ON AIR (I) – Korea del sur – 2008 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 21

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El 2008 en Korea del Sur ha sido el año de los actores. Y no, no es que se hayan revalorizado o hayan ganado alguna de esas batallas políticas como la que hace un par de años encabezaron en contra de la reducción de cuota de pantalla de las producciones locales, no. Mi alegato va hacia la coincidencia de habernos encontrado dos seriales en el mismo año que incidían en estos personajes tan reales y a veces tan desconocidos; y lo que son las cosas, ambas coincidieron al mismo tiempo en antena. Ríete tu de la competencia…

Fuese por el motivo que fuese, ésta “On Air” terminó ganándole la partida a “The last scandal of my life” en lo que audiencia se refería, escalando posiciones día tras día hasta convertir a sus últimos cuatro episodios en los reyes indiscutibles de la parrilla televisiva.

En todo caso el éxito de cara al gran público no es significativo de casi nada ya que sin ir mas lejos, “The last scandal…” se convirtió en mi serie favorita.

Dejando de lado impresiones personales “On air” al igual que su competidora de la MBC, puso al frente de la misma a unos interpretes cuyo prestigio incluso trascendía del mundo de la televisión. Si en aquella era Jung Jun-Ho y en menor medida Choi Jin-Shil y Jung Wung-In, aquí eran hasta tres populares actores – Kim Ha-Neul, Song Yun-Ah y Park Yong-Ha – los que secundaban al mas célebre Lee Beom-Su.

Y lo mas curioso fue que, por encima de nombres, Beom-Su fue el único del cuarteto de protagonistas que no fue reconocido con alguno de los muchos premios que han adornado a la misma tras su finalización. Desde los de Mejor Actor y Actriz a Yong-Ha y exequo a Yun-Ah y Ha-Neul en los concedidos por su propia cadena televisiva – hay que pensar que a pesar de ello la competencia es feroz dada la enorme cantidad de seriales que se emiten al año – hasta el de Actriz mas Destacada también a Kim Ha-Neul en los mas genéricos “2008 Korean Drama Festival Awards” que reúnen a todas las producciones emitidas por las emisoras del país.

Pero dejándonos de rollos veamos si todos estos logros y reconocimientos están justificados.

1º CAPITULO: Presentación y confrontaciones: esto es la guerra.

Tocándole dar un premio a la Mejor interpretación del año, la guionista Seo Young-Eun no podrá contener su enfado cuando descubra que tal galardón se lo tiene que dar exequo a un conocido actor y a Oh Seung Ah, una actriz a la que odia profundamente desde hace años cuando coincidieron en una producción. Sin embargo finalmente no tendrá que dárselo ya que ésta, herida en su orgullo al tener que compartir el premio, lo rechazará. Tras el escándalo que supondrá éste hecho, Seung Ah tendrá que seguir con su vida; no obstante todo éste affaire ha provocado que en su interior algo cambie decidiendo que, a partir de ese momento, solo ella decidirá su futuro. Cuando sin saberlo sea víctima de una encerrona orquestada por su representante para que realice una serie a guionizar por la propia Seo Young-Eun, no hará otra cosa que dejarse de hipocresías y decir lo que piensa. El problema es que Young-Eun tampoco es de las que se callan…

Muchos son los frentes “belicosos” que se nos muestran en éste primer episodio, tantos que uno se queda con un mal sabor de boca ante tal avalancha de odios, recelos y recriminaciones. Que si la actriz con su representante – odioso personaje por cierto -, que si éste con un socio – un Lee Beom Su con una presencia menor de lo esperada -, que la propia guionista con la anterior y el co-director del serial, que si éste a su vez con la actriz… y así unas relaciones que distan mucho de lo que seguro está por venir pero con tanta quinina uno termina hasta agotado.

Por lo demás, de momento poco vemos de la “vida secreta” de los actores y su entorno mas que tópicos y algunas intenciones iniciales. Destacar por último el cameo de Lee Hyori y lo considerados que están los guionistas en el país a tenor de la posición que ocupa el personaje interpretado por Song Yong Ah en el mundillo.

Resumiendo, con lo dicho mas o menos ya habré bocetado una imagen un tanto decepcionante. Pues sí, éste primer episodio no es todo lo bueno que podíamos esperar pero tan solo es un arranque. De él solo me quedo con esas muecas de Song Yong Ah que me hacen prever una mayor presencia cómica en futuros episodios.

2º CAPITULO: Se despeja la niebla y queda… la comedia.

