MOTEKI (II) – Japón – 2010 – Jdrama – (Ep. 7 al 12) de 12. FINAL

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BREVE RESUMEN DE LOS 6 PRIMEROS CAPITULOS:

Fujimoto Yukiyo es un joven otaku que no encuentra su lugar en el mundo. Con treinta años no ha tenido una relación sentimental seria y hasta se considera virgen ya que a pesar de haber perdido la virginidad, lo hizo borracho, con una mujer que no quería y derrotado por la frustración que siempre supone un corazón roto. Sin embargo, la vida le guarda una sorpresa: de repente le llegará su “moteki”, ese momento de la vida en el que toda persona es popular, recibiendo la llamada de las tres mujeres que han pasado por su vida: Aki, una compañera de trabajo de la que se enamoró; Itsuka, una amiga con la que compartía hobbies y a la que nunca consideró como mujer, y Natsuki, su primer amor. Tras quedar con ellas y recibir distintas sensaciones, ninguna totalmente satisfactoria, Fujimoto al volver a su casa natal reclamado por sus padres, conocerá a Naoko, una antigua compañera de clase que le infundirá valor para hacer frente a sus temores y luchar por el amor.

CAPITULO 7º: Vuelve la comedia.

Fujimoto no está nada a gusto de cómo ha quedado su relación con Itsuka. Al principio todo iba viento en popa y creía que la cosa iba a acabar como él siempre había deseado pero contrariamente, la joven vive su vida sin querer atarse a nadie. Medio deprimido llamará a Naoko para desahogarse y ésta de nuevo lo reprenderá animándolo a que continúe peleando por conseguir una relación estable. Decidido llamará a Aki. Ésta, toda contenta, acudirá a su llamada pero otra vez la falta de decisión del joven le infundirá dudas. La cosa se complicará mas aún cuando la pareja coincida con Sumida. Éste desviará la atención del protagonista cuando le presente a Omu, un popular pero retraído dibujante de mangas al que Fujimoto idolatra. Ante la popularidad del autor y sus posibilidades económicas, Aki pensará sacar partido del mangaka pero pronto se dará cuenta de que éste es un caso perdido ante su casi autismo. Volviendo su atención hacia Fujimoto, se sorprenderá cuando descubra a éste embobado con una foto de Itsuka. Finalmente éste le explicará que entre ambos no hay nada por lo que la joven se prestará a dar el primer paso. Desgraciadamente otra vez el destino les jugará una mala pasada provocando otro malentendido.

A pesar de la poca duración del episodio, hoy el mismo contiene una densidad que hasta el momento no habíamos encontrado. Y lo mejor es que prima el humor sobre los sentimientos.

Los enredos y malentendidos marcan el capítulo de tal manera que no podremos escapar sin esbozar al menos una sonrisa, ¿y qué decir ya de ese “auto-retrato” al mundo del manga?. Y es que conviene recordar que “Moteki” está basado en un manga de Kubo Mitsuro y por lo visto, el propio artista se veía a sí mismo y a sus compañeros como un tanto… ¿marginales?. Lo del retraimiento es una cosa normal en Japón pero lo de la obsesión sexual… delirante. ¿No decíamos que a la serie le faltaba una chispa de erotismo?. Pues hoy la tenemos, pero que nadie se asuste que en lugar de encontrarnos con algo soez, es algo divertido; no es Pajares y Esteso pero casi, es puro manga.

Por otro lado no nos confundamos: hoy prima el humor pero tenemos un par de minutos como esos cuando nuestros protagonistas salen del domicilio de Omu que son especialmente conmovedores. No cuento nada mas con tal de no destripar nada.

Lo mejor de la entrega de hoy: que no puedo esperar a ver como se resuelve todo.

CAPITULO 8º: Un paso atrás.

