THE ADVENTURERS – Stephen Fung – 2017 – CH/HK – Acción

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En estos casos hay que hacer un ejercicio de responsabilidad, así es que lo primero que hice antes de verme esta “The adventurers” fue recuperar “Un ladrón siempre es un ladrón/Once a thief” de la cual SUPUESTAMENTE esta es un remake. Aunque tampoco hay que ponerse tan trascendente ya que ver el clásico de John Woo siempre es un placer.

No obstante, ya puestos que yo “pierdo” un rato escribiendo estas líneas como –sobre todo- vosotros otro tanto intentando leer estos desvaríos… que menos que pueda poner las referencias en orden y hablar con conocimiento de causa o al menos, la memoria fresca en referencia a la obra original, ¿no?…

Pues menos mal que volver a visionar aquella es un, como decía, deleite porque de nada me ha servido verla más que para pasar un buen rato… ¡Que ya es!

Porque por mucho remake que nos hayan dicho, esto no deja de ser más que una estrategia de sus productores. Lo único que tienen en común es su origen y que tenemos a tres ladrones. Nada más. Ni estos son “hermanos”, ni hay una relación sentimental que salta de una pareja a otra, ni hay “padres” y ni siquiera hay un espíritu como aquel. Recapitulando, un insulto decir que esta es un remake de aquella.

Aclarado esto, vayamos con el film en sí que tampoco tiene desperdicio.

Decíamos que “The adventurers” no conserva ni el espíritu de “Once a thief” porque no es una comedia de acción como aquella; esta es una aventura sofisticada más al estilo de “Misión imposible” que de las tradicionalmente llamadas como películas de ‘Ladrones de guante blanco’ o incluso las “Heist movies”. Ya no menciono el “film noir” francés o “Rififi” como he leído por ahí porque si no me da la risa floja.

Y es que por muy mito que sea Andy Lau y mucho que nos guste, no es Chow Yun-Fat. Vale, hemos dicho que no es un remake y que por tanto no podemos compararlo, pero es inevitable. Lau es arrebatadoramente encantador y tiene carisma como para ponerse al nivel de Chowie, pero su carácter es otro y no es tan canalla. A Lau le ha tirado más eso de la elegancia de Bond, del pragmatismo de un Ethan Hunt asiático, que la bribonería y socarronería de su amigo, y esto trasciende en una película hecha a su medida y lucimiento. No en vano, es uno de los productores.

Donde tampoco ganamos con el cambio es en la presencia femenina, haciendo hincapié en lo de ‘presencia’. Creíamos que sustituyendo a Cherie Chung por Shu Qi íbamos a estar de suerte con todo lo que implica ya Chung y su trayectoria. Pero es que Qi fue nuestra musa con la entrada del nuevo milenio: excelente actriz, soberbia modelo y mejor persona. Sin embargo su… –otra vez- presencia se queda reducida en esta película en “consorte” del director del film. Un WTF en toda regla. Solo hay que ver su intervención en el primer robo, únicamente alentando a las masas, instigando una revuelta. ¿A esto te has visto reducida Qi? ¿De verdad?

Lau es el cerebro, Tony Yang el manitas y Qi se queda en el misógino papel de gancho, de cara bonita para embaucar al objetivo de turno. Por Dios… Por mucho que la película sea China y conozcamos que desgraciadamente la mujer en su sociedad va un paso por detrás, ¡ya no estamos en el siglo pasado! ¡Y menos con una actriz tan reconocida como ella!

Lo de comparar ya –sí, comparo porque la han vendido para eso- a Tony Yang con Leslie Cheung me parece una broma, no porque Yang sea malo, sino porque no hay cabida. Cheung era un ángel –aún recuerdo cómo entré en directo en un programa de radio de mi ciudad para anunciar el suicidio de este y el dramático silencio que se produjo- y Yang únicamente el subalterno de moda.

Por otro lado, salimos ganando con Jean Reno, pero tampoco es que sea el suyo un personaje para alardear. Peor papel le ha tocado jugar al ‘perenne’ –este hombre siempre está igual- Eric Tsang en un rol tan previsible como manido.

Y es que ese es uno de los males, sino el principal, de la película: que es previsible –a pesar de algún giro argumental- y le falta, ya no alma, sino hasta acción.

