QUEEN OF REVERSALS (II) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 7 al 12) de 31

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BREVE RESUMEN DE LOS 6 PRIMEROS CAPÍTULOS:

Hwang Tae-Hee es la jefa del departamento de organización de una gran compañía. Toda su vida la ha dedicado a su trabajo y fruto de ello es su posición privilegiada. Un día comenzará a trabajar en su departamento Bong Jun-Su y pronto iniciará una relación con él al no querer pasar el resto de su vida sola. Quien no verá bien ésta decisión será su jefa y pronto comenzará a cogerle ojeriza; de tal modo que cuando Tae-Hee vuelva de su Luna de Miel, ésta habrá sido degradada sustituida en el cargo por Baek Yeo-Jin, antigua pareja de Jun-Su aunque éste se lo haya ocultado a su ya esposa. Tae-Hee no podrá aguantar la nueva situación y dimitirá de su cargo convirtiéndose en una mera ama de casa. Los años pasarán y Jun-Su tienen que ver como es humillado una y otra vez en el trabajo a causa del recuerdo de su mujer. Es tal su situación que cuando se haga una reestructuración de la plantilla en la empresa él será el primero en la lista de candidatos a despedir. Tampoco ayudará que el hijo del presidente de la empresa tuviese un desagradable encuentro con éste en los días que pasaron juntos en el servicio militar. De tal manera Jun-Su tendrá que aceptar el despido convirtiéndose en amo de casa cuando Tae-Hee vuelva a la empresa tras ganar un concurso anónimo.

7º CAPITULO: De riña en riña.

Al descubrir Tae-Hee a Jun-Su en el local de Tteokbokki casi parecerá que se avergüenza de su esposo. Pero éste no cejará en su empeño de sacar por sí solo a su familia adelante pidiéndole un préstamo a su cuñado. De vueltas en “Queens” todos los compañeros de Tae-Hee le harán saber la opinión que tienen de ella explicando la indiferencia sobre el encargo hecho por Yong-Shik, el cual a su vez tiene sus propios problemas con su familia. Finalmente la Directora Han moverá pieza ordenándole a Yeo-Jin que recupere a Jun-Su para así torpedear el ímpetu de Tae-Hee. Ignorante a estos movimientos, la antigua ejecutiva creerá ver el final de sus problemas cuando un antiguo conocido se preste a comprarle todo el material; sin embargo tras éste gesto se esconden unas intenciones poco honestas. Por “suerte” el destino llevará a Yong-Shink a rescatar a ésta aunque otra vez el objetivo sea engañoso.

Comienza a pesarme en contra las discusiones de la pareja protagonista; y es que resulta sorprendente que no llegue ni a cinco minutos el total de tiempo que ambos permanecen juntos en pantalla.

Por lo demás, se sigue en la línea de anteriores episodios de avanzar lentamente desarrollando argumentos que solo ayudan, de momento, a profundizar mas en las diferentes relaciones que en los propios personajes provocando que la serie se distancie del espectador.

El ejemplo mas claro lo tenemos en ese final poco entendible en el que si bien por un lado Yong-Shik acude al rescate de Tae-Hee, luego la humilla tomándola por una simple fulana. A ver, si le ayuda era porque oía la conversación de estos, ¿no?. Pues entonces, si oía lo que decían, ¿por qué luego hace una libre interpretación de estas palabras cuando no hay lugar a la confusión?. Vale, es un recurso para provocar ese desenlace dramático pero bajo mi punto de vista, resulta demasiado forzado.

Para acabar, dos detalles. Uno el cameo de Kim Seung-Wu como celador. Recordar que éste actor no solo fue compañero de Jung Jun-Ho en “Iris” sino que es en realidad el esposo de Kim Nam-Ju, nuestra heroína.

Y dos y mas personal continuando lo dicho en la introducción de la serie con lo cercano que era Jung-Jun-Ho, añadir que tras atreverme a subir a su perfil de Facebook la noticia de su pronta paternidad y felicitarlo, éste en persona me lo agradeció. Friki que es uno.

8º CAPITULO: De la tragedia al humor en segundos.