La velada no será todo lo placentera que le gustaría a Fujimoto. Aki e Itsuka no paran de tirarse puyitas para intentar sacar algo de información respecto a que papel juegan en la vida del joven, mientras que éste no alcanza a tirar todos los balones fuera inmerso como está en un mar de dudas. Finalmente, tras ver como Aki coquetea con Sumida, Fujimoto se armará de valor y le preguntará que es lo que siente por él. Dejándole la respuesta en el aire finalmente la besará. Sin embargo la jugada le saldrá mal ya que ésta interpretará el movimiento como un juego a dos bandas. Ante las recriminaciones infundadas, éste huirá del lugar en busca de Itsuka; para su desgracia la joven había servido de testigo invisible del beso de la pareja…

Uno termina riéndose con el capítulo de hoy porque bien pensado solo podría echarse a llorar. Y es que éste Fujimoto parece condenado al desastre. Sabemos que no porque sino no habría serie, pero es que peor no le pueden salir las cosas. Por otro lado es previsible viendo que quedan todavía unos cuantos capítulos pero no por ello resulta menos divertido. Y es que ya que sabe como el ser humano disfruta con las desgracias ajenas.

Por lo demás, ya que el episodio de hoy se brinda a pocos comentarios, agradecer que los secundarios tipo Sumida o Omu ganen algo de peso dispersando la atención de los protagonistas principales. Era necesario.

Y para acabar, muy buena la escena final. Previsible igualmente ya que segundos antes había escenificado yo un tiro a la cabeza, pero divertida que es lo que importa.

CAPITULO 9º: Transición hacia la nada.

Fujimoto recibirá una llamada telefónica de Omu anunciándole que va a casarse con Aki por lo que debe de dejar de llamarla y enviarle mensajes. Ello le herirá el amor propio sacándolo de su estado de depresión y auto-compadecimiento en el que se encontraba. De nuevo espoleado por Naoko saldrá de su apartamento hiendo en busca de Aki. Ésta lo recibirá con cajas destempladas pero finalmente terminarán abriéndose el corazón hasta terminar juntos en la cama. Una llamada de Sumida preguntando por Omu interrumpirá a la pareja. El dibujante, que los estaba espiado desde la calle, se refugiará en un cibercafé para lamer sus heridas sentimentales. La casualidad provocará que la pareja termine encontrándolo, animándole a acabar el trabajo que tenía pendiente poniéndose hasta el mismo Fujimoto al servicio del mangaka. En el ínterin, Aki terminará dándose cuenta de que por quién siente algo es por Fujimoto. ¿Será definitivo?.

Como he querido reflejar con el titular, la verdad es que éste episodio me ha parecido uno de los mas flojos. Ya no solo es la falta de contenido, es el enquistamiento de la historia representada por unos personajes que de momento parecen haberse igualmente anquilosado, y no lo digo solo en relación al arranque del mismo sino por ejemplo a la ambigüedad de una Aki que comienza a ser cargante.

Y poco mas que contar dada, como he dicho, la… me sabe mal decirlo, mediocridad de la entrega de hoy. Lo único, lo histriónico que resulta Omu y lo confuso – no sé si es bueno o malo – de ese inicio. ¿Realidad o ficción?.

CAPITULO 10º: ¿Quién dijo comedia?.

Los problemas de espalda obligarán a Fujimoto a regresar junto a sus padres para que lo cuiden mientras está convaleciente. En Tokio se quedará Aki que aunque asistiendo a Omu, promete esperar al joven en su regreso. A pesar del amor entregado de ésta, Fujimoto no puede quitarse de la cabeza a Natsuki tras haber visto una foto suya en una revista. Su obsesión llegará a tal extremo que incluso se atreverá a llamarla. Para su desgracia comprobará que ésta, lógicamente, está enamorada de otro hombre. Decepcionado, se volverá al pueblo. Una vez recuperado, un suceso recogido en el noticiario le asaltará: una antigua compañera de clase ha sido encontrada muerta. Acudirá a su entierro y allí no solo se enterará de que ésta, por la que sentía algo en el pasado, era una chica fácil con la que se lo montaban todos sus compañeros, especialmente Shimada, si no que además éste, cuando acuda al sepelio, le confesará que está a punto de divorciarse de su mujer. Cuando Fujimoto la llame ésta le descubrirá que Shimada está saliendo con Natsuki.

Tras un episodio “valle” como el anterior, hoy nos encontramos con uno “cumbre” ya que tanto por densidad como por notoriedad, la entrega de hoy es de las mas importantes que hemos visto.