Con este reparto uno se queda con la sensación de que la gran mayoría  de los medios invertidos se ha ido para sus estrellas. Vemos la Costa Azul, Praga y alrededores y hasta se supone que Kiev, aunque creo que solo se utiliza una imagen fija porque no se ve nada de la ciudad, solo una fábrica abandonada, pero más allá de eso, dos persecuciones bastante inocuas y ya está. Cuatro tiros sin coreografías ni espectacularidad y lo demás un robo con rayos laser que hasta en los noventa ya eran cansinos.

La verdad es que no entiendo cómo su director Stephen Fung, otrora ‘idol’, con experiencia ya en occidente gracias a la serie “Into the badlands” y antecedentes tan plausibles en el género de la acción como la saga “Taichi Zero”, “House of fury” o “Enter the Phoenix” ha ofrecido un producto tan pobre de espectáculo. Su realización es bastante plana y no sé si se ha contagiado de los tics televisivos ofreciendo una puesta en escena tan de telefilm.

Por lo demás y por salvar algo, los efectos digitales tales como esas ‘arañas-ciborg’ están muy bien, la Banda Sonora de mi tocayo el finés Toumas Kantelinen raya hasta el sobresaliente y la fotografía de Shane Hurlbut, director de este apartado en la propia “Into the badlands”, ofrece imágenes brillantes a tono con la sofisticación de la película, pero dudo que sea un bagaje lo suficientemente atractivo como para seducir al público o que este se quede con un buen sabor de boca.

Resumiendo; había más de la obra original de Woo en aquella serie de finales de los noventa que en esta. “The adventurers” resulta decepcionante. Hace 10 años podría haber sido una película disfrutable; ahora es un entretenimiento que se aleja de las expectativas de un reparto estelar y un planteamiento presuntamente ambicioso. Actualmente Bollywood te puede ofrecer lo mismo con más acción, espectacularidad y sobre todo, imaginación. Alguien debería hacérselo mirar.

Dan acaba de pasar cinco años en la prisión tras ser traicionado. Ahora lo único que ansía es robar una prestigiosa joya para capturar a la persona que lo traicionó. Sin embargo tras él va un veterano policía con cuentas que saldar.

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“The Killer” de John Woo tendrá un innecesario remake con protagonista femenina; Lupita Nyong’o.

Bueno, ya estamos otra vez con la manía de Hollywood de hacer remakes y el de cambiar el sexo a los protagonistas de clásicos para su correspondiente e innecesario remake: en esta ocasión le toca a la actriz keniana nacida en México Lupita Nyong’o ser la prota de uno de mis clásicos del cine, The Killer, del maestro John Woo. Film de acción con el estilo y el tono violento made in Hong Kong que fue un soplo de aire fresco para el género que se rodaba en Hollywood y que permitiría a John Woo entrar en el mercado norteamericano.

El personaje que interpretase Chow Yu Fat en el film original de 1989 caerá en manos de la co-protagonista de cintas como Black Panther y la cual fuese premiada con un oscar por su papel secundario en 12 años de esclavitud. Lo que más pena me da de esta noticia es que detrás de las cámaras estará el propio John Woo que con este proyecto tan deseado por el vuelve a trabajar para la meca del cine norteamericano.

Estoy de acuerdo en que las mujeres tengan el mismo trato y salario que gana un hombre pero ya se están pasando en lo de cambiar a los personajes masculinos por los femeninos en cintas que son recordadas por todos los aficionados al cine, al de acción, en este caso en particular. Para asesinas femeninas ya tenemos a Nikita o la colombiana así que no hacía falta hacer esto.

En el otro lado está el de hacer un remake, aun cambiando la historia y alejándose del film original, para eso se le cambia el titulo y ya está. Hollywood está falto de historias originales y ni si quiera se atreve con proyectos nuevos sino que quiere ir a lo seguro: como le está yendo en los últimos años con los remakes seguramente estaremos ante otro batacazo en la taquilla, cosa que esta vez me alegrare por ello.

 

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Nuestra critica (Opinión) sobre “Manhunt” lo último de John Woo.

