YOU’RE ALL SURROUNDED (IV) – Korea del sur – 2014 – Kdrama – (Ep. 16 al 20) de 20. FIN

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BREVE RESUMEN DE LOS QUINCE PRIMEROS CAPÍTULOS:
Ji Yong se quedó huérfano cuando asesinaron a su madre. Toda su vida la ha dedicado a vengar su muerte y así, con ayuda de su tutora en el orfanato, la Comisaria Jefa Kang, logró no solo convertirse en oficial de policía sino incorporarse en la misma comisaría donde trabaja el Detective Pan-Seok, una leyenda del cuerpo al que Ji Yong, ahora bajo la identidad de Dae-Gu, cree cómplice del asesino de su madre. Junto a este y a otros de sus compañeros de equipo -Park Tae-Il, Ji Guk y Eo Su-Seon, una jovencita ligada igualmente a su pasado- conseguirá detener al culpable, pero no resolver del todo el caso ya que en el mismo están involucrados desde la propia Comisaria Jefa Kang hasta el poderoso ex-Comisionado de la policía ahora metido a político. Al menos, las sospechas sobre Pan-Seok quedarán despejadas permitiendo que el equipo siga adelante sin las fricciones habituales. Nuevas pistas volverán a poner a los chicos sobre el caso…

16º CAPITULO: ¿La solución? Más drama.

La hija del ex-Comisionado reconocerá el collar, pero para sorpresa de nuestros chicos sacará uno idéntico. Estos llegarán a la conclusión de que es falso, pero deberán corroborarlo con alguna prueba. Así, el grupo se dividirá en tres unidades: unos preguntarán a artesanos para descubrir quién pudo haber hecho la réplica, otros se entrevistarán con viejas amistades de la madre de Dae-Gu, y finalmente este mismo junto a Pan-Seok viajará hasta su pueblo natal para tratar de averiguar más datos gracias al collar. De tal guisa incluso lograrán encontrar a un testigo que afirma que la mujer estuvo en la escena del crimen. Sin embargo, ello no les valdrá de mucho sin otra vez pruebas. Mientras las hallan, Pan-Seok le tenderá una trampa a la Comisaria Jefa Kang para averiguar toda la verdad; esta finalmente le contará el por qué de su traición. Por último, unos sicarios contratados por la mujer atacarán a Tae-Il con tal de recobrar el collar…

Iniciamos esta última parte de la serie con más contenido de lo habitual, algo de lo que nos congratulamos. No avanza mucho, pero al menos, quitando el melodrama, no acabamos pidiendo la hora. Aunque claro, si lo que nos espera es todo drama como en esa parte final del capítulo…

Y es que en lugar de apoyarse en el humor con tal de hacernos olvidar sus carencias, nos meten más drama con el que encima acabar más indignados. Vuelve ese síndrome tan surkoreano de no querer ser feliz, y nos lo demuestran repartiendo penalidades por doquier; hoy al pobre Tae-Il. ¿Así es cómo pensaban darle más protagonismo a los otros personajes de la serie? Pues por mí, que se lo ahorren.

Y ya no es tanto inventarse unas excusas patéticas como escudarse en discursos que no tienen mucho de cercano. Hablo de las justificaciones de la Comisaria Jefa Kang y sus decisiones en un alegato más políticamente correcto que humano, tan artificial que no hay por dónde tragárselo. Pero claro, como los espectadores somos idiotas… Seguro que cuando se entere Dae-Gu, esta se arrancará a llorar, pidiendo perdón e intentando dar pena, esperando que nos hayamos olvidado de su excusa. Pero como suele decirse: el fin no siempre justifica los medios.

Para acabar, muy bien debió de funcionar la serie de cara a la audiencia -en realidad, no- para hacer publicidad de esa mensajería electrónica “Talk”. Vergüenza también…

17º CAPITULO: ¡S-O-R-P-R-E-S-A! Deja que me ría…

Sin el collar, el equipo tendrá que jugársela: intentarán interrogar a la hija del ex-Comisionado voluntariamente con la excusa de que están preparando su detención gracias al testigo, pero esta no es de las que caen en trampas fácilmente, así es que tendrán que buscar otras soluciones como por ejemplo, seguir entrevistando a amigos de la madre de Dae-Gu. Gracias a eso conseguirán encontrar la pista definitiva: la relación que esta tenía con el yerno del ex-Comisionado. Dae-Gu pasará por un bache al saber la verdad, pero Su-Seon se encargará de devolverle el ánimo en base a cariño. Finalmente el joven se reunirá con su… ejem… Dejémoslo ahí. Dispuestos a atrapar a la mujer, pondrán en marcha un plan para que esta confiese su crimen.

Por fin comienza a desenredarse la madeja, y como ya dije hace unos cuantos episodios atrás, todo está desembocando en un vulgar culebrón. Y es que parece que solo exista el caso de Dae-Gu. ¿Tan poco trabajo tienen los policías de Seúl como para que todo un equipo se centre únicamente en este caso? Por cierto, ¿no estaban fuera del mismo? Un error más de los guionistas. Y lo que es peor, con tres episodios por delante, ya barrunto relleno a tutiplén. Genial… Y ya que hemos sacado a relucir lo de los errores…. si Cho Hyung-Chul encubrió a la hija del ex-Comisionado haciendo aparentar que era un robo, ¿por qué no llevarse algo? ¿Y dónde habéis visto que el hijo de la víctima interrogue a la presunta culpable del propio asesinato?

Lo mejor, el Capitán “limpiando” la Comisaría y el tramo del pasado de Tae-Il explicando muchas cosas. Con esto se me da la razón -virtualmente, claro- de que en vez de enredarse por un lado y rellenar por otro, deberían haber aprovechado mejor a los personajes secundarios; secundarios a la fuerza, porque en un principio no parecían que estuviesen destinados a ese rol.

Y para acabar, con todo lo melodramáticos y exagerados que son para algunas cosas, haciendo un mundo de cosas insignificantes, con otras resultan ridículamente superficiales. Solo hay que ver esa frase de Ji Guk en la que se pregunta cómo son tan bárbaros los criminales por dañar el rostro de Tae-Il… Por cierto, hemos pasado de hacer publicidad de “Talk” a su prima hermana… Mira que me gustan poco estas propagandas encubiertas.

18º CAPITULO: Al borde del abismo.

La estratagema de los chicos funcionará a la perfección y la ‘ajumma’ se confesará autora de la muerte de la madre de Dae-Gu. Sin embargo, quedarán flecos por resolver, tales como quién ordenó el asesinato del joven o quién mandó a Cho Hyung-Chul a que encubriese a la mujer. Así, Dae-Gu se entrevistará con el agente que tomó testimonio a Su-Seon en el momento del crimen. Este le dirá no solo que la Detective Seo es en realidad la Comisaria Jefa Kang sino que esto, como ya sabíamos, ya se lo había contado a Pan-Seok. A su regreso a Seúl, Dae-Gu le preguntará a su superior por qué se lo había ocultado, y este lógicamente le contestará que porque no se lo creería. De hecho, sigue teniendo sus dudas. Por esa razón, irá directamente a preguntárselo a la propia Comisaria. Pero esta no será la única sorpresa desagradable que se llevará ya que Cho Hyung-Chul se ha suicidado en la cárcel…

Nos encontramos con un episodio que combina el drama más lacrimógeno con los LOLs más desternillantes, así de… mediocre es la serie. Por un lado, como sospechábamos se amontonan las confesiones y descubrimientos más trágicos para el protagonista, con los guionistas intentando que piquemos en sus trucos baratos y lloremos a moco tendido. Pero no, es imposible conmoverse cuando hasta los propios personajes parecen que por momentos están a punto de gritar: ¡y qué quieres que haga, si los guionistas son así de malos! Fijaros sobre todo en esas escenas en las que Dae-Gu le pregunta a Pan-Seok si se cree que la Comisaria Kang está de verdad involucrada y cuando este mismo le pregunta a su propia tutora cómo pudo cuidar de él 11 años para luego ayudar a Hyung-Chul a acabar con su vida. ¡Ja! Genial.

Por el otro lado, ya sabemos cómo van a alargar la morcilla estos dos últimos capítulos, y bueno, según como lo hagan no estará del todo mal. Lo malo, es que han demostrado que de imaginación poco o nada, así es que barrunto una conclusión torpe y, a pesar de todo, estirada.

Por último, no todo es malo; cómo están tratando el tema de la paternidad de Dae-Gu me parece acertada y hasta exenta de todo ese melodramatismo que caracterizan a estas producciones. Hasta el tema del hermano, me parece gracioso por forzado que pareciese en un principio.

19º CAPITULO: Tragedia, melodrama y relleno.

La Comisaria Jefa Kang logrará antes de perder el conocimiento decirle a Dae-Gu que en su casa tiene la grabación que realizó Cho Hyung-Chul. Así, junto a Su-Seon, acudirá al hogar de esta para buscarla, pero se encontrarán la casa revuelta. Mientras, Pan-Seok le contará al Capitán todo lo que sabe, incorporándose a la investigación. Gracias a este lograrán desenmascarar al camionero culpable del “accidente” de la Jefa Kang conduciéndoles al abogado de la hija del ex-Comisionado. Este le echará la culpa a su jefa, aprovechándose de que fue ingresada en una dependencia psiquiátrica. Las sorpresas continuarán cuando el hijo de la ‘ajumma’ se plante en la comisaría con el análisis de ADN de Dae-Gu. Si este no es un hijo bastardo, ¿por qué la mujer mató a la madre del joven agente? Finalmente obtendrán la grabación de Hyung-Chul por lo que ya podrán ir a por el ex-Comisionado.

Disparate. La serie va a morir con las botas puestas y va hacer honor a sus torpezas hasta el final. La primera media hora es una recopilación de tópicos dramáticos y videoclips de lágrima fácil. Sus responsables se olvidan de todo con tal de buscar un sentimentalismo artificial. Por ejemplo, ¡qué pronto se ha olvidado Dae-Gu y sus compañeros de que la Jefa Kang es muuuuuy mala y que intentó matarlo! Y ya no es lo falso y forzado que resulta todo, sino que hasta la puesta en escena es torpe provocando más la risa que el llanto. Qué decir de esa lluvia, bajo un sol de espanto… ¿Y el diálogo entre Dae-Gu y Su-Seon? Vamos, de los que llevan a cabo dos enamorados todos los días… Por favor.

Luego, el rollo que se han inventado para… para… A ver, manipulas unos resultados para que tu hija apoye ¿el qué?… ¿por dinero? ¿Qué tiene que ver el marido? Así lo único que consigues es abocarla al asesinato. ¿Qué no había otra solución? Incluso con el sorprendente giro argumental de que Dae-Gu no es hijo de quién parecía, la has vuelto a cagar… Y para remate, el ataquito de este.

20º CAPITULO: Se acabó (¡por fin!)

La renuncia de Pan-Seok y su testimonio pondrán a la opinión pública en contra del ex-Comisionado. Incluso su propia hija lo rechazará cuando sepa que este le ha inculpado. Sin otra, se verá abocado a dimitir. Pero ello no provocará que nuestros chicos dejen de investigar, así será interrogado por Dae-Gu. Las cosas no saldrán como las tenían planeadas, pero por suerte el ex-Comisionado comenzará a pagar por sus crímenes poco a poco: primero perderá su empresa y posteriormente caerá en la trampa urdida por Dae-Gu.

Acabamos la serie si bien no con un mal sabor de boca, pero sí un poco hartos. La resolución del caso ha sido tan rocambolesca, con pruebas que han surgido en el último segundo, decisiones un tanto ilógicas y las siempre oportunas casualidades que ni el “Happy end” logrará endulzarnos. No ha faltado hasta incluso ese puntito de amargura personalizado en el personaje de Cha Seung-Won demostrando lo que siempre digo: que los surkoreanos temen ser felices.

Dejando de lado este apunte y volviendo a lo de las situaciones, ya no solo es que estas sean cuestionables, sino que hay otras que incluso ya no dependen del criterio de cada uno. Por ejemplo, si los guionistas ya han demostrado sobradamente que no tenían ni idea de los procedimientos policiales -volviéndose hoy a repetir los mismos errores con ese interrogatorio por parte de Dae-Gu-, ahora han hecho un tanto por el estilo con los legales. Por la declaración del protagonista y la revelación de pruebas, hasta podría ser anulado un posterior juicio y el culpable exculpado. ¿Cuántas veces lo hemos visto en la prensa? Hay que llevar cuidadillo con estas cosas.

Lo mejor: el epilogo. El mejor ejemplo de lo que debería haber sido la serie.