Desde aparentes consolidaciones de relaciones como la del protagonista con Aki hasta las dudas surgidas en el propio Fujimoto, sin olvidar su ruptura con el que hasta el momento era su mejor amigo; tres pasajes claves que pueden ser determinantes y en mucho, en lo que todavía está por venir .

Sin embargo, bajo mi punto de vista, no entiendo esa obsesión por enredar las cosas. Aki parece que quiere a nuestro héroe y no obstante, éste no está nada centrado. Podemos achacar sus dudas a una lógica reacción ante la que fue su primer y verdadero amor pero, tanto quejarse de no tener una relación y luego puedes tirarlo todo por la borda por un ataque de… ¿nostalgia?.

Por otro lado el guión parece querer centrarlo todo en tener una relación sexual, como si consumando el acto se sellase un pacto irrompible al estilo de lo que ocurría en la época medieval, sin embargo me resulta poco creíble ya que de ser así echarían a perder todo ese sensible bagaje que a lo largo de la historia se ha construido, volviéndolo todo muy superficial.

Para terminar, destacar un par de aspectos: uno, que dada la importancia de la música no les ha importado en ésta ocasión meter incluso casi un número de puro karaoke; y dos, esos detalles de puesta en escena como ese techo que parece asfixiar al protagonista que resultan mas que atractivos, significativos. Otro de esos detalles que ahondan en lo que decía líneas arriba que no cuadran con esa frivolidad mostrada con el hecho de consumar una relación. Amén.

CAPITULO 11º: Bola Extra.

Shimada recordará como volvió a coincidir con Natsuki y cómo él fue el que intercedió por Fujimoto ante ésta. Sin embargo, tal y como reza esa popular frase hecha, la cabra siempre tira para el monte, por lo que terminará sucumbiendo a los encantos de ésta a pesar de sus iniciales buenas intenciones. A causa de ello, le remorderá la conciencia por lo que se citará con el que hasta hace bien poco era su mejor amigo para pedirle perdón. Cuando éste no quiera aceptar sus disculpas, Shimada le dirá a las claras lo que en realidad sucede con el joven: que debe madurar y aceptar las cosas como son, que no se puede vivir de amores platónicos si no te responden. En medio de una disputa algo mas que verbal, Fujimoto por fin se dará cuenta de su realidad y de que Aki lo está esperando. ¿Será demasiado tarde?.

Tengo que decirlo o reviento: que pedazo de mierda de capítulo nos han dejado para casi el final. Indigno. Para empezar, el protagonismo pasa a Shimada dando la sensación de que sus guionistas lo que han querido hacer es una especie de redención del personaje. Pero si esto es así, ¿a qué santo hacerlo caer en la tentación al final?. De todas formas, los algo mas de veinte minutos que nos muestran la relación entre éste y Natsuki son poco menos que aburridos. Recapitulando; uno tiene la sensación de que ésta entrega es la típica de relleno necesaria para que la serie llegase a los diez capítulos.

Yo casi recomendaría que se viesen únicamente los diez minutos finales; ahí es donde se resuelve la relación entre los dos amigos, donde sale a relucir la verdad, esa verdad que yo he defendido y no he dejado de proclamar respecto a la postura del protagonista y, finalmente, la entrada en razón de éste.

La cuestión es que espero que los guionistas no hayan querido ser originales fastidiando un final que quizás todos desearíamos. Y es que si me vine a una producción japonesa huyendo de esos finales erráticos surkoreanos, espero no encontrarme con el mismo error. De momento los indicios, con éste episodio tan… mediocre, no son nada halagüeños.

CAPITULO 12º: Fin.

Como Shimada debe tratar el tema de su divorcio, le pedirá a Fujimoto que Natsuki se quede unos días en su casa. Éste se negará pero no tendrá otro remedio. Sus padres la acogerán como la hija que nunca tuvieron y como una familia, pasarán nada mas y nada menos que cinco días juntos. A pesar de la mezcla de sensaciones, feliz por estar junto a Natsuki pero frustrado por la naturaleza variable y caprichosa de ésta, Fujimoto terminará por ser consciente de su situación decidiendo volver a Tokio en busca de Aki. Justo cuando éste se está despidiendo de Natsuki recibirá una llamada de Aki pidiéndole romper. El mundo de Fujimoto se derrumbará en ese momento.