Tras experimentar en sus carnes el orgullo de una mujer dolida, Yong-Shik reflexionará sobre ésta situación lo que servirá para que, al día siguiente tras arengar a su equipo, echen una mano a Tae-Hee para vender la mercancía que él mismo les había adjudicado. Sin embargo la jugada les saldrá mal a todos: no se les ocurrirá otra cosa que vender los artículos en la puerta de la compañía provocando el enfado de la Directora Han. Yong-Shik saldrá al rescate de su equipo comprando todo el material; a cambio les pedirá que se esfuercen ya que quiere competir con el departamento “oficial” de planificación preparando el lanzamiento de un nuevo producto adelgazante. Mientras en casa Jun-Su sigue recibiendo las reprimendas de su mujer: le recriminará haberle pedido dinero a su cuñado mas que nada porque ello le avergüenza. Por si fuera poco Yeo-Jin, siguiendo el insistente interés de la Directora Han volverá a encontrarse con éste. El destino llevará a que la madre de ésta fallezca justo cuando ambos están juntos; Jun-Su le ayudará en los trámites del funeral llevándole tanto tiempo que ni se dará cuenta de que las horas pasarán presentándose hasta el tanatorio los propios compañeros de Yeo-Jin y Tae-Hee con ellos.

Los guionistas siguen empeñados en señalarnos un cruce de parejas. Solo hay que ver otra vez el tiempo que coinciden juntos nuestro matrimonio protagonista en pantalla: si en el anterior episodio lo tasaba en cinco minutos en ésta entrega creo que no llega ni a los tres. Esto provoca además de una previsibilidad algo aburrida una pérdida de interés ya que la situación tenderá a eternizarse, dada la larga duración de la serie, hasta que se acerquen los capítulos finales donde se revertirá el asunto hasta presumiblemente el final feliz. O eso creo; que me equivoque sería un punto positivo para la serie.

Por lo demás, nos congratulamos por un lado de que el capítulo sea consecuente con su planteamiento contestándonos a las dudas que planteaba en lo relativo a su anterior desenlace por boca del secretario de Yong-Shik, por cierto, uno de los mejores personajes de la serie y por el otro, el control del “tempo” del episodio. Cuando peor se pone la cosa, mas trágica y… aburrida está, se sacan de la manga un truquito cómico para hacernos hasta llorar de la risa. Y aquí es donde vuelve a florecer el mejor Jung Hun-Jo.

Para acabar, dos claves antagónicas; una dramática como es ese recurso que compara los seis meses de trabajo con los seis de vida que le restan al Gerente Mok y dos, la cómica con esa otra gran escena de humor representada por la conversación entre las dos hermanas cuando intentan desvelarse que sus “respectivos” les están poniendo los cuernos.

9º CAPITULO: Nos vamos de excursión.

Aclarado el “malentendido” Jun-Su tendrá que aceptar la oferta de Yeo-Jin y la Directora Han. Ésta última le explicará que su objetivo cuando regrese al “servicio activo” será el de boicotear al equipo de Yong-Shik donde se encuentra su mujer. Su primera misión será la de espiar a su esposa cuando ésta prepare la presentación del nuevo proyecto de adelgazamiento para así que no les ganen la mano. Con dudas éste inocentemente aceptará consiguiendo el planning realizado por Tae-Hee. Antes de la presentación tanto un equipo como el otro deberán pasar un fin de semana de convivencia organizado por la empresa; allí Jun-Su se enterará de que Yeo-Jin y la Directora Han han copiado casi por completo el planteamiento de su mujer sintiéndose engañado. Yeo-Jin apelará a la lástima para que éste no se sienta tan mal pero en un arrebato lo pillará con las defensas bajadas con infaustas consecuencias…

Nada parece indicar en lo que a relaciones se refiere que la serie vaya a coger otro rumbo; las parejas siguen cruzando sus caminos y en ésta entrega la “cosa” va mas allá entrando en terrenos bajo mi punto de vista peligrosos. Y es que, ! qué manía tienen los guionistas surkoreanos de enredar las cosas mas allá de lo necesario ¡.

Por otro lado aunque el personaje de Jun-Su gane protagonismo en éste capítulo no me gusta nada el enfoque que se le está dando: de impotente desgraciado dominado por su mujer a casi ya villano del folletón. Por el contrario, Gu Yong-Shik está corriendo el camino opuesto apareciendo cada vez mas como el “Príncipe Azul”. Vale que Park Shi-Hu es un ídolo de jovencitas y lo que se quiera pero por trayectoria y por popularidad a escala general como demostré cuando expuse esas encuestas, Jung Jun-Ho no debería ser menospreciado. Al menos tengo que concederle que el enfoque del personaje de Yong-Shik me agrada.

Por último, aplaudir a los responsables de la serie que se haya querido “refrescar” un tanto el ambiente regalándonos esa excursión de los equipos a las montañas. Se oxigena la atmósfera cargada y se incentiva la entrada de algún que otro gag cómico, enredada como estaba la entrega de hoy en menesteres mas o menos dramáticos.