CONCLUSIONES:

– “You’re all surrounded” ha sido, bajo mi punto de vista, la peor de las series que he llegado a ver completas. Esto no quiere decir que haya sido mala, ya que como digo han habido otras que ni he terminado, pero sí que ha sido la menos buena. Y es que había muchas cosas en su contra…

– Para empezar, teniendo unos actores de primera fila, no has sabido aprovecharlos empeñado en enfocar la misma hacia el melodrama. Era un serial policiaco, pero que en toda la serie solo hayan concurrido cuatro casos es muy significativo. Por no decir que no tenías ni idea del procedimiento policial. Luego, las pinceladas de humor han ido de más a menos coartando tus posibilidades de éxito. De los personajes, mejor ni hablar. Tenías un reparto coral, y al final a algunos de los protagonistas los has apartado a un plano secundario, relegando aún más a los que en principio iban a ser los verdaderos secundarios:

+Cha Seung-Won, infravalorado. Solo se ha utilizado a pleno rendimiento su vena dramática, y eso que cuando tenía la mínima oportunidad para brillar en la comedia la aprovechaba. Pero eran tan pocas las oportunidades…
+Lee Seung-Gi, con cara de palo toda la maldita serie. No ha habido crecimiento/abertura del personaje. Vino malhumorado y se va malhumorado a pesar de irse con novia y con la venganza bajo el brazo. Además, siendo toda una estrella en el mundo de la canción, misteriosamente no aparece en la Banda Sonora cuando paradójicamente Ahn Jae-Hyun sí que interpreta un tema.
+El propio Jae-Hyun y Park Jung-Min, desperdiciados totalmente. Al primero aún le han dotado de un bagaje -sin resolver por cierto-, pero al segundo… de comparsa cómica únicamente, y teniendo en cuenta que casi no hay lugar para el humor… pues eso.
+Im Won-Hee, ya ni desaprovechado: desaparecido. Cada vez que salía en pantalla nos hacía reír, pero erre que erre, aquí no había sitio para las risas.
+Solamente la protagonista femenina de la serie parece no haber sido maltratada por los guionistas. Y es que Go Ah-Ra merece esto y más.

– Y por último, técnicamente correcta, excepto el montaje, que es muy mejorable: se pasan de unas cosas a otras quedando la continuidad completamente en el aire. Espantoso.

Resumiendo; quien busque un melodrama artificial y venganzas enquistadas, esta es su serie. Que no os deslumbren los nombres o la apariencia: “You’re all surrounded” ni de lejos apunta lo que promete. Disparates argumentales y talento desperdiciado a capazos. Lástima de oportunidad perdida.

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YOU’RE ALL SURROUNDED (III) – Korea del sur – 2014 – Kdrama – (Ep. 11 al 15) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS DIEZ PRIMEROS CAPÍTULOS:
Siendo adolescente, a la madre de Ji Yong la asesinaron. Esta fue testigo de un crimen cometido por alguien poderoso, y a pesar de estar amenazada quiso aparecer delante de un juez para que castigasen al criminal. Sin embargo, como he dicho, fue asesinada ante de llegar al estrado. Ji Yong desde aquel día culpa a Pan-Seok, no tanto por ser el oficial de policía que convenció a su madre para servir de testigo, sino por estar aparentemente vinculado al asesino de esta. Tras 15 años desaparecido este regresará con una nueva identidad, la de Dae-Gu, un joven agente de policía recién salido de la Academia. Su destino será la Comisaría de Gangnam, sirviendo “casualmente” bajo las órdenes de Pan-Seok. Su objetivo: descubrir al asesino de su madre y sacar a la luz la complicidad de su nuevo jefe. Pero mientras busca las pruebas suficientes para incriminarlo, debe guardar las apariencias junto a sus tres también jóvenes compañeros: Park Tae-Il, Ji Guk y Eo Su-Seon, una jovencita ligada igualmente a su pasado de la que poco a poco se irá enamorando.

11º CAPITULO: Más madera que es la guerra.

Pan-Seok llegará al apartamento de los chicos en el momento justo para salvarle la vida a Dae-Gu. Saldrá en persecución de su ex-compañero Cho Hyung-Chul, pero este logrará huir. Mientras, el joven será llevado al hospital ya que aunque ha evitado la muerte, ha recibido una fea puñalada. Allí, tras recuperarse, el oficial le preguntará por qué su ex-compañero quería matarlo. Dae-Gu aun creyendo que su jefe está fingiendo le contará que este fue el que mató a su madre 11 años atrás, algo que dejará en shock al policía. Pronto el equipo se pondrá a buscar al asesino, pero la sorpresa se la llevará Pan-Seok cuando la Comisaria Jefa Kang los aparte del caso amparándose en la implicación personal de Dae-Gu. La única noticia buena será la resolución del caso del joven desaparecido que finalmente liquidarán Tae-Il y Sa Kyung. Pero la historia no acabará ahí ya que Hyung-Chul, apremiado por zanjar el asunto, llamará a Dae-Gu para reunirse y saldar deudas pendientes.

Nos encontramos con uno de los mejores episodios de la serie, algo que tampoco dice mucho a su favor, y es que superado el meridiano de la misma, ya me he dado cuenta de que “You’re all surrounded” es una buena serie, pero se queda lejos de las expectativas que apuntaba en un principio.

Es como este capítulo: llega a conmover y guarda alguna sorpresa, pero tanto le falta contenido como no sabe aprovechar las bazas del humor. Alguno sobre lo último me dirá que no es una comedia -algo ya cuestionable-, pero es que volviendo a la falta de contenido ¿por qué no convertir esos “vacíos” en algo divertido cuando tienes uno de los elencos interpretativos cómicos más importantes del panorama televisivo actual?

Pero bueno, dejémonos de hipótesis e incluso utopías y vayamos a lo tangible.

Primero, lo de que Pan-Seok no sepa que Hyung-Chul estuvo relacionado con la muerte de la madre de Dae-Gu, me parece una buena idea para explotar la vertiente dramática de Cha Seung-Won con esos pucheros y amagos de lagrimeos, pero estoy seguro que si repasamos las primeras entregas encontraremos algún error en las conversaciones telefónicas de este con su amigo.

Luego, esa decisión de la Comisaria Kang puede tener su lógica de cara a sus hombres como justifica delante de Pan-Seok, pero si uno se abstrae de la historia se encuentra la paradoja de que esta ha sido protectora durante 11 años del chaval para luego… ¿cepillárselo?

Y qué decir del caso del chico desaparecido. No hay misterio, ni sorpresa, es más, hay un doble discurso, esa doble moral que caracteriza a la sociedad surkoreana. Se dan el lujo de sermonear, pero sacan a colación términos como cobardía.

Pero como digo, de lo mejorcito ofrecido hasta el momento. A pesar de todo.

12º CAPITULO: Horror.

Finalmente -¡oh, qué sorpresa!- el equipo logrará detener a Hyung-Chul. En el calabozo, antes de que Dae-Gu lo interrogue, la Comisaria Kang le intentará convencer de que guarde silencio, no desvelando quiénes le dan órdenes e invitándolo a que le eche la culpa al empresario aprovechando de que este está muerto y no se podrá avanzar en la investigación. Y así será, a pesar de las dudas el ex-policía seguirá las instrucciones de la mujer, pero no sin antes guardarse un as en la manga. Lo que hará también es exculpar a Pan-Seok, aunque el receloso Dae-Gu no las tendrá todas consigo. Para resolver las incógnitas que deja el caso decidirán viajar a la población natal del joven para ver si encuentran a la persona que tomó testimonio a Su-Seon cuando aconteció el asesinato de la madre de este, pero de poco les servirá. A su regreso, la jovencita para su desgracia descubrirá que su madre se ha envuelto en un desagradable malentendido…

Hemos pasado de uno de los mejores episodios de la serie a uno de los peores. De hecho, es tan malo -al menos para mí- que he estado tentado a dejar la misma. Y es que no se puede hacer un episodio sin contenido y contrariamente lleno de minutos musicales, ideas repetitivas y, al fin y al cabo, aburrimiento.

Lo de Dae-Gu ya cansa. No solo es el caso del asesinato de su madre que está muy estirado, evidenciando por demás improvisaciones de los guionistas -¿ahora a qué coño sale lo del tal Det. Seo?- sino que su actitud se ha convertido ya en algo excesivo. Parece que le hayan metido un palo en culo y no quiera quitárselo. ¡Ya está bien! Odioso.

Y para rematar el tema, esa humillación de la madre de Su-Seon. Exageradísima, tramposa -¿quién estaba grabando eso?- y ridícula cuando nos la enlazan encima con el caso principal de la serie. Sí, hombre, sí.

Y da más rabia cuando uno aprecia que todo ello podría haber sido corregido: el contenido, dando más protagonismo a Park Tae-Il y Ji Guk, totalmente infravalorados; y a la hora de enlazar temas, no buscando excusas tan ridículamente casuales y poco elaboradas.

Resumiendo, un horror de episodio. Solo se salvan esos momentos amenos entre Pan-Seok y Su-Seon al borde del río. Eso es lo que queremos, no planteamientos exasperantes y al borde del surrealismo.

13º CAPITULO: Más de lo mismo…

Finalmente Su-Seon dará con el paradero de su madre, y todos se quedarán abochornados por la penosa situación en la que se encuentra esta tras recibir la paliza. Sin embargo poco podrán hacer los chicos ya que la mujer firmó un documento por el cual aceptaba sufrir aquellos daños físicos a cambio de pagar la deuda contraída por el bolso. Y ya no es solo que legalmente tengan las manos atadas sino que el padre de la miserable ‘ajumma’ culpable de la tropelía no es otro que el antiguo Comisionado de la policía, el cual moverá todos los hilos a su alcance para que la investigación no vaya a más. De hecho la propia Comisaria Jefa Kang le pedirá a Su-Seon que se olvide del asunto ya que terceros -sin querer señalar expresamente a Dae-Gu- pueden resultar heridos.

Otro episodio que pasa con más pena que gloria. Quitando el desenlace, las pocas pinceladas de humor y la carga emotiva -todo ello podría ser resumido en 10 minutos como mucho-, la entrega de hoy no ofrece nada más. Es tan poco el contenido, redundando en la humillación de la madre de Su-Seon, que por un lado nos ofrecen unos minutos musicales desustanciados y por otro, hasta una repetición de lo que ya vimos en la anterior entrega. ¿Qué no es suficiente tortura no ofrecer nada nuevo como para tragarnos otra vez las mismas cosas…? Aquí tendría que ir un sonoro suspiro.

Pero bueno, aceptémoslo y al menos destaquemos lo menos malo. Como decía, el humor es el que hace subir la temperatura de la serie, nunca mejor dicho cuando la mejor escena de hoy es esa que protagoniza Pan-Seok y Dae-Gu dentro del coche. Y es que no puedes tener a un actor como Cha Seung-Won que brilla en la comedia, y solo utilizarlo para menesteres trágicos y melodramáticos. Sí, es un todo-terreno, pero no puedes infrautilizarlo. Lo mismo que Ji-Guk… esa escena del móvil es la bomba.

Luego, sentimentalmente hay que decir que el episodio funciona, pero también que es algo normal; solo faltaba que apelando a ese amor que todos profesamos por nuestras madres junto al factor humillación y rabia, los guionistas y director no hubiesen conseguido su objetivo. Aprobado, pero pelado.

Y por último, ese final al más puro estilo culebrón. Y es que cada vez tengo más claro que esta serie, a pesar de sus estupendas materias primas e intenciones iniciales, está desembocando en un melodrama sin más objetivo que encandilar a un espectro de público demasiado reconocible y -que se dé por aludido quién quiera-, poco exigente.

Para acabar, esa insistencia de Dae-Gu con la chica que grabó el vídeo. Los guionistas han perdido una oportunidad perfecta para abrir un paréntesis reflexivo. ¿O es que acaso este no ha hecho lo mismo que Pan-Seok hizo con su madre hace años? ¡Qué guionistas tan ‘jenihos’!

14º CAPITULO: Se acabó el soponcio…

Su-Seon le pedirá a Dae-Gu que deje de investigar tal y cómo le ha pedido la Jefa Kang. Sin embargo, tras recibir la negativa de su compañero, será la propia jovencita la que se presente delante de su superiora para, tras un discurso al que no se le puede poner ninguna pega, decirle que llegará hasta el final del asunto cueste lo que cueste. Así, volverán a recurrir al único frente que les queda abierto: la única testigo de la paliza. Sin embargo, la ‘ajumma’ se les ha adelantado, y a cambio de una gran cantidad de dinero se ha garantizado el silencio de esta. Pero los chicos no cejarán en su empeño de hacer justicia: finalmente la localizarán, y esta terminará apiadándose de Su-Seon y su madre dándoles la grabación donde se aprecia que esta firmó el documento antes de recibir la paliza sin saber lo que se le venía encima. Creyéndose vencedores convocarán a la mujer a la comisaría para que atestigüe, pero será su padre el que la saque del entuerto para frustración de los jóvenes…

Bueno, la cosa mejora un poco. Contenido sigue sin haber, pero al menos con el impulso que da la resolución del caso de la madre de Su-Seon, nos tienen entretenidos un rato.

El capítulo empieza como el anterior, apelando a nuestros más “bajos instintos” cuando Su-Seon se pone la capa de populista y suelta un discurso que ya quisiera para sí el más demagogo de los políticos. Repito lo que dije en la anterior entrega: el mensaje llega, pero es tan facilón que tan poco tendrían que colgarse medallas. Y más cuando a cada paso estás quedándote en evidencia. ¿Qué decir de ese final? ¿A qué narices viene esa celebración de los “100 días”? Ahhhh, claro, es que sino no habría beso. Ya. De risa.