Poco voy a decir que no diga en las conclusiones, solo que para ésta entrega se recupera un poco el tono cómico con el que desengrasar la tensión que supone un episodio final donde debe – deberían – zanjarse todos los asuntos.

Eso sí, a pesar del par de buenos gags también se recupera ese tono de mal gusto que parecía que habíamos olvidado. Y es que esa escena donde nuestro héroe se prepara para masturbarse… pues eso.

CONCLUSIONES:

La serie responde en parte a esos reconocimientos con los que fue premiada pero digo “en parte” porque bajo mi punto de vista, tiene tres grandes rémoras.

La primera, que le sobra bastante metraje. Para contar la historia bastaban seis capítulos. Ya no solo es que la penúltima entrega resulta totalmente innecesaria, son las varias subtramas que a la postre no sirven para nada.

Y esto nos lleva a mi segunda, opinión personal lo resalto, recriminación. Y es que uno termina con la sensación de que nos han estado tomando el pelo. Decía en la introducción de la serie que estaba harto de las series surkoreanas y sus finales insatisfactorios, pues aquí no solo el desenlace no es de mi gusto sino que encima, reduce toda la serie a la nada. Sí, alguno diréis que se ajusta a la realidad y bla, bla, bla, pero no es lo que uno espera tras 10 capítulos.

Y éste mal sabor de boca viene reforzado con la sensación de que la serie ha ido de mas a menos. Empezó con gracia, con energía y con un objetivo claro, y sin embargo ha ido perdiéndose a merced de los tumbos de sus protagonistas.

Y es que el tercer obstáculo que puede encontrar el espectador es la variabilidad -¿volatilidad? – de todos y cada uno de los personajes. El prota, cuando tiene a Aki pierde la cabeza por Natsuki. Ésta es un “espíritu libre” que vive la vida a su modo. Por su parte, la buena de Aki, siempre parece estar en busca del hombre de su vida. Itsuka, sencillamente no sabe lo que quiere mas que ser fotógrafa, y por último, Shimada, que le vuelven loco las faldas. Los únicos personajes firmes son los dos secundarios, Omu y Sumida, curiosamente, quizás los mas divertidos.

Y ya que entramos en éste campo lamentar que “Moteki” ofrezca pocas razones para hacer reír. Como decía mas arriba, va de mas a menos pero de ninguna manera nos vamos a encontrar con una comedia formal. En todo caso, esto mas que un defecto es una puntualización.

Para acabar e ir eliminando esa mala imagen que igual – seguro – estoy esbozando, añadir que lo mejor de la serie lo encontramos tanto paradójicamente en sus interpretes que se sobreponen a esos erráticos roles que decía, como en la banda sonora del film; de las mejores que me he encontrado en el continente. Y no solo es cuestión de gustos, es que gracias a la variedad, puede encontrar todo tipo de audiencias.

Resumiendo, “Moteki” era una serie que venia precedida de muy buenas referencias y no es que me haya decepcionado – en primera persona – es que me he encontrado con una cosa diferente. “Moteki” es un melodrama con chispazos de genialidad pero no consigue encender la llama preso de una conciencia excesivamente realista contrapuesto a unos personajes paradójicamente irreales.

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MOTEKI (I) – Japón – 2010 – Jdrama – (Ep. 1 al 6) de 12

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Tras encadenar un buen número de series surkoreanas y acabar un tanto harto, por no decir también frustrado, por algunos desenlaces insatisfactorios, principal recriminación que le hago a su industria y que para mi demuestra el miedo de su pueblo a ser feliz, decidí cambiar el rumbo y acudir a la numerosa producción de sus vecinos japoneses, producción que tenía un tanto abandonada.

Mi primera elección fue “Moteki”, una serie que venía precedida no solo por el reconocimiento que le aportaban un puñado de premios sino por esas garantías que conlleva que la misma esté basada en un medio escrito, en éste caso un popular manga de Kubo Mitsuro.

