tengo que decir que como primer episodio ésta «Pasta» promete. Primero porque el ritmo que se le imprime al capítulo es tan vertiginoso como ese montaje que acompaña a algunas escenas y no solo las que describen el proceso de elaboración de algún plato. Véase por ejemplo, el discurso del protagonista exponiendo los motivos para despedir a parte de su plantilla.

Segundo, porque a pesar de que lo que cuenta tiene una gran carga dramática, la magia de una banda sonora instrumental alegre con ese ritmo descrito no da tiempo ni para que pensemos sabedores por otra parte de que estamos frente a una comedia.

Y tercero, los secundarios. Una de las virtudes de las series surkoreanas es que disfrutan de una fauna variopinta y divertida. Aquí el elenco en segundo plano es numeroso y dispar, a cada cual mas peculiar. Otro punto a favor.

Para acabar, es cierto que nos encontramos tanto con ideas robadas – «Esta cocina es un infierno» – como con esos tópicos y casualidades indispensables en éste tipo de producciones como que ambos protagonistas vivan en el mismo edificio o que el cambio de carácter de Hyeon-Wuk no haya por donde pillarlo pero en líneas generales, ésta primera entrega de «Pasta» te deja no tan solo con un buen sabor de boca – nunca mejor dicho… – sino expectante ante lo que pueda ocurrir. Notable Alto.

2º CAPITULO: Esta cocina es un infierno.

Mientras que las chicas de «La Sfera» aceptarán la decisión del nuevo Chef, Yu-Kyeong no se rendirá tan fácilmente tras haberse pasado tres años como ayudante. A Hyeon-Wuk no le hará gracia verla pero no podrá hacer otra cosa que aceptarla. El problema llegará cuando el resto de chefs quieran boicotear la labor de éste por lo que a la hora de la comida el restaurante se convertirá en un caos. Gracias a que éste había llamado anteriormente a unos colegas suyos, todo volverá a la normalidad. O casi, ya que los platos rotos los volverá a pagar Yu-Kyeong siendo de nuevo despedida. Al día siguiente retornará con la intención de seguir ocupando el puesto de ayudante a pesar de haber pasado el periodo de aprendizaje; esto no le sentará muy bien ni a otra vez Hyeon-Wuk ni a Geum Seok-Go, segundo al mando, que dolido en su orgullo tras ser degradado lo pagará con ella. Finalmente, Hyeon-Wuk verá la oportunidad de quitársela de encima cuando acepte una apuesta: llevar «a domicilio» unos spaguettis solicitados por Kim San, un cliente algo peculiar, y que éste decida cual de los dos platos elaborados por estos ha sido el mejor.

Genial, la serie sigue por los mismos acertados cauces con los que comenzó dándole incluso mayor protagonismo al mundo culinario, algo de lo que particularmente me congratulo.

Además las relaciones de los personajes por difíciles que sean no dejan de tener un apunte divertido, factor que por ejemplo ayuda a que no odiemos de buenas a primeras a Hyeon-Wuk. Es un cafre, no hace otra cosa que gritar y tiene la autoestima por los aires pero como su faceta humana, la que sale a relucir fuera del restaurante, no es del todo desdeñable, de momento no podemos aborrecerlo. Sí está claro que esto es una película…. mmm… serie y sabemos que es una exigencia del guión ya que por un lado sabemos que es imposible alguien tan bipolar de no sufrir una enfermedad como por el otro que poco a poco irá cambiando de forma de actuar; pero por esa misma razón, lo aceptamos y asumimos.

Luego la serie luce especialmente bien gracias a los detalles. A la buena selección musical, se le unen otros temas en segundo plano – los que ejercen de música de fondo de las escenas – que si eres conocedor del panorama musical del país, te resultarán muy conocidos. También y con mayor impacto, la gran cantidad de personajes que permite que la acción no se eternice en unos protagonistas dando mas cancha al humor.

Como objeción quizás le criticaría que debería dar protagonismo al personaje de Kim San dado su gracioso comportamiento.

3º CAPITULO: Erre que erre.

A pesar de perder la apuesta y ser de nuevo despedida, Yu-Kyeong no se dará por vencida acudiendo al restaurante a seguir con su labor de ayudante de cocina. Hyeon-Wuk será tajante al respecto declarando vacante la plaza e indicando que a partir del día siguiente se colocará un cartel en la puerta del local buscando a un nuevo pinche. El destino volverá a cruzar el camino de ambos cuando por la noche se reencuentren confesándole Yu-Kyeong a su ya ex-jefe su resistencia a dejar «La Sfera», una tozudez relacionada con su pasado y madre fallecida. A pesar que esto parece ablandar el corazón de Hyeon-Wuk la decisión tomada horas antes no permitirá que se eche atrás. Al día siguiente mientras nuestra protagonista busca trabajo intentará mejorar su técnica con la pasta en su propia casa no teniendo mejor idea para alcanzar la «perfección» que acudir como cliente a «La Sfera» para pedirle consejo a Hyeon-Wuk. Justo cuando finalmente encuentre trabajo se celebrará la prueba para designar al nuevo ayudante de cocina, una prueba a ciegas en la que participará por sorpresa la propia Yu-Kyeong.

Aunque el episodio de hoy no sea muy denso argumentalmente encontrándonos con reiteraciones de conceptos, la verdad es que nos topamos con una entrega bastante equilibrada. El arranque es divertido con el flashback que nos cuenta como entró la protagonista a trabajar en el restaurante; sin embargo esto solo será un recurso para que encajemos mejor el golpe dramático que enseguida nos dirigirán. En todo caso es de agradecer que la carga trágica nazca de un sentimiento tan común como el filial con lo que no solo lo asumiremos si no que hasta nos contagiaremos de él.