¿Y la resolución del entuerto? Por un lado no está mal; se han estrujado las pocas neuronas que han demostrado que les quedaban, pero por otro están orientándolo todo hacia un desenlace taaaaan previsible que cuando ocurra ya será hasta el culmen de los despropósitos. Pero es que hasta esas “simpatías” del nieto de nuestro villano particular, son exageradamente esclarecedoras. Por Dios…

Lo mejor del episodio de hoy vuelven a ser los esfuerzos que hace Cha Seung-Won para que la serie no resulte tan plana. Una cosa que es su personaje tenga más matices, y otra que el señorito tenga unos registros que ríete tú de esos otros galanes a su altura. Ya quisieran… ¿He oído Cary Grant? Pues eso, nuestro Cary Grant surkoreano.

15º CAPITULO: Con humor, todo entra mejor.

El beso entre Su-Seon y Dae-Gu dejará tocados a ambos, pero mientras aclaran sus sentimientos, Pan-Seok seguirá investigando por su parte. Gracias al regreso del agente que estaba de guardia cuando aconteció el asesinato de la madre de Dae-Gu, el oficial de policía averiguará para su sorpresa que el tan traído Det. Seo es en realidad la Comisaria Jefa Kang. A pesar del shock mantendrá en secreto esta revelación ya que, sabiendo la relación que el joven mantiene con su superiora, no se lo creerá. Por su lado, la mujer harta de servir de instrumento del antiguo Comisionado le convidará a que mueva pieza en lugar de estar siempre amenazando. Por último, el destino provocará que los chicos se topen con el dichoso colgante que se encontraba en la escena del crimen del asesinato de la madre de Dae-Gu. La investigación posterior les llevará nada más y nada menos que a la hija del ex-Comisionado.

Poco a poco la serie -o más bien nosotros- recuperamos sensaciones. Muy lentamente, pero al menos no nos aburrimos. Siguen abusando del melodrama más artificial y de videoclips dulzones, pero al menos nos inyectan una buena dosis de humor con el que entretenernos y hasta -¡oh, sorpresa!- esbozar una sonrisa. Lo de carcajadas aún queda lejos…

Primero es esa fiesta del departamento. Es previsible, pero hay alguna escena que otra como esa entre Pan-Seok y Tae-Gil divertida, obra y gracia, como siempre, del genio interpretativo del primero y sus salerosas reacciones.

La búsqueda de alojamiento por parte del propio agente, el desayuno, la cebolleta, el exagerado desánimo de Ji Guk, el Bromance entre este y Tae-Gil, el joyero… recapitulando, otro puñado de ocasiones para hacernos olvidar la mediocridad de la serie.
Y es que, pasando al otro lado, al de lo cuestionable, hay que criticar tanto la previsibilidad del desenlace -¿aún hay gente que no ha adivinado qué papel juega Dae-Gu en este drama “familiar”…?- como esos discursos como el que da la Comisaria Jefa Kang al ex-Comisionado que está muy bien por objetivo, pero no tanto por puesta en escena. Podrían pulirlos para que no quedasen tan forzados y prepotentes. Porque ya me dirás tú: Pá’qué tanta chulería si al fin y al cabo es una pelele…

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YOU’RE ALL SURROUNDED (II) – Korea del sur – 2014 – Kdrama – (Ep. 6 al 10) de 20

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BREVE RESUMEN DE LOS CINCO PRIMEROS CAPÍTULOS:

Tras hacer limpieza en la Comisaria de Gangnam a causa de los numerosos casos de corrupción, el departamento tiene que recurrir a jóvenes agentes recién licenciados en la Academia para suplir a los despedidos. Así Eun Dae-Gu, Eo Su-Seon, Park Tae-Il y Ji Guk acabarán bajo el mando del veterano e implacable Pan-Seok como Detectives. El problema ya no es tanto que este no los quiera a sus órdenes debido a su inexperiencia sino que los nuevos policías o no habían elegido aquel destino o sus intenciones eran un tanto… peregrinas, como poco cuestionables. Su-Seon lo eligió porque se ganaba más dinero, Tae-Il porque pensaba que era algo divertido, mientras Ji Guk solo quería ser agente de tráfico; únicamente Dae-Gu no se pronuncia. Y es que el joven esconde un propósito: vengar la muerte de su madre cuando siendo un adolescente esta murió a manos de un desconocido con el que parecía estar ligado Pan-Seok. Cuando empiecen a trabajar en casos sufrirán por un lado el boicot de su jefe para que renuncien, y por otro su propia torpeza e inexperiencia, pero serán lo suficientemente tenaces para resistir y ganarse un puesto en la comisaria.

6º CAPITULO: Estira, estira, que no se rompe.

Pan-Seok pasará poco tiempo en el calabozo cuando sus hombres consigan una orden de arresto del joven culpable del atropello del niño tristemente fallecido. Sin embargo la alegría le durará poco al equipo cuando este sea liberado al declararse culpable del crimen su chófer. Pan-Seok, loco de furia, acudirá al despacho del fiscal para pedirle explicaciones, y en un ataque de ira le dará un puñetazo que provocará que este se golpee la cabeza perdiendo el conocimiento. Nada podrán hacer cuando sea emitida una orden de detención contra el agente por golpear al fiscal. Debido al escándalo ocasionado, con repercusión en los medios de comunicación, el equipo de los chicos tendrá que disolverse, pero ello no impedirá que sigan investigando el caso. Pronto encontrarán tanto pruebas de la implicación del fiscal como de la verdadera culpabilidad del joven, cuando demuestren que este obligó a su chófer a inculparse a cambio de pagarle la operación de corazón que necesitaba su hermana pequeña.

Episodio flojito el de hoy, sinceramente, no solo porque es una especie de transición con el cierre de un caso que han estirado bajo mi punto de vista demasiado, sino porque su contenido abusa de los tópicos encontrándonos incluso con algún error fragante. Pero por partes.

El caso que nos ocupó en la anterior entrega da un giro “sorprendente” en esta; y entrecomillo lo de ‘sorprendente’ porque es bastante previsible. La solución es echarle siempre la culpa al mayordomo, al chófer o… al gato. Pues como en todo mal guión aquí se ha seguido esa regla, pero para colmo de los despropósitos se ha buscado encima una excusa de esas melodramáticas que tanto gustan a la audiencia surkoreana de hermanita -que podría ser su hija…- necesitada de… sniff… una operación de corazón. Suma a esto el hurgamiento en la herida con la relación de Pan-Seok, su ex-mujer y su finado retoño, y tendremos un bonito truño dramático que no conduce a otra cosa que a querer refugiarse bajo una manta y llorar amargamente como un lobotomizado con el cerebro absorbido.

Pero más allá de torpezas/torturas argumentales, el episodio de hoy nos depara algunas ya verdaderas tropelías. La primera es la del montaje en su parte final. ¿Cómo cojones entrega Dae-Gu el sobre a Tae-Il para que salve a Pan-Seok, luego lo vemos vestido de oficial de tráfico y segundos después corriendo en el aeropuerto ya de paisano? Mientras tanto Tae-Il ha ido a la comisaria, su jefe se ha liberado con solo una llamada y ha ido a ver al chófer…

La segunda serían los bofetazos que se dan, y todos al aire. ¿Nadie se dio cuenta como para repetir las escenas hasta que quedasen creíbles? Lo mismo que la persecución por el aeropuerto: es divertida, pero no hay quien se crea que un tío con un carro con maletas y dos personas encima corra a la misma velocidad que otra sin ningún impedimento.

En fin, como sabemos por lo visto hasta el momento que volverá a alzar el vuelo, nos despedimos sin rencor hasta la siguiente entrega.

7º CAPITULO: El círculo comienza a cerrarse.

La madre de Su-Seon decide acudir hasta Seúl para comprobar cómo vive su hija en la capital. Esta, tras ser timada en la residencia donde vivía, se ha visto obligada a vivir en una tienda de campaña en la azotea de la comisaría por lo que tendrá que pedir a sus compañeros que le dejen pasar la noche en su apartamento. Pero este no será el único problema del que tenga que preocupase ya que tampoco puede quitarse de la cabeza el beso que le propinó Dae-Gu el día anterior. Mientras intenta poner sus ideas en orden, al grupo ya le han asignado una nueva misión: descubrir a los culpables del apuñalamiento de un joven. Para ello llevarán a la única testigo, la dueña de un restaurante callejero, a una rueda de reconocimiento. Por miedo a las represalias, no querrá identificar a uno de los culpables, cuestión que enojará a Pan-Seok comenzando a presionarla. Dae-Gu, recordando el caso de su madre, se pondrá del lado de la mujer, dando lugar a una nueva y terrible discusión con su jefe. De resultas de ello Pan-Seok pedirá que trasladen al joven a otra unidad, pero antes de que ello ocurra y ante la presión de tener que detener a los culpables del apuñalamiento, el jefe Lee enviará a este y a Su-Seon al pueblo natal del sospechoso para que descubran a su cómplice.

Tal y como decíamos en el anterior episodio, no nos preocupaba excesivamente que el nivel hubiese bajado porque lo recuperaría rápidamente. De hecho, en este ya hemos vuelto a la buena línea habitual que nos estaba ofreciendo; en base a tópicos y planteamientos previsibles, sí, pero dándonos lo que uno espera en estos casos.

Por un lado, la componente romántica, aunque más bien tendríamos que decir sentimental ya que romance, lo que se dice romance, no hay. Sabemos cómo y por dónde transcurrirá la relación entre Su-Seon y Dae-Gu, y es cierto que la segunda oportunidad que le da a Pan-Seok su ex-mujer es tanto forzada como precipitada, pero prefiero reconciliaciones a dramas, y creo que es una opinión generalizada.

Pero lo mejor del capítulo de hoy es precisamente lo que no se ve (u oye): el secreto de Tae-Il. Ardo en deseos de conocerlo.

Para acabar, volvemos a detectar fallos de montaje. O eso, o falta sentido común. Por ejemplo, si la madre de Su-Seon se hospeda en el apartamento de los chicos… ¿Qué hace ella de nuevo en la tienda de campaña?

8º CAPITULO: Bienvenida la comedia romántica.

Pan-Seok acudirá a la cita con su ex-esposa Sa Kyung todo ilusionado, sin embargo esta no aparecerá ya que lo está esperando en lo alto del parque Namsan. Tras aguardar más de media hora decidirá irse, encontrándoselo en las escaleras que suben hasta la base de la Torre N. Sulfurada, le echará en cara su falta de interés, pero será él el que le dé a ella una lección. Por su parte, la otra “parejita” conformada por Dae-Gu y Su-Seon, también tendrá su parte de romanticismo aunque unilateral; y es que el joven a su pesar comenzará a caer en las redes del amor. No obstante se romperá la armonía cuando este se entere de que Pan-Seok se va a reunir con el “hombre de las botas” en Seúl. Dejando sola a su compañera saldrá disparado rumbo a la capital. Por el camino se encontrará con el sospechoso que perseguían, decidiendo sacrificarse en pos de resolver el caso. Tras la detención, obtendrá la “gracia” de Pan-Seok, pero este seguirá investigando el origen del chaval, sospechando que es el hijo de la enfermera asesinada años atrás. Sin embargo, Dae-Gu lo tiene todo muy bien planeado, y aunque su jefe vaya al orfanato donde se crió, la Directora del centro, en connivencia con el joven, conseguirá engañar al policía. Un descuido provocará que finalmente…

Estamos ante un episodio bastante divertido y, sobre todo, completo. Si esto fuese una producción hindú al estilo Bollywudiense diríamos que es una típica producción “Masala”, una comedia donde hay cabida para todos los géneros, pero como su origen es surkoreano, lo dejaremos en esa definición que ya os hemos dado.

El episodio de hoy, aunque como digo con más contenido de comedia romántica que otra cosa, tiene desde un poco de acción con esa persecución y pelea del principio, hasta un poco de drama representado por el distanciamiento entre Ji Guk y Tae-Il. Vale, quizás exagero un poco con lo del drama, pero eso también es un acierto, que se piense más en entretener que en hacer sufrir.

Solo hay que ver cómo enfocan la llegada de Sa Kyung a la casa de Pan-Seok con Su-Seon dentro de la vivienda. En otro serial, por increíble que pareciese lo enfocarían hacia los celos; aquí está claro por las palabras del oficial y su representación que está planeado para hacer reír.

Incluso en el tema, hilo argumental que llevamos arrastrando desde el principio de la serie como es el asesinato de la madre de Dae-Gu, comenzamos a ver el final del túnel. Y ya no solo porque se vayan descubriendo factores importantes -atención a ese interlocutor/colaborador secreto del joven- sino porque a raíz de su desenlace, muchas explicaciones va a tener que dar este no solo a su jefe sino incluso a los espectadores para que resulte creíble su presencia en la morgue.

Por último, destacar el arranque. ¡Por fin alguien que pone cordura y no se deja llevar por tópicos feministas! ¿Todos los hombres somos iguales? ¿Siempre es la mujer la que mima la relación? ¡Zas! En toda la boca.

9º CAPITULO: Erre que erre.