Pero sin mas preámbulos vayamos con ella.

CAPITULO 1º: A ralentí.

Fujimoto Yukiyo es un joven de 29 años con una vida que hasta él mismo considera penosa; sin un trabajo fijo, dando saltos entre contratos laborales en diferentes puestos y empresas, y sin pareja. Un día de repente comenzará a recibir llamadas de antiguas amistades femeninas asumiendo que su “Moteki”, momento de popularidad que toda persona tiene una vez en la vida, le ha llegado. A la primera que atenderá será a Doi Aki, una antigua compañera de trabajo con la que tuvo una mala experiencia un año antes. Y es que tras quedar con ella para ir a un concierto y creer que entre ellos había química, Fujimoto huyó del lugar, víctima de un complejo de inferioridad, al ver a ésta con su anterior pareja. Ahora volverán a verse interesándose la joven por su situación sentimental. Cuando finalmente Fujimoto parezca decidido a, ésta vez, no dejarla marchar, la suerte jugará en su contra…

Nos encontramos frente a un capítulo de lo mas típico ya que no solo es el vivo ejemplo de lo que representa un primer episodio sino también lo que conlleva una adaptación de un manga a imagen real.

Porque para empezar nos encontramos con un ritmo un tanto dubitativo entre presentaciones y circunstancias que buscan poner en situación precipitadamente precisamente a causa de lo primero. Y sobre lo segundo, que los personajes claramente evidencian su origen presentándose poco… humanos. Y no es porque buscando la comicidad resulten exagerados sino porque contrariamente, les falta chispa. Y es que solo en un par de ocasiones “Moteki” te hará reír. Es demasiado pronto para decir que no es tan cómica como uno esperaba, pero de momento el efecto resulta inferior a lo que apuntaban las expectativas.

Por otro lado buscando bajo la superficie nos encontramos con detalles que por una parte demuestran que no estamos ante una serie mas y por otra, que todavía quedan detalles por pulir.

Sobre lo primero, si bien coincidimos todos en que ésta es una serie orientada mas hacia el público masculino, es interesante ver como en un par de ocasiones se nos muestra también el punto de vista femenino, aunque la última de ellas sea mas para ofrecer un matiz inesperado que para profundizar en los personajes que como decía mas arriba, resultan un poco fríos.

Sobre lo segundo, mas criticable, decir que si bien la serie no quiere parecer frívola ofreciendo un erotismo barato, nos sorprende con una escena de hasta cierto punto mal gusto cuando el prota viaja al pasado para “verse” frente a una pantalla bajándose los pantalones para… En fin.

Lo mejor, la salida al exterior en ese concierto y la variopinta música que compone la banda sonora.

CAPITULO 2º: Un quiero pero no puedo.

Fujimoto acudirá al encuentro de Itsuka tras recibir una llamada de ésta. En el pasado fueron muy amigos, hasta diríamos que íntimos sino fuese porque su relación se basaba mas en sus aficiones comunes que en la clásica sentimental entre un hombre y una mujer. Y es que entre ellos no existía atracción física y su condición de… vírgenes les servía únicamente de excusa para figurativamente lamerse respectivamente sus heridas sentimentales. Pues bien, Itsuka le pedirá a Fujimoto que la acompañe hasta Chiba para visitar los escenarios que sirvieron de fondo a la serie “Uchiage Hanabi”. Allí tras pasar el día juntos terminarán perdiendo el tren que debía llevarles de regreso a Tokio teniéndose que quedar a pasar la noche juntos en un Onsen. Pronto saltará la chispa entre ellos pero como siempre a Fujimoto no le acompañará la suerte.

El episodio de hoy resultará especialmente atractivo para todos aquellos que nos vemos en cierta forma reflejados en los protagonistas. Y es que sin llegarme a considerar un “Otaku”, sí que por ejemplo al igual que estos he visitado, por poner un par de ejemplos, la cafetería de “The 1st shop of coffee prince” en Seúl y el hanok-palacio de “Jewel in the palace” en Suwon.

Y ya no es tanto esos guiños hacia el espectador sino la utilización de otros mangas con hasta ciertos puntos en común con el argumento de ésta – “Densha Otoko” – para reconocerse tanto como deudor de éstos como cronista de hasta un cierto problema existente en la propia sociedad japonesa.