10º CAPITULO: Nubes de tormenta.

Y por fin llegará el momento de presentar las propuestas. El equipo dirigido por Hwang Tae-Hee descubrirá para su sorpresa que la exposición de Jun-Su es calcada a la suya por lo que tendrán que desgraciadamente declinar la presentación. Tras el incidente pronto surgirán las sospechas en el equipo de ésta intentando saber quién ha podido filtrar el informe. Sospechando del Gerente Mok, Tae-Hee se enterará de su cruel enfermedad prometiendo guardar el secreto. De camino a casa un arrepentido Jun-Su le confesará la verdad. Al día siguiente, nuestra heroína asumirá toda la culpa ante sus compañeros pero la sorpresa llegará cuando tras reunirse los responsables de ambos equipos bajo petición de la Directora Han, Jun-Su vuelva a confesar su error, obviando a la propia Directora y a Yeo-Jin, viéndose obligada la primera a tener que convocar una nueva “competición” entre ambos equipos.

De mal en peor; no solo el episodio adquiere tintes dramáticos para Jun-Su sino que un porcentaje apreciable del mismo posee una carga dramática que nos dejará tocados casi toda la hora. Y es que la “revelación” de la enfermedad mortal del Gerente Mok por parte de Tae-Hee no puede ser mas lacrimógena. El truco es fácil lo admito pero hay que tener el corazón muy blindado para que no termines conmoviéndote.

Quizás por esa razón la entrega de hoy pasa tan de puntillas ante el espectador y eso que contiene escenas importantes como esa primera – tampoco sé si habrán mas – pelea entre los dos machitos de la serie o la confesión de Jun-Su delante de sus superiores rompiendo una promesa hecha a la Directora Han.

Y puestos a criticar con relativa dureza, añadir ese final un tanto gratuito ya que aunque nos lo pintan otra vez con clara intención para agraviar al pobre Jun-Su, de pasarme a mi o a mi señora esposa en la vida real, comprendería que por mucho que el individuo dijese conocerla a ella, a mi o al/a la presunta pareja, todo se debería a un mal entendido. No solo es cuestión de confianza sino de sentido común.

Para acabar y mas como detalles personales; hoy por primera vez hemos oído el tema que Tim canta para la Banda Sonora. Resulta curioso, dos de los cantantes que mas me gustan de Korea como el propio Tim y Kim Gun-Mo – si no los que mas junto a Kim Tae-Wu y Song Ho-Young – participan en la misma. ¿Por qué será?. El segundo apunte hace mención a que justo cuando escribo esto hace unas horas que el bueno de Jung Jun-Ho contrajo matrimonio. ¡¡¡ Felicidades ¡¡¡.

11º CAPITULO: Concepción negada desde el comienzo.

A pesar de aparentar firmeza ante la mujer que afirma que Jun-Su va a casarse con Yeo-Jin, la duda hará mella en Tae-Hee. Cuando su marido retorne ésta le hará todo tipo de reproches a pesar de que éste propugna su inocencia. No satisfecha irá en busca de Yeo-Jin y aunque ésta le cuenta la verdad de lo ocurrido no le negará que siente algo por su esposo. Ofendida la abofeteará y hundida en su orgullo, descompuesta, se arrastrará hasta su hogar; menos mal que Yong-Shik abogará por ella. Al día siguiente los dos equipos siguen con su plan de presentar el nuevo producto a comercializar. Con miedo a caer en los mismos errores el joven heredero cambiará los roles de dirección de su equipo robándole en apariencia protagonismo a Tae-Hee. Mientras la directora Han finalmente se enterará de la relación que unía en el pasado a Jun-Su y Yeo-Jin haciendo uso de ésta información para ir minando la confianza de Tae-Hee. Sin embargo será la providencia la que fuerce la sorpresa.

El episodio de hoy presenta dos partes bien diferenciadas, una dramática con ningún acierto y otra mas ligera pero quizás por ello, casi intrascendente.

La primera media hora sufre de lo que yo llamo “el síndrome del ama de casa”. Lamentablemente la perspectiva femenina – que no feminista – obnubila a los guionistas y no se dan cuenta que pierden tanto el rumbo como el sentido común en pos de la audiencia.