Dae-Gu volverá a esquivar las sospechas de Pan-Seok respecto a su identidad. Sin embargo este, no satisfecho con las explicaciones del joven, acudirá al apartamento que comparte con sus compañeros para llevarse el cepillo de dientes para hacer un definitivo análisis de ADN. Mientras que ello ocurre, resolverán el caso del anciano muerto en su cuarto de baño, lo que provocará que se acuerden de sus respectivos progenitores. Tras este, se engancharán en la persecución de un ladrón. Fruto de ello, Ji Guk volverá a ser cogido como rehén. Fuera de sí, desvelará el secreto que tan celosamente guardaba Tae-Il. Pero no será el único ya que finalmente llegará el análisis de ADN de Dae-Gu…

Lo siento, pero estamos ante uno de los peores capítulos de la serie. No solo resulta intrascendente, sino que algunas cuestiones que parecían importantes se han resuelto como ridículas. Ya me dirás tú el secreto tan escondido de Tae-Il; casi parece un insulto para la inteligencia del espectador. En fin.

Por lo demás, solo importa el análisis de ADN de Dae-Gu, con lo que el rollo de la escena de la morgue más inútil -por no añadir tramposo- no puede ser. Y lo peor es la sensación con la que uno se queda de, ¿y ahora qué? ¿Van a disimular? Venga, hombre…

El relleno se completa con un contenido melodramático que aburre de lo trillado que está. Empezamos con la chorrada -sí, chorrada- de la resolución del caso del padre y los dos hijos. Mucho misterio y todo desemboca en un discurso sobre las relaciones filio-paternales tan artificial que parece de cartón-piedra. Luego damos paso a la comedia romántica -lo único salvable del episodio-, para terminar en unos veinte minutos exageradísimos donde todo el mundo tiene ganas de desahogarse. Y el final ya se lleva la palma. ¿Por qué está orgullosa Su-Seon? ¿Y por qué lloran?

10º CAPITULO: Revelaciones.

Pan-Seok se reunirá con la Comisaria Jefa Kang para confesarle que ha encontrado a Ji Yong, escondido tras la identidad de Dae-Gu. Para su sorpresa esta le dirá que no solo ya lo sabía sino que ella es su tutora. Desconcertado, le preguntará tanto la razón de su tutelaje como cuál es la causa de que este esté en su unidad. Lo primero lo achacará a la casualidad, mientras que lo segundo a que quería que el muchacho limase asperezas con él. Sin embargo -nos enteraremos minutos más tarde-, hay un interés oculto en todo ello, y es la sorprendente implicación de la propia Comisaria. Lejos de esta intriga, un nuevo caso atrapará a nuestros protagonistas: la desaparición de un joven al que su familia cree que su prometida lo ha asesinado. Finalmente, el “asesino de las botas” llamará a Pan-Seok para pedirle que le ayude a escapar hasta China. Lo que no sabe el policía es que el motivo que propiciará su rápida huída será la eliminación definitiva de Dae-Gu…

Hoy, el episodio además de -¡menos mal!- recuperar sensaciones, en lugar de encontrárnoslo dividido en dos partes como era habitual hasta el momento, nos lo encontramos segmentado en tres actos.

El primero, desarrollado en el pasado, en parte nos resuelve algunas dudas respecto a la implicación de Pan-Seok en el asesinato de la madre de Dae-Gu; no todas, pero ya va poniendo en claro su inocencia. Lo sabía hasta el más tonto, pero ya iba siendo hora. Lo que sí que agradecemos es ese giro argumental que nadie esperaba involucrando a la Comisaria Jefa. Lo que ya no está tan bien es que todo responda a esa corrupción actualmente tan populista.

El segundo, es el acostumbrado de carácter detectivesco. Ya no tiene la chispa de cuando la serie empezó, más que nada porque va a lo práctico olvidándose de los detalles -e influencias- del inicio, pero es el contenido necesario para ya no solo dotarle de esa imprescindible impronta policíaca a la serie sino para incluso darle más presencia al resto de personajes que no están directamente relacionados con el pasado de Dae-Du o su presente… romántico. Es más, en estos minutos es donde se da cabida hasta al humor, algo necesario para desengrasar.

Es en el último tercio donde volvemos a toparnos con ese pasado que no dejo de nombrar, y con más sorpresas. No puedo contar mucho sin destriparlo, pero lo bueno que tiene es que aún no cierra la puerta al misterio. La contrapartida no tan benévola nos la encontramos en que sigue arrojándonos dudas sobre Pan-Seok.

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YOU’RE ALL SURROUNDED (I) – Korea del sur – 2014 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 20

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Cada vez que empiezo una serie nueva suelo escribir al menos un par de líneas explicando el porqué de la elección o algunas premisas que hablen de la misma. Aquí dado que su estreno o precedentes no motivaron ninguna noticia o dato digno de reseñar, iré directamente a esa causa, motivo que me llevó a verla. Este fue simplemente el protagonismo de Cha Seung-Won, uno de mis actores asiáticos favoritos, protagonista a su vez de dos de mis tres series televisivas de cabecera: “The greatest love” y “The city hall”. ¿Acaso necesitaba algo más para no ver de inmediato este serial?

CAPITULO 1º: Arranque esclarecedor.

Tras demostrarse que la Comisaria de Gangnam está podrida, repleta de agentes corruptos, se procederá hacer una limpieza. A causa de ello y quedar puestos vacantes, los responsables de la comisaria aconsejarán meter sangre nueva. Así Eun Dae-Gu, Eo Su-Seon, Park Tae-Il y Ji Guk, cuatro jóvenes agentes recién salidos de la academia, entrarán a trabajar bajo las órdenes de Seo Pan-Seok, el malhumorado oficial de la Sección de Detectives. El problema es que ninguno de los novatos parece estar muy por la labor. Ji Guk pidió plaza como agente de tráfico porque simplemente quería vivir en la zona; Eo Su-Seon la escogió porque se ganaba más dinero, y Park Tae-Il porque le parecía un puesto divertido. Solo Eun Dae-Gu parece tener un interés especial. Y es que este oculta una triste y dramática historia: la muerte de su madre a manos de un sicario cuando se disponía a testificar contra un poderoso hombre de negocios culpable de un asesinato. Buscando venganza, acudirá al lugar dispuesto a desenmascarar a su nuevo jefe Pan-Seok, creyéndolo culpable de las filtraciones del caso.

Bueno, pues para empezar no ha estado nada mal, contundente y con muchos matices. Pocas quejas hay.

Para empezar tenemos humor. Cha Seung-Won, al principio, con sus típicas paridas, desmontando ese ya casi dogma que dice que en todos los seriales en los que participa debe empezar serio para luego irse “abriendo”. Lo malo es que pronto veremos que tan solo es un espejismo ya que retornaremos a la “cruda realidad”.

Pero ya no solo es el talento del actor para hacernos sonreír/reír, es que su director Yu In-Sik, responsable de la también estupenda “History of a salaryman”, ha sabido tirar de la mejor comedia estudiantil del país para ofrecernos un arranque idílico tocando otros subgéneros como la comedia romántica con muchos reflejos de Kwak Jae-Yong -“My sassy girl”, “Windstruck”, “Cyborg she”, etc.- y su dominio de este estilo. Parte de culpa la tiene también Choi Ji-Wu en el típico, aunque no tan fácil de bordar, papel de jovencita pizpireta y traviesa. Lástima que no la vayamos a ver más.

Luego, obviamente a tenor de la sinopsis, tenemos drama con ese trasfondo/motivación del personaje de Eun Dae-Gu. Casi da para una película. Y es que ya sabemos cómo a los surkoreanos les mola eso de matar a padres, hij@s y herman@s para incitar al odio y al asesinato. Es cierto que no me mola eso de que planteen la sombra de la duda sobre Seung-Won, sabiendo encima que es casi imposible que sea el malo de la función, pero bueno, es el hilo conductor que nos asegurará la continuidad entre los diferentes casos a investigar por los protagonistas.

Por último, congratularnos del gran número de secundarios que seguro nos depararán buenas risas.

Resumiendo, un buen arranque en el que se detecta el suficiente contenido como para pasárnoslo bomba durante muchas horas.

CAPITULO 2º: Risas y broncas.

Pan-Seok intentará que su situación cambie por todos los medios. Por un lado amenazará a los chavales con tal de que dimitan, y por otro se quejará amargamente a sus superiores. Ni unos ni otros le harán caso: mientras que los jóvenes agentes tirarán de orgullo para resistir estoicamente, sus jefes no solo le invitarán a que cambie de actitud sino que le sacarán las vergüenzas recordándole que él también fue un novato en su momento. Así es que tras cometer un error en la detención de un delincuente, la medida que tomará Pan-Seok respecto a sus hombres será apartarlos de un caso, el de unas chicas que en connivencia con los dueños de una serie de restaurantes, les hacen pagar a sus citas elevadas cantidades de dinero. Sin embargo, los esfuerzos del oficial y su mano derecha por detenerlas serán inútiles ya que en cuanto las chicas los ven, salen huyendo identificándolos como policías. Sin otro remedio tendrán que apelar a los chicos para, con su inocente apariencia, atraparlas.

Tras un arranque como fue el primer capítulo donde se nos presentaba a sus personajes principales, llegamos a un episodio también clásico de inicio. Y es que colocando por primera vez a los personajes en situación, bien podría pasar esta igualmente por una primera entrega.

Destacar por un lado el humor. El personaje de Eo Su-Seon es el clásico de chica rebelde surkoreana dando réplica a su yo más joven del capítulo anterior. La escena de la comisaría cuando regresa a su mesa tras entregar el informe de huellas digitales haciendo un paso marcial es delirante, no tanto por la sobreactuación sino por la propia situación. Y hablando de sobreactuación, esta no puede faltar en ningún momento cómico, empezando por Cha Seung-Won, al que se le perdona conociendo de sobra sus cualidades interpretativas. De todas formas, no nos engañemos, es lo que buscamos y queremos en este tipo de series.

El resto de personajes ayuda a que el ambiente sea igual de distendido, empezando por un especialista como Im Won-Hee (el capitán Cha Tae-Ho) al que el tiempo parece haberlo relegado a simple secundario cuando hace unos años era toda una estrella del género, y acabando por Park Jeong-Min-I/Ji Guk, el peor, todo sea dicho para mí, personaje del cuarteto de jóvenes. Ni es guapo, ni listo, ni ná… simplemente y de momento, una comparsa cómica. Espero que cambie su situación.

Pero además del humor tenemos algo de drama -poco gracias a Dios- para darle algo de consistencia a la historia, y algo de aporte detectivesco como ese de la discoteca que imitando a otras producciones de género occidentales nos demuestra que dentro de la cabeza de Dae-Gu hay algo más que venganza. Con ello también comienzan a definirse los roles. Este es el listo, Su-Seon la cabeza loca, Tae-Il el guapo y Ji Guk… el llorón. Y es que lo único que no me está gustando de la serie es el excesivo melodramatismo de algunas situaciones. Pero bueno, esto también es un clásico en el país…

CAPITULO 3º: Medio en broma, medio en serio.

Ante el grupo que debe evaluar al equipo de chicos comandado por Pan-Seok, este explotará alegando que él ya lo había avisado. Sin embargo para sorpresa de todo el mundo aceptará su parte de culpa y pedirá tres meses de margen para entrenarlos. Obviamente el plan urdido por el oficial ocultará otras intenciones, pero de nuevo el tiro le saldrá por la culata cuando la providencia se ponga del costado de los chavales saliendo airosos de cada una de las pruebas que este les impondrá. Sin solución no tendrá otro remedio que asignarle a cada uno de ellos un caso. A Eun Dae-Gu y Eo Su-Seon los enviará a investigar una denuncia de acoso a una joven, mientras que a Park Tae-Il y Ji Guk, un robo en una clínica de cirugía estética. Los primeros no lograrán entenderse y de no ser por cierto chantaje que le hará Su-Seon a Dae-Gu, no existiría ni caso. Por suerte, la obstinación de la joven provocará que descubran que el acosador es un peligroso demente a pesar de las primeras impresiones. Por su parte, en la otra pareja Ji Guk descubrirá que Tae-Il guarda un secreto.

Volvemos a encontrarnos con un episodio bipolar. Una primera parte caracterizada por el humor, y una segunda por la temática más de género o detectivesca.

La primera parte roza la perfección. No pararemos de reír. Las situaciones, reacciones y sobre todo, las interpretaciones de los personajes son idílicas. Las pruebas propuestas por Pan-Seok, aunque con las lógicas limitaciones de medios y metraje son muy divertidas. La primera, viene a resumir lo que es cada personaje y su rol, como decía a la finalización del primer capítulo. La segunda ya parece sacada directamente de un manga o manhwa en su caso: delirante y hasta surrealista, hecha únicamente para hacer reír. La tercera, menos cómica y más artificial, pero con una culminación como es esa entrada a la comisaría… fulminante.

La segunda parte, aunque más seria y con otro objetivo, no dejará tampoco atrás las risas como ese diálogo de Ji Guk a la llegada a la clínica. Genial; su personaje es el peor, pero es también el que más hace reír, sobre todo gracias a la interpretación de Park Jeong-Min-I.

Pero lo que interesa en esta parte es el tema policiaco. De nuevo nos volveremos a encontrar con esos recursos técnicos como sobreimpresiones y detalles infográficos -por cierto, genial esa toma cenital en la primera prueba de los chicos- que harán muy dinámica la acción, y también nos retrobaremos con un Dae-Gu hábil e inteligente. Sus deducciones en esta ocasión tendrán poca credibilidad ya que son muy… ¡porque yo lo digo!, pero teniendo en cuenta otra vez las limitaciones del serial encajan bastante bien. Tanto como ese final. Rompe el tono que llevábamos y solo justificará a futuro, en la siguiente entrega lo más seguro, una escena más melodramática, pero al menos no resulta previsible. Un punto a favor.