Y qué narices, el resto del episodio casi pasa por idílico. Sé que me repito pero por muy tirano que sea Hyeon-Wuk la terca resistencia de Yu-Kyeong, el encanto de Kim San y la complicidad de los secundarios compensa con creces la mala sombra de éste. Incluso esa previsibilidad que tanto acusa el capítulo la obviaremos ya que el objetivo es el deseado.

Tres apuntes finales; uno, otra vez ese montaje frenético. Es tan vertiginoso que ni llegan a verse las imágenes; y lo peor es que ni las situaciones lo requieren. Ver por ejemplo el pasaje en el que están a punto de pelearse los cocineros. Dos, la suerte que tiene la chica de encontrar trabajo tal y como están las cosas – en Korea el desempleo también es una lacra como se ha visto en las recientes «My dear desperado», «Delighted? Delighted ¡» y el también serial «Queen of reversals» – y tres, el desenlace; como decíamos era esperado pero lo que nos ha sorprendido de verdad es que sea la propia Yu-Kyeong la que tome la iniciativa quitándole la venda de los ojos a Hyeon-Wuk. ¡¡¡ Qué fuelllllte ¡¡¡¡.

4º CAPITULO: Peligro, comienzo a mosquearme…

Hyeon-Wuk no tendrá otro remedio que aceptar a Yu-Kyeong en su cocina rompiendo la norma autoimpuesta de no trabajar con mujeres. Sin embargo la tormenta no pasará del todo ya que tras conocer que los beneficios de «La Sfera» han menguado desde su entrada, el nuevo Chef querrá continuar con la reestructuración del restaurante cambiando varios aspectos del menú eliminado el foie gras, los encurtidos y disminuyendo la cantidad de salsa. Esto irá no solo en contra de la voluntad de los miembros mas antiguos del equipo sino de los propios clientes. En un principio le harán caso pero cuando las cifras desciendan aún mas el Presidente Seol decidirá tomar cartas en el asunto: chantajeando a Yu-Kyeong le pedirá que haga los encurtidos en secreto. Esta no tendrá otro remedio y a su pesar accederá, el problema surgirá cuando Hyeon-Wuk se entere.

El episodio de hoy está bien, muy bien a decir verdad pero comienza a cargarme la actitud del protagonista; ya no solo es su postura altiva sino incluso las reacciones de quienes le rodean evidenciando el carácter de folletón de la serie. Vamos a ver… si el tío cambia los esquemas del restaurante y pierdes dinero, lo despides y ya está. Claro que si haces eso te quedas sin serie.

Otra mas; a ver, Yu-Kyoeng ha estado trabajando codo con codo tres años con el mismo equipo. Ahora llegan los nuevos, la tratan como a una mierda y despiden a sus amigas… ¿y ella tiene dudas de al lado de quien ponerse?. Hombre por favor, un poco de sentido común.

Y el colmo es ya cuando Hyeon-Wuk coge a ésta de las solapas zarandeándola. ¿Hasta violencia física?. ¿Pero esto que es?. ¿A qué guionista se le han cruzado los cables?. Ya pueden arreglarlo, ya, que éste tipo para mi es una mala persona. Seguro que se volverá encantador y nos encandilará pero otra vez para mi solo será el mal recurso de un guionista oportunista. Menos mal que el resto del elenco y el tono de la serie mitiga éste grave error.

Por lo demás hoy, incidir en la necesidad de aumentar la cuota de pantalla de Alex/Kim San – en ésta entrega solo aparece un minuto – y aplaudir a Lee Sung-Min – el gerente del local – ese secundario casi siempre anónimo pero imprescindible.

5º CAPITULO: El comienzo del cambio.

Las cosas se pondrán aún peor si cabe para Yu-Kyeong cuando Hyeon-Wuk se entere de que ha sido sobornada por el suministrador de huevos. Ésta promulgará su inocencia pero pocos en el restaurante quieren creerla. El Presidente Seol, verdadero destinatario de la suma, intentará aprovecharse de la situación tirando balones fuera; su primer paso será examinar a los cocineros para desprenderse, ante la caída de ingresos, de los peor valorados. Sin embargo Hyeon-Wuk anda con la mosca tras la oreja por lo que decidirá ponerse en contacto con el Chef Totti para averiguar lo que pasó en realidad. Y mientras las indagaciones de uno avanzan y las presiones de otro alcanzan a todos, llegará un invitado sorpresa a «La Sfera», el Cónsul de Italia. Finalmente el día en el que el Presidente Seol deba calificar a sus trabajadores tomando drásticas decisiones, Hyeon-Wuk conseguirá averiguar lo que buscaba…

Veis, a esto me refería. Hemos pasado de un capítulo donde el protagonista era un ogro a otro donde comienza a ser encantador. ¿Qué pasa, qué padece de bipolaridad o simplemente es un poco esquizofrénico?. Sí, ya, todos sabíamos que esto iba a producirse pero no por ello debemos considerar que es una maniobra errónea y una salida fácil. Además estoy seguro que en cualquier momento retornará el «lado mas oscuro» de éste.

En todo caso es de agradecer ya que como reflejaba en la anterior entrega empezaba a ser cargante su actitud. Así, todo lo que se respira en el capítulo es buen humor sin tenernos que preocuparnos por el devenir de la protagonista. Casi perfecto.

Y digo «casi» porque hay dos cuestiones que no me han gustado. Una, esa larga secuencia en la que Hyeon-Wuk permanece en silencio pensativo ya que parece un vulgar relleno y dos, que se nos haya cortocircuitado ese final que parecía propio de los hermanos Marx con tanto personaje junto en el restaurante. Lástima, hubiese sido un capítulo de 10 en lugar del 9 que le voy a dar.
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