Esperaba bastante de este último Woo por mucho que adaptase un libro y película antigua con todo lo que conlleva ello, y que las primeras críticas llegadas en su estreno no fuesen del todo favorables. Y es que el ‘naufragio’ de aquel Titanic chino que supuso “The crossing”…

La cuestión es que el tan cacareado retorno de Woo al “Heroic bloodshed”, adelantando conclusiones, para mi funesta persona ha sido bastante favorable. No es su mejor película –eso no creo que pase ya nunca– pero tampoco es de las peores.

Lo primero que sorprende es la huella nipona. No estaría mal, con presencia de importantes rostros conocidos de su industria –cameos incluidos- sino fuese porque el cambio de idioma constante perjudica a su desarrollo. Amén del ‘english’ de algunos personajes… No me extraña que en China fuese un relativo fracaso comercial. En lo positivo, además de lo expuesto ya, la riqueza de escenarios.

Lo segundo, el peso de las mujeres en la película. De hecho, por momentos son más protagonistas que los propios héroes y esto se ha de valorar. A Ha Ji-Won ya la conocemos de sobra en los papeles de acción en su Corea de origen. Cumple con su cometido. Es Nanami Sakuraba, en el infalible rol de ayudant(a) pizpireta, la que brilla dejando atrás a personajes con más cuota de pantalla como el interpretado por una sosa Stephy Qi.

Lo mejor, que no se tomen en serio la película como en la época dorada del cine de acción de Hong Kong y del propio Woo. El ‘fanservice’ es muy descarado, llegando casi a la parodia pero sin ese factor burlón que lo afearía por lo que se agradece. Ese arranque con canción clásica, las palomas, el obligado baile, el ‘A better tomorrow’ del final… Da tanto juego, nunca mejor dicho…

La propia acción está muy bien. Las coreografías pirotécnicas rayan a gran altura y aunque a algunos puristas no les guste que las ráfagas de los disparos tengan tanta presencia, la contundencia y fantasía visual del maestro compensan la falta de crudeza.

Lo peor, un par de cosas. Siguiendo con la acción, lo bien que disparan y hábiles que son algunos personajes con la pistola en la mano aunque por oficio y naturaleza no tengan razón de ser.

Y lo segundo, que la mayoría de los personajes tengan pasado quedando todo demasiado forzado, poco casual dejando poco sitio para que, por ejemplo, el ‘bromance’ cuaje como debiese. Los dos protagonistas tienen carisma de sobra y se hacen acreedores rápidamente de la simpatía del respetable, pero no es creíble que simpaticen tan relativamente pronto.

Resumiendo, “Manhunt” es un film divertido, elegante, con buenas hechuras y con aspiración de dejar buen sabor de boca al aficionado clásico al “heroic bloodsheed”. Es la falta de dramatismo, de creérselo, la que lo aleja de los grandes títulos de su autor pero a estas alturas cualquier sucedáneo nos sabe a gloria. Y es que estamos muy necesitados…

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“CHASING THE DRAGON” – 2017 – HK/CH – Wong Jing/Jason Kwan – Drama/Thriller

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Lo de que Wong Jing es un ‘Maestro de la comedia’ quedó en el pasado. No porque ya no lo sea, no, sino porque es ‘Maestro’… a secas. Aunque para ser francos más bien deberíamos calificarlo como un tipo listo, muy listo. Pero vayamos por partes.

De sobras son conocidas las sagas “Twinkle Twinkle Lucky Stars”, “God of gamblers” –con guiño incluido en esta película- recuperadas en las recientes “From Vegas to Macau/Man from Macau”, las no menos aplaudidas “Future cops”, “High risk”… Y es que son tantas y tantas risas las que nos ha arrancado…

Pero más allá de comedias, como decía al inicio, también en las últimas décadas nos ha regalado tremendos dramas y vehículos de acción que se alejaban de su peculiar sentido del humor, improvisación y grotesca puesta en escena. “The colour of the truth”, “The last tycoon”, “Moving targets”, “To live and die in Mongkok” o “I corrupt all cops” con la que guarda muchas similitudes con esta, son algunos ejemplos. Sin embargo, los que más y los que menos sabrán que este ‘milagro’ no es casual y que en muchas ocasiones Jing ha recurrido a directores amigos y genios apadrinados para, por decirlo de alguna forma, “domesticarlo” y controlar sus desmanes cuando la comedia pugne por no dejar sitio al drama. Marko Mak, Billy Chung, el mismísimo Andrew Lau o como en este caso, Jason Kwan. Como decía, un tipo listo.