Por último, lamentar el poco peso específico del personaje interpretado por Cha Seung-Won. Están bien esas notas románticas, otra vez melodramáticas, pero no dejan de ser un relleno para parchear su escasa cuota de pantalla.

CAPITULO 4º: Lágrimas, rehenes y… fantasmas.

Siendo conscientes de las graves consecuencias que tuvieron sus desafortunadas acciones, Eun Dae-Gu y Eo Su-Seon regresarán cabizbajos a la comisaría siendo lógica y duramente reprendidos por Pan-Seok. Dae-Gu, lejos de arrepentirse, loco de furia y animado por el rencor atacará a su jefe. Ni siquiera con la intervención de varias personas lograrán separarlos. Al día siguiente Su-Seon presentará su renuncia mientras que el impetuoso joven retornará a su hogar. Allí, al reflexionar sobre lo acontecido, se le “aparecerá” su madre aconsejándole que no se deje llevar por el fatalismo, invitándole a regresar a Seúl. Y así será, volverá a la capital para encontrarse con una Su-Seon que le recriminará su actitud, mezcla de soberbia y cobardía. Sin embargo, no tendrán tiempo para la reconciliación ya que en el restaurante donde se han refugiado, un joven desesperado cogerá como rehenes a los allí reunidos. ¿Lograrán salir airosos de la nueva situación demostrando que son dignos de su profesión?

De nuevo nos encontramos con un episodio con dos partes bien diferenciadas: la primera, dramática y conmovedora, y una segunda, más frívola y de género.

En la primera media hora, como ya nos olíamos al final del análisis de la anterior entrega, nos encontramos con las consecuencias de la torpeza y arrogancia, según el caso, de Dae-Gu y Su-Seon. Tragedia, lágrimas y un exceso de melodrama en el caso del primero. El recurso del “fantasma” está bien, pero en esa reflexión que plantean podrían haber incluido algo de arrepentimiento, cuestión que no vemos en ningún momento del capítulo, ni cuando lo está/estamos pidiendo a gritos.

Al menos la reacción de la jovencita -que por cierto cada vez me cae mejor- es más consecuente. Notable encima que hayan cerrado el círculo respecto a esta en la parte final cuando realiza una parábola haciendo referencia al Judo.

Enlazando ya con esta parte, decir que nos encontramos con una fase llena de tensión y con una ya mayor presencia del humor, poco todavía para lo que prometía y promete la serie, pero al menos más distendido. En todo caso poco importa cuando, como he dicho, la tensión es lo importante. Sí, es previsible ya que todos sabemos que nuestros protagonistas saldrán airosos, pero lograrán atraparnos más por el “cómo” que por el “cuándo”. Lástima que lo estropeen con ese final que nos devuelve al Dae-Gu más resentido.

Al menos tenemos a la pareja Park Tae-Il y Ji Guk para compensar… la cara amable de la serie.

CAPITULO 5º: Revelaciones.

Los chicos celebrarán juntos la feliz resolución del secuestro en el restaurante. Al día siguiente será para su sorpresa el propio Pan-Seok el que los felicite. La alegría será completa cuando todo el departamento se vaya de fiesta juntos a un Karaoke. Allí se toparán con el Fiscal Han, un gris burócrata que odia a Pan-Seok por haberlo acusado meses atrás de usar en exceso la violencia. Desde aquel entonces siempre está fastidiando al agente de la ley, y aquella velada no será una excepción obligándolo a ir hasta la Oficina del Forense para tomar unas muestras a un cadáver. Al día siguiente un caso pondrá del revés a la Comisaria cuando tengan que buscar a un niño desaparecido. Pronto descubrirán que este fue víctima de un atropello y fuga. Cuando tengan un claro sospechoso -un engreído niño rico- este se hará valer de sus contactos, incluso con el propio Fiscal Han, para burlar la ley. Pan-Seok, con un interés especial en el caso debido a su pasado (!!), se volcará en la investigación animando a sus hombres a que hagan lo mismo.

Nos encontramos con otro episodio bipolar, algo que más que una costumbre se está convirtiendo ya en la marca de fábrica de la serie. Por un lado una primera media hora característicamente cómica y por otro, una segunda mucho más dramática, hasta trágica podría decirse en esta ocasión.

Los primeros treinta minutos no tienen pegas; como mucho, recriminar que en el karaoke no haya cantado su protagonista Lee Sung-Gi/Eun Dae-Gu cuando antes de meterse a labores interpretativas ya era todo un ídolo de la canción. Por otro lado, la escena de este cuando sale de la ducha, simplemente genial. Aunque hemos visto secuencias similares, aquí la misma está resulta de una manera hasta original. De normal, Su-Seon hubiese salido huyendo como si se la llevasen mil diablos; aquí sin embargo hace “honor” a su carácter. Y no cuento más.

La segunda parte es tremebunda. El contenido es totalmente policiaco, al estilo de esos thrillers que tanto abundan en la cinematografía local, pero cómo lo enlazan con el pasado de Pan-Seok descubriéndonos un periodo oscuro de su vida, es poco menos que “criminal”: lacrimógeno y directo al corazón.

En todo caso nos felicitamos por el aumento de cuota de pantalla de Cha Seung-Won, y no tanto por su mayor presencia sino sobre todo por su peso específico, ofreciéndonos lo que es capaz de dar este actor. ¿Se nota que es uno de mis favoritos? Jajajajajajja…

Para acabar, ese apunte que a veces nos sorprende de la sociedad surkoreana. Por un lado hay que ver el respeto que tienen las instituciones por sus ciudadanos. Por ejemplo, esa disculpa de la Comisaria Jefa, no sea que los padres del niño presenten una queja ante la reacción de su Inspectora. Ya quisiéramos eso para España u otros países donde las quejas se las pasan por el… por ahí, no hace falta que me explaye.

Sin embargo, la sorpresa negativa nos la llevamos cuando hablan de las guarderías. Aquí en España -siempre hablo de este país ya que es el caso que conozco- no dejan irse solo a un niño a su casa si anteriormente no han dado la conformidad sus padres o tutores. Si el padre/madre se retrasa al recogerlo, le llaman por teléfono, y en caso de no acudir, llaman a la policía. No me extraña que pase lo que nos muestran si en las guarderías de Korea son tan poco cuidadosos…

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THE GREASTEST LOVE (III) – Korea del sur – 2011 – Kdrama – (Ep. 11 al 16) de 16. FIN

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BREVE RESUMEN DE LOS 10 PRIMEROS CAPITULOS:

Dok Go-Jin es el actor preferido del público surkoreano: el hijo que toda madre quisiera, el esposo con el que toda mujer sueña casarse y el colega con el que todo hombre quisiera salir de copas. Sin embargo bajo esa imagen idílica se esconde un tipo inseguro, caprichoso y algo pedante. Un día conocerá a Gu Ae-Jeong, la miembro líder de una girlband ahora ya desaparecida pero de gran éxito diez años atrás. Tras unos cuantos malentendidos Ae-Jeong conseguirá ganarse el corazón del actor pero no será hasta cuando ésta entre en un concurso televisivo recibiendo las atenciones de un amable joven Doctor, cuando Go-Jin se dé cuenta de cuan prendido está de ella. Tras declararse y recibir el rechazo de la joven, seguirá insistiendo hasta que un día fruto de la continua indiferencia de ésta, se desengañe. El problema es que cuando ella caiga en el error ya será demasiado tarde y a pesar de que se desanden los caminos, cada uno llevará ya direcciones opuestas.

11º CAPITULO: Emociones: 1 – Contenido: 0.

Los paparazzis rodearán la casa de Go-Jin por lo que Ae-Jeong no podrá salir; esto lo aprovechará el actor para volver a la carga intentando conquistarla. Sin embargo la joven está presa de las dudas por lo que seguirá resistiéndose. Finalmente Go-Jin arrastrará a los periodistas tras de sí, permitiendo que ésta huya. Al día siguiente Pil-Ju le pedirá que abandone a la estrella para entregarse totalmente a él; y así lo hará, empujando a Go-Jin a que se desengañe totalmente de ella, plantándolo primero en una cita y luego obligándolo a ver cómo llega junto al Doctor.

Otro episodio de transición y solo espero que esto sea el resultado de esa carrerilla hacia atrás para coger impulso para llegar hasta la meta. Y es que de chicha, hoy poca. Ni humor, ni argumento, solo dos minutos finales esplendidos pero poco justificativos para algo mas de una hora.

Porque la investigación que quiere llevar el Director Jang está muy bien pero pocos serán los que duden que esto va a volverse en su contra “santificando” al final a la protagonista. Es mas, ya se han dado demasiadas pistas a lo largo de la serie para no pensar en otra cosa.

Y luego que me perdone quien piense lo contrario pero la decisión tomada por la protagonista para escaldar a Go-Jin no me parece muy justa. Con un no, basta; así lo que estás haciendo es perjudicarte a ti, a él por supuesto, pero también a la tercera pata del trípode, un Pil-Ju encantador aunque falto de sangre. Y menos mal…

Eso sí, la intrusión del actor en casa de Ae-Jeong nos deparará unos buenos minutos de humor para al menos, que no notemos tanto el vacío de la entrega.

12º CAPITULO: Nuevos rumbos…¿ o no ?.

Finalmente Ae-Jeong se rendirá ante Go-Jin estableciendo algo parecido a una relación. Eso sí, la ex-cantante le pedirá perdón aPil-Ju por su actitud los últimos días. Éste aparentará estar repuesto pero en realidad está dolido por haber perdido a la que él creía como su pareja perfecta. Y mientras unos tratan de curar metafóricamente su corazón roto, otros lo intentan literalmente, dígase Go-Jin apelando a su cardiólogo a que haga lo imposible por salvarlo. Abstraída de todo ello Ae-Jeong continuará recibiendo buenas noticias, la última, su incorporación a un programa como reportera. La coyuntura la aprovechará el actor para haciéndose pasar como entrevistado por ésta, anunciar frente a la opinión pública que ha roto su relación con Se-Ri. Abierta la puerta para mostrarse como pareja, no todo será felicidad para Go-Jin ya que aún queda confesarle a Ae-Jeong su grave problema de salud.

Aún quedan cuatro capítulos y la verdad es que no sé por dónde van a transcurrir las cosas; espero que no sea como suelen pasar en las series de ésta nacionalidad, reduciendo todo a un enorme relleno hasta el episodio final.

Y es que eso de que nuestra parejita ya esté feliz junta, me escama. Van a darle mil y una vueltas a lo de la enfermedad del protagonista y solo espero que esto no se convierta en un nuevo “More tan blue” donde el tortolito de turno sabiéndose muerto le busca un nuevo amante a su pareja.

Por lo demás, muy bueno ese pasaje en el que Jae-Seok entra borracho en la casa de su jefe dado a pie a una escena en la que es fácil interpretarla como una declaración homosexual y otra vez quitándome la razón en lo que a mis apreciaciones se refiere – de lo que me alegro – ver como el tema de Mi-Na puede dar un giro sustancial en base a quién sabe si un chantaje. Eso sí, que en una ciudad de 11 millones de habitantes te encuentres a la persona que buscabas…

13º CAPITULO: Con dos… cajones.

Mi-Na se presentará ante Ae-Jeong para pedirle que vuelva a echarle una mano ocultando lo ocurrido 10 años atrás. A pesar de que la protagonista ahora tiene verdaderos motivos para no ensuciar su imagen ya que podría estropear en un futuro la de Go-Jin, su buen corazón volverá a mandar sobre la razón. Pero éste no será el único quebradero de cabeza de la cantante ya que gracias a una rencorosa Se-Ri y al Director Jang la prensa comenzará a difundir rumores sobre ésta que hacen referencia tanto a que traicionó a Pil-Ju abandonándolo por un nuevo amante como al motivo que causó la separación de las “National Treasure Girls”. El actor intentará distanciarla en un primer momento de la polémica pero sin poder retenerla ésta decidirá, para no dañar la imagen pública de Go-Jin y traicionar a quienes la rodean, asumir toda responsabilidad y desaparecer de la primera línea de la vida pública. Sin embargo ocurrirá lo impensable…

Hay que ver como son las cosas, pasamos de unos veinte minutos iniciales deleznables que abusan de la edulcoración y por el contrario evidencian una falta notable de contenido a otros cuarenta restantes entretenidos culminados por los 5 minutos finales mejores de lo que llevamos de serie.

Y es que esa irrupción de Go-Jin con una declaración de intenciones arrebatadora es el mejor rescate de un personaje que he visto en una serie sin tener que recurrir a artificios grandilocuentes. Aquí solo tenemos a un caballero de brillante armadura que tira de sentimientos para salvar a la mujer que quiere. Sí, ya habíamos visto anteriormente como en “The Last Scandal of my life” otro personaje, también casualmente de oficio en la serie actor, rescataba a una damisela en peligro, en aquel caso de una jauría de paparazzis, pero aquí, como decía, solo participan las palabras y un par de corazones desbocados. Grande.