En lo mas superficial, “Moteki” sigue sin espabilar en lo que a humor se refiere; tiene un par de escenas muy brillantes – la erección del prota es de notable – pero se echa de menos mas momentos cómicos. Quizás, al igual que en ésta entrega se mitiga esa falta de erotismo implícito que señalábamos en el anterior capítulo regalándonos unos “pechitos” por parte de la prota, se aumentará el tono humorístico en lo que aún está por llegar.

CAPITULO 3º: Llegó la primavera.

Volviendo a su casa en autobús, Fujimoto verá por casualidad en un restaurante a Natsuki, una chica que conoció tres años atrás cuando el propio joven era otro hombre. Con mas de 30 kilos encima éste se encontraba encerrado en sí mismo, infeliz y casi al borde del suicidio. De hecho, conoció a Natsuki cuando en una de sus habituales locuras, la atropelló. Viendo como a la joven no le importaba su aspecto y simpatizaba con él, se prometió cambiar de vida para conseguir que ésta cambiase a su vez de opinión respecto a no comprometerse con nadie. Tras unos meses de duro trabajo terminará su transformación. Un par de nuevas citas después, una de ellas de infausto resultado para su futuro, Natsuki terminará desvirgándolo, sin embargo ésta frivolidad es la que provocaría su distanciamiento. Ahora en pleno “Moteki”, Natsuki volverá a acordarse de él…

Por primera vez desde que he comenzado a ver la serie me he dado cuenta de que no estamos frente una producción mas como señalan sus premios y reconocimientos.

Porque por si por un lado la historia que explica la transformación del protagonista es vulgar y la hemos visto mil y una vez, en ésta ocasión la puesta en escena tiene la culpa de que nos sintamos mas conmovidos que en esas otras ocasiones.

Convocar a los “otros” Fujimotos temporales, el encanto de la protagonista y la ingenuidad del presunto héroe, son los ingredientes de un cocktail que sin ser refrescante tiene todo el sabor que se buscaba. Si a esto le unimos una segunda parte donde se es consecuente con los sentimientos del protagonista, situación que no vemos habitualmente dicho sea de paso en las series surkoreanas, y además, rompe convencionalismos, tenemos ante nosotros un episodio estrella.

¿O es que no sorprende que Fujimoto se sienta decepcionado ante el “regalo” de Natsuki?. En un film norteamericano se tendría otro punto de vista pero me encanta ese toque romántico, que no edulcorado, que se le ha dado aquí… bueno vale, en el manga. Aunque a decir verdad, hay que dar al Cesar lo que es del Cesar; ese número musical tan a los “500 días juntos” es imposible plasmarlo en dibujos y es toda una genialidad por mucho que sea una copia, guiño u homenaje.

CAPITULO 4º: Sorpreeeeeesaaaaa.

Finalmente Fujimoto acudirá al encuentro de Natsuki. Allí ésta se interesará por él pero éste, mezcla de incredulidad y enfado, le preguntará porque ahora actúa así cuando fue ella quien le rechazó. Un flashback al pasado nos relatará lo sucedido meses en su última cita juntos cuando tras emborracharse la joven y trasladarse al apartamento de Fujimoto, éste decidió no aprovecharse de una accesiblemente voluntariosa Natsuki. De vuelta al presente el joven, harto de servir de títere, explotará dando como resultado una reacción que no esperaba.

Aún estoy flipando con éste capítulo. Yo no sé si soy yo el que no comprendí el final de la anterior entrega, los subtítulos que hayan enredado la situación o que simplemente los guionistas son hábiles en hacer creer lo que no era; la cuestión es que hemos pasado de entender un desengaño a ser testigos de un rechazo. Cómo han cambiado las cosas, aunque claro si como en éste caso es para desembocar en éste final… !!! vivan los giros argumentales ¡¡¡.
La lástima es que viendo que aún nos quedan ocho entregas e incluso importantes personajes por aparecer, la cosa no se quedará ahí. Y es que a pesar de lo maquiavélico del carácter de ésta Natsuki, hay que ver lo guapa y encantadora que es. No me extraña que estuviese enamorado el protagonista.