A ver… ¿cómo puede una mujer desconfiar de su marido, arremeter con guantazo incluido a su “rival” y luego desmoronarse como aquí lo hace?. Está claro que es para dar lástima pero no me lo creo. Y lo peor es la postura partidista a la que se acoge el argumento. Encima de que su esposa duda de él, el pobre marido tiene que ir con las orejas gachas. ¡¡¡¡ Por favor ¡¡¡¡. Encima de cornudo, apaleado. Cualquiera, sea mujer u hombre, que haya “padecido” las dudas sentimentales de su pareja siendo inocente sabe que sus reacciones son opuestas a las que ofrece la serie. ¡¡¡ Ya está bien ¡¡¡. Por muy protagonista que sea, ésta Tae-Hee es una déspota. Y luego se queja. En fin, aún no se me ha ido el cabreo…

Por lo que respecta a la segunda parte, resulta asombroso pero sus cerca de treinta minutos solo parecen estar destinados a allanar el terreno para ese final que, visto lo visto, era de esperar. Sí hay unas pequeñas dosis de humor pero totalmente insuficientes para tanto elevar el nivel del capítulo como para que surja la carcajada.

Recapitulando, un suspenso rotundo. No solo una de las peores entregas de lo que llevamos de serie sino quizás de todas las que llevo viendo en el ámbito asiático. Lo lamento pero así lo siento.

12º CAPITULO: La gota que colma el vaso.

Tras el fatal encuentro de la fotografía que descubre a Tae-Hee la relación pasada de Jun-Su con Yeo-Jin, ésta decidirá que su matrimonio se ha acabado poniendo de patitas en la calle a su marido. Con dos cojones. Y eso sin haberle puesto los cuernos o peor, haberlo ni siquiera pensado o deseado. Pero la vida parece que sigue para la protagonista y mientras el pobre Jun-Su tiene que ver como es humillado una y otra vez, Tae-Hee sigue con su trabajo diario en el equipo de planificación especial. El último sobresalto vendrá de parte de la Directora Han cuando encuentre al Gerente Mok durmiendo en la sala de guardias. Yong-Shik saldrá al rescate de éste pero pronto se arrepentirá ya que intentando protegerlo le ofrecerá su casa. Por último y tras sufrir una arremetida de Tae-Hee tras descubrir al sonsacar a Jun-Su que fue la culpable del robo del informe, la Directora Han urdirá un nuevo plan para hundirla en su desgracia.

¿Estamos locos o qué?. Finalmente los guionistas de la serie han perdido la cabeza. A lo dicho en el anterior episodio debemos sumar un puñado de necedades a cada cual mas alarmante. ¿Tirar a tu marido a la calle por haberte ocultado una cuestión teniendo motivos como tenía para esconderlo?. ¿Qué pasa que no se puede tener una o varias novias hasta encontrar a tu media naranja?. Y luego, cuando le sonsaca quién le obligó a hacer lo que hizo y lo mete en un “embolao”, ¿ahí no hay egoísmo?. Yo, yo, yo y yo… no veíais el corte de manga que le he hecho a la protagonista cuando llega ese final que me callo.

Y lo peor ya no es la pérdida absoluta de rumbo, es la previsibilidad del propio argumento. Pase lo que pase ya sabemos que por un lado a Jun-Su le van a arrear como por otro que Yong-Shik va a acudir al rescate. Penoso.

Es mas de no ser por esos minutos de comedia ligera cuando el bueno del heredero acepta llevar a su casa al Gerente Mok, el capítulo sería una completa mier… ejem… completo desastre. Aunque claro, tan solo es mi opinión.

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QUEEN OF REVERSALS (I) – Korea del sur – 2010 – Kdrama – (Ep. 1 al 6) de 31

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Voy a ser sincero. El motivo que me ha llevado a ver ésta serie no son ni las credenciales de sus protagonistas, ni las de sus responsables, ni su repercusión frente a la audiencia ni tampoco los premios recogidos a final del año.

La causa que me ha llevado a ver ésta producción es tan friki como personal, mi simpatía por su protagonista Jung Jun-Ho. Y es que éste popular “Ahjussi” no deja de ser a día de hoy no solo mi actor surkoreano favorito sino el asiático en general, con permiso claro de Chowie.

Ahora no voy a ponerme a enumerar las virtudes que le han hecho merecedor de éste “dudoso” honor pero sí que dejaré constancia de una que especialmente me sirve para introducir la reseña de ésta serie; y es que a pesar de su notoriedad – hace tan solo un par de años fue elegido por las mujeres del país como el cuarto mas deseado “Mejor marido” y el noveno “Actor Favorito” – es un tipo cercano. Por ejemplo puede parecer una tontería pero Jun-Ho tiene una página de Facebook con la que se comunica con sus fans, eso sí, no muy asiduamente y en un somero inglés (como el mío, jjejjejejejejej…). Pues bien habitual de la misma y ante la falta de constancia de la noticia me atreví a subir esa en la que el propio actor anunciaba su compromiso con una conocida presentadora televisiva del país. Jun-Ho sin hacer comentario alguno me alegro el día añadiendo uno de esos ya clásicos “Me gusta” tan reconocidos de ésta Red Social.