En esta ocasión, Jing se hace valer de una historia y personajes que conocía muy bien de cerca –la mencionada más arriba y el ínclito Lee Rock cuyas películas produjo Jing casi tres décadas atrás con Lau enfundado en la misma piel- para construir una historia con un gran leit motiv: hacer de los tópicos una excepción.

En el film –repitamos, referencias aparte- se nos muestra la típica historia de mafiosos –triadas, como no- con hermandades por doquier. Y no, no hablo de colectivos, sino de ese “Bromance”, amistades llevadas al límite que se nos descubrió precisamente en Hong Kong de la mano de otro maestro como John Woo. De hecho, y perdonarme porque había dicho que dejaba las referencias  a un lado… ¿nadie ha visto como un servidor un pequeño homenaje a “Una bala en la cabeza”?

Pero vuelvo al redil. Con notas que nos recuerdan que estamos en un nuevo siglo –las reivindicaciones sociales (inmigración, lucha de clases, posicionamiento político, etc.)- Jing como autor unipersonal –o eso dice- del guión, recrea una historia como decía con amistades inquebrantables, ascensiones y caídas. Vamos, lo de siempre.

Peeeeeero, la magia de esta “Chasing the dragon” es que se construye desde abajo.

Dicho así parece una obviedad, pero no tanto cuando todo el ritmo va acrecentándose para partiendo de los tópicos mantener la tensión hasta el final sin saber qué pasará. Y esto ni ya es tan elemental ni muchos menos, fácil de conseguir.

Porque por mucho que la historia sea manida y hasta los personajes reconocibles, su tratamiento es bastante diferencial cuando los revistes de dos rostros tan carismáticos pero los reclutas en el bando del lado oscuro, obteniendo que la presunta previsibilidad se evapore al eludir el clásico duelo ‘bueno-malo’.

En ningún momento sabes si las hermandades se van a romper, si alguno de los protagonistas puede caer o, evidentemente, cómo va a terminar la cosa.

Una ‘femme fatale’, drama, más drama, más tragedia, un Donnie Yen fuera de su hábitat natural pero majestuoso, un Andy Lau macarrero pero ‘celestial’… la lista es larga.

Pero por debajo de las luces, están las sombras. Y no hablo en plan negativo o crítico, más bien pedante ya que es un recurso gratuito para destacar elementos menos a priori destinados a llamar la atención.

El primero es la bellísima fotografía de la película que junto a la dirección artística nos traslada por momentos a la recordada “In the mood for love”. No os llevéis las manos a la cabeza, que no es para tanto. Jason Kwan, co-director y director de fotografía del film nos trae uno de los mejores tratamientos de imagen que he visto desde hace mucho tiempo en una película, al uso del célebre Doyle, o más reconocible por el gran público, las producciones de Jean-Pierre Jeunet.

Y es que Jing siempre ha tenido buen ojo para los directores de fotografía venidos a realizadores, ¿verdad, Andrew Lau?

En este aspecto, sorprende ver en los títulos de créditos a otro director que de esto de la imagen sabe mucho como el gran Peter Chan, aludiendo a él como Director consultante. ¿Casualidad?

La Banda Sonora, baza habitual en los films de Jing, gana, si cabe, aún más protagonismo en esta ocasión. La riqueza de melodías, obviando la calidad que siempre atesora su compositor Chan Kwong-Wing (sí, el de la trilogía “Infernal Affairs”) logra que destaque incluso por encima de la acción o trascendencia de las imágenes. Anacronismos musicales, poner música dramática a los momentos de tensión o al revés, más dinámica a los tristes, son brillantes ocurrencias que elevan el nivel del film por encima de esa previsibilidad inherente tanto a su historia como al género.

Como la perfección es difícil de alcanzar, se le puede reprochar que algún efecto dramático sea un tanto buscado perdiendo emotividad, pero lo compensa con esa habitual contundencia que solo las producciones locales pueden ofrecernos.