Por otra parte, ya he terminado por desengañarme. Decían que “Moteki” era una divertida comedia y en realidad es un melodrama. Pero bueno, encuadrándolo en éste género me parece todo un acierto. Que no os engañen.

CAPITULO 5º: A contracorriente.

La velada con Natsuki no terminará como Fujimoto esperaba. Deprimido volverá a su apartamento recibiendo una llamada de sus padres urgiéndole a volver ya que su progenitor está algo pachucho al haberse caído por las escaleras. Una vez allí y eliminada la alarma tras comprobar que es un simple susto, Fujimoto recibirá una llamada de una antigua compañera de clase. Creyendo que se debe al “Moteki” acudirá a su encuentro para toparse con una madre de familia nada atractiva; sin embargo en el lugar coincidirá con Hayashida Naoko, otra compañera de instituto a la que todos tenían manía por ser rebelde y a la que incluso tachaban como delincuente. Tras emborracharse ambos pasarán la velada juntos terminando Fujimoto por confesarle todo lo ocurrido en los últimos días con las tres chicas. Naoko le infundirá valor animándolo a que no se deje amedrentar poniéndose ella misma como ejemplo de firmeza al presentarse como madre soltera.

Dos son los puntos a destacar en éste capítulo. El primero, que como en la anterior entrega, uno ya no puede fiarse de los finales de cada capítulo. Lo que parecía felicidad se ha transformado en frustración, y esto a donde nos lleva es que “Moteki” no peca de previsibilidad.

Y el segundo, que aunque no se pueda decir que estemos ante un episodio cómico, sí que al menos nos encontraremos con unas cuantas escenas que evidencian el origen de la obra como manga. La reacción del protagonista en su casa cuando recibe la llamada, sus recreaciones imaginarias o ese salto del árbol de Naoko, no pueden negar de donde provienen.

El problema, volviendo al principio, es que a pesar de esa nula previsibilidad de la que hablábamos, habiendo visto ya a las cuatro protagonistas femeninas, no dudo con quién se quedará al final Fujimoto. Y es que ya veréis como termina aflorando la habitual moralina del país…

CAPITULO 6º: A flor de piel.

De regreso a Tokyo, Fujimoto querrá coger al toro de la vida por los cuernos tal y como le dijo Naoko, sin embargo cuando Shimada le cuente que Itsuka le ha pedido que le organice su cumpleaños y que él debe acudir, regresarán todos sus miedos. Una vez en la fiesta ambos amigos acordarán olvidar todo lo acontecido en Chiba volviendo su relación a la normalidad. El problema vendrá cuando a la velada acuda Sumida, un viejo amigo de la joven. Pronto Fujimoto sospechará, a raíz del rechazo de Itsuka, que éste fue con el que se desvirgó, sensación refutada cuando ésta se derrumbe confesándole todo lo que ocurrió dos años atrás. Fujimoto, tal y como hizo Naoko días atrás con él, le infundirá el valor necesario para que ésta solucione de una vez por todas sus problemas sentimentales.

Bravo, si en los capítulos anteriores ya decía que la serie comenzaba a despuntar, lo de hoy es de sobresaliente. Hay que ver como en menos de treinta minutos han podido condensar algo tan complicado como la frustración por un mal de amores. Llamarme sensiblero pero a mi me ha conmovido ésta Itsuka.

En todo caso no se puede tachar a ésta serie como de mojigata ya que algunas de las cosas que cuenta son bastante duras. Sin ser mujer cualquiera se puede meter en la piel de la joven y comprender lo que sufrió, circunstancia que encima no necesita de mucho ya que juega la baza de los paralelismos con la situación del propio protagonista.

Aunque eso de protagonista… cada vez las mujeres de la serie le roban mas la atención de la audiencia.

Por último y en la línea de lo anterior, reafirmarme en la puntería que se ha tenido en la elección de los temas musicales. Hoy encima éste apartado gana protagonismo ya que sirve de instrumento de la propia historia. Por mi parte, adoro el “Polyrhythm” de las “Perfume”.

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