Por lo demás “solo” detalles si exceptuamos ese pasaje del pic-nic super-encantador: por un lado lo irreal que queda que un médico le ponga a una paciente una tirita pírica para la herida que tiene. Bueno vale, aceptaremos “pulpo” porque es un Doctor en Medicina Oriental y a lo mejor no sabe muy bien que es una tirita… Coñas aparte, sorprende.

Por otro lado, mas anecdótico, que volvemos a ver a Go-Jin con esa chaqueta con el parche de la bandera de España. !! Qué ilusión ¡¡.

Y por último y menos agradable… ¿se creen que somos tontos?. Tanto darle vueltas al asunto cuando la idiota de Jenny puede resolver todos los problemas con su testimonio. Ahhh, claro, que si no se acababa la serie.

14º CAPITULO: Llegó el momento.

Aunque no hayan motivos lógicos para rechazar la oferta de Go-Jin, Ae-Jeong tirará de orgullo para oponerse de una manera casi irracional. En la rueda de prensa asumirá toda la responsabilidad pidiendo disculpas por sus actos. Sin embargo cuando los periodistas comiencen a atacarla con preguntas impertinentes, la joven se derrumbará afectada a su vez por las palabras de Go-Jin confesándole que se encuentra al borde de la muerte. Esto provocará un revuelo aún mayor que los escándalos que se le apuntan pero otra vez saldrá el actor en su auxilio cuando anuncie la inminencia de la operación que se le tiene que realizar. La gravedad de la noticia convertirá a éste en primera plana de todas las noticias y rumores, acallando lo ocurrido con Ae-Jeong. Y mientras los tortolitos pasan sus últimas horas juntos, las antiguas componentes de las “National Treasure Girls” se reunirán para hablar de lo ocurrido con su antigua compañera. De todo ello, Se-Ri se dará cuenta de lo injustamente que ha estado tratando a Ae-Jeong, terminando por echarle una mano. Y cuando mas felices se las prometían los protagonistas, Go-Jin sufrirá por sorpresa un ataque al corazón obligando a adelantar la intervención.

Pues sí, por fin llega la tan esperada operación deseando que con ello la serie vuelva a coger ritmo. Y es que salvo por la resolución de los problemas de la protagonista con el Director Jang, no vamos a encontrar mas contenido.

Lo malo es que ésta anticipación nos trae un efecto secundario no tan trivial y es que quedando aún dos capítulos resulta impensable que pueda morir el protagonista. Si solo quedase uno lo vería factible – que no lógico – pero así, no veo la manera de “rellenar” dos horas con el “héroe” bajo tierra. Recapitulando, no hay efecto sorpresa.

Y para acabar, dado que como he dicho no hay mucho contenido, por fin también nos enteramos del porqué del título de la serie. Todo un acierto, por cierto…ops, he salido un pareado.

15º CAPITULO: Reinicio.

Han pasado dos meses desde la operación a corazón abierto de Go-Jin. Éste se ha estado recuperando fuera de Korea y mientras, Ae-Jeong ha continuado con su vida intentado molestar lo menos posible al actor aunque éste considere que su actitud ha sido poco cercana y cariñosa. A su regreso a tierras koreanas, Go-Jin se dirigirá a casa de la ahora presentadora esperando recibirla con una sorpresa; sin embargo la sorpresa se la llevará él cuando vea llegar a ésta junto a Pil-Ju que se la había encontrado por casualidad en el mercado grabando un programa. Por suerte la sangre no llegará al río y el Doctor habiendo descubierto a Go-Jin, se irá disimuladamente. La pareja por fin sola reanudará su relación como si nada hubiese pasado o casi, ya que Ae-Jeong parece mas distante; y es que durante estas semanas la Directora Mun ha intentado que estos mantengan las distancias para no entorpecer la carrera del actor cuando regresase. Es mas, ahora les ofrecerá a ambos sendos proyectos que los tendrá separados durante un tiempo. Ilusionados, hasta se plantearán continuar con sus vidas en solitario dando la misma Ae-Jeong por perdido a Go-Jin resignándose en su dolor. ¿Superará la ambición al amor?.

Fantástico, vuelve el humor y para postre, nunca mejor dicho, tenemos un final de esos que tanto nos gustan. Y es que el tono que iba adquiriendo el capítulo nos hacía desconfiar con la Manager Mun en plan señorita Rotelmeyer queriendo separar a nuestros chicos y mas si como no paro de repetir últimamente, sabemos como se las gastan en la industria con esa querencia al drama y a los corazones rotos; pero no, no diré mucho para no destripar nada pero seguro que much@s soltarán alguna lagrimilla.

Por otra parte manda narices que hayamos tenido que esperar a casi la última entrega para ver a un Pil-Ju/Yun Kye-Sang mas suelto y alegre repartiendo sonrisas por doquier haciéndolo aún mas encantador una vez desecho de esa melancolía que le afectaba.

Pero si el “doctorcito” se revela contra la tristeza, Se-Ri/Yu In-Na una vez desnuda… metafóricamente que ya quisiéramos alguno, de esa fachada de personaje negativo nos encandilará con su encanto infantil y apariencia peligrosamente sensual. ¿Qué no tendría que haber tenido un mayor peso específico?.

Por lo demás, cómica la escena de Gu Ae-Hwan y Kim Jae-Seok al verse traicionados por Jenny y mas cómica aún la del propio Go-Jin y Ding-Dong rebuscando en el contenedor de ropa usada.

16º CAPITULO: Fin. ¿Fin?. ¿Ya?. ¿Tan pronto…?, ¿Por quéeeeee….?

Tras el sorprendente anuncio en televisión de su romance con Ae-Jeong delante de todo el país, los fans del actor no se tomarán muy bien la noticia poniendo a los pies de los caballos a la ahora presentadora. Y ya no es tanto la mala prensa de ésta sino que la popularidad de Go-Jin comenzará a decrecer alarmantemente; se le anularán contratos de comerciales e incluso será rechazado para protagonizar películas importantes. Sin embargo y a pesar de ello su amor por Ae-Jeong no disminuirá no teniendo dudas respecto a su relación. Pronto un sobresalto amenazará a la pareja cuando la presentadora sufra un accidente junto a su equipo de grabación. La opinión pública en lugar de compadecerse de ella la emprenderá duramente haciendo reaccionar a Go-Jin terminando en otro escándalo. Todo volverá a su cauce gracias a la intervención de la Manager Mun y su brillante plan.

Perfecto broche de oro a una serie que necesitaba de un final así. No voy a explayarme mas de lo que he hecho ya resumiendo su sinopsis por no destripar nada pero al menos dejaré constancia de unos pocos detalles. El primero, muy divertidas esas escenas donde Ae-Jeong se imagina el carácter de los videos en los que se le involucra.

El segundo, el sudor frío que sentimos cuando la protagonista sufre el accidente. Ya estamos, el tan odiado triste final…

Y el tercero y definitivo, la sensación de que se habían reservado éste final de antemano dejando el desarrollo para las quince anteriores entregas.

CONCLUSION

“The greatest love” ha sido una serie tan generosa que no creo que haya disgustado a nadie. Luego, dependiendo del grado de implicación de cada uno puede gustar mas o menos pero ha sido un producto para todos los públicos. Y no lo digo porque precisamente la puedan ver niños…
Particularmente a mi me ha parecido soberbia y desde ya una de mis favoritas. ¿Las razones?. Las mismas por las que voy a resumirla:

– Para empezar porque es una comedia en mayúsculas. Sí, viene “apellidada” con todo lo que significa la Dinastía de “lo romántico” pero aquí el humor prima sobre los sentimientos por mucho que en varios episodios nos aflore alguna que otra lagrimilla. En todo caso, éstas vendrán mas provocadas por la felicidad que por el dolor de una tragedia.

– Luego, “The greatest love” ha contado con una de las parejas artísticas que mas química ha destilado en los últimos años. Puede que en algunos episodios su relación haya sido fría a causa de la indecisión de su heroína pero solo hay que ver su último capítulo para ver que eran mas cercanos de lo que parecían. En éste caso ese “Para todos los públicos” de, ahora sí, su calificación moral, ha jugado en su contra.
Interpretativamente hablando nadie tiene en la actualidad capacidad para rivalizar con un Cha Seung-Won tan creíble en los momentos delicados como disparatados en los cómicos. En lo que respecta a Kong Hyo-Jin, menos espontánea que en otros de sus trabajos pero a tono con su papel. Eso sí, me queda la duda de que hubiese pasado con otra actriz estilo Kim Seon-Ah.

– Acompañando a estos, una pareja mas secundaria que ha jugado perfectamente su rol de ambiguos villanos/rivales. Y es que han sido tan encantadores que nunca hemos sentido odio sino lástima hacia ellos y esto es otro aliciente a tener en cuenta.

– Los secundarios, de lujo como siempre. Apoyando la vertiente cómica pero sin marcar la frontera entre estos y los protagonistas. La labor de algunos ha sido tan aplaudida – p.e. Lim Ji-Gyu (el secretario Kim Jae-Seok) – que espero les den la alternativa con algún personaje protagonista.

– El número de episodios ha sido el correcto como para no llegar a pensar que han estirado el chicle sin necesidad como en otros casos. Algunos capítulos eran un tanto intrascendentes pero compensaban la falta de contenido con humor y encanto, ingredientes principales de la serie.

– Otro de estos, la feroz crítica tanto al sistema como al propio público. Aún así y teniendo en cuenta la poca autocrítica del pueblo surkoreano, la serie tuvo notables índices de audiencia lo que mas que justificar una condescendencia, explica el grado de mano izquierda de sus responsables.

– Y para ir acabando, a pesar de que su banda sonora haya sido todo un éxito con canciones incluso nominadas al final del 2011 como “Mejor Canción de una Banda Sonora” – el “Please Don’t Forget Me” de Huh Hak – no hemos sido testigo de esos clásicos videoclips de relleno donde la música suena como fondo de flashbacks sin contenido. Han habido varios pero no se le puede acusar a la serie de quererse aprovechar de ello.

– Y por cierto y para ya casi terminar, la frase final de la serie, muy de “Luz de Luna/Moonlight”.

El epitafio. ¿Para cuándo una segunda parte?. No me hubiese importado que hubiese tenido 24, 36, 52, etc. episodios.

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THE GREASTEST LOVE (II) – Korea del sur – 2011 – Kdrama – (Ep. 6 al 10) de 16

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BREVE RESUMEN DE LOS 5 PRIMEROS CAPITULOS:

Dok Go-Jin es el actor preferido de Korea. Sin embargo bajo una imagen encantadora se esconde un tipo inseguro, caprichoso y algo pedante. En su camino el destino colocará a Gu Ae-Jeong una miembro de una girlband extinta de éxito diez años atrás que ahora intenta subsistir apelando a la nostalgia. Tras un par de enredos y malentendidos la joven conseguirá llamar la atención del actor cuando se entere por casualidad de uno de los secretos de éste por lo que para acallarla Go-Jin decidirá que forme parte de su misma empresa de representación. El continúo contacto cogerá desprevenido al actor terminando por enamorarse de la cantante. Cuando ésta entre en un concurso televisivo y vea como un joven Doctor, participante en el mismo, parezca contar con las atenciones de Ae-Jeong, Go-Jin tendrá que esforzarse por conquistar su corazón aunque no se vea correspondido.

6º CAPITULO: Comienza el lío.

Tras salir indemnes de la trampa que el destino había colocado a Go-Jin y Ae-Jeong, la vida volverá a la normalidad. O casi ya que esa misma noche la falta de tacto del actor junto a su engreimiento natural provocará que la velada termine mal. Al día siguiente Go-Jin acudirá al plató de “Formando parejas” con la intención de congraciarse con ésta pero para su desgracia será testigo de una tierna escena entre la ex-cantante y el Doctor Pil-Ju. Molesto decidirá gastarle una broma que a su vez pueda distanciar a estos dos pero el tiro le saldrá por la culata cuando tras escuchar la historia de Ae-Jeong el médico no solo sepa disculparla si no que urdirá un plan para que ésta deje de sentirse mal a raíz del actor. Sin embargo no será la única afronta que tendrá que sufrir ésta ya que cuando vaya a reprender a Go-Jin se meterá sin darse cuenta en otro follón, interrumpirá una fiesta sorpresa – montaje – preparada por el actor a Se-Ri. El tiempo lo curará todo pero otra vez el mal carácter de Go-Jin estropeará lo que parecía iba a ser el comienzo de su historia de amor…

Clara depreciación del humor en pos de una subida del romanticismo, eso nos vamos a encontrar en éste capítulo y espero que no marque la señal de partida a las directrices a seguir en los siguientes capítulos.

Sí, tenemos unas cuantas buenas escenas como ese flashback de las “National Treasure Girls”, la del sobrino de Ae-Jeong con sus compañeros de clase, la de la piscina de bolas o el detector de mentiras de Pororo pero el peso del episodio se lo lleva la ternura de Pil-Ju y sobre todo esa escena final que nos deja con mal cuerpo.

Y es que hay que ver qué amor le tienen los surkoreanos – … si no asiáticos en general … – a los triángulos amorosos. Acabado de salir de “Pasta” y “The Queen of reversals” donde mi “candidato” favorito salía perdiendo y ahora aquí me la tengo que volver a jugar; ojala que no se repita la misma historia. Quiero que Go-Jin se lleve a la prota y por mucho que me caiga bien el entrañable de Pil-Ju espero que los guionistas no se equivoquen de nuevo al apostar a un caballo ganador que no se lo ha merecido.