Resumiendo, soberbio cocktail realizado en base a una historia de mafias y corruptelas, con referencias al ‘heroic bloodshed’ clásico, e ingredientes carismáticos con una presentación más allá de la espectacularidad y gusto por el detalle. De lo mejorcito de este 2018.

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Triple cartel para el remake de “A better tomorrow” el clásico de John Woo.

Ya en el año 2010 hubo una correcta adaptación por parte de la cinematografía surcoreana de A better Tomorrow el film dirigido por John Woo en 1986, esta no superaba a la original pero sí que estaba bastante decente para ser un remake de un clásico de un maestro como John Woo.

Ahora es el realizador Ding Sheng, autor de películas como Little Big Soldier, Police Story 2013 o Railroad Tigers, quien se ha encargado de realizar un remake del clásico de John Woo que daria pie a dos secuelas.

Esta nueva versión , A Better Tomorrow 2018, aunque también se la ha conocido como, A Better Tomorrow 4, llegara a los cines de China el próximo dia 18 de enero de 2018. Darren Wang, Ma Tianyu y Wang Kai son los protagonistas principales.

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“A better Tomorrow 2018”, nuevo teaser tráiler para el remake del clásico de John Woo.

En el año 1986 el director John Woo estrenaría A better Tomorrow otra de sus brillantes propuestas dentro del cine de acción, Heroic Bloodshed ,protagonizada por Ti Lung, Chow Yun Fat, Leslie Cheung, y Waise Lee, su éxito daria origen a dos secuelas más, la última, y tal vez la menos conocida, dirigida por un viejo amigo del director de Una bala en la cabeza, el realizador Tsui Hark. Así mismo en Corea del sur en el año 2010 rodaron su propia adaptación del film de John Woo, ósea, un remake. Esta cinta surcoreana estaba dirigida por Song Hae-sung y contaría en su reparto con Ju Jin-mo, Song Seung-heon, y Kim Kang-woo, entre otros

Ahora desde el propio país del director llega A Better Tomorrow 2018, se trata de un nuevo remake del clásico del 86. En esta ocasión el encargado de ponerse tras las cámaras y escribir el guion es el director Ding Sheng, quien ha dirigido a nuestro amado Jackie Chen en Little Big Soldier (Pequeño gran guerrero), Police Story 2013 (Acción policial) y la aun inédita por este país, Railroad Tigers.

En esta última película Railroad Tigers coincidirían el director y dos de los actores que protagonizan este remake, Darren Wang y Wang Kai. La historia es la misma que ya conocemos del film de John Woo: Un ex delincuente al salir de prisión quiere empezar una nueva vida fuera de las malas compañías y recuperar la amistad perdida con su hermano. Cuenta con el apoyo de su mejor amigo de toda la vida que le ayudara en todo incluso cuando las cosas se tuerzan y ambos tendrán que infligir las leyes.

 

John Woo vuelve a sus orígenes: Tráiler nuevo para “Manhunt”.

John Woo, el maestro de maestro en esto del cine de acción de Hong Kong regresa a sus raíces con su nuevo trabajo de nombre Manhunt, tras un periplo irregular por Hollywood donde dejo dos excelentes películas como fueron Cara a cara o Broken Arrow (Alarma nuclear), aun siendo producciones norteamericanas, estas, seguían teniendo ciertos elementos ya conocidos del director.

Ahora el realizador de títulos como The Killer, Hard Boiled o  Una bala en la cabeza vuelve a su país para retornar al estilo y genero que mejor se le ha dado, el heroic bloodshed, con Manhunt, la cual es un remake de una cinta japonesa homónima que fuese dirigida por el director  Jun’ya Satô en 1976.

Zhang Hanyu (Operation Mekong), Masaharu Fukuyama (The Third Murder), Jun Kunimura (El extraño) y Tao Okamoto (Lobezno inmortal) son los actores que conforman el reparto de esta película que se estrenara el próximo día 23 de noviembre en Hong Kong.

Manhunt que comenzó su carrera por diversos festivales entre los que se encuentran los de Venecia y el TIFF narra la historia de un fiscal que se ve comprometido en unos crímenes que él no cometiera y que ahora tendrá que resolver para limpiar su nombre.