Pero al caso, ¿qué tiene que ver esto con la serie mas que destacar esa proximidad de la estrella?. Pues mas de lo que parece ya que el intérprete quizás no fue elegido al azar para éste papel mas que nada porque su pasado reciente se haya intrínsicamente relacionado con el tema sobre el que gira el serial: el matrimonio.

Y es que justo en ese mismo 2008 del que hablábamos antes Jun-Ho salió a la palestra para contrariamente anunciar la ruptura de compromiso con su prometida, con la que había mantenido una relación de mas de siete años. Ahora, dos años mas tarde no solo tiene como decía otra pareja sino que ya tiene hasta fecha de boda. ¿Precipitado?. Pues no seré yo quien lo juzgue aunque quien sí que tiene algo que decir al respecto es la propia serie.

Por si fuesen pocas las casualidades, justo un mes después de estrenar ésta veía la luz “Love, in between” una producción para la gran pantalla protagonizada por el propio Jun-Ho en el que interpretaba a un marido divido entre dos mujeres, su esposa y su amante. Curioso.

Dicho todo esto y antes de meternos en serio con la serie (¡¡¡), un dato bastante esclarecedor. El KDrama a pesar de la presencia de la estrella, de Kim Nam-Ju, Park Shi-Ju y Chae Jung-Ahn, comenzó mal de cara a la audiencia. A decir verdad, muy mal situándose lejos de los primeros puestos, incluso por debajo de los diez programas mas vistos del día. Sin embargo poco a poco fue ganando tanta popularidad sacando cabeza entre los cinco mas vistos que sus productores alargaron la misma de 24 a 30 episodios. Y no quedó la cosa ahí ya que a pesar de la dura competencia entre la juvenil “Dream High” y “Athena”, supuesta secuela del super-éxito “Iris” del que el propio Jun-Ho fue uno de sus protagonistas, “Queen of reversals” llegó a conquistar incluso el número uno.

Pero sin mas preámbulos vayamos con la serie en sí.

1º CAPÍTULO: Un Principio que parece un final.

Hwang Tae-Hee es la jefa del departamento de organización de una gran compañía. En el pasado sacrificó su vida personal con tal de lograr el status que ahora disfruta, sin embargo encuentra su vida un tanto triste. Agobiada por su madre sus ansias crecerán viendo la oportunidad perfecta para cumplir su sueño de encontrar marido cuando comience a trabajar en su oficina Bong Jun-Su, un maduro ejecutivo que nunca ha tenido suerte en su vida. Hijo de una familia pobre, su madre es una vieja “amiga” de la madre de Tae-Hee y cuando ambos tras entablar una relación decidan comunicarles a sus respectivas familias que van a casarse, ninguno recibirá la aprobación. No obstante el mayor problema con el que se encontrará Jun-Su es Baek Yeo-Jin, una de sus compañeras de trabajo que años atrás fue su pareja. Ésta se negará a verlo casado con su jefa, a la cual odia, intentando por todos los medios recuperarlo. El amor vencerá y la pareja se casará finalmente. Cuando regresen de su Luna de miel se encontrarán con una desagradable sorpresa: sintiéndose engañada Han Song-I, la Jefa de la Compañía, decidirá degradar a Tae-Hee situando a la ambiciosa Yeo-Jin en su puesto.

La boda del final de éste capítulo en otro serial sería el “happy end” de la propia serie sin embargo aquí parece que las cosas van al revés. Esperemos que ésta paradoja no signifique que termine igualmente sorprendiéndonos aunque para mal.

Por otra parte, el arranque de la serie por dubitativo que sea – se copia la fórmula de “El diablo viste de Prada” para exponer el difícil carácter de la protagonista – disfruta de un ritmo encomiable aunque tampoco sea digno de todo elogio ya que se necesita de esa velocidad para poner en situación a la pareja protagonista como matrimonio para lo que vendrá después.

Eso sí, no se si es por precipitación o por algo deliberado pero la cuestión es que hay una inexistencia alarmante de romanticismo por lo cual no parece muy creíble el matrimonio de estos. ¿Es ansiedad por parte de ella, interés por la de él o verdadero amor?.