Por cierto y ya que hablábamos del sobrino de la protagonista hay que destacar que al contrario de lo que suele pasar con los personajes infantiles éste Gu Hyeong-Gyu resultará simpático a toda la audiencia alejándose de los cargantes estereotipos de su misma edad.

7º CAPITULO: Por la puerta grande.

A pesar de haber recibido un jarro de agua fría, Go-Jin no se amedrentará y al contrario de lo que se podría esperar contraatacará ofreciéndole a Ae-Jeong un contrato discográfico al mas alto nivel para averiguar si los propósitos de ésta solo eran interesados. Aún sabiendo que está siendo puesta a prueba la joven firmará pero pronto resolverá el entuerto tras un encuentro con el propio actor. Al día siguiente y como suele ser habitual un nuevo conflicto salpicará a la pareja cuando Go-Jin compre unas zapatillas de Ae-Jeong en una subasta benéfica por internet. Y es que al contrapujar por las deportivas con Pi-Ju éstas adquirirán una cifra astronómica, algo que aprovechará Se-Ri para ensuciar la imagen de Ae-Jeong aludiendo que fue la propia cantante quien las compró. Finalmente saltará la sorpresa.

Genial. Hemos pasado del episodio “menos bueno” como fue el anterior a uno de los mejores; todo obra y gracia de, no solo otra vez el humor sino del equilibrio. Me explico.

Hay una fase en ésta entrega que bien podría resumir mis palabras, unos diez minutos que deberían servir como material didáctico para futuros profesionales. Son esos que se desarrollan en el karaoke.

Primero tenemos una escena cómica que aunque un tanto forzada y previsible no puede ocultar su origen en el humor absurdo como es la del “baile” de Ae-Jeong. Ésta queda colmada por la irrupción de Go-Jin interpretando el “Heart break” – al hilo de sus problemas de salud – de G-Dragon de los “Big Bang”. Hacía tiempo que no veía a Seung-Won tan desatado, casi lloro de la risa. Y tras la “tormenta” pasamos a la “calma” representada tanto por una secuencia melodramática en la que Go-Jin llega incluso a abrazar a Ae-Joeng como por algo mas que un gesto como es el simbolizado por la devolución de la pluma de Pil-Su. De remate tenemos el regreso del humor pero en manos de los secundarios cuando Jenny se camela a Gu Ae-Hwan y Kim Jae-Seok. Recapitulando, diez minutos redondos.

Ya no solo es la hilaridad de los momentos mas divertidos sino la habilidad para incorporar peliagudos asuntos sentimentales sin que se pierda el interés o decaiga el ritmo.

Y al hilo de lo dicho en la reseña de los anteriores capítulos; fantástica la incursión de conocidas melodías que hacen mas chocante la acción. Hoy le ha tocado el turno a las locales “Butterlfy” – una de mis favoritas – de los “Loveholics” que sirvió de tema central de la estupenda “Take Off”, “Old boy” y la mas cercana “Expediente X”.

8º CAPITULO: Volvemos a empezar.

Los sobresaltos no dejarán de asaltar al bueno de Go-Jin y tras solucionar el problema creado por la subasta de las zapatillas de Ae-Jeon se inquietará cuando sepa que los responsables del “Formando parejas” piensan eliminarla en el siguiente programa. Para “salvarla” no dudará en pedir ayuda a Pil-Ju contándole los planes de los responsables del concurso. El problema vendrá cuando el Doctor se extralimite saltándose el guión: no solo le dará la primera rosa a Ae-Jeon salvándola sino las restantes, eliminado a sus rivales y conmocionando a todo el público que estaba en el plató incluido un sorprendido Go-Jin. Éste contraatacará contándole a la ex-cantante su pasado buscando que sienta pena por él. Finalmente y tras un nuevo malentendido el actor averiguará porque su corazón palpitaba cada vez que oía la canción de las “National Treasure Girls” resolviendo por sí mismo que lo que sentía por ella no era amor si no un simple efecto secundario de una sugestión inducida.

Bueno, bueno, bueno, al final – o mejor, al meridiano de la serie… – la misma se ha quitado la máscara y ya intuimos por donde va ir la cosa. Tras el desencanto – o “desenamoramiento” – del actor y la opuesta bajada de defensas de la ex-cantante, imaginamos que en los siguientes episodios vamos a asistir a un río de lágrimas por parte de ésta, el consuelo de Pil-Ju y la indiferencia de Go-Jin para posteriormente, regresar al punto de partida hasta llegar al desenlace feliz. ¿Será así o cómo ha ido demostrando episodio a episodio me quitará la razón?. Sinceramente, ojala me equivoque.

Por lo que a la entrega de hoy se refiere, un nuevo retroceso del humor en pos de los sentimientos pero todo enclavado en un contexto tan distendido que tampoco se le puede echar en cara.

Y es que de nuevo Cha Seung-Won vuelve a salvar el episodio con su actuación tan… ¿perfecta?. No sé si al final la serie se convertirá en mi favorita, simplemente en una de ellas o a lo peor, en una mas; pero de lo que estoy seguro es que ésta es la mejor relación personaje/interpretación que he visto en mi “carrera” como crítico aficionado a las series asiáticas… toma ya ¡¡. Solo hay que ver el pasaje de los autógrafos y sobre todo las caras en el colegio – con guiño incluido a “Teacher Mr. Kim” uno de sus éxitos de antaño – para descubrirse y rendirse ante el actor mas completo de la actualidad en ésta pequeña península asiática.

De todas formas no puedo dejarme llevar por mi favoritismo ya que nunca lo he hecho – cuando ha perpetrado un horror lo he dicho también – y sumar otras de las bondades del capítulo. El pasaje donde todos los familiares se imaginan las consecuencias de los actos de Ae-Jeon, incluida ella misma; la escena que se monta Go-Jin de la conversación telefónica de ésta con Pil-Su y las alitas sobreimpresionadas del actor, son muestras de que la serie, ni conformista ni formal.

Por cierto, otra de las cosas por las que me gusta Go-Jin es porque es igual que yo; vamos, que tenemos las mismas reacciones: es impulsivo, mal pensado e incorregible. Toda una “mala” persona, jajajajajjaja…

9º CAPITULO: Episodio de transición.

A pesar del rechazo de Go-Jin, Ae-Jeon querrá asegurarse de que el actor ya no la quiere. Decepcionada intentará que no se le note. Ajenos a ello, sus amigos “facilitarán” que su relación con el Doctor Pil-Ju evolucione ayudándola a que se decida a escogerlo en el próximo programa del “Formando Parejas”. Sin embargo la que parece que ha tomado ya una decisión es Se-Ri a la que no le importará declararse a éste mediante indirectas; el problema es que el médico no parece darse por aludido. Y mientras que unos y otros intentan aclarar sus sentimientos, llegará el día en el que Ae-Jeon debe tomar una decisión. Go-Jin hará un último intento para averiguar lo que siente su corazón guiándose por el pulsímetro pero lo que no sabe es que éste está estropeado.

Nos encontramos, como decía en el titular, con un episodio de transición. Y es que ya no solo son los vaivenes que parecen girar sobre la indecisión de la pareja protagonista si no incluso algunos elementos, algo mas que indicios, que señalan al presunto vacío de la entrega. Son por ejemplo ese cameo de Lee Seung-Gi que aunque gracioso, sobre todo por su resolución, no puede evitar que se le tache como un relleno.

Sí, los cinco minutos finales son geniales incluyendo una escena – que me callaré… – esperada por todos hace tiempo pero me parece poco bagaje para algo mas de una hora. En todo caso al menos me alegro de que, de momento, la línea argumental no se haya acogido al plan que preveíamos en el anterior capítulo. La duda es si seguirá por el mismo camino.

Y por lo demás, poco que reseñar dado el exiguo contenido; algunos gags graciosos y en la línea de lo que decíamos de las Tablets, ahora se nos intenta vender las Televisiones 3D.

10º CAPITULO: Como manda la tradición.

Tras aceptar la oferta de Pil-Ju frente a las pantallas de todo el país, Go-Jin no se dará por vencido e intentará congraciarse de nuevo con Ae-Jeon. Ésta continuará rechazándolo hasta con demasiada dureza a causa de la frustración que le producen las dudas. Y mientras que la opinión pública disfruta con la relación del Doctor y la ex-cantante, Go-Jin irá encontrándose cada vez peor hasta el extremo de tener que ingresar en el hospital. Allí le dirán que debe ser operado otra vez para sustituirle el corazón artificial dañado que lleva pero el porcentaje de perecer en la intervención es tan elevado que se lo juega a cara o cruz. Al menos la buena noticia vendrá de parte de su carrera profesional ya que está a punto de ser galardonado con el premio a “Mejor Actor” en los Korean Films Awards y ser elegido para interpretar el papel de superhéroe en una superproducción norteamericana.

Me hace gracia que una de las mejores entregas de lo que llevamos de serie lo sea porque su talante se haya ensombrecido de sobremanera. Y digo que me hace gracia no tanto porque, evidentemente, me haga reír sino porque lo único que están haciendo sus guionistas, las célebres hermanas Hong, es seguir las líneas argumentales del género en la pantalla grande.

Y es que, ¿ cuántas veces he escrito en las reseñas de las comedias surkoreanas – sino asiáticas – lo de que para dotar de una cierta trascendencia a sus argumentos sus responsables en el último tercio suelen meter una componente dramática ?. Cientos de veces ya que a decir verdad mas que un tópico parece un dogma.

Pues bien, aquí parece seguirse a rajatabla ésta norma no escrita justo cuando entramos en el último tercio de la serie. ¿Casualidad?. No lo creo.

Y lo peor es que conociendo como se las suelen gastar en el país con las series, nadie puede asegurar que como en sus “hermanas mayores”, la cosa termine bien. No es la primera vez que uno acaba no solo insatisfecho de un final sino incluso cabreado, así que nadie descarte que se vayan a cargar al prota para inundar los salones de nuestras casas.

Y ya que hablamos de lágrimas hay que ver lo trágica que se ha vuelto la cosa. Una decepción por un lado, una depre por otro y para remate, el susto. Aun así como decía, uno de los mejores episodios de la serie; no tiene mucho contenido pero lo poco que hay es de importancia. Por cierto, atención a los cameos.

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THE GREASTEST LOVE (I) – Korea del sur – 2011 – Kdrama – (Ep. 1 al 5) de 16

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Tras finalizar “Pasta” se me quedó un regusto amargo en la garganta; no era una mala serie pero bajo mi punto de vista era demasiado tibia con algunos asuntos y paradójicamente excesivamente partidista con otros; por un lado no me transmitió nada alejándose encima del objetivo de sumergirnos en el mundo culinario y por otro se ponía demasiado a favor de un protagonista que por carácter no lo merecía.

Si encima tenemos en cuenta que anterior a ésta había ya claudicado con “The Queen of reversals”, tenía que escoger muy bien el siguiente serial a visionar ya que tres traspiés seguidos sería demasiado para un solo año.

La opción era clara, “The Greatest Love”, una serie con un enorme atractivo, su protagonista Cha Seung-Won, a día de hoy mi actor favorito asiático. Además, Seung-Won fue el protagonista de “City Hall” no solo la predecesora de “The Queen of Reversals” en cuanto a mis visionados sino también a la postre otra de mis favoritas.

El contrapunto negativo lo ponía su protagonista femenina, una Gong Hyo-Jin a la que acababa de soltar en “Pasta”. Y es que si bien a ella no le echo la culpa de todos los errores de aquella, en cierta manera me había decepcionado su rol indolente, demasiado ñoño y a la deriva de unos guionistas poco objetivos. Pero aún así, la atracción de un Cha Seung-Won al que sigo desde que comenzó en el mundo del cine a finales de los noventa y al que he visto pasar por varias etapas desde “Rey Midas” de la comedia a casi desaparecer víctima de querer dar un giro a su carrera, me empujaba a volver a darle un oportunidad a ésta.

Además, no nos engañemos junto al galán teníamos otros factores que invitaban a ver la serie sin miedo a tropezar, valores como su resultado frente a la audiencia, unos secundarios de lujo y un argumento que si bien no era muy original al menos aseguraba situaciones chocantes.

Sobre lo primero, la audiencia, es cierto que no te puedes fiar ya que no garantiza el éxito pero al menos evitas toparte con un despropósito si sus resultados son funestos. “The Greatest Love” a pesar de vérselas con una competencia tan dura como la pseudo adaptación de “City Hunter” protagonizada por un ídolo de jovencitas como Lee Min-Ho siempre resultó ganadora en el duelo superando un porcentaje del 20% de cuota de pantalla, algo que no estaba nada mal dentro del efervescente y difícil mercado televisivo surkoreano.

De los secundarios destacamos especialmente a Jeong Jun-Ha, complemento habitual de comedias como la saga gangsteril “Marrying the Mafia”.

Por último pero no menos importante, un argumento que volvía a situar a un actor como protagonista. En los dos últimos años nos habíamos encontrado con “The last scandal of my life” y “That Fool”, dos series que utilizaban el glamouroso mundo del cine para ambientar las mismas. Pues bien, no sé si a raíz de ello o qué pero lo cierto es que estas se convirtieron, junto a la citada “City Hall”, en mis seriales de referencia. Ahora otra vez era un actor el que ejercía de protagonista y ello abría otra vez la puerta tanto a un entorno propicio para disfrutar de lo mejor de la sociedad surkoreana como para buscar los guiños con éste mundillo al que me siento tan cercano.