Desairada y abandonada cuando vea que su hijo parte hacia Londres para pasar unos días junto a su padre, Seo Young-Eun decidirá tomarse unos días libres viajando hasta Taiwan. Ante tal hecho y el consecuente abandono del guión que le habían encargado, la productora “invitará” a Lee Kyung-Min a que vaya hasta la isla para convencer a la guionista de que deponga su actitud y termine el trabajo. A éste se le ofrecerá dirigir la serie y aún viéndose como una marioneta, no tendrá otro remedio que aceptar dadas las precarias condiciones económicas de su familia. Mientras, Oh Seung Ah decidida a tomar las riendas de su vida rechazará una tras otra las ofertas que le llegan para representarla, hecho que no le sienta nada bien al que hasta el momento era su manager. En vista de que no encuentra a nadie que colme sus expectativas, Seung Ah sorprenderá a propios y extraños dirigiéndose a Jang Gi Ju, un veterano aunque acabado representante con el que coincidió fortuitamente en el pasado. Y es que ni siquiera el propio Gi-Ju puede creer que le haya tocado el “gordo” con la actriz.

Por fin comienza a despegar la serie deshaciéndose de esos titubeos iniciales que me había llevado a formular algunas dudas al respecto. Y lo hace – casi – dejándose de broncas y enemistades y pasando al, como he dicho al inicio, campo de la comedia.

Ya era hora que Lee Beom-Su ganase en protagonismo y lo hace precisamente recurriendo a los clichés que lo han hecho famoso, con esa simpatía, desparpajo y contrariamente, tremenda humanidad que todos le conocemos.

Y digo clichés porque por encima de esos tópicos de parejas enfrontadas al mas puro estilo “Como el perro y el gato”, nos encontramos con detalles que son ya universales para las comedias surkoreanas como son por ejemplo que un personaje disponga de unos discípulos lo mas cómicos posibles o que la jerarquía de trabajo a veces sea un tanto… esclavista.

Por lo demás, cambiar un tanto de opinión respecto a esa sensación inicial que apuntaba a que el personaje interpretado por Song Yong Ah iba a ser el mejor de la serie ya que aquí comienza a cansar con tanta sobreactuación buscada. Contrariamente, reafirmarme aunque no lo dijese, que el de Park Yong Ha por muchos premios recogidos, resulta – de momento – demasiado frío e impasible.

Para terminar, parece que resulta demasiado obvio que los lazos que unen a unos y otros personajes pueden cambiar en un futuro mas que nada porque es otra constante en el medio y que quizás, se dependa demasiado de esos “videoclips” o imágenes sin contenido aparente acompañadas de música.

3º CAPITULO: Luces y sombras para un episodio que tiene de todo.

Lee Kyung-Min a pesar de haber recibido calabazas en Taiwan se cree capaz de darle la vuelta a la tortilla y convencer a Seo Young-Eun para que le ayude en la realización de “Ticket to the Moon”. Y es que el plan del director es, apoyado en la ley que garantiza los derechos de la historia para la cadena televisiva, hacer que cambie de opinión cuando le diga que si no es ella, serán otros los que retomen la historia. Por otro lado Jang Gi-Ju acudirá al hogar de Oh Seung Ah para firmar el contrato profesional que unirá a ambos. Las peticiones de la estrella de mantener a su actual equipo de peluqueros y preparadores físicos no asustarán al representante pero cuando ésta le reclame una oficina y un coche para sus desplazamientos, se le vendrá el mundo abajo; tendrá que empeñarse hasta las cejas para conseguir lo que la actriz le pide. El destino propiciará que ambas mujeres terminen el día en el mismo lugar provocando no pocas tensiones; tanto que una airada Seung-Ah evidenciará sus ínfulas de diva llegando incluso a herir la susceptibilidad de Gi-Ju y sus chicos…

Volvemos a encontrarnos una bipolaridad en cuanto a argumento y carácter. Por un lado la centrada en las dos parejas que quitando la única escena en la que se cruzan las dos protagonistas femeninas parecen historias singulares y bien diferenciadas precisamente por el tono de las mismas desembocando en ese “otro lado”, el del cambio de registro protagonizado como es lógico por el especialista en comedias Lee Beom-Su. Dos parejas, dos sensaciones.

Dejando de lado esto decir que por primera vez vemos una cierta introspección en el mundo de la televisión mostrándonos con bastante carga crítica los tópicos y defectos de las propias series de televisión. Ver ese dialogo edulcorado al que atiende como espectadora Young-Eun resulta sumamente divertido y mas cuando observas sus lágrimas. Doblemente crítica.