Sea lo que sea, pronto lo sabremos. Menos dudas me plantea otro tema, aquí lo vamos a pasar seguro mal con las desgracias sentimentales de nuestros héroes. Al tiempo.

2º CAPÍTULO: De mal en peor.

El regreso de Tae-Hee de su Luna de Miel se convertirá en todo un infierno. Al shock de saber que la han degradado deberá unir las impertinencias de los que antes fueron sus subordinados; y claro está, la insolencia de Yeo-Jin y su despotismo haciéndole la vida imposible. Pronto decidirá apelar a la Directora Han Song-I pero ésta volverá a humillarla tras haberle dado esperanzas. Con todo ello a Tae-Hee comenzará a rondarle la idea de dimitir comunicándoselo a Bong Jun-Su pero éste preocupándose por el futuro provocará sin querer una discusión que acabará con la pareja distanciada. Al día siguiente ambos se reconciliarán siendo pillados por su jefa. Ésta se vengará a su modo encargándole a Tae-Hee la presentación de un producto pero al final la dejará al margen aprovechándose de su duro trabajo. Harta la recién casada presentará su dimisión.

Como buen segundo episodio, nótese la ironía, nos encontramos con todas esas “reglas” – destaco el entrecomillado – que suelen cumplirse en éste tipo de entregas. Por ejemplo aquellos detalles tan plásticos y hasta graciosos como eran las sobreimpresiones en pantallas desaparecen.

Algo parecido sucede con la carga humorística. Olvidadas ya las presentaciones – aunque todavía hay una importante y estoy seguro que nos depararán alguna que otra nueva – se comienza a desarrollar el argumento preponderando el drama al humor. Pero que se me entienda, drama que no tragedia. Eso sí y quizás sea precipitarse pero no me gusta que los protagonistas se conviertan en simples sacos de boxeo recibiendo todo tipo de golpes.

Salvan de momento la papeleta, la interpretación de Jung Jun-Ho, el rol de las madres de los protagonistas y como en toda serie surkoreana y casi asiática, los secundarios ejerciendo de aderezo cómico… bueno vale, de momento, simple aderezo y no para muchas alegrías que digamos precisamente.

Por último añadir que es tanta la información que se nos da que de momento no hay tiempo ni para esos “minutos musicales” a los que son tan aficionados los cineas… digo, “seriastas” del país.

3º CAPÍTULO: Pobrecito Bong Jun-Su.

Sorprendentemente Bong Jun-Su se tomará la dimisión de su mujer de una manera ejemplar, infundándole ánimos y compartiendo su decisión. Poco importará que Jun-Su tenga que irse al día siguiente a realizar prácticas de reserva del ejercito ya que la pareja está mas unida que nunca. Los años pasarán y nuestros protagonistas a pesar de haber concebido un retoño, la simpática So-Ra, no llevan una vida tan feliz como parecía. Jun-Su a pesar de sus esfuerzos y años en la empresa sigue siendo menospreciado a causa todavía de su mujer y en casa, ésta sin darse cuenta no deja de reprenderlo tachándolo casi como un inútil. Es tal el acoso por parte de Tae-Hee que incluso llegará a mentirle diciendo que le han ascendido. Mientras, el hijo del presidente de la compañía llegará a “Queens” y el destino provocará que éste coincidiese con Jun-Su en aquellas prácticas de la Reserva. El oficinista creerá que es un novato tomándole algo el pelo. Pero las cosas empeoran aún mas para éste cuando por un lado la bola de nieve de su mentira crezca, como por el otro en “Queens”se decida hacer una reestructuración destinada a despedir a los empleados mas prescindibles. Todo apuntará a que Jun-Su será uno de los elegidos.

Sorpresa. Y por triple motivo. Uno, por el ritmo; dos, porque el protagonismo se ha volcado sobre Jung Jun-Ho y tres porque a pesar de todas las penurias que le ocurren a éste, el humor no deja de estar presente. Esto era lo que buscaba.

Para empezar, el ritmo: tenso y concienzudo. La muestra mas clara la tenemos en ese paso de los años. Directo pero acertado; quizás demasiado brusco pero mejor así que acompañarlo con uno de esos videoclips tan habituales en las series surkoreanas. Al hilo de esto y aunque me repita, es tal el protagonismo que se le concede a los personajes y argumento, que de momento no hay sitio para esos “minutos musicales”.

Sobre lo segundo. Con éste título y promocionada como la “continuación” del anterior serial protagonizado por Kim Nam-Ju, parecía que el galán surkoreano se iba a quedar como un mero secundario. En la anterior entrega decía que el actor salvaba el episodio y con éste parece que me han dado la razón entregándole el grueso del capítulo. Es un actor todoterreno y lo hemos visto tanto en films de acción como ejerciendo de villano en duros dramas pero es en la comedia donde mejor sabe moverse. Un 10.