Dicho todo esto vayamos con la serie en sí.

1º CAPITULO: De la mejor de las maneras.

Gu Ae-Jeong formaba parte de la girl-band mas popular del país. Ahora, tras mas de diez años, la separación del grupo y una carrera en solitario mas víctima de los escándalos que del éxito intenta que los rescoldos de su celebridad no se terminen de apagar y acude como invitada secundaria a decenas de programas de radio y televisión. Por el otro lado tenemos a Dok Go-Jin un actor en la cresta de la ola que paralelamente no quiere verse desalojado del lugar que ocupa en el corazón de sus compatriotas eligiendo con precaución y dudas sus siguientes proyectos. El destino los unirá en una situación comprometida en el que ambos desconocen sus respectivas identidades, volviéndolos a reunir en otro difícil escenario del que Ae-Jeong sacará finalmente partido. Y es que valiéndose de un pequeño secreto que ha descubierto gracias a esas casualidades que a veces depara la vida, la antigua cantante hará creer a la opinión pública que es amiga del actor. Éste por su parte no tendrá otro remedio que aceptar las pretensiones de Ae-Jeong por miedo a que desvele su pequeño secreto.

Genial. Si no fuese porque ya estoy acostumbrado a fiascos postreros tras un capítulo inicial idílico como éste, no tendría miedo al afirmar que la serie apunta maneras y muchas. Pero como digo, es habitual encontrarse con primeros capítulos refrescantes y llenos de chispa que auguran buenas sensaciones para luego toparse con un grueso lleno de tópicos y con resultados menores a los esperados. Pero mientras llega esto no se le puede reprochar nada a la entrega de hoy.

Mi mujer dice que Cha Seung-Won siempre pone la misma cara y puede que tenga razón pero en éste “The Greatest Love”, al menos por ahora, sus reacciones son mucho mas desatadas y divertidas que en algunos de sus anteriores trabajos. Me he quejado amargamente – … como ya he dicho he visto todos y cada uno de sus trabajos, incluso de secundario cuando empezó por lo que sé de qué hablo no en vano “de momento” es mi actor asiático favorito – de que en los últimos años en pos de quitarse aquella imagen de “Rey Midas” de Korea gracias a un buen puñado de comedias, había olvidado sonreír; sin embargo aquí a pesar de ofrecer una vez mas esa “su” imagen “cabronesca” parece reírse del propio estereotipo que se había creado volviéndonos a traer a aquel “payaso” que tantas carcajadas nos arrancó hace mas de diez años.

Y ya no solo es ese “tira y afloja” de la secuencia de la gasolinera tan divertida que nos retrae a las sensaciones que despertaba la “High comedy” hollywudiense – siempre he dicho que Seung-Won es el Cary Grant surkoreano – es el juego de miradas del actor al teléfono móvil a la espera de la llamada de su nueva amiga. Grandioso.

Y claro, influyen tanto los actores – otro día hablaré de Gong Hyo-Jin, contrapartida del galán como la Kate Hepburn del cuento – como el ritmo de la serie. Siguiendo a esa llamada de teléfono, la puesta en escena del concurso es tan vibrante como sorprendente y no por las preguntas si no porque te llevan al “huerto” como a los protagonistas sin darte cuenta. Mas que acusarla de tramposa podríamos tacharla como de embaucadora; todos salimos ganando.

Por lo demás, y en la línea de lo que llevo diciendo, nos encontraremos con esos detalles como sobreimpresiones, efectos sonoros e incluso alguna infografía que enriqueciendo éste tipo de primeras entregas luego por norma general suelen desaparecer. Atractivo gancho pero gancho al fin y al cabo.

Ojala continúe por la misma línea.

2º CAPITULO: Qué siga la fiesta.

Go-Jin no habrá resuelto el entuerto provocado por el desliz de Ae-Jeong cuando se verá involucrado en otro: tras perseguir a la antigua idol sufrirá un pequeño percance con su vehículo chocando contra el de ésta; intentará sacar partido de la situación cuando fingiendo mas lesiones de las provocadas por el accidente esgrima que por ésta razón ha sido rechazado para realizar el papel de la producción norteamericana que esperaba. A consecuencia de ello Ae-Jeong no saldrá bien parada ya que será acusada de llevar el infortunio al actor. Cuando Go-Jin se apiade de ella saldrá otra vez escaldado cuando por culpa de su precipitación pierda de nuevo su oportunidad de dar el salto al otro lado del charco habiéndosele otra vez abierto la puerta para regresar a la producción. Menos mal que por lo menos a Go-Jin la vida le sonreirá cuando sea elegida para participar en un concurso televisivo. Finalmente Ae-Jong instará a ésta a que se olvide de él y no utilice su corta relación para volver a la primera línea de la actualidad.

Mis deseos de momento parecen cumplirse ya que la entrega de hoy parece no haber perdido ni un ápice del sentido del humor que caracterizó su primer capítulo. Seong-Won – con chiste privado inclusive – sigue haciendo de las suyas moviéndose como pez en el agua en la comedia de enredo con tintes de surrealismo. La escena del hospital con las muletas puede parecer inocentona, algo torpe, pero seguro que hará reír a mas de uno.

El ritmo sigue siendo vibrante aunque se aprecia un tanto el descenso de comicidad cuando entra en juego la contrapartida a nuestros protagonistas con un talante mas serio. Por otra parte es de prever y espero que exploten el encanto de Pil-Ju y la belleza de Se-Ri para que al menos surja la duda cuando en episodios venideros sus caminos se entrecrucen.

Por último destacar que aunque perdamos también un poco de vivacidad en lo que a puesta en escena se refiere, continuarán tanto las ilustrativas sobreimpresiones como los llamativos efectos sonoros que ponen aún mas de relieve la hilaridad de algunas situaciones.

3º CAPITULO: Disparo de salida a los sentimientos.

Perplejo y hasta un tanto conmovido por la escena que acaba de presenciar, Go-Jin comenzará a sentir algo de simpatía por Ae-Jeong. Es mas, sin saber la naturaleza de las palpitaciones que está sufriendo intentará averiguar si estas están provocadas por lo que siente por la ex-cantante. Pero mientras éste dilucida el cariz de sus sentimientos, Ae-Jeong, enterada de que el Dr. Pil-Ju va a participar en el “Formando Parejas” intentará congraciarse con él con tal de, en el caso de coincidir con ella, no la rechace a las primeras de cambio. Sin embargo lo peor para ella no será el joven médico si no una rencorosa Se-Ri que recordando los tiempos en los que estaban juntas en el grupo querrá quitársela de encima cambiando incluso las reglas del concurso a su antojo. Y por fin llega el día en el que Ae-Jeong debe debutar en el programa. ¿Caerá en la primera ronda?.

Tercer capítulo y de momento la serie no pierde comba. Es cierto que puede parecer demasiado precipitado el “enamoramiento” del protagonista anticipándose unos cuantos episodios a lo que es habitual pero contando con el carácter irascible y sobre todo variable del protagonista, podemos esperarnos todo. Sí, ya sabemos que va a beber los vientos por Ae-Jeong pero no creo que baje las defensas a las primeras de cambio evidenciando que tiene el corazón conquistado.

Y esto por otro lado tiene su contrapartida divertida ya que ese juego del escondite puede traernos situaciones como poco chocantes. Basta ver la escena con las distintas reacciones de Go-Jin cuando su secretario – estupendo Lim Ji-Gyu – le pide su opinión para votar a la candidata mediante la tablet. Por cierto, hay que ver como se nota que todas las compañías quieren abrir un hueco en el mercado para estas plataformas ya que nos las meten hasta por los ojos.

Y ya que estábamos hablando de Ji-Gyu; es de agradecer, como siempre en éste país, que los numerosos secundarios vuelvan a ser los que mantienen el nivel cómico cuando los personajes principales se encuentran en otros menesteres. Desde la mama de Pil-Ju hasta el sobrino de Ae-Jeong; desde la guionista de “Formando parejas” hasta el Cardiólogo de Go-Jin, un reparto variopinto pero siempre acertado.

Por ultimo destacar que con el capítulo de hoy además de dar pie a los sentimientos, comenzamos a ser víctimas de esos “videoclips” musicales mas propios de un vulgar relleno que de algo necesario. Sí, de sobra sabemos que todo responde a una maniobra de marketing para vender tanto los singles de las distintas canciones como al final de la corrida, la banda sonora al completo pero creía necesario reseñarlo. Una única salvedad: la canción de marras de las “National Treasure Girls” se pega como una maldita lapa.

4º CAPITULO: ¿Quién dijo celos?.

Sorprendido Go-Jin verá como Ae-Jeong contra todo pronostico salva el primer obstáculo lo que le planteará mas de una duda respecto tanto a lo que siente Pil-Ju por ella como a sus propios sentimientos. Pero mientras que descubre lo que siente su corazón – nunca mejor dicho… – éste intentará mantener las distancias… o mas bien la apariencia. Su conflicto interior será tal que hasta sentirá curiosidad por la impresión que la joven cantante tiene del Doctor. Un nuevo malentendido volverá a unir a la pareja en casa del actor deparando no pocas sorpresas. Finalmente llegará la fecha en la que se ha de conmemorar los 10 años del debut de las “National Treasure Girls” y mientras la presuntuosa Se-Ri lo celebra a lo grande, Ae-Jeong se tiene que conformar con una gala de tercera, gala a la que acudirá anónimamente Go-Jin.

Grande, como esto siga así tiene toda la pinta de convertirse en mi nueva serie favorita. Y es que aunque la componente sentimental esté presente llegando por momentos a pecar de demasiado acaramelada – las escenas de Ae-Jeong y el médico tapándole los oídos y la del final de ésta con Go-Jin – es el sentido del humor el que prevalece borrando cualquier mal sabor de boca.

Por ejemplo, ese pasaje en el apartamento de Go-Jin es divertidísimo importando poco que nuestro protagonista sobreactúe un tanto o que su contrapartida femenina tenga reacciones poco lógicas; queremos reírnos y sobran las críticas que busquen algo mas que el efectismo. Las series surkoreanas son así y el único reproche que se le pueden hacer – siendo ventajista para mi discurso – es cuando no alcanzan el objetivo para las que están confeccionada.

En estos términos podemos decir que por ejemplo el final de hoy no solo resulta estirado si no que vuelve a evidenciar la dependencia para vender un producto; no pega esa muestra de afecto tan a destiempo y desmesurada habiendo pasado tan solo cuatro entregas.

Por lo demás, aplaudir de nuevo la puesta en escena con esos detalles tan agradecidos como son en ésta ocasión el juego de sobreimpresiones de los títulos de las series o la utilización de melodías de célebres bandas sonoras de producciones occidentales para dar mas significados a algunas escenas, ver la de “Saw”, “Kill Bill”, “La roca”, etc.

Por cierto y para acabar; ese imitador de Go-Jin en el Club… ¿es Baek Bong-Gi compañero de reparto de nuestra protagonista en “Pasta”?.

5º CAPITULO: Declaración formal.

Tras rescatar a Ae-Jeong de una posible humillación Go-Jin se llevará a la joven hasta las inmediaciones del Lotte World donde con el acompañamiento de los cerezos en flor le declarará su amor. Sin embargo la estampa idílica se romperá cuando Ae-Jeong lo rechace. Pero Go-Jin no es de los que se rinden fácilmente y en lugar de sentirse dolido le advertirá no solo que luchará por su amor si no que temiendo que ésta tenga ya el corazón ocupado eliminará todo rival. Al día siguiente la prensa se hará eco de la noche romántica del actor pero al desconocer la identidad de su acompañante comenzarán a surgir los rumores. La propia representante Mun intentará que Kim Jae-Seok descubra la identidad de ésta poniéndosele pronto la oportunidad a tiro cuando Go-Jin invite a Ae-Jeong al cine. El problema no solo será el asistente si no la propia Se-Ri, el productor y la guionista de “Formando Parejas” que han acudido al lugar junto a Pil-Ju.

Alucinado. Sí, tengo que confesar que sin saber a donde me llevará la serie me tiene no solo atrapado si no sorprendido; y es que si en el anterior capítulo el protagonista reconocía su amor por Ae-Jeong, hoy no tiene miedo en confesárselo. Es la primera vez que veo una serie tan directa y lo mejor es que de momento no pesa en su contra esto echándose a faltar contenido. Quedan todavía 11 capítulos y hay espacio de sobras para que la cosa se tuerza pero no puedo negar que estas cinco primeras entregas han sido de las mejores que he visto.

Y es que tanto en términos globales como individuales se nota que los responsables de la serie cuidan todas y cada una de las entregas. Por ejemplo, además de todos esos detalles que llevo comentando desde el principio y que no han cejado de acompañarnos, tenemos que añadir hoy ese par de pasajes “fantásticos” que dejando de lado ya la impronta de gancho demuestran el interés y medios puestos en la serie. Son ese en el que la pareja protagonista revive una parte de un cuento popular tradicional y otro en el que Go-Jin/Seung-Wo se “empequeñece” para torpedear a Ae-Jeong/ Hyo-Jin.

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