Por ésta misma razón debería haberse realizado un ejercicio de responsabilidad ya que bajo mi punto de vista sería igual de reprochable lo obvio que resulta ese cambio que en poco tiempo se barrunta respecto tanto a esa batalla dialéctica entre los distintos personajes como al carácter endiosado de Oh Seung Ah, en éste capítulo exageradamente odioso encadenando hasta tres reacciones negativas.

Y para terminar, una de pillo. En la serie se critican los guiones que escribe la protagonista haciendo énfasis en que casi todas son protagonizadas por Cenicientas. Atendiendo a la competencia de la serie, esa misma “The last scandal of my life” que comentaba al principio de la reseña… ¿nadie ve una segunda intención en éste discurso?. Por cierto que parecidas son las bandas sonoras – instrumentales me refiero – de ambas series.

4º CAPITULO: Vuelven los titubeos en un planteamiento continuista.

La noche servirá para hacer reflexionar a unos y a otros. Así a la mañana siguiente cuando Jang Gi Ju crea haber perdido su última oportunidad de volver a ser alguien en el mundillo, recibirá una llamada de Oh Seung Ah. A pesar de la mala actitud de la actriz el día de antes, será el representante el que se disculpe ante ella. Por otro lado Lee Kyung-Min empecinado en que Seo Young-Eun le escriba el guión de su serie, llegará incluso a trasladarse al despacho de ésta para poder trabajar juntos cuando en un primer momento le rechace un guión no del todo bueno. El problema es que ni siquiera saben sobre qué ponerse a trabajar. Mientras, motivado por el interés de Seung Ah, Gi-Ju visitará al director preguntándole por la serie que prepara; sin embargo el objetivo de la actriz no es ser la protagonista de la misma sino mostrarle su agradecimiento por un “servicio” prestado días antes que será revelado en una cena a la que también acudirán tanto el representante como la guionista.

Con una doble sorpresa acaba el episodio de hoy en una entrega que sigue trayéndonos las disputas de unos y otros y en la que bajo mi punto de vista, solo tiene de verdadero interés ver las reacciones de Lee Beom-Su atascados los otros tres protagonistas en sus enfurruñados rostros.

Es tal la poca fuerza del capítulo que el único aliciente del mismo – entre comillas – es ver a Kim Min-Ju, compañero de Beom-Su en el serial “Surgeon Bong Dal Hee” con incluso una mención al mismo. Y si esto es lo mas interesante…

5º CAPITULO: Por fin parece que la cosa comienza a coger velocidad.

Los cuatro protagonistas no llegarán ni siquiera a estar juntos ni un minuto dada la animadversión que existe entre las dos féminas. Jang Gi-Ju recordará viejos tiempos junto a Seo Young-Eun cuando ésta aún no era nadie en el mundillo mientras que Oh Seung-Ah y Lee Kyung-Min seguirán intimando. Pero la vida sigue y todos deben volver a sus quehaceres diarios: el director y la guionista a encontrar la historia que definitivamente dé pie a la serie que tienen que realizar y la actriz y su representante, hallar la producción que colme las aspiraciones de ésta. Los primeros finalmente darán con un concepto brillante y comenzarán a trabajar sobre él: el de una jovencita con un retraso mental; los segundos por su parte seguirán dando bandazos entre diferentes proyectos. De hecho el propio Kyung-Min le ofrecerá la serie a Gi-Ju pero como es natural la actriz lo rechazará sabedora de que Young-Eun se haya tras él. Ante la dificultad de encontrar a una buena actriz que interprete a la protagonista, los responsables de la serie decidirán cancelarla.

Tras las criticas al anterior capítulo tengo que reconocer que éste me ha parecido mas que interesante. Por un lado porque se deja de zarandajas y por primera vez nos descubren las enaguas de las productoras de televisión con toda esa rivalidad entre cadenas y otros entresijos que pueden llevar a una producción a triunfar o por el contrario, a ser cancelada.

Por lo que respecta a los protagonistas y sobre todo a sus relaciones, principal obstáculo para que “On air” llegue a cuajar, en ésta entrega también por primera vez no vamos a ver tan mal rollo como en anteriores ocasiones. Eso sí, de mohines de Song Yong-Ah/Seo Young-Eun y altanería de Oh Seung-Ah/Kim Ha-Neul vamos a ir mas que sobrados.

Para acabar, destacar que ya se está convirtiendo en una constante que lo mejor de cada capítulo sean los continuos flashbacks que nos cuentan parte del pasado de los protagonistas. Ahora por demás puede unírseles la escenificación de distintas escenas de los posibles seriales a rodar.

P.D.: Curioso – para los españoles – ese chubasquero del Barça que me lleva Beom-Su en un pasaje del capítulo.

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