El tercer motivo va ligado directamente a esto ya que parece que el guión se aprovecha de sus cualidades para el género. En cualquier otro caso esto sería una tragedia pero aquí resulta divertido incluso para mi que me encuentro en una situación similar de despido inminente víctima de la crisis en la que nos encontramos.

Para acabar decir que hacía mucho tiempo que un episodio no me dejaba tan, aparte del buen sabor de boca, “colgado”; tanto que no puedo esperar a ver como acaba esto. Me voy a verlo y os cuento.

4º CAPÍTULO: A pesar de la carga trágica, genial.

Jun-Su bromeará con Gu Yong-Shik intentando confraternizar con éste para que recuerde el lado bueno de su convivencia en los días que coincidieron en el ejercito. Sin embargo éste tiene bien claras las ideas recordando lo mal que se lo hizo pasar. Mientras, en Queens seguirá el proceso de eliminación de los “elementos” a ser despedidos y con tal de mejorar su imagen Yong-Shik aceptará el consejo de su chofer, amigo y asistente de organizar una cena para todos los “escogidos”. Jun-Su volverá a probar fortuna pero le saldrá el tiro por la culata. Sorprendentemente a su rescate acudirá Tae-Hee pero la cosa irá de mal en peor: borracha la ahora ama de casa le soltará al joven heredero un discurso que aunque cargado de razón, hará palidecer a todos los asistentes. Al día siguiente su marido se disculpará llegando incluso a humillarse pero la decisión parece tomada.

Uffff… ya dije en el anterior episodio que no podía permanecer “neutral” respecto a la serie ya que me encuentro en una situación parecida al protagonista pero dejando de lado la objetividad que pueda mas o menos tener no puedo hacer otra cosa que aplaudir el capítulo de hoy.

La cuarta entrega de “Queen of Reversals” podría ser objeto de hasta estudio. Argumentalmente no es nada denso ya que basa su desarrollo en tres grandes secuencias sin embargo logra condensar tantas sensaciones que como decía hay que elogiar su capacidad para contagiar.

Por un lado nos va a hacer reír y mucho; Jung Jun-Ho sigue enchufado y en ésta ocasión se suma una Kim Nam-Ju mas desinhibida que nunca – y no solo por el alcohol que le toca beber – sacando a relucir sus dotes para la comedia. Los guionistas los enredan en situaciones a cada cual mas comprometida haciendo que la fatalidad vaya creciendo aprovechándose de ese defecto que tenemos los seres humanos de reírnos de las desgracias ajenas. Pero cuando como aquí se realiza desde el lado mas humano casi parodiando a los personajes y sus reacciones, uno no puede sentirse mal por ello. El ejemplo mas claro lo personifico yo mismo con mi situación.

Y claro está, cuando finalmente las cosas vienen mal dadas uno no puede hacer otra cosa que sentir lástima por éste pobre desgraciado. Pero mas allá del simple sentimiento de compasión – algo que no parece sentir Yong-Shik – nos encontramos con una radiografía actual de la sociedad. Sí, en España tenemos mas de 4 millones de parados pero en el resto del mundo, sin llegar a las cotas de nuestro país, también padecen éste mal; y por si fuese poco en estos lugares no existe ese estado del bienestar que como aquí asegura unas garantías económicas y sociales para el desempleado.

Es seguro que Tae-Hee tendrá sus ahorrillos por lo que las lágrimas de Jun-Su no vienen propiciadas por el abismo que se le viene encima sino por su orgullo como cabeza de familia. Muchos opinarán que la pérdida de papeles es una humillación y que a nuestro protagonista no le queda orgullo; yo creo que es al revés, para rebajarse así hay que tener mucho coraje y como decía solo demuestra una defensa a ultranza de su posición.

Las lágrimas de Tae-Hee ya es harina de otro costal. Estoy esperando a ver cómo se desarrollan las cosas pero espero que el llanto sea porque siente lástima por sí misma: lo que no supo hacer en su momento henchida de vanidad, ahora tiene que verlo en su marido, doblegándose sin tener culpa de nada a raíz de sus pecados.

5º CAPÍTULO: Comienza la reconquista. O tal vez no.

Finalmente Jun-Su se verá obligado a renunciar bajo riesgo de que lo despidan sin encima los beneficios que ahora le ofrecen temiendo que lo puedan acusar de alguna que otra maniobra deshonesta. En casa Tae-Hee lo recibirá, conocedora ya de su situación, conciliadora pero cuando los días vayan pasando y a éste solo se le ocurran ideas para montar negocios algo arriesgados comenzará a tomarlo por un idiota. Así que tomará la iniciativa decidiendo participar en un concurso de ideas lanzado por Queens para volver a lo grande a su antigua empresa. Finalmente será una de las escogidas pero en el último momento, temiendo la “mano negra” de la Directora Han Song-I, decidirá huir del lugar. Por el camino se encontrará con Gu Yong-Shik que le hará ver su error.

Episodio 100% de transición sino fuese porque algunas de las situaciones planteadas tendrán repercusión en el futuro. Para empezar, la decisión de Tae-Hee de volver a demostrar lo que vale y para terminar, esa noticia que recibe el Director Mok Yeong-Cheol.

Y es por ésta razón mas la aceptación del estado de Jun-Su como desempleado las que hacen al arranque de éste capítulo demasiado trágico. Por suerte se nos sazona con unas notas de humor – el despertar del cabeza de familia en el cementerio – ya que el pesar podría ser incluso fatal.

Poco mas en éste episodio mas que comprobar que finalmente la “maldición” se cumple: por primera vez en lo que llevamos de serie seremos testigos de uno de esos videos musicales a los que me refería en anteriores entregas que solo evidencian una falta de contenido. Resumiendo: drama y relleno, espero que esto no se perpetúe.

6º CAPÍTULO: Como la vida misma.

Tras la arenga de Gu Yong-Shik nuestra Tae-Hee decidirá volver a la carga no renunciando a su oportunidad. La sorpresa de la Directora Han y Yeo-Jin será grande tras creer que ésta había desistido pero siguiendo las normas de la competición tendrán que dejarla presentar su proyecto. Será una de las elegidas y esperando a que la coloquen en un departamento se encontrará con la Directora Han con la que mantendrá una tensa conversación poniendo los puntos sobre las ís. Finalmente será asignada al departamento creado para reunir a los “perdedores” con Yong-Shik a la cabeza. Éste, molesto por la decisión de su padre les aconsejará que se resignen pero Tae-Hee, inconformista, le pedirá una oportunidad. El trabajo encomendado por éste será casi una misión imposible. Mientras en casa, Jun-Su espoleado por su esposa, suegra e incluso por las vecinas decidirá coger el toro por los cuernos poniéndose a buscar trabajo.

Aunque el episodio de hoy vuelva a ser poco denso, hay que aplaudir que sea fiel con no solo como dijimos en anteriores entregas una realidad constatable como el del desempleo a raíz de la crisis mundial sino con la situación personal de estos.

Hay escenas como la del Gerente compañero de Jun-Su y ahora de Tae-Hee que resulta conmovedora dentro de la sencillez que expone reflejando un conocimiento “intimo” de la situación, por no decir todo lo que rodea al propio Jun-Su. Y ya se que me repito pero en ciernes de encontrarme en la misma condición que estos, no puede haber persona mas objetiva que yo.

Contrariamente a lo afín que estén los guionistas con estos resulta sorprendente lo cerca y a la vez alejados que se encuentran los surkoreanos de los españoles. Muchas veces lo digo: los surkoreanos son muy parecidos a nosotros pero hay cosas en las que estamos a kilómetros de distancia. Teniendo como tiene España casi cinco millones de parados han sido muchos los hombres que han pasado hacer las labores del hogar sin que por ello nadie se sienta ni extrañado, ni peor, vejado. Sin embargo uno viendo ésta serie se da cuenta de ese machismo histórico de su sociedad, una sociedad a veces muy liberal con mujeres fuertes e individualistas pero que dentro de un núcleo familiar se ven reducidas a poco mas que a beneficiarias de una herencia retrograda con unas raíces fundamentadas en un pasado triste de invasiones y guerras que aunque parecen no venir al caso tuvieron mucho que ver. Resulta repelente como ven todas la mujeres de la serie a un pobre Jun-Su que no sabe que hacer. Y ya no solo es su punto de vista es que ellas mismas fomentan esa diferencia social cuando p.e. Yeo Jin se asombra de ver a éste haciendo la compra.

Y en ésta línea decir que si bien resulta divertido el rol de pobre diablo de éste no se es justo con su situación. Me ha resultado muy violenta la reacción de Tae-Hee en esa discusión en el coche cuando su marido solo intentaba ayudar. Quizás solo sea mi perspectiva masculina pero la verdad es que de momento todos los palos solo tienen una dirección.

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